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miércoles, 28 de octubre de 2026

LOS IDIOMAS COMUNES, Laura Casielles.

Ejemplar de la biblioteca de Aiete.
#unlibrounpoema

De Laura Casielles había dejado un poema grabado hace ya un tiempo con el nº 482 en el apartado "AUDIOS, Mujeres poetas de los siglos XX y XXI". Es el poema con que se inicia este poemario que en su momento (2010) ganó el el Premio de poesía joven Antonio Carvajal y el Premio Nacional de Poesía Joven en 2011. Hoy aprovecho este espacio para divulgar algún poema más de Los idiomas comunes y anotar los otros títulos que ha ido sacando a la luz desde el primer poemario que publicó en 2008:


Soldado que huye. Hesperya, 2008.
Los idiomas comunes. Hiperión, 2010.
Las señales que hacemos en los mapas. Libros de la Herida, 2014.
Breve historia de algunas cosas. Planeta clandestino, 2021.
Más adentro. Letraversal, 2025.





DESCENTRALIZACIONES (I)



Mientras una mujer en la Provenza

se abrochaba el corsé,

cinco mujeres preparaban sus cuencos de henna

en un harén no muy lejos de Tánger.

Mientras se escribía sobre el Cid,

se escribían también las Rubaiyyat.

Mientras se libraba una guerra entre Prusia y Austria,

miles de tártaros eran expulsados de Crimea.

A la vez que Carlomagno,

Kaya-Magan.

El día en que Gavrilo Princip

asesinó al príncipe Francisco Fernando

se cumplían dos años

del día en que se autorizó la compra del Canal de Panamá.

Y el año en que murió Winston Churchill,

Mehdi Ben Barka despareció en París en extrañas circunstancias

y la India independiente hizo oficial uno de sus más de treinta idiomas.

Mientras Bolívar se subía a su caballo,

los ingleses se instalaban en Tasmania.

Los fusilamientos del 2 de mayo

no son lo mismo que el 2 de mayo de 1812,

cuando los colonos desistieron del sitio a Cuautla.



Si son anécdotas, todas son anécdotas.

Si son hechos importantes, todos ellos son hechos importantes.







PRIMERA CONJUGACIÓN



Encontrar las palabras

elementales. Aprender

cómo decir perdón en el idioma del que irrumpe,

y buenos días, y toma,

y he venido a conocerte, aprender

cómo decir gracias en el idioma

de los que también rasgan

y también

se desgarran,

cómo decir

café, cariño, patria,

shalom, salam aalaikum, aprender

cómo se dice pasa, entra, esta es mi casa

en un país al sur del que apenas

quedan ruinas, aprender

obrigada, spasiba, aprender

qué colores no existen en las lenguas de África.

Y cómo responder que sí en Pekín.

Llegar a las ciudades y descubrir

los entresijos del mercado,

entender,

aprender

cuál es en cada tierra

la etimología de alma, y de qué modo

saludaban al miedo mis bisabuelos.



Encontrar las palabras elementales.

Y luego hablar.







MODO DE EMPLEO




Estuve al borde del cinismo.

Afilé mis palabras,

cultivé alusiones,

desgrané tristezas.

Casi pensé

que era importante un gesto impenetrable

y hacer como si el dolor fuera asunto de risa.




Pero no.




Hay que acariciarse los ojos.




También nosotros necesitamos amor para ser valientes.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 21 de octubre de 2026

RECETAS INVERNALES DE LA COMUNIDAD, Louise Glück

Ejemplar de la biblioteca de Aiete
#louiseglück


#unlibrounpoema


Louise Glück es una poeta que mira hacia dentro, es una poeta introspectiva, lo que aparentemente hace de su poesía una poesía compleja y difícil; en cambio, resulta muy legible gracias al estilo narrativo que utiliza para reflexionar sobre cualquier tema.

