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sábado, 10 de enero de 2026

W. B. YEATS EN 12 POEMAS Y ALGO MÁS

 -1-

13 de enero, 17:30

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EL NIÑO ROBADO (All poetry)


Donde la agreste roca se sumerge
de los bosques de Sleuth en la laguna,
hay una frondosa isla
donde aleteantes garzas despiertan
a las amodorradas ratas de agua;
allí ocultamos nuestras cubas de hadas
que rebosan bayas
y rojísimas cerezas robadas.
¡Vamos, vamos, niño humano!
Al agua y la naturaleza
con un hada de la mano,
que el mundo lo llena el llanto más de lo que puedas creer
.


Donde la ola de luz de luna alumbra
la arena oscura y gris,
lejos en la punta de Rosses,
toda la noche caminamos,
hilando danzas antiguas,
entremezclando manos y miradas
hasta que alza el vuelo la luna;
brincamos de un lado para otro
persiguiendo en la espuma las burbujas
mientras el mundo colman inquietudes
y lleno de ansiedad malduerme. 
¡Vamos, vamos, niño humano!
Al agua y la naturaleza
con un hada de la mano,
que el mundo lo llena el llanto más de lo que puedas creer
.

Donde el agua errabunda sale a chorros
de las cimas que se alzan en Glen-Car,
en charcas entre los juncos
que apenas podrían bañar una estrella,
buscamos truchas soñolientas
y susurrándoles al oído
les provocamos sueños intranquilos;
apartándose suavemente
de helechos que vierten sus lágrimas
en los arroyos jóvenes.
¡Vamos, vamos, niño humano!
Al agua y la naturaleza
con un hada de la mano,
que el mundo lo llena el llanto más de lo que puedas creer
.

Con nosotras viene
el de solemnes ojos;
ya no volverá a oír el mugido
de terneras en la cálida ladera,
ni la tetera en la repisa
le insuflará paz en el corazón,
ni verá a los ratones agitarse
en torno de la caja de la avena.
Pues ya viene, el niño humano.
Al agua y la naturaleza
con un hada de la mano,
que el mundo lo llena el llanto más de lo que puedas creer
.



-2-


POR LAS SAUCEDAS ABAJO (All poetry)

Por las saucedas abajo, mi amor y yo nos encontramos;
ella pasó junto a los sauces con pies blancos cual la nieve.
"Tómate el amor con calma, como la hoja crece en el árbol",
dijo; mas yo, joven y tonto, no pensé lo mismo que ella.

En un prado junto al río, mi amor y yo nos detuvimos,
y sobre mi hombro, inclinado, puso su mano de nieve.
"Toma la vida con calma, como la hierba crece en la presa",
pero yo era joven y tonto, y hoy esto lleno de lágrimas.

-3-


LA ISLA EN EL LAGO DE INNISFREE (All poetry)


Me levantaré ahora e iré, iré a Innisfree,
y haré allí una humilde cabaña de arcilla y zarzas;
nueve hileras de judías tendré allí, una colmena que me dé miel
y viviré solo en un claro entre el zumbar de las abejas.

Y allí tendré algo de paz, pues la paz viene gota a gota
y cae desde los velos matinales a donde canta el grillo;
allí la medianoche es una luz tenue, y un cárdeno brillo el mediodía,
y colman el atardecer las alas del pardillo.

Me levantaré ahora e iré, pues siempre, día y noche,
oigo el rumor del lago ante la orilla;
cuando estoy en la calzada, o en las grises aceras,
lo oigo en lo más hondo de mi corazón.

El poema original en la voz de Yeats.

-4-


CUANDO SEAS VIEJA (All poetry)


Cuando ya seas vieja y canosa, y con sueño
des cabezadas junto al fuego, coge este libro
y léelo soñando con la mirada suave
que tuvieron tus ojos, y con sus hondas sombras;

y cuántos tus momentos de alegre gracia amaron,
y tu belleza, con falso o con sincero amor,
mas sólo uno amó en ti el alma peregrina,
y amó las aflicciones de tu cambiante rostro;

e inclinándote luego junto a encendidas barras,
susurra, algo apenada, cómo se fue el Amor
al paso por encima de las altas montañas
y su rostro ocultó un sinfín de estrellas.

