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miércoles, 29 de abril de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Jorie Graham)

#unlibrounpoema
Editorial


Al 2040, es decir, Hacia el 2040, comienza con este poema:

ESTAMOS

acaso ya extinguidos. De quién es
el mapa. ¿Puedo
mirarlo? Dónde está mi
demanda. ¿Es mi historia

verificable? ¿He
incluido el recuerdo
de los animales? Los recuerdos
de los animales. ¿Están

todavía aquí? ¿Estamos

solos? Mira,
los filamentos
aparecen. De recuerdos. ¿De quién? Cómo
era

la tierra. ¿Se movía
a través de nosotros? Algo dice sin parar:
¿estás ahí?
¿son reales tus
ancestros, tienes un
cuerpo, te tienes
a ti misma en
mente, puedes ver tus

manos?—¿lo has roto,
el hilo?—trata de sentir la
tensión del otro extremo—
dice que te asegures

de que ambos extremos estén
vivos cuando tires para
intentar reentrar
aquí. Un cuervo

ha llegado mientras
escribo todo
esto. In-
corpórame,

grazna. Se acerca
dando brincos por el muro
de piedra. ¿Recuerdas
la desesperación, cómo

se acerca?, dice. Lo

miro. No tengas
prisa, digo, pero
está picoteando
la piedra en todas

partes. Su plumaje es
sol. Me mira con
cautela porque
estoy inmóvil y

anhelante. Ve mi

soledad. Comienzan
las cigarras. ¿Es esto un encuentro
real?, pregunto. De los de
antes. De cuando había

cuervos. No,
dice la luz. Casi
no estás aquí. El
cuervo se fue

hace mucho. Ahora está
viajando por su hilo, su
senda de cielo, para siempre, él sabe
la corriente que atraviesa las

cigarras, que no puedes oír
pero que
ya te cercan. Pero, ¿no está
aquí?, pregunto, buscando

en mis estrofas.
¿No llegó hasta mí
al adentrarse? ¿No
entró aquí

en la estrofa ocho?—y adónde

se va ahora
que vuelve a irse, ahora
que te digo que el cuervo es dorado,
ahora que te digo echó a volar y

se fue, y se fue.


Puede resultar desconcertante, visionario, confuso, tal vez ininteligible. Pero es suficiente con tener en cuenta el título (¿cómo será el mundo en 2040 o 2100 o 2500?, ¿estará todo en su sitio tal y como lo conocemos o habrá desaparecido?) y saber que en 2021 le diagnosticaron un cáncer de útero muy agresivo. 

Esta circunstancia personal (durante la primera década del siglo ya había pasado un cáncer de mama), la enfermedad y el enfrentamiento a la muerte, nos sumerge en un paralelismo salud personal/ salud del planeta, que combina imágenes apocalípticas propiciadas por el cambio climático y las presumibles consecuencias destructivas. 

Y para contarnos todo eso elige, en mi opinión muy acertadamente, una escritura marcada por los versos fragmentados, rotos, continuamente encabalgados, incluso las palabras, y una altísima intensidad emocional conjugada con un tono conversacional que busca la complicidad con el lector, pero sin abandonar un aire profético, como corresponde al futuro en que nos quiere situar.

Y este es el poema que cierra la colección, que nos deja una ventana abierta a la lluvia, a las manos, a la vida.


ENTONCES LA LLUVIA

después de años de virga, después
de mucho casi
y mucho nunca más, después
de coalescer en relámpagos 

secos y corrientes en descenso y fuego,
después de tomar un camino
alterno por
la historia y eludir-

nos, después de los árboles, 
después de los jardines, 
después de las duras semillas 
empujadas lo más hondo

posible y nutridas con rocío, 
después de que los surcos 
que abrió antaño ella 
se llenaran de

polvo y moho—y vainas 
que no pueden brotar—
ni siquiera los pájaros 
venían—y que viejos caminos

comenzaran a reaparecer-

después de los animales,
después de los seres más pequeños 
dentro de sus túneles y bajo
sus rocas,

después de esfumarse todo, 
entonces, un día,
surgida de la inter- 
ferencia y la dis-

continuidad, de la in-
congruencia,
de la colisión
muy por encima de nuestras

tierras abrasadas, de
la química, incognoscible 
por más que se la 
cuantifique,

del roce de un átomo con
otro, surgida del
accidente del
contacto, llegó

la lluvia.

