Muchas y diferentes son las maneras de mirar una obra. Más, si cabe, si se trata de una obra en la que el movimiento y los cambios de la luz a través del tiempo operan claramente sobre ella metamorfoseando lo que vemos.
En este caso, se trata nada más que de un juego propiciado por la aproximación paulatina que permite una cámara fotográfica. Los distintos planos de aproximación nos van ofreciendo aspectos distintos, matices acaso imperceptibles para el ojo humano desde la distancia.
Sobre Julio Le Parc y su Kuboa, ya dejé noticia en el ya lejano 1 de junio de 2022. Hoy se trata de reflejar otra forma de aproximarnos a su obra y sus pulidas láminas de acero pulido. Puro juego de tensiones cromáticas y reflejos.
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| Fuente: Wikipedia |


























