Más adelante, en la entrada que dedica a la simbología de los números, dice sobre el número dos que es eco, reflejo, conflicto, contraposición: la inmovilidad momentánea cuando las fuerzas son iguales; corresponde al transcurso, a la línea detrás-delante; geométricamente se expresa por dos puntos, dos líneas o un ángulo Simboliza el primero de los núcleos materiales, la naturaleza por oposición al creador, la luna comparada con el sol. Todo el esoterismo considera nefasto el dos; significa asimismo la sombra y la sexuación de todo o el dualismo (Géminis), que debe interpretarse como ligazón de lo inmortal a lo mortal, de lo invariante a lo variante. La región del dos, en el paisaje místico de la cultura megalítica, es la mandorla de la montaña, el foco de la inversión que forma el crisol de la vida y encierra a los dos antípodas (bien y mal) (vida y muerte). Por esto el dos es el número de la Magna Mater.
Admiro los profundos conocimientos de Cirlot y lo útiles que me resultan cuando me encuentro delante de un texto antiguo imbuido del esoterismo mítico-religioso de otra época; a mí me gustan simple y llanamente las imágenes que recogen dos elementos similares, sin más significado que su propia presencia. Estéticamente, me parecen imágenes que tienen una gran fuerza expresiva, especialmente cuando se presentan ante mí de manera casual y aisladas del entorno. Son, si las comparo con la expresión escrita, como una metáfora deslumbrante que aparece de repente en medio de un poema mediocre.
Aquí os dejo algunas de las que tengo recogidas. Están hechas en lugares tan dispares como París, Córdoba, Bilbao, Logroño, Bayona, Irún, San Sebastián, San Esteban de Gormaz, Becerril de Campos, San Miguel de Aralar o en el interior de alguna casa. Alguna de ellas me ha servido de inspiración para escribir un poema, la mayoría las guardo porque me gustan en sí mismas.
Fría es la voz que viene del ocaso,
duro el sentimiento que la engendra,
hostil el capricho que la anima.
lo mismo que vosotros,
pero nuestros vestidos no son iguales,
y los adornos que nos cubren
difieren en forma y en color.
La luz conduce nuestros pasos,
lo mismo que los vuestros,
pero distintas son la longitud y la velocidad,
la manera de andar,
el modo de alcanzar lo que anhelamos.
Las dos tenemos un candil
que ilumina nuestra búsqueda,
el mismo que el vuestro,
y aunque la claridad viene del cielo
en ocasiones no es suficiente
para distinguir todos los pigmentos
que colorean el teatro de la vida.
Somos distintas,
las diferencias realzan lo que somos.
Somos iguales,
venimos de la misma luz
y la misma claridad buscamos.
Estas dos muñecas fueron el origen de este poema:
Fría es la voz que viene del ocaso,
duro el sentimiento que la engendra,
hostil el capricho que la anima.
Ambas somos hijas del amanecer,
lo mismo que vosotros,
pero nuestros vestidos no son iguales,
y los adornos que nos cubren
difieren en forma y en color.
La luz conduce nuestros pasos,
lo mismo que los vuestros,
pero distintas son la longitud y la velocidad,
la manera de andar,
el modo de alcanzar lo que anhelamos.
Las dos tenemos un candil
que ilumina nuestra búsqueda,
el mismo que el vuestro,
y aunque la claridad viene del cielo
en ocasiones no es suficiente
para distinguir todos los pigmentos
que colorean el teatro de la vida.
Somos distintas,
las diferencias realzan lo que somos.
Somos iguales,
venimos de la misma luz
y la misma claridad buscamos.
Del poemario Poemas con juguete.
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Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.
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| Fuente: Wikipedia |
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior): Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania). Guerras menores (1 000–9 999). Conflictos (100–999). Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).