Pensamos que era solo 
más viento. Algo golpeteó 
el techo desconchado.
Sabíamos que no era

el crepitar del calor, nuestros imaginarios 
pájaros secretos. Lo supimos por el olor que 
llenó el aire re-
cordándonos, ¿a qué nos

recordaba, ese olor,

como si el aire se volviera verde, 
como si el aire fuera la entraña pro- 
funda de la tierra
que nunca alcanzamos,

allí donde ella alcanza
las constelaciones que no hemos 
descubierto, ni nombrado, y ya 
nunca lo haremos,

y que no están muertas, no—

Y trajo consigo memoria. Pero de 
qué. Tanto tiempo. Dónde estáis, 
tiempos verbales. Las copas vuelven a 
vibrar, más fuerte, y otra vez pensamos

viento. Empujé
el mosquitero oxidado
y salí. ¿Tenía miedo? Donde ella caía 
el polvo se arremolinaba

en millas de rechazos—fibroso, 
brillante, 
como si las llamas pudieran ser polvo, 
más veloz en cada aterrizaje, hasta que ella 
las sometió y volvieron

a depositarse como suelo,
y se quedaron quietas, 
y la absorbieron
en todas partes,

y cuando me senté en el parapeto 
resbalaba por mis rasgos,
y mi cuello era surcado por regueros, 
como si fuera un pequeño libro

que se lee con atención en busca 
de fallas, crestas, lapsos
de tiempo en mi pensamiento— 
porque no podía recordarla—

mi piel no podía,

mis manos no podían,

las miro ahora

con los ojos llenos de lluvia, 
y ellas dicen levántanos,
no vas a morir
aún, estamos

vivos en la muerte
de esta iteración de la
tierra, habrá otra
donde ningún ser como nosotros

recorra esta
meseta de años y minutos y pastos y
caminos, un lugar donde ninguna
memoria pueda tomar forma, ninguna memoria de

nada, jamás, aunque por ahora 
los cristales tiemblan mientras 
la lluvia golpea más fuerte 
y los tallos rígidos se doblan y


aquello que fue un pradera
libera un vapor,
y si escuchas puedes oír
en él un débil pulso,

un espejismo, una liberación de semillas en el aire

donde el viento insiste, y mis pesadas

manos que ahora se alzan, palmas hacia arriba, refulgentes,
me dicen,
toca, tócalo todo,
comienza por tu rostro,

pon tu rostro en nosotras.


Como podéis ver, el título de cada poema es también el primer verso.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

martes, 28 de abril de 2026

JUAN CARLOS MESTRE, ASAMBLEA (poesía reunida 1975-2025)

Editorial

Galaxia Gutenberg ha publicado este año la poesía que podemos entender como completa hasta hora de Juan Carlos Mestre, uno de los poetas que mejor dice su poesía y que tiene puestas en escenas sencillamente bellísimas. 

Los títulos que comprende esta Asamblea son los siguientes: Antífona del otoño en el Valle del Bierzo (1984-85), Las páginas del fuego (1986), La poesía ha caído en desgracia (1986-96), La tumba de Keats (1997-98), La casa roja (1998-2008) Ruiseñor y melancolía (2009), La bicicleta del panadero (2008-12), Museo de la clase obrera (2012-18), 200 gramos de patacas tristes/200 gramos de patatas tristes (2018-19), El ciprés descapotable [Inédito. Fragmento: veintiún poemas] y un apéndice que recoge la poesía primera: Siete poemas escritos junto a la lluvia (1975-81) y La visita de Safo (1979-83).