La mayoría de los poemas de esta nueva colección reflexionan sobre fracasos emocionales, sobre el paso del tiempo, sobre la falta de deseo o de pasión, sobre el final del viaje..., esto es, sobre la proximidad de la muerte.

Estas "recetas", por supuesto, no son precisamente recetas de cocina, sino un manual de instrucciones y estrategias existenciales para sobrellevar la aridez de la vejez, la pérdida y los «tiempos oscuros» de la vida. Parábolas silenciosas cuando la energía física, el lenguaje y el deseo se han ido atenuando.

Como en su anterior poemario, The Wild Iris (El iris salvaje), estos poemas abordan el cambio estacional, la espera del calor y el hallazgo de elementos pequeños y resilientes en un paisaje helado (como hierbas silvestres o el gesto de arrojar nieve por encima del hombro, a modo de sal).



RECETAS INVERNALES DE LA COMUNIDAD


I


Cada año al llegar en invierno los viejos se adentraban 

en los bosques para recoger el musgo que crecía 

en el lado norte de algunos enebros.

Era una labor lenta, que requería varios días, aunque estos 

fueran días corto porque la luz era cada vez más escasa, 

y cuando tenían las mochilas llenas retomaban 

penosamente el camino de regreso, con la pesada carga del musgo.

Las mujeres fermentaban este musgo, una tarea laboriosa, 

especialmente para gente tan anciana

como para haber nacido en otro siglo.

Pero tenían paciencia, estos ancianos y ancianas, 

una que tú y yo apenas logramos imaginar, 

y cuando el musgo ya estaba curado, se metía acompañado de mostazas 
          silvestres 

y recias hierbas en una chapata cortada en dos, y se aplastaba como pan bagnat, 

tras lo cual estaba listo: un «revitalizador bocadillo invernal»

lo llamaban, pero nadie decía

que estuviera rico, era lo que comías, 

cuando no había nada más, como el pan ácimo en el desierto, que 

nuestros padres llamaban el pan de la aflicción... Algunos años 

un anciano no regresaba del bosque, y entonces su esposa necesitaba 

una nueva vida, como auxiliar de enfermería, o supervisando 

a los jóvenes que hacían el trabajo pesado, o vendiendo 

los bocadillos en el mercado al aire libre mientras caían la nieve, envueltos

en papel encerados... El libro contiene 

solo recetas para el invierno, cuando la vida es dura. En primavera 

cualquiera es capaz de preparar un buen plato.




II



El musgo más bonito se reservaba

para los bonsáis, para los cuáles

se había designado una pequeña habitación, 

aunque pocos teníamos el talento,

e incluso en ese caso, hacía falta un largo 

aprendizaje; las reglas eran complicadas.

Una luz radiante caía sobre el espécimen sometido a poda,

nunca en forma de animales, que estaba mal visto, 

sólo en esas formas

innatas a la especie en cuestión... Los que observábamos 

a veces elegíamos  la maceta, en mi caso 

un cuenco de porcelana, regalo de mi abuela.

Alrededor el viento soplaba cada vez más fuerte.

Bajo la luz radiante, mi amigo,

que estaba dándoles forma al árbol, posó las tijeras.

El árbol me parecía hermoso,

no acababa tal vez, pero aún así hermoso, el musgo 

colocado alrededor de las raíces... No se me 

permitía podarlo, pero sostuve el cuenco en mis manos, 

un pino que se sacudía bajo un viento fuerte 

como el hombre en el universo.




III


Como dije, era un trabajo duro:

no consistía solo en cuidar los arbolitos 

sino también en cuidarnos a nosotros mismo.

en alimentarnos, en limpiar los espacios comunes...

Pero los árboles lo eran todo.

Y qué tristes nos poníamos cuando uno moría, 

pues acababan muriendo a pesar de haberlos 

apartado de la naturaleza; todo muere tarde o temprano.

Yo me preocupaba sobre todo de los que perdían las hojas, 

que se apilaban sobre el musgo y las piedras...

