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miércoles, 15 de octubre de 2025

UN LIBRO, UN POEMA (Sholeh Wolpé)

Ejemplar del KM
 #unlibrounpoema 

Como se puede ver ppor la entrada de hoy, mi mayor fuente de lectura y aproximación a los libros continúa siendo la biblioteca del Koldo Mitxelena. Gracias a ella esta semana he conocido a Sholeh Wolpé, una poeta nacida en Teherán, galardonada con premios como el PEN/Heim en el 2014, el Midwest Book Award en el 2013, el Lois Roth Persian Translation Prize en el 2010, y ha recibido estancias y residencias artísticas en los EE. UU., México, España, Australia y Suiza. en la actualidad, según se puede leer en la contraportada de este ejemplar, reside entre Barcelona y Los Ángeles. En esta misma contraportada nos advierten de que quien lee a Wolpé queda atrapado en su mundo, que desgrana complejidades del exilio, el hogar, la familia, el amor y todo lo que queda por el camino. Así en este Ábaco de la pérdida, cuyas cuentas nos van refieriendo cada una de las pérdidas que el camino le ha ido dejando a la poeta, aunque no todo cuanto recoge el poemario lo son, como podemos leer en los cuatro últimos apartados. 



Del primer apartado, El color de la pérdida, tomo este poema:


CUENTA II

La pérdida es una lengua

que todos hablamos bien,

un gemido que resuena

entre las costillas, la desdicha

que se convierte en dicha.





Del segundo, Al mundo le crecen murallas de espino, este otro:

CUENTA III

Todos los viernes el abuelo nos lleva a mí y a mis hermanos a un circo lleno de tigres, elefantes, caballos y hombres sin camisetas con mallas relucientes. Hay mujeres más pequeñas que mi cuerpo de niña, animales más grandes que mi cuarto. Todo es extremadamente divertido hasta que aparece el gigante de cuatro caras. Mis brazos empiezan a temblar. Los escalofríos me recorren hasta la punta de los dedos. El abuelo me toca el hombro y me dice: Es solo una máscara en su cabeza.

Pero yo sé que no

porque todo lo que se ama

—un hermoso día con el abuelo

en aquel circo de Teherán,

el algodón de azúcar pegajoso derritiendo

su canción rosada en mi boca,

mis hermanos, traviesos, con dientes de alegría—

arde siempre hacia un futuro

aún por llegar,

fuegos artificiales en mi mente,

chispas soldadas a cada recuerdo.





Del que ceirra la colección, Recuento, el que cierra el poemario:

CUENTA III

Escucha, 

nada es demasiado insignificante 

para la gratitud.


        Un toque a medianoche, una patadita

        en el vientre,

dientes en la boca,

este cuenco de arroz humeante.


Una mujer en el café del pueblo 

observa a su hija tomar té

de una taza redonda y lisa como su cabeza,

                                            calva por la quimioterapia,

radiante bajo el sol de la mañana.


Un hombre monta su tienda de cartón a un lado de la carretera

y se tapa hasta el mentón con una colcha azul desechada para protegerse del frío.

Otro se salta un bache con su Tesla

y dice: MIERDA, haciendo que sus hijos se rían a carcajadas.


        La mujer se llevará a su hija a casa

y le besará las mejillas aún calientes.


Dilo:

        gratitud.


Las sábanas de algodón, el techo, tu aliento;

la servilleta de papel arrugada en la que escribo

        y esta pluma barata en su último tramo de tinta.

***
Espero y deseo que el acuerdo de tregua entre Hamas e Israel pueda llevar una paz duradera y estable a la región. 

Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 2 de abril de 2025

UN LIBRO, UN POEMA (Ernesto Cardenal)

Editorial
 #unlibrounpoema 


Continúo con los aniversarios dentro de esta sección en la que hoy le toca el turno al poeta, sacerdote y revolucionario nicaragüense, Ernesto Cardenal (1925-2020), a quien no he dedicado hasta ahora ninguna entrada en este blog. El centenario de su nacimiento es un buen motivo para deshacer esa ausencia. 

Supongo que E. Cardenal es más conocido en ámbitos ajenos a la literatura por su participación en la revolución sandinista (llegó a ser ministro de cultura en el gobierno surgido de ella) y como miembro muy destacado de la teología de la liberación. Sea como sea, hoy está aquí como poeta, oficio este que le llevó a ser distinguido con algunos de los premios más destacados del género. Así, por ejemplo, recibió el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda en 2009 y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2012.