-5-


LOS CISNES SALVAJES DE COOLE (All poetry)

Los árboles son bellos en otoño,
las sendas de los bosques están secas;
bajo el crepúsculo de octubre, el agua
refleja un cielo inmóvil;
sobre el agua que brilla entre las piedras,
cincuenta y nueve cisnes.

Diecinueve otoños han pasado
desde que los conté por vez primera;
vi, antes de terminar
a todos ascender súbitamente
y dispersarse en grandes semicírculos
sobre sus clamorosas alas.

He admirado a estos seres espléndidos,
mas ahora me duele el corazón.
Todo ha cambiado desde que al ocaso
por vez primera oí en esta orilla
el tañer de sus alas sobre mí
y pasé con un paso más aleve.

Aún sin fatigarse, amante junto a amante,
chapotean en los helados
arroyos amigables o se elevan;
sus corazones no han envejecido;
pasiones o conquistas, donde vayan,
aún los acompañan.

Pero ahora vagan sobre el agua inmóvil,
misteriosos, hermosos;
¿en qué cañaveral harán su nido,
al borde de qué lago o de qué charca
deleitarán los ojos de los hombres
cuando despierte un día y vea que han volado?


-6-
  

PASCUA DE 1916 (All poetry)


Con ellos me he cruzado al caer el día
cuando venían, la mirada intensa,
de algún escritorio o ventanilla
entre sombrías casas dieciochescas.
Con la cabeza los he saludado,
o con alguna amable frase hecha;
me he detenido otras veces un rato
a decir otra amable frase hecha,
y antes de terminarla he pensado,
en un escarnio o maledicencia
para dar gusto a alguien sentado
en el club, cerca de la chimenea,
seguro como estaba de que todos
en un país de bufones vivimos;
todo cambiado, cambiado del todo:
una terrible belleza ha nacido.

El día se pasaba esa mujer
ocupada en su buena voluntad
de ignorante; la noche, en perder
la voz por discutir y pelear.
¿Acaso existía voz más grata
que su voz cuando, bonita y joven,
en pos de los lebreles cabalgaba?
Dirigía una escuela este hombre,
jinete del caballo alado nuestro;
este otro, su ayudante y amigo,
entonces empezaba a mostrar genio,
podría haber adquirido prestigio,
su sensibilidad tal parecía,
tal el arrojo y la delicadeza
de sus ideas. A este veía
en sueños, jactancioso, sin maneras,
y borracho. Peor no pudo obrar
con personas a quienes quiero tanto,
pero en esta canción figurará,
y es que también él ha renunciado
a su papel en la incierta comedia;
él también ha cambiado y se ha visto
transformado de todas las maneras:
una terrible belleza ha nacido.

A lo largo de inviernos y veranos
un corazón con una idea fija
parece convertida por encanto
en piedra que agita las aguas vivas.
El caballo que por la senda corre,
el jinete, los pájaros de vuelo
errante atravesando nubarrones:
ellos cambian momento tras momento;
una sombra de nube en curso de agua,
de un momento a otro ha cambiado;
en la ribera un casco resbala,
y un caballo cae chapoteando;
va la zancuda focha a sumergirse,
a un macho llama una focha hembra;
ellos momento tras momento viven,
y sigue en medio de todo la piedra.

En piedra puede acabar convertido
un corazón de sacrificar tanto.
Ah, ¿cuándo se hartarán? Papel divino
es ese, el nuestro es ir musitando
nombre tras nombre, como una madre
el de su hijo, cuando al fin el sueño
se apodera de las extremidades
que estaban agitándose sin freno.
¿Y no es esto el anochecer acaso?
No, no, no es la noche; es la muerte;
¿Fue inútil esa muerte al fin y al cabo?
Porque Inglaterra su palabra puede
cumplir por todo lo dicho y hecho.
Conocemos el sueño de ellos; basta
con saber que soñaron y están muertos.
Pero ¿qué importa si un amor sin tasa
hasta la muerte los enajenó?
Todo esto voy yo a escribir en rima:
MacBride y MacDonagh, el profesor,
Pearse y Connolly, el sindicalista,
ahora mismo y en tiempos venideros,
dondequiera que el verde sea exhibido,
del todo habrán cambiado todos ellos:
una terrible belleza ha nacido.