Los árboles eran miniaturas, como he dicho, 

pero no existe algo así como una muerte en miniatura.

Las sombras pasaban sobre la nieve,

los pasos se acercaban y se alejaban.

Las hojas muertas yacían sobre las piedras; 

no había ningún viento que se las llevara.




IV


Estaba más oscuro que nunca

pero entonces sabía anticiparme.

El mes era diciembre, el mes de la oscuridad.

Era muy temprano. Caminaba

desde mi cuarto al arboreto; por razones evidentes, 

se nos recomendaba no estar nunca solos, 

pero se hacían excepciones... Alcanzaba ver el

resplandor del arboreto rodeado de nieve; 

de los árboles habían colgado luces diminutas.

Recuerdo pensar cómo había resultar

visible desde muy lejos, aunque no es que fuéramos 

casi nunca especialmente lejos... Todo estaba en calma.

En la cocina, envolvían bocadillo para el mercado.

Mi amiga solía encargarse de esto.

Huli songli
, la llamada nuestro instructor, 

persona que cuida. Recuerdo

observarla: al otro lado de la puerta, 

normas escritas en una tarjeta que caracteres chinos 

que podrían traducirse con las mismas cosas en el mismo orden, 

y debajo: Los hemos privado de su origen 

ahora nos necesitan.



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 14 de octubre de 2026

TERRITORIO. Poesía reunida (1985-2025), Álvaro Valverde

Ejemplar del KM
#unlibrounpoema
 


Territorio reúne cuarenta años de trabajo de Álvaro Valverde, poeta al que he conocido gracias a la existencia de esos centros maravillosos llamados bibliotecas y a los que casi siempre acudo con la esperanza de encontrar alguna sorpresa entre las estanterías dedicadas a la poesía. Este es el caso.

De la poesía de Valverde me gusta ese tono reposado, esa mirada lenta que se para en los objetos más cotidianos y habla con calma de ellos, lo que agradezco mucho, porque es algo bastante inusual en esta especie de estridencia poética actual donde se escribe para ser más original, más atrevido, más novedoso... en busca de estar presente en los medios de comunicación o de algún premio.

Poesía reposada, meditativa, clara y elegante.



JARDÍN CERRADO

Lenta procede la enramada.

Hojas y brotes cumplen al abrigo de marzo,
leves en su apariencia.

Tras la verja, las acacias sestean.
La hiedra se desliza florida por los muros.

El jardinero asiste
desde el distanciamiento de las losas.



No la palmera,
ni esa hamaca amarilla, ni el fresco velador;

no el agua de las fuentes con su música
acodada en las tibias barandillas;

no el recuerdo de haber amado tanto
bajo los toldos del verano:

la dulce mudanza de las horas, su memoria,
podrán salvarme ahora del olvido.



Sube hasta las terrazas del estío
y desnuda tu afán a la intemperie.

Accede fiel a la leve penumbra
que acaricia los cielos.

Asida a tu rostro, una máscara
busca la justificación de tanta muerte.



Observan las lucernas
la húmeda oscuridad de los palacios,
las leves escaleras al aire de la noche.

Las columnas sucumben,
como cuerpos llamados al deseo,
desde la inconsistencia de los patios.

Toda estatua recoge
su inmensidad de ruina.
Nos muestra
la furtiva belleza de la muerte.


De Primeros poemas (1985-1987).




LA ENCINA SOLITARIA



Está en una colina, la rodean
rocas, retamas, tierra
donde el árbol arraiga
y parece que apenas se sostiene.
Me la mostró mi padre cuando, niño,
paseaba con él entre los canchos.
Desde entonces retengo su presencia
con la necesidad de lo que dura.
Desde lo alto, observa la ciudad.
Es lo primero que distingo al volver.
Lo último que miro cuando salgo
de las murallas de este microcosmos.
Es algo más que una vetusta encina.
Sola, en su altura, sosegada, es cifra
de la vida a que aspira quien resiste.