He elegido poema "Oración por Marilyn Monroe" porque me parece un texto en el que se encuentra muy bien representado el estilo del poeta, especialmente en ese modo tan suyo de conjugar lo social, lo religioso y lo coloquial. Por cierto, si queréis leer un buen comentario de Silvia Rivera Alfaro sobre el poema, pinchad aquí. 



ORACIÓN POR MARILYN MONROE

Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el nombre de Marilyn Monroe
aunque ese no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a
los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia 
                        (según cuenta el Time)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso…
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo
en el que está el Hijo del Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y radioactividad
Tú no culparás tan solo a una empleadita de tienda.
Que como toda empleadita de tienda soñó ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos.
—El de nuestras propias vidas—. Y era un script absurdo.
Perdónala Señor y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esta Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
                                              se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje —insistiendo en maquillarse en cada escena—
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.

Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
                                                     y apagan los reflectores!
y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el director se aleja con su libreta
                                         porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río,
la recepción en la mansión del duque y la duquesa de Windsor
                   vistos en la salita del apartamento miserable.

La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quien iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER.
O como alguien que herido por los gángsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de Los Ángeles)
                                       ¡contesta Tú el teléfono!


De Oración Por Marilyn Monroe y otros poemas (1965).

En este momento, que yo sepa, hay dos editoriales que han publicado su Poesía completa, Trotta y Espasa.

La edición de la editorial Trotta se presentó en la Casa de América y se realizó como celebración del 95 cumpleaños del poeta. El Niño de Elche interpreta al final de la presentación el "Salmo 21".


***


miércoles, 22 de enero de 2025

UN LIBRO, UN POEMA (Ana María Moix)

Ejemplar de la Biblioteca Central
 #unlibrounpoema

De Ana María Moix no había leído nada más que los 11 poemas recogidos en la ya célebre antología de Castellet, Nueve novísimos, por lo que cuando vi este ejemplar en la biblioteca, me hice inmediatamente con él. 

Reproduzco este lento, hermoso, meditativo y nostálgico poema:

Mi ciudad es un pueblo grande con tranvías
donde de cuando en cuando aún se escucha a Chopin.

Entre sumerio-acadios e hititas
asomábamos la cabeza por la ventana.
Llovía.
La aventura de la vida se quedó
en la última posesión que nos quiso perder.

En la calle hay gente aún.

No recordé nada 
después de aquel instante.
"Ha muerto", dijeron,
y pensé si sería la muerte un feliz olvido.
Después murieron los hititas,
los sumerios,
el orden jónico,
el alif y la raíz íbera;
murieron todos los de aquella tarde
en el bar de la facultad.
Solo quedó un pueblo grande con tranvías
donde aún se escucha a Chopin.

Luego volvieron, más tarde,
con libros recién abiertos.
Mis labios en  el agua sucia del lago
reían: adoraban a Pirandello
y no entendían el teatro de Brecht.
Era en mil novecientos sesenta y seis.

"Ha muerto", dijeron, en el patio,
bajo las arcadas de la facultad.
Pensé si sería la muerte aquello
de amarles tanto
y pensé si valía la pena que fueran
mi resurrección.

Entre el regalo de la muerte que se ofrece
y el descanso de la vida que se pierde
hubo un árbol
                    (palmera, definió un amigo poeta),
nido de dioses, sobra de siempre;
hubo un momento.
Después de entonces no recordé nada.
Sigilosa, a caballo entre vida y muerte
surge otra orilla, camino de sombras
pasó la de Gustavo Adolfo Bécquer.

"Ha muerto", dijeron, "Ha muerto".

Volví más tarde. Pórticos,
columnas, arcos, sombras;
allí estaba como siempre el lago,
allí hablaban, hablaban, hablaban como antes
todos.

Mi ciudad es un pueblo grande con tranvías,
dije, pero no entendieron, porque
leían todos ellos Viejo Barrio
y aún velaban por la noche los hititas,
los sumerios,
el orden jónico,
el alif y la raíz íbera.

¡Qué jóvenes eran para mis aún no veinte años!
¡Qué sabia e inhumana la voz de las cosas!