-7-

LEDA Y EL CISNE (All poetry)

Un golpe inesperado: las grandes alas baten
en la aturdida joven, las oscuras membranas
le acarician los muslos, siente el pico en su nuca
y la opresión del pecho en su pecho indefenso.
¿Cómo pueden los blandos, sobrecogidos dedos
apartar de sus muslos la emplumada grandeza?
¿Y cómo puede el cuerpo, envuelto en blancas ráfagas,
no sentir el extraño corazón palpitante?
Un espasmo en las ingles engendra con el tiempo
la muralla caída, la torre, el techo en llamas
y la muerte de Agamenón.
Tan sometida,
tan domeñada por la sangre bestial del aire,
¿tomó con su energía cierto conocimiento
antes que el pico indiferente la soltara?


-8-

RUMBO A BIZANCIO (All poetry)

I

No es un país para ancianos. Los jóvenes
se abrazan, hay pájaros en los árboles
–generaciones que mueren– cantando,
cascadas de salmones y mares de caballas,
peces, aves y carne que en verano celebran
cuanto ha sido engendrado, nace y muere.
Cautivos de esa música sensual todos olvidan
monumentos de perenne intelecto.

II

Un hombre viejo es algo miserable,
un andrajoso abrigo sobre un palo,
a menos que el alma haga palmas, y cante, y cante
para todos los andrajos en su traje mortal;
y no hay escuelas de canto, mas se estudian
monumentos de su propia grandeza;
y por eso he surcado los mares y he venido
a la ciudad sagrada de Bizancio.

III

Oh, sabios, los que estáis en el fuego santo de Dios
como en el mosaico de oro de un muro,
venid del fuego santo, bajad en espiral,
sed los maestros cantores de mi alma.
Consumid mi corazón; enfermo
de deseo, y atado a un animal que muere,
desconoce lo que es; y haced que me una
al artificio de la eternidad.

IV

Ya abandonada la naturaleza,
nunca tomaré mi forma corpórea
de nada natural, mas de esa forma que hacen
orfebres griegos trabajando el oro
para que no se duerma su soñoliento Emperador;
o subiré a una rama dorada a pregonar
para todos los nobles de Bizancio
el pasado, el presente y el porvenir.

-9-

UNA MUCHACHA ENLOQUECIDA (All poetry)

Esa chica enloquecida, que improvisa su música,
su poesía bailando por la playa
su alma separada de sí misma
trepando, cayendo donde no sabía donde
escondiéndose entre el cargamento de un vapor
con la rótula partida, esa chica de claro
que es una cosa alta y hermosa
o algo heroicamente perdido, heroicamente encontrado.

No importa que desastre ocurriera
en una música desesperada se alzaba envuelta,
envuelta, envuelta…
Y en su triunfo donde estaban los fardos y las cestas
no emitía un sonido normal e inteligible
sino que cantaba…
«¡Oh ávido mar, de mar hambriento!»

-10-

BAJO BEN BULBEN (All poetry)

                I

Jurad por lo que dijeron los Sabios 
en derredor del Lago Mareotido 
lo que la Bruja del Atlas sabía, 
decía y hacía cantar a los gallos. 

Jurad por esos caballeros, por esas mujeres 
cuya forma y aspecto se muestran sobrehumanos 
que esa compañía de pálidos rostros largos 
que proclama una inmortalidad 
ganó la compleción de sus pasiones; 
ahora cabalgan la invernal aurora 
donde el Ben Bullen marca la escena. 

Esto es en esencia lo que significan. 


            II

Muchas veces un hombre vive y muere 
entre sus dos eternidades, 
la raza y la del alma, 
y la antigua Irlanda conocía todo esto. 
Ya muera en su cama el hombre
o por disparo de un rifle, 
una breve despedida de los seres queridos
es lo peor que ha de temer.
Aunque largo es el esfuerzo de los sepultureros,
afiladas sus palas, fuertes sus músculos, 
no hacen sino lanzar  a sus enterrados 
de nuevo a la mente humana. 