De Plasencias (2013)




ÁRIDA VIDA

                    ...arida vita

                       Leopardi




En medio del silencio,

que sólo rompe el agua

en su transcurso,

esta tarde de agosto,

en la que el campo invita

a un dulce sentimiento del otoño,

leo, como otras veces, a Leopardi

y su voz se hace mía, contra el eco

de lo que el mundo grita

y yo no oigo.



Aquí, de solitario a solitario.

A la espera inminente de la noche

que traerá con la luna

esa luz de los sueños

que ilumina las sombras

de mi árida vida.


De El cuarto del siroco (2018).


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 7 de octubre de 2026

ROJO-DOLOR, Antología de mujeres poetas en torno al dolor

Ejemplar del KM
 #unlibrounpoema


Ana Castro ha recogido en este título cuarenta poetas que escriben sobre el dolor en sus formas y manifestaciones más variadas.

Comienza la antología con Rosalía de Castro (1837-1885) y llega hasta Marina Carretero Gómez, nacida en 1985. Quedan fuera las autoras más jóvenes porque al pertenecer justo a la misma generación que yo —dice la editora—, entran en juego criterios subjetivos, como pueden ser la proximidad o afinidad a una y otra poética.




PIEDAD BONNETT



DOLOR FANTASMA


El miembro

que el bisturí ha arrancado limpiamente

palpita sin embargo de dolor

perseverante.

Y escuece,

y afiebrado se resiste

a no ser.

Prueba de que el vacío también duele.

De que no siempre alivia

amputar lo que daña.

De que lo muerto

puede heder ya y seguir siendo punzada.


        De Explicaciones no pedidas, 2011,







AMALIA BAUTISTA


Nunca hubo dios, ni vírgenes, ni santos, 

ni icono que proteja, ni oración que consuele; 

nunca ha habido milagros o prodigios, 

ni salvación del alma o vida eterna; 

ni mágicas palabras, ni bálsamo efectivo 

contra el dolor que no remite nunca; 

ni luz al otro lado de las sombras, 

ni salida del túnel, ni esperanza. 

Sólo nos acompaña en esta travesía

un ángel de la guarda perplejo que soporta 

la misma vida perra que nosotros. 


    De Estoy ausente, 2004.







GEMMA SERRANO



DE IZQUIERDAS


Vive en la izquierda

como si fuera el rico de otro lado

paradójico

pero altivo en programa

ambicioso



sin importarle altura y recorrido

se deshace del étimo siniestro

lo disimula

lejos de la destreza

y de su lengua madre


territorio a la izquierda

se programa a diario 

se le inflama

brujulea hacia el este

burbujea y proclama su decálogo

de izquierda a su manera 

no permitir descanso en la lucha 

no abandonar la brizna ni al pequeño 


se cuelga de una costilla izquierda

a veces

le paraliza el pulgar izquierdo

otras veces

le supura en los ojos       ambos izquierdos

qué importa la estación 


y en ausencia de culto

y de piedad

fulmina el izquierdo costado

lo atraviesa

le crucifica el glúteo 

y sin fe permanece


reconozcan

que encontró el cobijo en la izquierda 

la certeza del daño

dice que no se apea de columna

que conoce el camino de la espina

del calambre

que la izquierda y sus ismos

son la casa

que vivan Marx y Engels


perdonen         camaradas

que dude en la conciencia de su clase

digan si no cómo se llama

digan qué rayo equis lo conoce 

por su nombre a eso que se aloja

hincado en esta izquierda


sin un tac proletario

no hay quien sueñe utopía

y despierte una mañana

y no sienta el dolor

escrito

siempre en la misma izquierda


    Inédito.




MARINA CARRETERO GÓMEZ



[¿HAS ESTADO ALGUNA VEZ EN EL CENTRO...]


¿HAS estado alguna vez en el centro

de una cárcel ya sin presos, de un psiquiátrico 

abandonado, de un campo de concentración vacío? 