Quise irme
para no oírles hablar de Sartre,
Dios, Marx o Ionesco.
Malos son los hititas o el arte sasánida;
peor era amarles y sentir su muerte cada tarde
de mil novecientos sesenta y seis
hablando de Franco.

Vi entonces un rostro. Pensé un momento
tras el que no recordé nada.
Vi entonces un rostro. Sentí
que eran muertos, como los hititas,
los sumerio-acadios,
el orden jónico,
el alif y la raíz íbera;
y hablaban, hablaban, hablaban de Pirandello.

Regresamos andando a casa.
Juntos volvimos a coger los libros.
La filosofía y sus problemas no nos interesaban.
La ciudad es un pueblo grande con tranvías,
dije, sacando la cabeza por la ventana.

No sé si lo oyeron. Abrimos los libros
por la primera página. No estaba el arte sasánida,
solo largas cuentas, sumas y rayas.

Faltó el tiempo justo entre sumerios e hititas
para gritar a la gente qué era aquello.
Bastó la breve ausencia del copto
para comprenderlo.

No recordamos nada
desde un lejano momento.

La ciudad era un pueblo grande con tranvías
y todos creían que habíamos muerto.

***

miércoles, 7 de octubre de 2026

ROJO-DOLOR, Antología de mujeres poetas en torno al dolor

Ejemplar del KM
 #unlibrounpoema


Ana Castro ha recogido en este título cuarenta poetas que escriben sobre el dolor en sus formas y manifestaciones más variadas.

Comienza la antología con Rosalía de Castro (1837-1885) y llega hasta Marina Carretero Gómez, nacida en 1985. Quedan fuera las autoras más jóvenes porque al pertenecer justo a la misma generación que yo —dice la editora—, entran en juego criterios subjetivos, como pueden ser la proximidad o afinidad a una y otra poética.




PIEDAD BONNETT



DOLOR FANTASMA


El miembro

que el bisturí ha arrancado limpiamente

palpita sin embargo de dolor

perseverante.

Y escuece,

y afiebrado se resiste

a no ser.

Prueba de que el vacío también duele.

De que no siempre alivia

amputar lo que daña.

De que lo muerto

puede heder ya y seguir siendo punzada.


        De Explicaciones no pedidas, 2011,







AMALIA BAUTISTA


Nunca hubo dios, ni vírgenes, ni santos, 

ni icono que proteja, ni oración que consuele; 

nunca ha habido milagros o prodigios, 

ni salvación del alma o vida eterna; 

ni mágicas palabras, ni bálsamo efectivo 

contra el dolor que no remite nunca; 

ni luz al otro lado de las sombras, 

ni salida del túnel, ni esperanza. 

Sólo nos acompaña en esta travesía

un ángel de la guarda perplejo que soporta 

la misma vida perra que nosotros. 


    De Estoy ausente, 2004.







GEMMA SERRANO



DE IZQUIERDAS


Vive en la izquierda

como si fuera el rico de otro lado

paradójico

pero altivo en programa

ambicioso



sin importarle altura y recorrido

se deshace del étimo siniestro

lo disimula

lejos de la destreza

y de su lengua madre


territorio a la izquierda

se programa a diario 

se le inflama

brujulea hacia el este

burbujea y proclama su decálogo

de izquierda a su manera 

no permitir descanso en la lucha 

no abandonar la brizna ni al pequeño 


se cuelga de una costilla izquierda

a veces

le paraliza el pulgar izquierdo

otras veces

le supura en los ojos       ambos izquierdos

qué importa la estación 


y en ausencia de culto

y de piedad

fulmina el izquierdo costado

lo atraviesa

le crucifica el glúteo 

y sin fe permanece


reconozcan

que encontró el cobijo en la izquierda 

la certeza del daño

dice que no se apea de columna

que conoce el camino de la espina

del calambre

que la izquierda y sus ismos

son la casa

que vivan Marx y Engels


perdonen         camaradas

que dude en la conciencia de su clase

digan si no cómo se llama

digan qué rayo equis lo conoce 

por su nombre a eso que se aloja

hincado en esta izquierda


sin un tac proletario

no hay quien sueñe utopía

y despierte una mañana

y no sienta el dolor

escrito

siempre en la misma izquierda


    Inédito.




MARINA CARRETERO GÓMEZ



[¿HAS ESTADO ALGUNA VEZ EN EL CENTRO...]


