El Sol, la estrella más cercana, es el objeto astronómico más importante para la vida en la Tierra y, al mismo tiempo, constituye uno de los cuerpos celestes más fáciles de observar. Las radiaciones y partículas emitidas por el Sol determinan en gran medida las condiciones reinantes en los planetas del Sistema Solar y en el espacio interplanetario. Además, el estudio detallado de este astro proporciona informaciones muy valiosas para la física estelar, ya que se trata de la estrella mejor conocida.
La distancia constituye un parámetro fundamental para conocer la naturaleza del Sol. Por otra parte, la separación entre la Tierra y el astro rey supone el patrón fundamental de medida en el seno del Sistema Solar. Es más, por su intervención en el método de las paralajes trigonométricas para valorar distancias estelares, se trata de la medida fundamental sobre la que se asienta toda la escala cósmica de distancias.
En épocas tan tempranas como el siglo III antes de nuestra era, Aristarco de Samos propuso un método para medir la distancia de la Tierra al Sol en términos relativos, empleando la distancia a la Luna como unidad. Sin embargo, este método se enfrenta a dificultades prácticas que lo hacen muy poco preciso y, en definitiva, imposible de aplicar.
Las primeras medidas fiables de la distancia al Sol las obtuvieron Giovanni Domenico Cassini y sus colaboradores del observatorio de París en el año 1671, a través de la comparación de las posiciones aparentes del planeta Marte observado desde dos ubicaciones muy separadas en la superficie terrestre. Sabidas las dimensiones de la Tierra, Cassini dedujo por triangulación la distancia a Marte y, aplicando la tercera ley de Kepler, obtuvo una distancia Tierra-Sol ligeramente inferior a la admitida en la actualidad. El mismo método pero aplicado no a Marte, sino a algunos asteroides cercanos a la Tierra, ha arrojado las medidas más precisas disponibles en nuestros días. Otros muchos procedimientos confirman los resultados a través de la utilización de diferentes técnicas observacionales, como el cronometraje de los tránsitos de Venus ante el disco del Sol, la evaluación de la aberración de la luz, y otros de naturaleza mucho más técnica. La distancia media Tierra-Sol resulta ser de 149.60 millones de kilómetros. Como ya es bien sabido, la distancia al Sol varía a lo largo del año debido a la excentricidad de la órbita de la Tierra, con valores extremos de 147.10 y 152.10 millones de kilómetros.
Distancia media a la Tierra: 149.5979 x 10^6 km
Rotación sinódica ecuatorial: 27 días 14 horas
Diámetro: 1.391 x 10^6 km
Temperatura superficial: 5780 K
Temperatura central: 15.6 x 10^6 K
Y continúa el texto:
La unidad astronómica de distancia se definió en un principio como el valor de la separación promedio entre la Tierra y el Sol, esto es, la longitud del semieje mayor de la órbita terrestre. Sin embargo, el semieje mayor de la órbita de nuestro mundo es una cantidad variable debido a las perturbaciones ejercidas por otros planetas. Por esta razón, la Unión Astronómica Internacional (UAI) ha adoptado una definición fija de la unidad astronómica igual a un número exacto de metros, en concreto 149 597 870 700 metros. Esta cantidad se eligió lo más parecida posible al semieje mayor de la órbita terrestre, que en la actualidad es muy ligerísimamente mayor (unos cientos de kilómetros). La UAI decretó también que el símbolo de esta unidad de medida sean las letras minúsculas au, aunque la comunidad astronómica no ha seguido esta recomendación con demasiada diligencia.
![]() |
| Fuente: Wikipedia |


