                    Todavía se oyen los gritos.

Así mi cuerpo, aullido hueco, piel erizada

de dolores extintos. Sin herida, sin cicatriz, sin sangre; 

duele la carne, esta aparente armonía

mi condena     mi locura     mi muerte.



    De Los cuerpos, 2019.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 30 de septiembre de 2026

COSAS QUE NO PUEDEN OCURRIR, Care Santos

Ejemplar del KM
 #unlibrounpoema 

Care Santos es, principalmente, novelista, tanto de narraciones para adultos como para edades más cortas. Sus numerosos títulos publicados y premios recibidos avalan la afirmación anterior. Que esa sea su dedicación principal se nota en su escritura poética. El poema de hoy puede ser un buen ejemplo.

Dejo colocados los enlaces por si os interesa ahondar en la historia y descubrir algún matiz que el poema cuenta de otra manera a como sucedió en realidad. Los poemas, a veces, también son útiles para descubrir hechos del pasado, pero no son estudios históricos.



Edgar Allan Poe lee por primera vez The Raven en el 116 de Waverly Place, en casa de la señora Anne Lynch


     ...that will make her name a part of the literary history of the country

                                 Katie SANBORN



Escuchando el silencio,

mesurando sus posibilidades, 

respirando despacio,

temiendo la opinión

de los amigos de la anfitriona,

todos escritores, todos neoyorquinos,

todos altos y guapos,

todos muy bien vestidos

por el sastre judío

de twenty-second street,

todos bien rasurados a domicilio,

todos con ademán de haber llegado hoy

de Londres, aún sucios los zapatos 

de viejo polvo inglés,

todos esos que miran con desprecio 

a quien nunca fue a Europa,

que ignoran la experiencia

de trabajar, horror, para vivir 

y miran con su sofisticada repugnancia 

a quien tuvo el mal gusto de nacer

lejos de la ciudad, lejos de ellos, 

pobres provincianos

de horizontes pequeños, 

prescindibles,

que pagan sus facturas

y trabajan.

Eso piensan todos los invitados 

y sonríen y parece que escuchan

y Edgar Allan, de pie, continúa leyendo, 

y teme,

procura respirar,

no levanta la vista del papel,

no se atreve a buscar con la mirada,

las de los demás

es como si leyera,

frente a fieras hambrientas,

tiemblan sus manos,

no se siente bien,

necesita una copa, 

esta ciudad le afecta,

o tal vez es la gente,

esta gente que no mira a los ojos, 

que no sabe escuchar, que siempre ríe,

que encarga trajes caros a destajo 

y se ordena afeitar a domicilio.



Ignora hoy Edgar Allan 

por completo

lo muy cruel

que el futuro será con miss Anne Lynch,

su anfitriona,

y con sus invitados de esta noche, 

no sabe que sus nombres,

todos tan respetables,

tan largos y sonoros,

se borrarán del mundo,

que de todos cuantos están aquí esta noche

sólo uno, uno solo

tendrá su sitio en la posteridad

con un fulgor que ahora no imagina.

Edgar Allan ignora

que el elegido es él,

y tiembla más, y le falla la voz,

y abomina las muecas aburridas.

de su público,

necesita una copa,

solo quiere marcharse

para no regresar,

ahora sabe también

que esta noche es la última,

nunca más,

nunca más entrará

en el 1-1-9 de Waverley Street, 

de ahora en adelante nunca más 

expondrá su trabajo —se expondrá— 

a la vacua opinión de los cretinos.



Y ahora, miss Lynch, si es tan amable, 

bórreme de su lista.

Repare en que no encajo. 

Un borracho de Boston 

pobre, huérfano, feo, 

junto a todos ustedes, 

tan ricos, elegantes, 

apuestos, neoyorquinos. 

Por último, miss Lynch 

si tiene la bondad

de servirme otra copa, 

acompáñenme todos. 