En definitiva, una excelente noticia para amantes de la poesía en general y de la del poeta leonés en particular. Para celebrar el acontecimiento recojo aquí tres poemas, dos en forma de texto y el tercero, un clásico de sus puestas en escena, conocido por todos sus admiradores e incluso por quienes no saben de él, "Cavalo Morto".


ANTEPASADOS


Mis antepasados inventaron la Vía Láctea,

dieron a esa intemperie el nombre de la necesidad,

al hambre le llamaron muralla del hambre,

a la pobreza le pusieron el nombre de todo lo que no es extraño a la pobreza.

Poco es lo que puede hacer un hombre con el pensamiento del hambre,

apenas dibujar un pez en el polvo de los caminos,

apenas atravesar el mar en una cruz de palo.



Mis antepasados cruzaron el mar sobre una cruz de palo,

pero no pidieron audiencia,

así que vagaron por los legajos

como los erizos y los lagartos vagan por los senderos de las aldeas.



Y llegaron a los arenales,

en los arenales la tierra es brillante como escamas de pez,

la vida en los arenales solo tiene largos días de lluvia y luego largos días de viento.



Poco es lo que puede hacer un hombre que solo ha tenido en la vida estas cosas,

apenas quedarse dormido recostado en el pensamiento del hambre

mientras oye la conversación de los gorriones en el granero,

apenas sembrar leña de flor en la sábana de los huertos,

andar descalzo sobre la tierra brillante

y no enterrar en ella a sus hijos.



Mis antepasados inventaron la Vía Láctea,

dieron a esa intemperie el nombre de la necesidad,

atravesaron el mar sobre una cruz de palo.

Entonces pusieron nombre al hambre para que el amo del hambre

se llamara dueño de la casa del hambre

y vagaron por los caminos

como los erizos y los lagartos vagan por los senderos de las aldeas.



Poco es lo que puede hacer un hombre con las migas de la piedad,

comer pan mojado los días de lluvia a los que luego seguirán largos días de viento

y hablar de la necesidad,

hablar de la necesidad como se habla en las aldeas

de todas las cosas pequeñas que se pueden envolver con

cuidado en un pañuelo.

De Antífona del otoño en el Valle del Bierzo.




el martes, salvador ramos, un joven estadounidense de 18 años, salió de su casa, se dirigió a la escuela primaria robb de su ciudad, uvalde, en el estado de texas, y disparó a bocajarro a las decenas de escolares que celebraban el fin del curso académico. el martes, salvador ramos, un joven estadounidense de 18 años, después de disparar a su abuela, salió de su casa, se dirigió al colegio elemental de uvalde, ciudad del estado de texas donde nueve de cada diez habitantes son hispanos, y disparó a bocajarro matando a 19 menores y a dos profesoras. el martes, salvador ramos, un joven estadounidense salió de su casa ejerciendo el derecho a poseer y portar armas de fuego según le garantiza la segunda enmienda de la constitución del infierno. el martes, salvador ramos se encaminó hacia la escuela primaria de uvalde, texas, y disparó a quemarropa antes de ser abatido por agentes de la patrulla fronteriza de los estados unidos. el martes, en otra de las peores matanzas en el país durante la última década, salvador ramos, un joven tejano, salió de su casa con una pistola y un rifle semiautomático adquirido para actividades recreativas. el martes, recién cumplidos los 18, un tímido adolescente al que sus compañeros supuestamente sometieron a bullying porque tartamudeaba. el martes, salvador ramos, sin antecedente penales y con un chaleco antibalas, seguidor de eventos para actividades recreativas de la asociación nacional del rifle, brazo político de la industria armamentista, la organización más antigua de derechos civiles de américa, con más de cinco millones de miembros, de los cuales casi medio millón se hallan en el estado de texas, salió de su casa para dirigirse a la escuela

De El ciprés descapotable.


 Y la noticia ofrecida en su momento por el BierzoTV:


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

lunes, 27 de abril de 2026

CÉZANNE

Mont Sainte-Victoire. Fuente: Wikipedia.








Fue el primer artista que pintó usando ambos ojos.

