"El espacio puede tener un horizonte y el tiempo un final, pero la aventura del aprendizaje es interminable". Timothy Ferris. La aventura del Universo.
Es posible que en todas las exposiciones sea conveniente leer las explicaciones previas. Es posible. Yo no suelo hacerlo porque me gusta que sea la obra la que me cuente, me diga, me informe y me deslice poco a poco, o de golpe, hacia el proyecto estético que defiende y en que se fundamenta.
Esta, en cambio, es una exposición muy conceptual y muy racionalista. Representar mediante líneas rojas proporciones matemáticas no es precisamente una propuesta que altere mi sensibilidad. Y si tengo que leer sobre el número áureo, la secuencia fibonacci, el número pi o el número omega, prefiero hacerlo en un buen libro de divulgación.
Y si quiero disfrutar de las proporciones y singularidades de estos números, prefiero ir directamente a la naturaleza o al mundo del arte porque ahí puedo encontrar de forma directa y sin intermediarios la expresión de la sensibilidad y la belleza que proyectan esos objetos. La emoción que produce.
Pero estas son mis preferencias y cada cual tiene las suyas. Y en absoluto quito ningún mérito al trabajo de desmenuzar y construir/desconstruir una estructura para hacer visibles sus componentes y entender mejor cómo interactúan.
La exposición Una conversación con el paisajerecoge, sobre todo, obra de la segunda y la tercera época de Aurora Bengoetxea, es decir, obra que cubre toda la década de los ochenta y llega hasta 1991.
En cualquier caso, si tuviera que resaltar solamente un par de elementos en sus trabajos yo pondría el énfasis sobre el color y la narración mágico-poética, que en algunos casos aproximan su obra a la viñeta de cómic y, en otros, a la pintura flamenca de los siglos XV y XVI.
Aquí tenéis una amplia muestra de sus óleos para que ella os anime a ver la exposición:
Tuve la enorme suerte de que cuando estaba terminando de ver la exposición, Gotzon Huegun trajera en sus manos la última pieza que faltaba por colocar en la misma. Eso hizo que estuviéramos charlando un rato sobre su obra... hasta que fue reclamado para que atendiera a una periodista que había venido a entrevistarle. Una suerte y un placer. Eskerrik asko, Gotzon.
Inspirazioak-Inspiraciones I,II,III, IV
Dejo una muestra muy amplia de los trabajos expuestos en la exposición porque sé que, en general, las imágenes suelen motivar más las visitas que los textos que se escriben. En cualquier caso, y haciendo honor a la marca de la casa, es evidente desde el primer vistazo la relación entre arte y naturaleza de la obra de Huegun, que es la línea de trabajo de Cristina Enea Fundazioa.
También nos vamos a encontrar con algunas sorpresas conocidas, come este Continuum. A ningún hernaniarra se le escapará la relación directa con el Norabide guztiakque preside la Plaza de los agustinos en el lado que mira al casco antiguo.
Continuum
Udazkeneko euria-Lluvia de otoño
Ilargi argia-Claro de luna
Elkarri lotuak-Entrelazados
Zabaltzen-Desplegándose
Otro tanto ocurre con esta Amandria de triste recuerdo para quienes solían pasear por los jardines del Palacio de Miramar, pues un buen día desapareció (la penosa anécdota, aunque mejor sería decir la penosa actuación de la administración, merece la pena leerla, el enlace os lleva a ella). Yo, que llevo pocos años viviendo en esta ciudad, recuerdo la sorpresa de la desaparición. Recuerdo también haberla visto descrita en el Atlas de Esculturas (ya no está, pero sí se encuentra la Guía de esculturas que publicó Edorta Kortadi Olano) .
Amandria
Likena-Líquen I
En pocas palabras: es esta una exposición que nos acerca al lirismo de la naturaleza desde la creación humana, donde todo cuanto vemos se percibe inmediatamente sin necesidad de explicación suplementaria. No os la perdáis.
Vanessa Barragão nos ofrece una perspectiva muy original de un fondo marino imaginario, próximo y delicado mientras metaforiza la idea del trabajo creativo como una inmersión donde tiempo, dedicación y lentitud son tan necesarios como el cuidado de la naturaleza. La belleza puede encontrarse tanto en el objeto representado como en la intención poética de representarlo. Materiales orgánicos para una exposición toda ella muy orgánica, es decir, coherente.