Propongo que brindemos 

por la posteridad.



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 23 de septiembre de 2026

CANCIONES Y SONETOS, John Donne

#unlibrounpoema 


John Donne forma parte del exclusivo grupo de escritores que logran colocar en la memoria colectiva de la humanidad un verso, una frase, un dicho, tal vez unas pocas líneas. Me estoy refiriendo al famoso final de la Meditación XVII: 

Ningún ser humano es una isla, aislado en sí mismo; todos los hombres son parte de un continente, parte de la tierra firme. Si el mar arrastra consigo un montoncillo de tierra, Europa lo siente como si fuera todo un promontorio o la heredad de tu amigo o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me hace menguar porque estoy involucrado en la humanidad, de modo que no preguntes nunca por quién doblan las campanas: doblan por ti. 

Este Canciones y sonetos no recoge las famosas Devotions upon Emergent Occasions (Devociones para ocasiones emergentes) donde podemos encontrar la Meditación XVII. Recoge los textos que John Donne escribió en verso.

Tal vez aquí se encuentre el Donne más auténtico, el que no escribía para consuelo de nadie, sino para decirse a sí mismo. Quizás no guste a quienes esperan encontrar en la poesía visiones optimistas y mundos esperanzadores. El fuerte tono irónico y desencantado del autor se deja sentir en casi todos los poemas.


EL TESTAMENTO

Antes que exhale mi último suspiro déja, Amor,
que revele mi legado. Es mi voluntad legar
a Argos 
mis ojos, si mis ojos pueden ver.
Si están ciegos, Amor, a ti te los entrego;
A la Fama doy mi lengua; a embajadores, mis oídos;
a mujeres, o a la mar, mis lágrimas.
Tú, Amor, me has enseñado hasta ahora
al hacerme amar a aquella que a veinte más 
tenía, 
que 
a nadie debía dar, sino a quien tenía demasiado.

Mi constancia entrego a los planetas;
mi verdad, a quienes viven en la Corte;
mi ingenuidad y franqueza
a los jesuitas; a los bufones, mi ensimismamiento;
mi silencio, a quien haya estado fuera;
mi dinero, al capuchino.
Tú, Amor, me has enseñado, al instarme a amar
allí donde amor no es recibido
a dar solo a quienes tienen incapacidad probada.

Mi fe entrego a los católicos;
mis buenas obras, 
todas, a los cismáticos
de Amsterdam; mis mejores modales,
mi cortesía, a la universidad;
mi modestia doy al soldado raso.
Comparten los jugadores mi paciencia.
Tú, Amor, me has enseñado al hacerme amar
a aquella que dispar mi amor entiende,
a dar solo a quienes tienen por indignos mis regalos.

Sea mi reputación para aquellos que fueron 
mis amigos; mi industria, para mis enemigos.
A los escolásticos hago entrega de mis dudas;
de mi enfermedad, a los médicos, o al exceso;
a la naturaleza, todo lo que en rima he escrito;
y para mi acompañante sea mi ingenio.
Tú, Amor, cuando adorar me hiciste a aquella
que antes este amor en mí engendra,
a hacer como si diera, 
me enseñaste, cuando restituyo sólo.

A aquel por quien tocan las campanas,
mi libro doy de medicina; mis pergaminos
de consejos morales sean para el manicomio;
mis medallas de bronce, para quienes tienen
escasez de pan; a quienes viajan entre
todo tipo de extranjeros doy mi lengua inglesa.
Tú, Amor, al hacerme que amara a quien 
considera su amistad justa porción
para jóvenes amantes, haces mis dones desproporcionados.

