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miércoles, 28 de enero de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (José Conejero Alcaraz)

 #unlibrounpoema  


Gracias a que tenía la costumbre, ya perdida, de anotar la fecha y algún hecho característico del día en que me hacía con un libro sé que este me llegó un día en que Javi y yo ofrecíamos un recital sobre García Lorca. Era el año 1986. Al terminar el recital, José Conejero, a quien no conocía, se me acercó y me ofreció su libro. 

Por aquella época era una escena que se solía producir con alguna asiduidad. Supongo que ver a una persona sobre un escenario recitando inclinaba a pensar que esa persona podría tener alguna vinculación con editoriales o que podría disfrutar de cierta capacidad para dar a conocer la obra de quien hasta entonces no había conseguido darla a conocer. También recuerdo que le comenté a Javi que un año teníamos que intentar organizar un recital con poemas de poetas de la ciudad. El proyecto nunca se realizó.

Hoy recojo de entre los libros de poesía a los que nunca he dedicado una entrada en este blog el del poeta irunés, de origen alicantino, José Conejero Alcaraz. Falleció en 2004. Me haría mucha ilusión que algún familiar suyo viera esta entrada dedicada a él. Este es mi pequeño homenaje.

Copio la presentación que aparece detrás de la página del título:

CONEJERO ALCARAZ, José.

Nació en Villena (Alicante) el año 1917.

Poeta vocacional y autodidacta. Huye de todo academismo (sic) poético buscando siempre el camino recto para decir lo que siente sin eufemismos trasnochados.

Su concepto humano de la poesía y la forma sincera de expresarla penetran con fuerza y agrado en quienes le escuchan o leen.

Poeta desde dentro y desde siempre, continuamente nos sorprende con nuevas producciones, todas ellas matizadas de un sentido social profundamente realista y actual.

Dos de sus libros, Mi constante y mi ansiedad y Voces de un mundo interior publicados en los años 1978 y 1979 son una prueba evidente de este quehacer del poeta.

El presente libro —que al igual que los anteriores— se edita con fines benéficos, marca, una vez más, la andadura irrenunciable de Conejero, por el escabroso camino de dignificar a las clases menos favorecidas de la Sociedad (sic), para elevarlas al lugar que les corresponde en el gran concierto de la Humanidad (sic).



Dos poemas:

POEMA A FEDERICO GARCÍA LORCA

                                                    ...y sentí más tu muerte
                                                    que mi vida.
                                                                                       M.H.

Pero el cielo, de pronto, se vistió
de luto y comenzó a llorar.

¡Silencio...!

Se llevan a Federico
custodiado entre fusiles 
por una calle muy larga. 
Lo sacan al campo abierto 
cuando nace la alborada.

¡Brota inclemente la envidia! 
¡El odio corrompe el alma! 
¡Y un susurro de presagios... 
rompe en mil trozos la calma!

Un rumor de castañuelas 
toman al ambiente el pulso. 
¡Y hasta el Darro y el Genil... 
han detenido su curso!

Allí, en su propia Granada...

le arrebataron la vida. 
Fue una triste madrugada
que abrió en España una herida.

Escuchad atentamente...

Alertad vuestros oídos
porque un rumor persistente
se acerca, de aquellos pechos heridos 
por los dardos de la muerte.

Pausada, rítmica, inquietante. 
Rompiendo trajes negros 
la España peregrina,
el corazón sangrante...
va dando vuelta a la esquina.

Mataron a Federico 
una triste madrugada! 
¡Mataron a Federico... 
destrozado a dentelladas! 
Porque no fueron fusiles 
los que a él le destrozaron. 
¡Fue una jauría de mastines 
que en su cuerpo se cebaron... 
con la muerte en sus perfiles! 

¡Con tu sangre... Federico... 
sació su sed la mesnada! 
¡Mas tu obra y sus matices 
mil veces multiplicada... 
echó profundas raíces
que arrancan de tu Granada! 
Quisieron para la historia 
cambiarle el nombre...
Dicen que te ajusticiaron. 
¿Dónde te hicieron el juicio... 
Federico?
¿Qué jueces te condenaron?


