Ni yo sé derecho ni la premeditación estuvo bien realizada. Algunos cálculos sí había realizado, pero tampoco ayudaron las previsiones meteorológicas que daban un cielo totalmente nublado incluso una hora antes de salir de casa. Tampoco me aseguré de que en lo alto del Larrun fueran a estar encendidas las luces de las instalaciones que allí hay..
Admito que la nocturnidad sí funcionó. Se hizo de noche cuando correspondía y pude moverme con rapidez de un lado al otro del paseo con rapidez. Estaba yo solo y había muy poca gente en la calle. Los domingos, cuando cae la noche, la gente se va a dormir pronto a casa, pues al día siguiente hay que madrugar.
Y lo de la alevosía, que es el concepto más grave, habrá que entenderlo al revés, pues fueron las circunstancias las que no me dieron ninguna posibilidad a mi de perpetrar el delito que pretendía llevar a cabo.
Así, pues, no conseguí hacer la toma que tenía malamente planeada, aun así os dejo mi primera aproximación..
Mientras hacía tiempo esperando la salida de la luna me entretenía con las luces y los reflejos que producían en el agua.
Y empezó a salir.
Entonces puse un programa que requería un largo tiempo de exposición y, como no había llevado el trípode, el resultado fue un baile de luces con aspiraciones abstractas.
La segunda luna llena del mes ya solamente rozaba el suelo del horizonte.
Redonda y soberbia, expandió su luz sobre la bahía.
La misma foto, pero con un programa de brillos nocturnos. Tenía que buscar consuelo a mi fracaso.
Entera y sola, dueña de la noche.
Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.
J.L.BORGES
Mientras iba en busca de mi coche, el espectro de la ciudad parecía sonreír a mi costa.
Lo volveré a intentar.
***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.
Moshe Dayan