Así, pues, no daré más, sino que el mundo
destruiré al morir, pues el amor muere también.
Tu hermosura, toda, menos entonces valdrá
de lo que el oro en la mina, sin que haya quien lo extraiga
y de menos tus encantos, todos, te servirán,
de lo que puede un reloj de sol dentro de una tumba.
Tú, Amor, me has enseñado, al hacerme
amar a aquella que a ti y a mí desdeña,
a ingeniar esta manera de aniquilar a los tres.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 16 de septiembre de 2026

LA OTRA MITAD DEL SUEÑO ME PERTENECE, Alicia Galliene

 #unlibrounpoema



Alicia Gallienne (1970-1990) dicen que ha sido uno de los grandes acontecimientos literarios de los últimos años en Francia. Su trágico destino, al morir a los veinte años por las secuelas de un trasplante de médula ósea, truncó la vida y la obra de una poeta que, por su enfermedad, sabía que el tiempo es breve.

Gallienne escribió, pues, entre los dieciséis y los veinte años. El libro fue publicado en febrero de 2020 por Gallimard, gracias a su primo el actor Guillaume Gallienne. Los temas: el insomnio, la enfermedad, la juventud, el inexorable paso del tiempo, el amor y un inmenso deseo de vivir.

¿Se debe el éxito editorial a la expresión intensa de una jovencita muerta a la brevísima edad de veinte años? ¿Será por el fascinante y misterioso título —los títulos son muy importantes— junto con la valiosa alusión a un género apreciado y a la vez olvidado, la poesía, el causante del éxito? 

Aquí tenéis una muestra:



LA MITAD DE UN SUEÑO

A menudo me sorprendo a mí misma filosofando sobre la vida, queriendo todo de inmediato e imaginando la necesidad. Siempre subo una gran escalera que cruje: cada paso me duele porque me contengo para saciar el silencio. Esta escalera es tan alta que me resulta imposible adivinar ni su principio ni su fin. A decir verdad, no sé muy bien si alguna vez se puede llegar a ella; sin embargo, quiero llegar a toda costa a lo alto de la escalera. Lo deseo tanto que ya ni siquiera siento mi deseo y me veo obligada a imitar al tiempo. Escalo, pero ¿para alcanzar qué? Solo esta verdad permanece abajo: la rozo con los pies pero mi cabeza está en otra parte. Corro hacia la última protección, para mí y los míos. Subo porque el sentido común desciende y sin duda aún hay tiempo para salvar lo que queda.




NO HAY FORMA DE COMPETIR CON DIOS

No hay forma de competir con Dios
Ni yo ni nadie
Solo hay una forma de competir con uno mismo
Y liberarse más allá de los límites
Para demostrar a cada uno el don de la vida
Que viene de no se sabe dónde
Que acaba en otro lugar
Pero de ti Dios mío no sé nada
Salvo los contornos tajantes de la duda
Salvo las aclaraciones del amor
Que renuevan cada día tu esencia
Todo lo demás no es más que incoherencia




LA DESPEDIDA PERDIDA

                                        A Eric

No toques mi pequeña bestia gruesa
Mi dolor
No toques los ojos más hermosos del mundo
Que he cerrado durante mucho tiempo para no volver a verlos
A ti gota de sangre que falta un día
En el cuerpo enfermo y lánguido de la vida
A ti todo lo que se parece a la inocencia
Estas palabras para desplegar al viento como un pañuelo de lágrimas secas
No toques más a mi hijo perdido
Está en algún lugar implorando silencio
Si tan solo tu muerte fuera un segundo para mí
Para ti esos gritos que no puedo llorar de verdad
Para ti que antes jugabas con mis dedos 
Como con dulces tiernos de la infancia de rodillas
No sacudas más mi árbol con tus manos para subir al cielo 
Por la noche vienen pájaros desconocidos
Que llevan en sus alas el susurro de la tierra
Ya lo entiendes vienen pájaros 
No toque el infinito menos uno que amo
A ti mi piedrecita mi moneda de oro de la fuente
Lo que brilla en el pozo de barro
A ti mi herida embriagada mi luna para beber
No toque nuestro reflejo por los niños felices
Eras la mordedura en la palma de mi mano
Durmamos


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).