¡El "Romancero gitano"
llora lágrimas de sangre! 
¡El "Romancero gitano"... 
tiene, de justicia, hambre! 
¡Canta España entera, grita... 
un poema en que mezclaron... 
sangre con agua bendita!

Llora "La casada infiel" 
de Federico la muerte. 
"Antonio el de los Camborios" 
maldice su negra suerte.
Y el "Canto a la pena negra" 
gimiendo conmovedor...
se abraza a "Bernarda Alba"
en prolongado dolor.
¡Y hasta "Las bodas de sangre" 
que García Lorca escribió, 
vierte lágrimas amargas... 
donde el plomo lo abatió!




RIO BIDASOA

                "Fui calma... Fui tempestad. 
                Aguas mansas y torrente. 
                La nobleza y la lealtad... 
                han coronado mi frente"

Codiciado por los hombres... 
por los hombres fui mimado. 
Y mi curso lo han violado 
en múltiples ocasiones, 
apoyándose en razones... 
que la razón han negado. 

Mi ejecutoria refleja 
mi orgullo y mi valentía. 
Luché de noche y de día 
para que mi integridad, 
no sufriera la impiedad 
de una cruel montería.

Esplendores y penurias 
se grabaron en mi mente. 
Pero quede bien patente 
que siempre mi dignidad 
guardé con fidelidad... 
en un lugar preferente.

Soy alerta vigilante 
del pueblo de Euskalerría (sic)
y luzco con gallardía 
mi blasón de ser frontera 
de una raza que es pionera... 
de orgullosa varonía.

El tarro de las esencias 
de mi pueblo vascongado, 
llevo a mi grupa colgado. 
Destapadas sus aromas 
como preciados diplomas... 
que el honor han perfumado.

Si alguien a mi puerta llega, 
abierta la puede ver.
Y el que quiera conocer 
el valor de mi tesoro,
lo ha de pagar con el oro...
de la más pura honradez.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 21 de enero de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (José Mª Cabañes Tamayo)

En librerías
 #unlibrounpoema 

#regalosdeldía


He dudado durante un momento entre colocar esta entrada en la sección de Un libro, un poema o en la de Regalos del día, pues regalo fue que me llegó por correo y que me alegró el día. La dejo en la primera, pues al fin y al cabo es un libro de poesía, pero también coloco en la cabecera el enlace con la segunda, ya que como tal lo recibo.

José Mª Cabañes, a quien me une, además del apellido, el interés por la poesía y la filosofía —en mí caso afición, en el suyo ha sido profesión—, nos ofrece con este título un hermoso ramillete de poemas. 

El poemario es algo así como un recorrido poético-afectivo-reflexivo a través del transcurrir del tiempo y los cambios que este va ejerciendo sobre la naturaleza que nos rodea. Utiliza la forma tradicional de la poesía japonesa, el haiku, aunque no siempre, en ese intento por atrapar el instante. Y lo acompaña prácticamente siempre de la fecha (como si fuera un diario y una tentativa de atrapar el tiempo) y de la imagen que identifica el motivo de la reflexión.

Como los textos son muy breves y me parece que la imagen tiene una gran importancia, he colocado unos cuantos, a pesar de que una fotografía de una fotografía nunca pueda hacer justicia a la primera. 

Dice el título, casi exacto, sin salir del jardín. Si bien la inmensa mayoría de las veces se cumple lo que el título indica, hay ocasiones en las que el poeta no solo ha salido un poco más allá de su jardín, sino mucho más allá. Pero eso lo único que hace es ampliar las posibilidades expresivas. 

En definitiva, un hermoso poemario de versos e imágenes que nos recuerda la importancia de lo más próximo y cotidiano en nuestras vidas.