¿HAS estado alguna vez en el centro

de una cárcel ya sin presos, de un psiquiátrico 

abandonado, de un campo de concentración vacío? 

                    Todavía se oyen los gritos.

Así mi cuerpo, aullido hueco, piel erizada

de dolores extintos. Sin herida, sin cicatriz, sin sangre; 

duele la carne, esta aparente armonía

mi condena     mi locura     mi muerte.



    De Los cuerpos, 2019.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 28 de enero de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (José Conejero Alcaraz)

 #unlibrounpoema  


Gracias a que tenía la costumbre, ya perdida, de anotar la fecha y algún hecho característico del día en que me hacía con un libro sé que este me llegó un día en que Javi y yo ofrecíamos un recital sobre García Lorca. Era el año 1986. Al terminar el recital, José Conejero, a quien no conocía, se me acercó y me ofreció su libro. 

Por aquella época era una escena que se solía producir con alguna asiduidad. Supongo que ver a una persona sobre un escenario recitando inclinaba a pensar que esa persona podría tener alguna vinculación con editoriales o que podría disfrutar de cierta capacidad para dar a conocer la obra de quien hasta entonces no había conseguido darla a conocer. También recuerdo que le comenté a Javi que un año teníamos que intentar organizar un recital con poemas de poetas de la ciudad. El proyecto nunca se realizó.

Hoy recojo de entre los libros de poesía a los que nunca he dedicado una entrada en este blog el del poeta irunés, de origen alicantino, José Conejero Alcaraz. Falleció en 2004. Me haría mucha ilusión que algún familiar suyo viera esta entrada dedicada a él. Este es mi pequeño homenaje.

Copio la presentación que aparece detrás de la página del título:

CONEJERO ALCARAZ, José.

Nació en Villena (Alicante) el año 1917.

Poeta vocacional y autodidacta. Huye de todo academismo (sic) poético buscando siempre el camino recto para decir lo que siente sin eufemismos trasnochados.

Su concepto humano de la poesía y la forma sincera de expresarla penetran con fuerza y agrado en quienes le escuchan o leen.

Poeta desde dentro y desde siempre, continuamente nos sorprende con nuevas producciones, todas ellas matizadas de un sentido social profundamente realista y actual.

Dos de sus libros, Mi constante y mi ansiedad y Voces de un mundo interior publicados en los años 1978 y 1979 son una prueba evidente de este quehacer del poeta.

El presente libro —que al igual que los anteriores— se edita con fines benéficos, marca, una vez más, la andadura irrenunciable de Conejero, por el escabroso camino de dignificar a las clases menos favorecidas de la Sociedad (sic), para elevarlas al lugar que les corresponde en el gran concierto de la Humanidad (sic).



Dos poemas:

POEMA A FEDERICO GARCÍA LORCA

                                                    ...y sentí más tu muerte
                                                    que mi vida.
                                                                                       M.H.

Pero el cielo, de pronto, se vistió
de luto y comenzó a llorar.

¡Silencio...!

Se llevan a Federico
custodiado entre fusiles 
por una calle muy larga. 
Lo sacan al campo abierto 
cuando nace la alborada.

¡Brota inclemente la envidia! 
¡El odio corrompe el alma! 
¡Y un susurro de presagios... 
rompe en mil trozos la calma!

Un rumor de castañuelas 
toman al ambiente el pulso. 
¡Y hasta el Darro y el Genil... 
han detenido su curso!

Allí, en su propia Granada...

le arrebataron la vida. 
Fue una triste madrugada
que abrió en España una herida.

Escuchad atentamente...

Alertad vuestros oídos
porque un rumor persistente
se acerca, de aquellos pechos heridos 
por los dardos de la muerte.

Pausada, rítmica, inquietante. 
Rompiendo trajes negros 
la España peregrina,
el corazón sangrante...
va dando vuelta a la esquina.

Mataron a Federico 
una triste madrugada! 
¡Mataron a Federico... 
destrozado a dentelladas! 
Porque no fueron fusiles 
los que a él le destrozaron. 
¡Fue una jauría de mastines 
que en su cuerpo se cebaron... 
con la muerte en sus perfiles! 

