A pesar de que ya hace dos mil años que los antiguos chinos observaron manchas oscuras en el Sol, fue Galileo quien entendió que esas manchas se forman en el astro, se extienden por la superficie a medida que gira y luego desaparecen.
En 1828, dos siglos después del italiano, Henrich Schwabe empezó a buscar un posible planeta llamado Vulcano que supuestamente se cruzó entre la Tierra y el Sol, pero en vez del planeta misterioso descubrió que el número de manchas solares crecía y disminuía durante un ciclo.
Durante una media de once años la actividad del Sol sube y decae, como muestran las manchas solares. Si no recuerdo mal, fue hace un par de años cuando nuestra estrella alcanzó su máxima actividad, lo que quiere decir que estamos en un período de decrecimiento.
Como curiosidad, en la Tierra tenemos huellas de esos ciclos. La anchura de los anillos de los árboles. Se mide la cantidad de carbono 14 que se encuentra en cada anillo, y sabiendo el tiempo transcurrido entre los anillos medidos, observamos una variación de la cantidad máxima y minima de este isótopo del carbono, en intervalos de 11 años, encontrados en estos círculos.
El origen de las manchas solares tiene que ver con la actividad de campo magnético. Si alguien se pregunta por qué son oscuras, la respuesta es muy sencilla: porque son zonas que están a menor temperatura que el resto de la superficie que las rodea. No es que estén frías precisamente, pero los 2000º de temperatura que tienen es muy inferior a los casi 6000º que alcanza la superficie solar restante, eso hace que el brillo sea inferior y las percibamos como zonas oscuras.
La fotografía que publico hoy ha sido tomada el jueves, día 7, a las 13:21 horas, tal y como se puede apreciar en la imagen superior. En ella se distinguen cuatro manchas. Si comparáis con la del 25 de abril, veréis que las manchas son distintas, sin duda debido al propio movimiento de rotación del Sol. Hoy nos está ofreciendo, casi con exactitud, el lado opuesto al que nos ofrecía el pasado día 25 de abril.
Y otra curiosidad: en cualquiera de esas manchas podría situarse nuestro planeta sin que sobresaliese de ellas. Ampliando un poco esa imagen, podríais hacer el cálculo. Diámetro solar: 1 391 016 km. Diámetro terrestre: 12 742 km. El diámetro del Sol es, por tanto, 109 veces mayor. Si trazáis el diámetro y lo dividís en 109 partes iguales, comprobaréis que cualquiera de las manchas da la medida.
![]() |
| Fuente: Wikipedia |










.jpg)
.jpg)








.jpg)