***

Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 14 de enero de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Luis Sanz)

 #unlibrounpoema  


Voy a empezar a dar publicidad a unos cuantos libros de poesía de los que nunca me he ocupado. Los he ido adquiriendo desde hace años, pero el hecho de que no sean autores conocidos o sean ediciones más o menos raras, es decir, al margen de los grupos editoriales ampliamente reconocidos en la publicación de poesía, ha traído como consecuencia el que, por unas circunstancias o por otras, hayan ido quedando en mi biblioteca personal sin aparecer nunca en este blog. Voy a ir dándoles visibilidad en esta sección de los miércoles.

Me hice con este libro, El camino del duende, hace ya más de veinte años, en 2003 exactamente, durante un verano en que me estuve moviendo por la provincia de Segovia. De Luis Sanz lo desconozco todo, salvo lo que cuenta la solapa de la sobrecubierta: Luis Sanz (Cuéllar, 1959). Animador permanente en el ámbito cultural segoviano y castellano-leonés, es miembro activo del grupo de teatro Zereia, así como colaborador habitual del grupo satírico-musical La nécora prodigiosa, aportando su especial forma de decir la música en letras de contenido erótico y festivo. No sé cuanto de esto se mantendrá en la actualidad. Lo que sí he visto es que siguió escribiendo poesía porque en 2013 realizó una presentación de un poemario que tituló Sangre estancada y en 2023 otro poemario con el título Se marcharon las nubes.

Recuerdo que me hice con el libro porque estaba hablando de astronomía en uno de esos puestos de verano y quien estaba al cargo del tenderete me dijo, pues mira, este poeta cita a Júpiter y sus lunas. Eso despertó mi curiosidad y lo compré. Como veréis, el poemario no se ocupa de los objetos celestes, salvo en la dedicatoria inicial. Os dejo un par de poemas:


UN MORDISCO EN EL AIRE


He olvidado en qué lugar
están enterrados
mis muertos.

No sé por qué razón 
ni de quién vendrán al abismo del sol
los frutos de la noche.

No sé siquiera 
si vendrá mi sombra
tras de mí
para permanecer oculta
al fin del atardecer.

He nacido.

Tengo que ser capaz de levantar 
la tapa
dorada
de algún sarcófago olvidado.

Desaparecer en sus entrañas,
y masticar un grito:
un mordisco en el aire.

Se muere si se destruye el camino.

Se muere si nos descubre
la sombra
que hoy no viene conmigo.



EL CAMINO DEL DUENDE

El camino: la magia de lo eterno,
que se va construyendo con los pasos,
nos recuerda cada sombra solitaria que
encontramos... y cuando surge la luz,
el camino comienza a ser algo palpable:

        Un grito.
        La noche.
        el llanto de la luz del mar.
        La cantidad de humildad
        que hay que conservar
        para no acudir a la soberbia.

El sol que se destroza delante de 
nuestras pisadas.

Un gigante que puede llegar a besar
la eternidad de Dios.

El sueño imposible de los hombres.

Cualquier suspiro.

Las cataratas invisibles de las flores.

El amor.

La humedad del llanto.

Cerrar los ojos y comprender las
palabras del viento.

No tener pudor.

Construir una forma de pensar que
sea solo música.

Guardar silencio.

Venir al mundo sin nombre... y
seguir vivo.

       
***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 7 de enero de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Mario Benedetti)

 #unlibrounpoema   

Mario Benedetti es suficientemente conocido como para necesitar presentación y estos tiempos de acaramelada y pastosa infancia estaban pidiendo a gritos la divulgación de este poema:



LA INFANCIA ES OTRA COSA

Es fácil vaticinar que los propagandistas de la infancia no van a interrumpir su campaña
quieren vendernos la inocencia cual si fuera un desodorante o un horóscopo
después de todo saben que caeremos como gorriones en la trampa
piando nostalgias inventando recuerdos perfeccionando la ansiedad

los geniales demagogos de la infancia
así se llamen Amicis o Proust o Lamorisse
sólo recapitulan turbadores sacrificios móviles campanarios globos que vuelven a su nube de origen
su paraíso recobrable no es exactamente nuestro siempre perdido paraíso
su paraíso tan seguro como dos y dos son cuatro no cabe en nuestro mezquino walhalla
ese logaritmo que nunca está en las tablas