Siéntate.
Mira.
Sé paciente
y meticuloso.
Absorbe
el color.
Fíjate 
en las formas.
Estudia 
el espacio.
La verdad
estrictamente.
No te dejes engañar
por la apariencia.
La profundidad 
está en la superficie.

Sea cual sea la pregunta,
la naturaleza
es la respuesta.

Para llegar al corazón
a veces es necesario
pasar por la inteligencia.




***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

jueves, 23 de abril de 2026

DÍA DEL LIBRO


 

Y uno de los libros más hermosos que conozco sobre la lectura y sus virtudes:


En las páginas 61 a 63 se puede leer lo siguiente:

Hace algunos años, tuve la oportunidad de visitar una exposición que, sobre el cerebro humano, se celebraba en el maravilloso Museo de Historia Natural de Londres, en ese coqueto y señorial barrio de Kensington, tan cercano al lugar en el que Peter Pan, Wendy, los niños y las hadas seguirán viajando al País de Nunca Jamás.

En la sala que cerraba dicha muestra, y a gran tamaño, se mostraba la reproducción de un cerebro humano. Sobre él, un conjunto de focos iluminaban las zonas que cerebralmente entraban en actividad según uno desempeñara cada una de las tareas que, ordenadas a la perfección, se registraban en un panel adosado a una de las paredes del recinto.

Delante de cada una de las acciones propuestas había un botón de color que, al pulsarse, hacía que los focos, que sobrevolaban la reproducción de aquel cerebro, iluminasen tal o cual zona cerebral productora de inteligencia, de las cincuenta y nueve que, de manera exacta, lo componían.

Sorprendido, inquieto e interesado comencé a desvelar el juego. Y así comprobé que cinco, de las cincuenta y nueve áreas conectadas con la producción de inteligencia, entraban en actividad al ver un programa de televisión. (¿Será por ello que en televisión una flor no huela nunca? ¿O que el más suculento programa sobre cocina jamás sea capaz de generarnos el menor apetito?).

Cuarenta y dos áreas se encendieron al accionar yo el botón que decía escuchar música.

Por unos instantes dudé en pulsar el que, a medio camino de las actividades propuestas, señalaba la lectura de textos literarios. Pero al final, como casi siempre en mi vida, pudo en mí más la curiosidad y, con cierto temor, lo presioné.

El espectáculo que entonces presencié aún me conmueve. La totalidad de los focos se encendieron, iniciando a su vez un febril parpadeo, queriendo mostrar así que en ese preciso momento, en el instante mismo de leer, todo nuestro cerebro entra en ebullición.

Y es que, en un texto literario, claro que las flores huelen, exhalando hasta la más sutil y delicada. fragancia. Y las comidas apetecen, como aquellas inolvidables meriendas repletas de mermeladas, pastel de carne, galletas de jengibre y gaseosa que los Jorge, Jack, Dolly y Lucy paladeaban en los relatos de Enid Blyton que me iniciaron como lector. Los mismos que llevo prendidos en mi memoria, en el rincón donde estalla la luz de aquellos lejanos, y sin embargo tan presentes, veranos de mi infancia y adolescencia.

Ese parpadeo incesante, ese bullir imparable de nuestros cerebros es el feliz resultado del mejor de los encuentros con la lectura. El rebrotar de un mundo interior, del que somos cómplices, demiurgos; donde por medio de quien las ha escrito las palabras se vuelven revelaciones, destellos, cadencias.

Toda nuestra identidad queda capturada por una lectura que ya nos pertenece como nosotros a ella-, que nos hospeda, que nos arraiga, que nos contagia, que felizmente nos contamina, "pero no con el humo que asfixia el aire / (...) pero sí con tus ojos y con tus  bailes / (...) pero sí con los labios que anuncian besos" (Perdo Guerra, "Contamíame").

(Las negritas son mías)

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 22 de abril de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Antología Premios Loewe, Luciana Reif)

#unlibrounpoema

Me han regalado hace poco y casi de manera simultánea un par de libros de poesía. Este miércoles doy noticia de Mareas de mar; la próxima semana, de Al 2040 —To 20240—, de Jorie Graham.