            III

Quienes oísteis la plegaria de Mitchel,
“¡Envíanos la guerra, Señor!”, 
sabéis que cuando todas las palabras se han dicho 
y un hombre lucha como loco, 
algo cae de ojos mucho tiempo ciegos, 
y completa su mente parcial, 
durante un instante se relaja
ríe fuerte, en paz su corazón
Hasta el hombre más sabio se tensa 
con alguna clase de violencia 
antes de que pueda cumplir su destino,
conocer su obra o elegir a su compañera.


            IV

Poeta y escultor y poeta, haced vuestro trabajo, 
y que el pintor a la moda no eluda 
lo que hicieron sus grandes antepasados,
llevad el alma del hombre a Dios, 
haced que llene bien las cunas. 

La medida inició nuestra poder: 
formas que pensó un severo egipcio, 
formas que modeló el más suave Fidias. 

Miguel Ángel dejó una prueba 
en el techo de la Capilla Sixtina, 
donde un Adán aún no despierto
puede turbar a una señora que recorre el mundo
hasta que se le encienden las entrañas,
prueba de que existe un propósito
en la mente de quien trabaja en secreto: 
la perfección profana de lo humano. 

El Quattrocento puso en pintura 
al fondo de un Dios o un santo
jardines donde el alma se relaja; 
donde todo lo que encuentra el ojo
semeja formas existentes, o lo parece
cuando despiertan los durmientes
y cuando todo se ha desvanecido aún declara, 
donde sólo hay una cama y un cabecero,
que se han abierto los Cielos.
                                           Siguen girando las espirales
cuando ese gran sueño se acabó,
dispusieron un descanso para el pueblo de Dios, 
en expresión de Palmer, mas después
la confusión se abatió sobre nuestro pensamiento. 


            V

Poetas irlandeses, aprended vuestro oficio 
cantad todo lo que está bien hecho, 
burlaos de los que ahora crecen
informes desde los pies a la cabeza, 
sus corazones y cabezas sin memoria 
vilmente nacidos de viles hechos.
Cantad a los labriegos, y  después
a los tenaces caballeros campesinos, 
la santidad de los monjes, y luego
la risa salaz de los bebedores de cerveza; 
cantad a los señores y señoras alegres 
que fueron sepultados en arcilla
a lo largo de siete siglos heroicos;
volved la mente a otros días
para que en días venideros podamos ser
aún el indómito pueblo irlandés.


            VI

Bajo la cima desnuda de Ben Bulben,
en el cementerio de Drumcliff, yace Yeats,
un antepasado suyo fue allí párroco
muchos años ha; cerca se alza una iglesia,
y una antigua cruz junto al camino.
Ni mármol ni una frase ya manida; 
sobre piedra calcárea del lugar,
como él mandó está grabada esta frase: 

            Mira fríamente
            la vida, la muerte.
            ¡Prosigue, jinete!

Traducción: Antonio Rivero TaravilloPre-Textos, 2010.

-11-





AL DESPUNTAR EL DÍA (All poetry)

¿Fue el doble de mi sueño
lo que la mujer que junto a mí yacía
soñó, o partimos por la mitad un sueño
bajo la primera y fría luz del día?

Pensé: «Hay una cascada
en la ladera de Ben Bulben
que toda mi infancia quise mucho;
si hubiera de viajar por todo el mundo,
no podría encontrar nada más querido».
Mis recuerdos habían magnificado
tantas veces la alegría infantil.

La hubiera tocado como un niño,
mas supe que mi dedo tocaría 
solo piedra y agua fría. Me enfurecí,
y hasta acusé al Cielo porque
había establecido entre sus leyes:
nada que amemos demasiado
es ponderable a nuestro tacto.

Soñé al despuntar el día,
el viento traía la espuma del mar a mi nariz.
Pero la que yacía a mi lado,
había observado en un sueño más amargo
al maravilloso ciervo de Arturo,
ese altivo ciervo blanco, saltar
de montaña en montaña.

Tres poemas más en su voz.



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 24 de diciembre de 2025

UN LIBRO, UN POEMA (W. B. YEATS)

#unlibrounpoema


Sobre W. B. Yeats (1865-1939) existen unas cuantas entradas en este mismo espacio, por eso solamente mencionaré que este poema es uno de los últimos que escribió el Nobel irlandés antes de su muerte, concretamente en septiembre de 1938. Su muerte se produjo en enero. 