¡Con tu sangre... Federico... 
sació su sed la mesnada! 
¡Mas tu obra y sus matices 
mil veces multiplicada... 
echó profundas raíces
que arrancan de tu Granada! 
Quisieron para la historia 
cambiarle el nombre...
Dicen que te ajusticiaron. 
¿Dónde te hicieron el juicio... 
Federico?
¿Qué jueces te condenaron?


¡El "Romancero gitano"
llora lágrimas de sangre! 
¡El "Romancero gitano"... 
tiene, de justicia, hambre! 
¡Canta España entera, grita... 
un poema en que mezclaron... 
sangre con agua bendita!

Llora "La casada infiel" 
de Federico la muerte. 
"Antonio el de los Camborios" 
maldice su negra suerte.
Y el "Canto a la pena negra" 
gimiendo conmovedor...
se abraza a "Bernarda Alba"
en prolongado dolor.
¡Y hasta "Las bodas de sangre" 
que García Lorca escribió, 
vierte lágrimas amargas... 
donde el plomo lo abatió!




RIO BIDASOA

                "Fui calma... Fui tempestad. 
                Aguas mansas y torrente. 
                La nobleza y la lealtad... 
                han coronado mi frente"

Codiciado por los hombres... 
por los hombres fui mimado. 
Y mi curso lo han violado 
en múltiples ocasiones, 
apoyándose en razones... 
que la razón han negado. 

Mi ejecutoria refleja 
mi orgullo y mi valentía. 
Luché de noche y de día 
para que mi integridad, 
no sufriera la impiedad 
de una cruel montería.

Esplendores y penurias 
se grabaron en mi mente. 
Pero quede bien patente 
que siempre mi dignidad 
guardé con fidelidad... 
en un lugar preferente.

Soy alerta vigilante 
del pueblo de Euskalerría (sic)
y luzco con gallardía 
mi blasón de ser frontera 
de una raza que es pionera... 
de orgullosa varonía.

El tarro de las esencias 
de mi pueblo vascongado, 
llevo a mi grupa colgado. 
Destapadas sus aromas 
como preciados diplomas... 
que el honor han perfumado.

Si alguien a mi puerta llega, 
abierta la puede ver.
Y el que quiera conocer 
el valor de mi tesoro,
lo ha de pagar con el oro...
de la más pura honradez.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 9 de octubre de 2024

UN LIBRO, UN POEMA (Edgar Lee Masters)

Editorial
 #unlibrounpoema

Dicen que E. L. Masters (1868-1950) es autor de un solo título, la Spoon River Anthologhy (1915), ¡pero que título! Por supuesto, escribió más. Ocurre que el éxito —vendió 80.000 copias en cuatro años y en 1940 iba por las 70 ediciones— de esta galería de difuntos fue de tal magnitud y tal reconocimiento que todo lo demás quedó siempre a la sombra de este estupendo y divertidísimo libro de poemas.

La Antología de Spoon River es un deliciosa creación en la que los muertos (inventados, pero no tanto) establecen una amena relación a través de sus epitafios-monólogos, y nos ofrecen una caricaturesca y satírica visión de los EEUU de principios del siglo XX. 

Masters era abogado laboralista y conocía bien los problemas que aquejaban a la gente humilde de su país. Esto, más sus estudios de griego clásico y una lectura atenta y minuciosa de la Antología Palatina le servirán para componer uno de los mejores retratos de la sociedad americana que conozco. 

Como ya publiqué el poema que abre la colección, "La colina", en euskera y en castellano, hoy coloco aquí los tres siguientes:


HOD PUTT


Aquí mi tumba, junto a
la del viejo Bill Piersol,
que se hizo rico traficando con los indios y que
acogiéndose luego a la suspensión de pagos
logró salir más rico que antes.
Harto yo de miseria y mucho curro,
viendo cómo crecían Bill Piersol y otros en opulencia,
una noche atraqué a un viajero cerca del Proctor`s Grove
y lo maté sin querer,
por lo que me juzgaron y colgaron.
Así me acogí yo a la suspensión de pagos.
Ahora, todos los que nos acogimos a ella, cada uno a su manera,
dormimos juntos, codo con codo.




OLLIE MCGEE


¿Os habéis fijado en un hombre mustio y cabizbajo
que deambula por el pueblo?
Es mi marido, que con secreta crueldad,
nunca confesada, me robó juventud y belleza.
Hasta que, llena de arrugas y con los dientes amarillos,
perdida la dignidad y de vergüenza humillada,
me bajaron a esta tumba.
¿Y qué creéis que le roe a mi marido por dentro?
¡La cara de la que fui y la otra que hizo de mí!
Las dos le están llevando al sitio donde yazgo.
Logro mi venganza después de muerta.