Este Mareas del mar es de 2018 y como nos indica la cubierta es una conmemoración de los treinta años que llevaban realizándose los Premios Loewe. Para celebrar semejante aniversario, Luis Antonio de Villena se encargó de la confección de la antología, en la que que están recogidos unos poquitos poemas de cada uno de los títulos premiados durante esos años. 

La nómina de premiados hasta aquel año es esta:

Juan Luis Panero, Jaime Siles, Juan Pablo Zapater, Bernardo Schiavetta, Aurelio Asiain, Vicente Gallego, Álvaro Valverde, 
Felipe Benítez Reyes, Vicente Valero, Luis García Montero, Alejandro Duque Amusco, Rafael Courtoisie, Josefa Parra, César Simón, Jenaro Talens, José Eugenio Sánchez, José María Álvarez, Silvina López Medín, Antonio Cabrera, Bruno Mesa, Lorenzo Oliván, Vicente Gallego, Miguel Ángel Velasco, Carlos Marzal, Javier Cano, Guillermo Carnero, Joaquín Pérez Azaustre, J. A. González Iglesias, Carlos Fonseca Grigsby, Cristina Peri Rossi, Javier Vela, José Luis Rey, Sergio de Copete, Joaquín Pérez Azaústre, Álvaro García, Juan Vicente Piqueras, Antonio Lucas, Elena Medel, Óscar Hahn, María Gómez Lara, Víctor Rodríguez Núñez, Carla Badillo Coronado, José Ramón Ripoll, Sergio García Zamora, Ben Clark y Luciana Reif.

Aunque no estéis muy al tanto de lo que se hace en poesía, seguro que algunos nombres os resultan muy conocidos. 

Como es una antología y la relación de poetas es larga, opto como en otras ocasiones por entresacar algunos poemas de la persona más joven, que suele ser la menos conocida de momento, Luciana Reif, ganadora del certamen en 2017 con el título Un hogar fuera de mí.



Hombres como mi padre,

mi abuelo, mis novios,

mis hermanos,

vi sus cabezas llenas de grandes ideas

como un plato de comida que rebalsa,

lustré desde chica esos cráneos,

soy el placebo de tranquilidad

con el que después brillan fuera de casa.


¿Para eso caí en este mundo?


Como bolas de bowling enormes y pesadas,

podría encerar y pulir sus labios,

mi madre pasó la vida entera haciéndolo:

la cabeza de él en altas ceremonias,

la corona de flores tejida por ella

delante de sus jefes,

delante de su maestro,

delante de su propio padre.


Vi la inclinación que tienen estos hombres al afirmar,

el mentón hacia abajo, rozando el cuello, cuando 

dicen:

sí, señor.

¿Alguna vez agradecieron el pecho materno,

la comida siempre lista cuando llegan a sus casas?


Estoy cansada de ser la otra del éxito,

estoy cansada de esos hombres,

quiero brillar,

no ser la luna que resplandece

con luz ajena.


Podría arrojar con fuerza una por una sus cabezas,

mis dedos apretando su nariz y su boca,

deslizándose con gracia por el suelo encerado

y pulido de la pista de bowling,

podría verlos estrellarse contra los palos

derribándolos con dolor,

pero manteniendo la sonrisa imperial

de quienes creen -como en una guerra- que han vencido,

que ahora son mejores que antes,

pero después vuelven hacia mí y los lanzo de nuevo.


**



Otra vez un chico en mi cama,

es tan dulce su rostro contra la almohada,

parece que no respira o que respira apenas

como un silencio sutil.

Me gusta verlo ensimismado en sus secretos,

tan desnudo que abruma, mientras miro distraída

el techo de mi cuarto, la puerta entreabierta;

afuera el living, la cocina, el baño.

De repente me encuentro imaginando

una posible forma de escapar,

no tengo razón para pensar en eso, pero lo hago:

cientos de mujeres fueron asesinadas

este último año, no entiendo por qué este chico

no habría entonces de meterme un palo

entre las piernas. Pienso en ellas,

esposadas al respaldo de una cama

por sus novios, por sus padres, por sus amantes.