Podemos entenderlo como una recopilación de su manera de entender la creación poética y la forma de afrontar la vida; en definitiva, sus convicciones y creencias.

Dejo enlazadas algunas referencias sin las cuales difícilmente se puede entender a qué está aludiendo Yeats cuando realiza esas citas.

Los tres versos finales son los que se grabaron en la lápida de su tumba.  


BAJO BEN BULBEN 

                I

Jurad por lo que dijeron los Sabios 
en derredor del Lago Mareotido 
lo que la Bruja del Atlas sabía, 
decía y hacía cantar a los gallos. 

Jurad por esos caballeros, por esas mujeres 
cuya forma y aspecto se muestran sobrehumanos 
que esa compañía de pálidos rostros largos 
que proclama una inmortalidad 
ganó la compleción de sus pasiones; 
ahora cabalgan la invernal aurora 
donde el Ben Bullen marca la escena. 

Esto es en esencia lo que significan. 


            II

Muchas veces un hombre vive y muere 
entre sus dos eternidades, 
la de la raza y la del alma, 
y la antigua Irlanda conocía todo esto. 
Ya muera en su cama el hombre
o por disparo de un rifle, 
una breve despedida de los seres queridos
es lo peor que ha de temer.
Aunque largo es el esfuerzo de los sepultureros,
afiladas sus palas, fuertes sus músculos, 
no hacen sino lanzar a sus enterrados 
de nuevo a la mente humana. 


            III

Quienes oísteis la plegaria de Mitchel,
“¡Envíanos la guerra, Señor!”, 
sabéis que cuando todas las palabras se han dicho 
y un hombre lucha como loco, 
algo cae de ojos mucho tiempo ciegos, 
y completa su mente parcial, 
durante un instante se relaja
ríe fuerte, en paz su corazón
Hasta el hombre más sabio se tensa 
con alguna clase de violencia 
antes de que pueda cumplir su destino,
conocer su obra o elegir a su compañera.


            IV

Poeta y escultor y poeta, haced vuestro trabajo, 
y que el pintor a la moda no eluda 
lo que hicieron sus grandes antepasados,
llevad el alma del hombre a Dios, 
haced que llene bien las cunas. 

La medida inició nuestra poder: 
formas que pensó un severo egipcio, 
formas que modeló el más suave Fidias. 

Miguel Ángel dejó una prueba 
en el techo de la Capilla Sixtina, 
donde un Adán aún no despierto
puede turbar a una señora que recorre el mundo
hasta que se le encienden las entrañas,
prueba de que existe un propósito
en la mente de quien trabaja en secreto: 
la perfección profana de lo humano. 

El Quattrocento puso en pintura 
al fondo de un Dios o un santo
jardines donde el alma se relaja; 
donde todo lo que encuentra el ojo
semeja formas existentes, o lo parece
cuando despiertan los durmientes
y cuando todo se ha desvanecido aún declara, 
donde sólo hay una cama y un cabecero,
que se han abierto los Cielos.
                                           Siguen girando las espirales
cuando ese gran sueño se acabó,
dispusieron un descanso para el pueblo de Dios, 
en expresión de Palmer, mas después
la confusión se abatió sobre nuestro pensamiento. 


            V

Poetas irlandeses, aprended vuestro oficio 
cantad todo lo que está bien hecho, 
burlaos de los que ahora crecen
informes desde los pies a la cabeza, 
sus corazones y cabezas sin memoria 
vilmente nacidos de viles hechos.
Cantad a los labriegos, y  después
a los tenaces caballeros campesinos, 
la santidad de los monjes, y luego
la risa salaz de los bebedores de cerveza; 
cantad a los señores y señoras alegres 
que fueron sepultados en arcilla
a lo largo de siete siglos heroicos;
volved la mente a otros días
para que en días venideros podamos ser
aún el indómito pueblo irlandés.


            VI

Bajo la cima desnuda de Ben Bulben,
en el cementerio de Drumcliff, yace Yeats,
un antepasado suyo fue allí párroco
muchos años ha; cerca se alza una iglesia,
y una antigua cruz junto al camino.
Ni mármol ni una frase ya manida; 
sobre piedra calcárea del lugar,
como él mandó está grabada esta frase: 

            Mira fríamente
            la vida, la muerte.
            ¡Prosigue, jinete!