los impecables paleontólogos de la infancia
duchos en exumar rondas triciclos mimos y otros fósiles
tienen olfato e intuición suficientes como para desenterrar y desplegar mitos cautivantes pavores sabrosos felicidad a cuerda

esos decisivos restauradores
con destreza profesional tapan grietas y traumas
y remiendan con zurcido invisible el desgarrón que arruinaba nuestro compacto recuerdo de cielo

sin embargo un día habrá que entrar a saco la podrida infancia
no el desván
allí apenas habitan los juguetes rotos los álbumes de sellos el ferrocarril rengo o sea la piel reseca de la infancia
no las fotografías y su letargo sepia
habrá que entrar a saco la miseria

porque la infancia
además del estanque de azogada piedad
que a cualquier precio adquieren los ávidos turistas del regreso
además de la espiga y la arañita
y el piano de Mompou
además del alegre asombro que dicen hubo
además de la amistad con el perro del vecino
del juego con las trenzas que hacen juego
además de todo eso
tan radiante tan modestamente fabuloso
y sin embargo tan cruelmente olvidado
la infancia es otra cosa

por ejemplo la oprobiosa galería de rostros
encendidos de entusiasmo puericultor y algunas veces de crueldad dulzona
y es (también la infancia tiene su otoño) la caída de las primeras máscaras
la vertiginosa temporada que va de la inauguración del pánico a la vergüenza de la masturbación inicial rudimentaria
la gallina asesinada por los garfios de la misma buena parienta que nos arropa al comienzo de la noche
la palabra cáncer y la noción de que no hay exorcismo que valga
la rebelión de la epidermis las estupefacciones convertidas en lamparones de diversos diseños y medidas
la noche como la gran cortina que nadie es capaz de descorrer y que sin embargo oculta la prestigiosa momia del porvenir

por ejemplo la recurrente pesadilla
de diez cien veinte mil encapuchados
cuyo silencio a coro repetirá un longplay treinta años más tarde con el alevoso fascinante murmullo de los lamas del Tibet en sus cantos de muerte
pero que por entonces es sólo una interminable fila de encapuchados balanceándose saliéndose del sueño golpeando en el empañado vidrio de la cocina
proponiendo el terror y sus múltiples sobornos anexos

la otra infancia es qué duda cabe el insomnio con los ardides de su infierno acústico
uno dejándose llevar despojado de sábanas mosquitero camisón y pellejo
uno sin bronquios y sin tímpanos
dejándose llevar imaginándose llevado hacia un lejanísismo casi inalcanzable círculo o celda o sima donde no hay hormigas ni abuela ni quebrados ni ventana ni sopa y donde el ruido del mundo llega sólo como un zumbido ni siquiera insistente
es el golpe en la cara para ser más exacto en la nariz
el caliente sabor de la primera sangre tragada
y el arranque de la inquina la navidad del odio que irza el pelo calienta las orejas aprieta los dientes gira los puños en un molinete enloquecido mientras los demás asisten como un cerco de horripiladas esperanzas timideces palabrotas y ojos con nauseas

es la chiquilina obligatoria distancia
la teresa rubia
de ojos alemanes y sonrisa para otros
humilladora de mis lápices de veneración de mis insignias de ofrenda de mis estampillas de homenaje
futura pobre gorda sofocada de deudas y de hijos pero entonces tan lejos y escarpada
y es también el amigo el único el mejor
aplastado en la calle


un día de éstos habrá que entrar a saco la podrida infancia
habrá que entrar a saco la miseria

sólo después
con el magro botín en las manos crispadamente adultas
sólo después
ya de regreso
podrá uno permitirse el lujo la merced el pretexto
el disfrute
de hacer escala en el desván
y revisar las fotos en su letargo sepia.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 24 de diciembre de 2025

UN LIBRO, UN POEMA (W. B. YEATS)

#unlibrounpoema


Sobre W. B. Yeats (1865-1939) existen unas cuantas entradas en este mismo espacio, por eso solamente mencionaré que este poema es uno de los últimos que escribió el Nobel irlandés antes de su muerte, concretamente en septiembre de 1938. Su muerte se produjo en enero. 

