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| Fuente: Wikipedia |
Tertulias poéticas
"El espacio puede tener un horizonte y el tiempo un final, pero la aventura del aprendizaje es interminable". Timothy Ferris. La aventura del Universo.
sábado, 28 de marzo de 2026
IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA (San Juan de Luz)
viernes, 27 de marzo de 2026
LA LUNA DESDE EL BALCÓN
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| Fuente: Xataka |
Cuando el disco aparente de la Luna es igual o ligeramente mayor que el del Sol, es cuando se produce un eclipse total, que es el que podremos ver el 12 de agosto de este año y también el 2 de agosto del próximo.
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| Fuente: Wikipedia |
jueves, 26 de marzo de 2026
ROMANCE DE LA NIÑA FLOR
Con el poema/microrrelato de Borges inicié ayer una nueva serie dedicada a poemas que tengan como eje central la denuncia de la violencia, de la guerra y sus terribles consecuencias para quienes las sufren. El poemilla que aquí publico está inspirado en los romancero tradicional y sigue el juego que ofrece la anadiplosis, presente en el poemilla que dediqué anteayer a la luna.
En mi pueblo hay una niña,
una niña toda en flor.
La flor se quedó marchita,
marchita por el dolor.
Dolor que causó la muerte,
la muerte del que partió.
Partió el mozo a la guerra,
guerra cruel, ya no volvió.
No volvió porque no pudo,
no pudo porque murió,
murió porque aquella bala
le atravesó el corazón.
Y la bala siguió por el aire
y atravesó el pueblo
y atravesó la flor
y atravesó la niña
y atravesó todo entero
su enamorado corazón.
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| Fuente: Wikipedia |
miércoles, 25 de marzo de 2026
UN LIBRO, UN POEMA (Jorge Luis Borges)
Borges escribió este poema/microrrelato poco después de terminada la guerra de Malvinas. Tal vez esa guerra le dolió más que otras personas pues él era argentino que no renunciaba a su argentinidad al mismo tiempo que sentía una inquebrantable admiración por la literatura escrita en inglés. Su posición más clara y contundente con respecto a aquella guerra miserable queda bien recogida en su declaración: “El epigrama en prosa rimada ‘Las Malvinas son argentinas’ es culpable de muchas muertes”.
Borges no justifica, pero sitúa. Juan López es bonaerense; Ward es británico, de las afueras de Londres. En el origen de López y Ward, Borges incluye alusiones a Eduardo Mallea y a Gilbert Chesterton, y también reconoce la admiración por Cervantes y Conrad. Acaso Juan y John hubieran sido amigos si se hubiesen conocido en otro contexto, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.
JUAN LÓPEZ Y JOHN WARD
Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote.
El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.
Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.
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| Fuente: Wikipedia |
lunes, 23 de marzo de 2026
LA LUNA Y LA NOCHE
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| Fuente: Wikipedia |
DIARIO DE UN RACIONALISTA ACORRALADO, 4 (Destruir por destruir)
La semana pasada no fue una semana afortunada para mi coche. En ese breve plazo sufrió las consecuencias de dos acciones claramente estúpidas (una persona estúpida es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio, La leyes fundamentales de la estupidez humana, Carlo M. Cipolla). El martes un abollamiento sin que nadie dejara la nota; el domingo, retrovisor, limpiaparabrisas trasero arrancado y otros pequeños daños en la chapa.
Hay actos humanos que, por su complejidad o por sus consecuencias, invitan a debates profundos. Y luego están aquellos que, cuanto más se analizan, más evidencian su absoluta falta de sentido. Entre estos últimos destaca uno especialmente absurdo: causar daños a una propiedad simplemente por el hecho de hacerlo, sin obtener ningún beneficio material, emocional o simbólico de ningún tipo.
Romper una farola, pintar un muro ajeno sin intención artística ni reivindicativa, destrozar mobiliario público o privado… son acciones que no construyen nada, no expresan nada y, en la mayoría de los casos, ni siquiera alivian nada. Se trata de una destrucción vacía, sin propósito, que deja tras de sí únicamente costes, molestias y un rastro de incomprensión.Quien incurre en este tipo de conductas suele ampararse en impulsos momentáneos: aburrimiento, frustración, imitación... Ninguna razón justifica el acto. La diferencia entre un impulso y una decisión es precisamente la capacidad de detenerse a pensar en las consecuencias. Y aquí es donde este tipo de comportamiento revela su carácter profundamente estúpido: no solo no aporta nada, sino que además perjudica a otros y, en última instancia, a la propia comunidad de la que forma parte quien lo comete.