¿Cómo es que alguna vez encontraron consuelo

en sus anchos hombros?

Imagino sus rostros desencajados,

sus muñecas atadas, tensas hasta la sangre.

¿En qué momento su cuarto se convirtió en una prisión

y su novio en el carcelero que entra

sin pedirles permiso en mitad de la noche?

Vuelvo la cara contra mi chico,

él descansa y entredormido me abraza,

la bruma de mis miedos lo tapa.

Su ternura, como una gema,

resplandece en el cuarto.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

jueves, 16 de abril de 2026

DIÁLOGOS SOBRE LA BELLEZA, 15

Tapa blanda


 



PARQUE DE LAS CRUCES

                                    Para los que allí corren y sueñan.




En medio del silencio,

                                voz amiga.


Dentro del bullicio,

                            silente ayuda.


Después de la caída,

                              dulce socorro.


En el exceso del día,

                                mesura.


Cuando el desánimo viene,

                                        apoyo.


Al llegar la noche,

                            resplandor suave.


En el sopor de la tarde, 

                                    certeza.


Donde vive el dolor,

                              ave que vuela. 


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 15 de abril de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Jaime Sabines)

#unlibrounpoema


De entre los centenarios que se cumplen este 2026 está el de este excelente poeta mexicano al que no he dedicado ninguna entrada todavía. No quiero dejar que pase el aniversario sin que tenga un recuerdo y una invitación a su lectura. 

Esta cita de Octavio Paz, que tomo de la contraportada, da una muestra de la importancia de Jaime Sabines como poeta: "Su humor es un chaparrón de bofetadas, su risa culmina en un aullido, su cólera es acelerada y su ternura colérica. Pasa del jardín de la infancia a la sala de operaciones. Para Sabines, todos los días son el primero y el último día del mundo".






ME ENCANTA DIOS


Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos.

Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida -no tú ni yo- la vida, sea para siempre.

Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.

A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho —frente al ataque de los antibióticos— ¡bacterias mutantes!

Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.

Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.

Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia —y se agita y crece— cuando Dios se aleja.

Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy.

A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.



**


No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.

Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.

Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo, dichosa, penetrada,
y cierto , interminable.

Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.

Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos oscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.



**


Mi corazón me recuerda que he de llorar
por el tiempo que se ha ido, por el que se va.
Agua del tiempo que corre, muerte abajo,
tumba abajo, no volverá.
Me muero todos los días
sin darme cuenta, y está
mi cuerpo girando
en la palma de la muerte
como un trompo de verdad.
Hilo de mi sangre, ¿quién te enrollará?
Agua soy que tiene cuerpo,
la tierra la beberá.
Fuego soy, aire compacto,
no he de durar .
El viento sobre la tierra
tumba muertos, sobre el mar,
los siembra en hoyos de arena,
les echa cal.
Yo soy el tiempo que pasa,
es mi muerte la que va
en los relojes andando hacia atrás.


**


ALLÍ HABÍA UNA NIÑA

En las hojas del plátano un pequeño
hombrecito dormía un sueño.
En un estanque, luz en agua.
Yo contaba un cuento.
Mi madre pasaba interminablemente
alrededor nuestro.
En el patio jugaba
con una rama un perro.
El sol -qué sol, qué lento
se tendía, se estaba quieto.
Nadie sabía qué hacíamos,
nadie, qué hacemos.
Estábamos hablando, moviéndonos,
yendo de un lado a otro,
las arrieras, la araña, nosotros, el perro.
Todos estábamos en la casa
pero no sé porqué. Estábamos. Luego el silencio.
Ya dije quién contaba un cuento.
Eso fue alguna vez porque recuerdo
que fue cierto.


Que en México se le apreciaba como a un grande de la poesía es testimonio la salva de aplausos con que le recibieron en el recital que ofreció en el Palacio Bellas Artes el 30 de abril de 1996, tres años antes de su muerte:



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).