FLETCHER 
MCGEE


Fue ella quien me robaba la fuerza a cada instante,
quien me robaba la vida hora tras hora,
quien me dejó seco como una luna enfebrecida
que va debilitando al mundo sobre el que gira.
Pasaban los días como sombras,
rodaban los minutos como estrellas.
Fue ella quien transformó la pena de mi corazón en sonrisas.
Era un trozo de arcilla por esculpir.
Mis secretos pensamientos se convirtieron en dedos:
se alzaron hasta su frente pensativa
y la marcaron con la arruga del dolor.
Dieron forma a los labios, le hincharon las mejillas
y le hundieron los ojos en cuencas de dolor.
Mi alma penetró la arcilla
luchando como el mismo diablo.
No era mía, no era suya,
tenía otra distinta, pero su resistencia
le modeló un rostro que odiaba,
un rostro que me daba miedo mirar.
Cegué las ventanas, eché los cerrojos,
me acuclillé en un rincón…
Pero entonces se murió y me dio caza.
Me dio caza para los restos.

(Traducción: Jaime Priede).

Ya véis, son un poco deslenguados y locuelos, pero muy atractivos y cariñosos si les ofrecéis atención. No se la neguéis, os recompensarán con su maravillosa gracia.

***

miércoles, 19 de noviembre de 2025

UN LIBRO, UN POEMA (Gerard Manley Hopkins)

Editorial
 #unlibrounpoema 


Salvo algunas traducciones esporádicas en revistas o en antologías generales  —caso aparte es el libro de D. Alonso Poetas españoles contemporáneos—, esta, creo, es la primera ocasión que se traduce al castellano una cantidad importante de poemas de G. M Hopkins (1844-1889) para formar con ellos una antología que pueda ofrecer al lector de este idioma una idea fehaciente de su quehacer poético. 

Hopkins, si bien es un poeta del siglo XIX,  permaneció inédito hasta 1918, año en que su amigo y también poeta, Robert Bridges, dio a conocer una primera edición de su poesía. 

No busquéis la belleza de su poesía en la fe de un hombre de iglesia, sino en su expresión.



LA GRANDEZA DE DIOS


El mundo lo blasona: la grandeza de Dios.

    En llamaradas saldrá, cual brillo de lámina agitada;

    cual rezumado aceite exprimido se engrosa en grandiosidad.

¿Por qué los hombres no reconocen su vara?

Generaciones lo han pisado, 
pisado, pisado;

    y todo lo marchita el comercio, manchado y nublado el afán;

    y viste el borrón del hombre y comparte el olor del hombre pelado

está el terreno ahora y, calzado, el pie no lo puede notar.



Pero a pesar de todo, jamás 
la naturaleza se gasta;

    allí vive la más preciosa lozanía muy dentro de las cosas;

y aunque la última luz deje el poniente oscurecido,

    oh, en la orla del oriente surge la aurora,

porque el Espíritu Santo sobre el mundo torcido,

    empolla con su cálido pecho y con , ah, fúlgidas alas.







LA NOCHE ESTRELLADA


¡Mira a las estrellas! ¡Alza la vista al cielo!

    ¡Mira sentada en el aire esa raza ígnea!

    ¡Las bellas villas, ciudadelas en círculo!

¡Los foscos bosques en que se hunde el diamante! ¡Los ojos de los elfos!


¡Las grises praderas frías donde yace el oro, el vivo oro,

     el blanco rayo donde bate el viento! ¡Álamos aéreos en llamas!

    ¡Palomas, copos, flotando en un temor de granja!

¡Y bien! Todo se compra, es recompensa todo.



¡Compra, pues! ¡Puja! ¿Qué? Preces, paciencia, 
votos, limosnas. 

¡Mira, mira: marasmo de mayo, como ramas del huerto!

    Mira: flor de marzo, como en sauces que mela el amarillo.

Esos son en verdad el granero: de puertas adentro moran

los tresnales. Esta estacada brillante guarda dentro

    de casa al esposo Cristo, su madre y todos sus santos, a Cristo.







PAZ


¿Cuándo, paloma torcaz, