miércoles, 21 de octubre de 2026

RECETAS INVERNALES DE LA COMUNIDAD, Louise Glück

Ejemplar de la biblioteca de Aiete
#louiseglück


#unlibrounpoema


Louise Glück es una poeta que mira hacia dentro, es una poeta introspectiva, lo que aparentemente hace de su poesía una poesía compleja y difícil; en cambio, resulta muy legible gracias al estilo narrativo que utiliza para reflexionar sobre cualquier tema.

La mayoría de los poemas de esta nueva colección reflexionan sobre fracasos emocionales, sobre el paso del tiempo, sobre la falta de deseo o de pasión, sobre el final del viaje..., esto es, sobre la proximidad de la muerte.

Estas "recetas", por supuesto, no son precisamente recetas de cocina, sino un manual de instrucciones y estrategias existenciales para sobrellevar la aridez de la vejez, la pérdida y los «tiempos oscuros» de la vida. Parábolas silenciosas cuando la energía física, el lenguaje y el deseo se han ido atenuando.

Como en su anterior poemario, The Wild Iris (El iris salvaje), estos poemas abordan el cambio estacional, la espera del calor y el hallazgo de elementos pequeños y resilientes en un paisaje helado (como hierbas silvestres o el gesto de arrojar nieve por encima del hombro, a modo de sal).



RECETAS INVERNALES DE LA COMUNIDAD


I


Cada año al llegar en invierno los viejos se adentraban 

en los bosques para recoger el musgo que crecía 

en el lado norte de algunos enebros.

Era una labor lenta, que requería varios días, aunque estos 

fueran días corto porque la luz era cada vez más escasa, 

y cuando tenían las mochilas llenas retomaban 

penosamente el camino de regreso, con la pesada carga del musgo.

Las mujeres fermentaban este musgo, una tarea laboriosa, 

especialmente para gente tan anciana

como para haber nacido en otro siglo.

Pero tenían paciencia, estos ancianos y ancianas, 

una que tú y yo apenas logramos imaginar, 

y cuando el musgo ya estaba curado, se metía acompañado de mostazas 
          silvestres 

y recias hierbas en una chapata cortada en dos, y se aplastaba como pan bagnat, 

tras lo cual estaba listo: un «revitalizador bocadillo invernal»

lo llamaban, pero nadie decía

que estuviera rico, era lo que comías, 

cuando no había nada más, como el pan ácimo en el desierto, que 

nuestros padres llamaban el pan de la aflicción... Algunos años 

un anciano no regresaba del bosque, y entonces su esposa necesitaba 

una nueva vida, como auxiliar de enfermería, o supervisando 

a los jóvenes que hacían el trabajo pesado, o vendiendo 

los bocadillos en el mercado al aire libre mientras caían la nieve, envueltos

en papel encerados... El libro contiene 

solo recetas para el invierno, cuando la vida es dura. En primavera 

cualquiera es capaz de preparar un buen plato.




II



El musgo más bonito se reservaba

para los bonsáis, para los cuáles

se había designado una pequeña habitación, 

aunque pocos teníamos el talento,

e incluso en ese caso, hacía falta un largo 

aprendizaje; las reglas eran complicadas.

Una luz radiante caía sobre el espécimen sometido a poda,

nunca en forma de animales, que estaba mal visto, 

sólo en esas formas

innatas a la especie en cuestión... Los que observábamos 

a veces elegíamos  la maceta, en mi caso 

un cuenco de porcelana, regalo de mi abuela.

Alrededor el viento soplaba cada vez más fuerte.

Bajo la luz radiante, mi amigo,

que estaba dándoles forma al árbol, posó las tijeras.

El árbol me parecía hermoso,

no acababa tal vez, pero aún así hermoso, el musgo 

colocado alrededor de las raíces... No se me 

permitía podarlo, pero sostuve el cuenco en mis manos, 

un pino que se sacudía bajo un viento fuerte 

como el hombre en el universo.




III


Como dije, era un trabajo duro:

no consistía solo en cuidar los arbolitos 

sino también en cuidarnos a nosotros mismo.

en alimentarnos, en limpiar los espacios comunes...

Pero los árboles lo eran todo.

Y qué tristes nos poníamos cuando uno moría, 

pues acababan muriendo a pesar de haberlos 

apartado de la naturaleza; todo muere tarde o temprano.

Yo me preocupaba sobre todo de los que perdían las hojas, 

que se apilaban sobre el musgo y las piedras...

Los árboles eran miniaturas, como he dicho, 

pero no existe algo así como una muerte en miniatura.

Las sombras pasaban sobre la nieve,

los pasos se acercaban y se alejaban.

Las hojas muertas yacían sobre las piedras; 

no había ningún viento que se las llevara.




IV


Estaba más oscuro que nunca

pero entonces sabía anticiparme.

El mes era diciembre, el mes de la oscuridad.

Era muy temprano. Caminaba

desde mi cuarto al arboreto; por razones evidentes, 

se nos recomendaba no estar nunca solos, 

pero se hacían excepciones... Alcanzaba ver el

resplandor del arboreto rodeado de nieve; 

de los árboles habían colgado luces diminutas.

Recuerdo pensar cómo había resultar

visible desde muy lejos, aunque no es que fuéramos 

casi nunca especialmente lejos... Todo estaba en calma.

En la cocina, envolvían bocadillo para el mercado.

Mi amiga solía encargarse de esto.

Huli songli
, la llamada nuestro instructor, 

persona que cuida. Recuerdo

observarla: al otro lado de la puerta, 

normas escritas en una tarjeta que caracteres chinos 

que podrían traducirse con las mismas cosas en el mismo orden, 

y debajo: Los hemos privado de su origen 

ahora nos necesitan.



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

martes, 20 de octubre de 2026

DIÁLOGOS SOBRE LA BELLEZA, 23, El valle

Tapa blanda
 

#dialogossobrelabelleza




EL VALLE


Entre colinas late la abundancia,

corren los ríos,

germina la certidumbre

de la vida

y la tierra parece rendir frutos

sin cansancio.

La hierba es más fresca,

el sol es más amable

y el aire canta y baila

entre las ramas de los árboles.


Don de la ternura

al son de la vida retirada.




***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

lunes, 19 de octubre de 2026

EL OCÉANO EN IMÁGENES, Casa de Cultura de Intxaurrondo

Con motivo del festival de cine submarino CIMASUB, La Casa de Cultura de Intxaurrondo mantiene hasta el 29 de octubre una exposición de fotografía submarina. 

Dejo algún ejemplo de lo que se puede ver:







 

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

domingo, 18 de octubre de 2026

TRES MILLONES DE GRACIAS



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

SALUT D'AMOUR, Elgar

Esta joyita musical de E. Elgar (1857-1934) es una miniatura que, como bien se puede imaginar desde el título, la escribió para la que entonces era su prometida Caroline Alice Roberts; luego, su esposa.

Está construida de forma absolutamente económica y compacta a partir de cuatro frases. Pero independientemente de lo que podamos percibir de su estructura técnica, lo que nos llega y nos emociona es la suave y acariciadora melodía, que no en vano el compositor inglés era un maestro en componerlas.

Interpretan: 

Esther Abrami, violín. 


Que la música os sea favorable.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

sábado, 17 de octubre de 2026

DÍA DE LAS ESCRITORAS, Biblioteca CBA

 


La Biblioteca Carlos Blanco Aguinaga también participa de esta celebración y lo hace en la sala polivalente, a las 19:00 horas.

Los textos que se van a leer este año son de estas autoras: ELENA FORTÚN (ENCARNACIÓN ARAGONESES), PILAR DE VALDERRAMA, ERNESTINA DE CHAMPOURCIN, CARMEN MONNÉ, MARÍA LEJÁRRAGA, ISABEL OYARZÁBAL, VICTORINA DURÁN, CARMEN CONDE, ROSARIO DE LACY, CLARA CAMPOAMOR, CONCHA MÉNDEZ, MARÍA DE MAEZTU, CONCHA ESPINA, HALMA ANGÉLICO (MARÍA FRANCISCA CLAR MARGARIT), IRENE POLO, MARÍA CAMPO ALANGE (MARÍA LAFFITTE), MAGDA DONATO (CARMEN EVA LENKEN), ZENOBIA CAMPRUBÍ, ALICIA ORTIZ ALONSO, MARÍA MARTOS, MATILDE RAS, CARMEN BAROJA, CONSUELO BASTOS, VICTORIA KENT y MARÍA TERESA LEÓN.

Podéis leerlos todos en el pdf que ha colocado la Biblioteca Nacional en su página web.

A mí me han asignado el de Pilar de Valderrama

ME LLAMABAN RARA

Cuando yo era niña —niña ya crecida— 
me llamaban rara, 
porque con las otras niñas, mis amigas, 
apenas jugaba: 
y en las primaveras y días de estío, 
todas las mañanas 
salía a los campos, y las flores frescas 
que a mi paso había, 
cortaba; 
y luego con ellas formando un manojo 
huía, callada, 
y en un rinconcito, junto a un claro arroyo 
de corriente mansa, 
tendida a la sombra 
de olorosa acacia, 
las horas felices 
para mí pasaban; 
y las otras niñas, que no comprendían 
tan puro deleite, llamábanme rara. 

Cuando algunas veces jugando con ellas, 
pasaba a mi lado, tras ella se me iban 
los ojos y el alma, 
y al verla alejarse 
sentíame llena de tristeza vaga, 
mientras mis amigas reían... reían… 
viendo en mis pupilas temblar una lágrima; 
y formando un corro cantábanme coplas 
llamándome rara. 

Cuando por las tardes 
al sentir la tierra la caricia blanda 
del sol, que al ponerse 
se acerca a besarla, 
iban mis pupilas por el horizonte 
siguiéndole, ávidas, 
a ignotas regiones 
etéreas, lejanas... 
y mirando, mirando al ocaso, 
despierta, soñaba… 

Cuando en las iglesias 
con ellas entraba 
y en vez de rezar “Padrenuestros” y “Salves” 
como quien recita lección rutinaria, 
decía a la Virgen términos que nunca 
aprendí en escuelas ni en libros; plegarias 
que sólo salían del corazón mío, 
espontáneas
y eran mis amores, 
mis duelos, ¡mis ansias! 
ellas por lo bajo juzgándome impía, 
llamábanme rara. 

No eran solamente las niñas aquellas 
las que de tal modo me calificaban; 
personas mayores, 
personas sensatas 
también repetían 
la misma palabra; 
porque pocas veces mis labios reían 
sus gracias, sin gracia; 
porque no entendía de afeites y modas, 
ni pasaba el tiempo cambiándome galas; 

porque huía, ansiosa, del mundo que grita 
y a los ruidos bruscos de calles y plazas 
prefería siempre los ruidos del campo, 
que armoniosos hablaban... 
Porque un día vieron en mi mano un lápiz 
y una hojita blanca 
de papel, y en ella, 
nerviosa, trazaba 
unos versos breves, que luego leía 
temblando, en voz baja... 
Y niños y grandes 
llamábanme rara. 

Ellos no veían, 
ellos no pensaban 
que en las vidas nuestras donde nada queda, 
donde todo pasa, 
no hay más rayo puro de sol que no muere 
que aquel que llevamos oculto en el alma; 
llamita muy tenue 
que al más leve soplo de viento se apaga, 
y yo desde niña, 
quería en el pliegue más hondo y más blanco 
guardarla… 

Si en aquellos tiempos, cuando yo era niña, 
así me llamaban, 
ahora que aquel rayo de sol es tan grande, 
tan grande... tan grande... que es toda mi alma 
¡qué dirían de mí los que entonces 
llamábanme rara!


Entrada libre hasta completar aforo.

 

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Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

AMANECE EN LA CIUDAD, algunas fotos y un breve poema


Las fotografías corresponden a los amaneceres del lunes, martes y miércoles de esta semana. El poemilla surgió el miércoles para que las imágenes se sintieran acompañadas. Las del lunes y el miércoles están sacadas desde Egia; las del martes, desde Puio.


El alba grita en rojo silencio, 
la luz sabe a miel y a despedida; 
nace el sol, dulce fuego inmenso; 
muere la noche, eternamente viva.


En euskera: 

Egunsentiak isiltasun gorriz oihukatzen du,
argiak ezti eta agur zaporea du;
eguzkia sortzen da, su itzel gozoa;
gaua hiltzen da, betiereko bizia.








 










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Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).