Podemos entenderlo como una recopilación de su manera de entender la creación poética y la forma de afrontar la vida; en definitiva, sus convicciones y creencias.

Dejo enlazadas algunas referencias sin las cuales difícilmente se puede entender a qué está aludiendo Yeats cuando realiza esas citas.

Los tres versos finales son los que se grabaron en la lápida de su tumba.  


BAJO BEN BULBEN 

                I

Jurad por lo que dijeron los Sabios 
en derredor del Lago Mareotido 
lo que la Bruja del Atlas sabía, 
decía y hacía cantar a los gallos. 

Jurad por esos caballeros, por esas mujeres 
cuya forma y aspecto se muestran sobrehumanos 
que esa compañía de pálidos rostros largos 
que proclama una inmortalidad 
ganó la compleción de sus pasiones; 
ahora cabalgan la invernal aurora 
donde el Ben Bullen marca la escena. 

Esto es en esencia lo que significan. 


            II

Muchas veces un hombre vive y muere 
entre sus dos eternidades, 
la de la raza y la del alma, 
y la antigua Irlanda conocía todo esto. 
Ya muera en su cama el hombre
o por disparo de un rifle, 
una breve despedida de los seres queridos
es lo peor que ha de temer.
Aunque largo es el esfuerzo de los sepultureros,
afiladas sus palas, fuertes sus músculos, 
no hacen sino lanzar a sus enterrados 
de nuevo a la mente humana. 


            III

Quienes oísteis la plegaria de Mitchel,
“¡Envíanos la guerra, Señor!”, 
sabéis que cuando todas las palabras se han dicho 
y un hombre lucha como loco, 
algo cae de ojos mucho tiempo ciegos, 
y completa su mente parcial, 
durante un instante se relaja
ríe fuerte, en paz su corazón
Hasta el hombre más sabio se tensa 
con alguna clase de violencia 
antes de que pueda cumplir su destino,
conocer su obra o elegir a su compañera.


            IV

Poeta y escultor y poeta, haced vuestro trabajo, 
y que el pintor a la moda no eluda 
lo que hicieron sus grandes antepasados,
llevad el alma del hombre a Dios, 
haced que llene bien las cunas. 

La medida inició nuestra poder: 
formas que pensó un severo egipcio, 
formas que modeló el más suave Fidias. 

Miguel Ángel dejó una prueba 
en el techo de la Capilla Sixtina, 
donde un Adán aún no despierto
puede turbar a una señora que recorre el mundo
hasta que se le encienden las entrañas,
prueba de que existe un propósito
en la mente de quien trabaja en secreto: 
la perfección profana de lo humano. 

El Quattrocento puso en pintura 
al fondo de un Dios o un santo
jardines donde el alma se relaja; 
donde todo lo que encuentra el ojo
semeja formas existentes, o lo parece
cuando despiertan los durmientes
y cuando todo se ha desvanecido aún declara, 
donde sólo hay una cama y un cabecero,
que se han abierto los Cielos.
                                           Siguen girando las espirales
cuando ese gran sueño se acabó,
dispusieron un descanso para el pueblo de Dios, 
en expresión de Palmer, mas después
la confusión se abatió sobre nuestro pensamiento. 


            V

Poetas irlandeses, aprended vuestro oficio 
cantad todo lo que está bien hecho, 
burlaos de los que ahora crecen
informes desde los pies a la cabeza, 
sus corazones y cabezas sin memoria 
vilmente nacidos de viles hechos.
Cantad a los labriegos, y  después
a los tenaces caballeros campesinos, 
la santidad de los monjes, y luego
la risa salaz de los bebedores de cerveza; 
cantad a los señores y señoras alegres 
que fueron sepultados en arcilla
a lo largo de siete siglos heroicos;
volved la mente a otros días
para que en días venideros podamos ser
aún el indómito pueblo irlandés.