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

jueves, 18 de diciembre de 2025

RETRATOS DE AMANTES (Dorelia McNeill), 39

Dorelia Mcneill. Fuente: Tate.


Yo diría que la historia de Dorelia McNeill (1881-1969) y Augustus John (1878-1961) es una historia singular si la comparamos con la del resto de los mortales que habitamos la Tierra, pero diría que se trata de una historia típica dentro del mundo artístico.

Dorothy McNeill, a quien el pintor pidió que se cambiase el nombre para que sonase más exótico, nació en Camberwell, era hija de un oficinista y la cuarta de siete hijos, típica familia numerosa de la época. Mientras asistía a la Escuela de Arte de Westminster en 1903, conoció a Gwen John —hermana de Augustus— quien a su vez la presentó a su hermano. Ese año, Gwen y McNeill viajaron juntas a pie por Francia. Durante una estancia en Toulouse, Gwen John pintó varios óleos de McNeill, incluyendo "Dorelia con un vestido negro ", antes de que ambas se trasladaran a París, donde compartieron alojamiento brevemente en 1904. Se ha dicho que Gwen John sentía algo por McNeill, qué era y de qué intensidad, no lo sabemos.

La joven McNeill se fue a Brujas con un artista belga, hasta allí fue Augustus —el hermano de Gwen—, y al cabo de un tiempo regresaron ambos a Inglaterra. Vivieron en trío Augustus John, la esposa de este, Ida Nettleship, y ella, en ocasiones, formando parte de una caravana gitana que luego incluiría a los hijos que John tuvo con ambas mujeres. Así se mantuvieron hasta la muerte de Nettleship en 1907. A partir de entonces ella se convirtió en la figura femenina principal en la familia John. Más tarde, animada por el propio Augustus, tuvo una aventura con el pintor Henry Lamb

Quienes conocieron a Dorelia decían que era una mujer de una belleza extraordinaria. Algo se intuye en el retrato, lo mismo que su originalidad a la hora de vestir, pues llevaba faldas muy largas —no eran la moda de la época—, elaboradas por ella misma con telas finas y, hasta donde podemos suponer por los retratos que se conservan, era una amante del color negro. 

El óleo emana ternura y originalidad. estamos claramente ante una obra del siglo XX, pero no es una obra vanguardista. Sin duda estamos ante la obra de un consumado y enamorado retratista. Los que realizó a  T. E. Lawrence, Thomas Hardy, W. B. Yeats, Aleister Crowley, Lady Gregory, Tallulah Bankhead, George Bernard ShawGuilhermina Suggia, la marquesa CasatiElizabeth BibescoDylan Thomas hablan claramente de su maestría.

aquí vemos a la modelo al aire libre, sola, delante de un paisaje más o menos yermo, sola, segura y sonriente. Su chaqueta negra y su falda verde oscuro se encuentran bien silueteadas, como la curiosa valla sobre la que parece apoyarse. La blusa se muestra de manera ocasional y sugerente. Es un retrato aparentemente austero, pero lleno de vistosos contrastes que le dan un aire de espontaneidad y frescura. bohemia libre plasmada en un lienzo.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 27 de marzo de 2024

UN LIBRO, UN POEMA, W. B. Yeats

Editorial
#unlibrounpoema

Creo que W. B. Yeats está bien representado en este blog y mejor aun en el mundo editorial, como puede comprobarse por las entradas que le he dedicado y los títulos que en ellas aparecen; no obstante, la aparición el año pasado de He extendido mis sueños a tus pies me ha parecido un buen motivo para traerlo a esta sección. 

Lo valioso del libro no está propiamente en la selección de poemas que ha realizado Jordi Doce, pues él ya se encargó de la traducción de toda su poesía para la editorial Pre-Textos y ninguna otra publicación parcial puede competir con ella. Lo atractivo de este ejemplar es la muy cuidada edición del libro, una marca de la casa, y el añadido de las ilustraciones que aporta Sandra Rilova. Belleza sobre belleza. 

Realizadas las presentaciones, vamos con el poema:


LA MALDICIÓN DE ADÁN



Estábamos sentados, un día de finales de verano,

aquella dulce y bella mujer, tu amiga íntima,

y tú y yo, hablando de poesía.

«Un solo verso puede llevarnos horas —dije—,

pero si no parece algo pensado en un instante

todo nuestro coser y descoser es en vano.

Mejor arrodillarse sobre la médula del hueso

y fregar suelos de cocina o picar piedra

como un viejo indigente, a la intemperie;

pues dedicarse a articular dulces sonidos

es trabajar más duro que ellos, y sin embargo

ser tildado de vago por la ruidosa camarilla

de clérigos, maestros y banqueros

que los mártires llaman mundo».




                                                   Y entonces

aquella bella y dulce mujer por cuya causa

muchos descubrirán la angustia del amor

cuando escuchen su voz discreta y dulce

replicó: «Ser mujer es saber

—aunque en la escuela nadie nos lo diga—

que hemos de trabajar para estar bellas».




«Es verdad —respondí— que no hay cosa admirable

desde la caída de Adán que no requiera un gran esfuerzo.

Recuerdo amantes convencidos de que el amor

debía ser tal muestra de alta cortesía

que suspiraban y citaban con semblante estudioso

precedentes tomados de viejos y hermosos volúmenes;

aunque ahora esa labor parezca más bien vana».




La mención al amor nos sumió en el silencio;

vimos morir los últimos rescoldos de la tarde,

y en el aguamarina temblorosa del cielo

una luna, gastada como una concha que lavara

la marea del tiempo cuando fluye entre las estrellas

y rompe luego en días y años.




Me invadió un pensamiento que solo tú debías escuchar:

que eras hermosa, y que yo me esforzaba

por amarte en la antigua y noble doctrina del amor;

que alegre había parecido todo, y aun así nuestros corazones

estaban tan exhaustos como aquella luna vacía.

 

***


lunes, 5 de septiembre de 2022

WLLIAM BLAKE, El negrito

A mí del visionario Blake la obra que más me gusta es la primera, la del difícilmente clasificable y divertido Una isla en la Luna, o los poemas breves de las colecciones Cantos de inocencia y Cantos de experiencia. En la primera de ellas se encuentra uno de los poemas que el profesor Pujals calificó como temprana censura del racismo. Estamos hablando de 1789, el año de la Revolución francesa.


Mi madre me engendró en el salvaje sur
y soy negro. Pero ¡ah!, mi alma es blanca.
Blanco como un ángel es el niño inglés;
pero yo soy negro, como desposeído de luz.

Mi madre me instruyó bajo un árbol
y allí sentada, antes del pleno calor del día,
me atrajo a su seno, besándome.
Luego, señalando al este, comenzó a decir:

"Mira el sol naciente. Allí mora Dios
e imparte su luz y regala su calor
y flores y árboles y bestias y hombres reciben
solaz por la mañana y dicha al mediodía.

Y se nos puso en la tierra
para que aprendamos a soportar los rayos del amor;
y estos negros cuerpos y estos rostros tostados
son sólo una nube y semejantes a un umbrío bosquecillo.

Pues cuando nuestras almas hayan aprendido el calor a soportar
la nube se desvanecerá. Oiremos su voz
que nos dirá: Salid del bosque, mis bien amados,
y en torno a mi tienda de oro, como corderos, regocijaos".

Así habló mi madre, besándome
y así lo cuento al niñito inglés.
Cuando yo me libere de mi nube negra y él de la suya blanca
y como corderos nos regocijemos en torno a la tienda de Dios,

le protegeré del calor hasta que pueda soportarlo
y se incline dichoso sobre la rodilla de nuestro padre.
Y entonces me estaré de pie, acariciando su plateado cabello
y seré como él; y en adelante me amará.

(Traducción: Pablo Mañé Garzón).

William Blake falleció en 1827. Digamos que pasó sin pena ni gloria hasta que, como le ocurrió a Góngora, llegó su centenario en 1927 —otra coincidencia— y una multitud de estudios y ediciones de sus obras lo hizo surgir del olvido, sobre todo, gracias al aprecio que le hicieron escritores de la talla de W.B.Yeats o T.S.Eliot.

Si queréis escuchar el poema en versión original, pinchad aquí.

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Путин, немедленно останови войну!