El daño a la propiedad, especialmente cuando es pública, tiene un efecto multiplicador. Lo que se rompe debe repararse, y lo que se ensucia debe limpiarse. Eso implica recursos económicos que podrían haberse destinado a mejorar servicios, infraestructuras o espacios comunes. Es decir, el acto aparentemente pequeño de una persona termina afectando al bienestar de muchos. En ese sentido, no es solo una acción inútil, sino también profundamente egoísta.
Pero incluso en el caso de la propiedad privada, el problema persiste. Detrás de cada objeto dañado hay tiempo, esfuerzo y dinero invertidos por alguien. Destruirlo sin motivo es, en esencia, despreciar ese esfuerzo. Es una forma de agresión indirecta que no necesita contacto personal para causar un perjuicio real.
Hay quienes intentan romantizar este tipo de conductas como una forma de rebeldía. Sin embargo, la verdadera rebeldía implica cuestionar, proponer, crear alternativas. Destruir sin objetivo no es rebeldía: es vacío. Es la manifestación más pobre de la inconformidad, aquella que no sabe transformarse en algo constructivo.
Frente a esto, la responsabilidad individual se vuelve clave. Vivir en sociedad implica aceptar ciertas normas básicas de convivencia, entre ellas el respeto por lo ajeno. No se trata de una imposición arbitraria, sino de una condición necesaria para que cualquier comunidad funcione. Sin ese mínimo respeto, todo se degrada: los espacios, la confianza y, finalmente, la calidad de vida.
Causar daños a una propiedad sin obtener ningún beneficio no es un acto de valentía ni de expresión, sino de simple estupidez. Es la renuncia a pensar, a crear y a convivir. Y, como toda estupidez, tiene un coste que, tarde o temprano, alguien acaba pagando.
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domingo, 22 de marzo de 2026
PINI DI ROMA, Respighi
Respighi (1879-1936) era un especialista en música barroca, sobre todo la italiana (Vivaldi, Monteverdi, Scarlatti...), que nunca se sintió atraído por las nuevas corrientes atonales e inarmónicas que se estaban gestando por Centroeuropa.
Tampoco se sintió atraído por el régimen fascista de Benito Mussolini, pero había que comer y era director titular de una de las orquestas italianas más importantes, la de la Academia de Santa Cecilia de Roma. O contemporizaba o se exiliaba, y Respighi tenía un enorme apego a su tierra, así que contemporizó. Eso sí, cada vez que componía obras que exaltaban virtudes italianas (o sea, las virtudes imperiales de la antigua Roma), procuraba introducir un toque irónico.
Y a eso de exaltar se dedicó con su Trilogía Romana, tres suites ambientadas en el entorno romano, que era donde vivía desde 1913, cuando le nombraron director titular de la Orquesta de la Academia Nacional de Santa Cecilia: Las Fuentes de Roma (1916), Los Pinos de Roma (1924) y las Fiestas Romanas (1926). De
Fue compuesta dos años después del nombramiento del temible Benito Mussolini como Primer Ministro. Es una exaltación de los pinares romanos. Refleja la alegría y el bullicio típico de la capital italiana, pero también la melancolía por el pasado y el temor por el futuro…, todo ello disimulado de complaciente recuerdo de aquella cosa histórica y altisonante que tanto gustaba al régimen mussoliniano; o sea, con toques tipo música de fondo de péplum cuando aparecían las legiones
La ejecución de la obra necesita una orquesta enorme, cuerda completa, arpa, madera triple, una más que generosa sección de metales y otra generosa sección de percusión, más piano, celesta y órgano. En el vídeo lo podéis apreciar.
Interpreta: hr-Sinfonieorchester – Frankfurt Radio Symphony.
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sábado, 21 de marzo de 2026
CELEBRANDO LA PRIMAVERA CON ALGUNAS IMÁGENES
| Pluma de arrendajo |
Son fotografías tomadas en diferentes días de estas dos últimas semanas. Las coloco aquí a manera de ofrenda antigua a la naturaleza por estos días de temperaturas agradables y cielos despejados con los que nos ha regalado.
| Crepúsculo donostiara |
| Crepúsculo donostiarra con torre de Atocha, Igueldo y Venus. |
| Pararrayos apuntado a Venus. |
| Caracol vuelva a casa después de pasar la noche de fiesta. |
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| Sombra de helecho sobre tronco de árbol. |
| Garceta común rebuscando entre las aguas superficiales. |
| Cormorán haciendo el cormorán |
Este cartel es una forma muy graciosa de solicitar a la feligresía que aparezca más a menudo por la iglesia:
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| Fuente: Wikipedia |