            VI

Bajo la cima desnuda de Ben Bulben,
en el cementerio de Drumcliff, yace Yeats,
un antepasado suyo fue allí párroco
muchos años ha; cerca se alza una iglesia,
y una antigua cruz junto al camino.
Ni mármol ni una frase ya manida; 
sobre piedra calcárea del lugar,
como él mandó está grabada esta frase: 

            Mira fríamente
            la vida, la muerte.
            ¡Prosigue, jinete!



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 17 de diciembre de 2025

UN LIBRO, UN POEMA (Eli Tolaretxipi)

Editorial
 #unlibrounpoema


Eli Tolaretxipi ejerce como profesora de inglés en la EOI de Donostia-San Sebastián y es poeta y traductora. Tras Amor muerto-Naturaleza muerta (1999, traducido y publicado en inglés, 2004) y Los lazos del número (2003), ha publicado en Trea los poemarios El especulador (2009), Edgar (2013), Incidental (2017) y Clapotis (2022). Ha traducido, entre otros autores, a Sylvia Plath, Elizabeth Bishop, Patti Smith, Aurelia Arkotxa, Itxaro Borda, Tess Gallagher, Menna Elfyn, Blas de Otero o Jorge G. Aranguren.

Ángela Bonadies escribe en el primer párrafo del prólogo: En Cuerpos pasajeros se suceden, superpuestos e intercalados, paisajes, imágenes, escenas, sueños, viajes, materiales, palabras, objetos y órganos escritos con una pluma filosa como un bisturí que los disecciona y derrama sobre la hoja (la negrita es mía). 

Certera imagen la del bisturí porque la poesía de Tolaretxipi es increíblemente incisiva y exacta en lo que toca. No se pierde en imágenes ni en metáforas que puedan dulcificar la expresión. Va directa al objeto y, con mirada cubista, nos lo presenta desde todas las caras posibles al mismo tiempo. Es una fotografía que recoge todos los lados con una objetividad casi obsesiva. No esquiva ninguna arista. 

Puede gustar o no, pero nadie puede negar la irreductible eficacia de su representación. Aquello a lo que apunta la escritura de la poeta queda exactamente fijado sobre el papel. 


LUNÁTICAS


II


Coleccionaba ojos recortados en revistas 

ojos que veía aquí y allá, en la memoria 

colores y formas vagas, deformadas 

reconocidas algunas en piscinas, charcos 

ojos sueltos de la cara cosidos a la hoja. 


Adormecida la yema, entumecida 

por el jugo pegajoso que le sale al fruto; 

cortes en las yemas ásperas 

surcos que se llenan de tinta 

se raspan en los contornos. 


Luna creciente al revés 

mecida, muy cerca, bella, no absoluta


***


CUERDAS SUELTAS


LXVII


El agua sabe a cemente,

severo, cae

o se deja tendido

solo, se sostiene solo,

se deja ahí,

si como nuevo

si como muerto

si como dejado, dado por

muerto, si como nadie

como si nada, nadie,

ya solo lo que chorrea

o se deja olvidado

en la cuerda, la cuerda que se afloja

por el peso del agua,

se pone a secar al muerto.

Se mece en la cuerda

la tela ajada,

hilachas, hebras, pelos, pelusa. 


***


DOLORES MUDOS


LXXXV


Cuando conocí a Molloy, pensé en ti.

Antes de que te lanzarás al vacío

estaba yo detenida en una escalera

ante un cuerpo grande

con un delantal a rayas

acostumbrado a vivir entre carne y a tocarla.

Es otra la escalera

y me equivoco de puerta.

Al final de la página había escrito "tranquilizarse".

Se lo cuento a una desconocida

que no es padre ni madre

tras atravesar la puerta a la que llamo y se abre.

Salen imágenes, una bolsa de plástico

con papeles escritos y una cuerda.

Una amiga ha escrito: "espantar las consecuencias

dolorosas, ásperas". 


PS: Ya sé que casi nadie lee la poesía así, pero a Eli Tolaretxipi conviene leerla despacio y de seguido. Empezad el poemario y terminadlo. Los libros de poemas bien cohesionados y temáticamente estructurados y coherentes lucen más y lucen mejor si se leen de seguido.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).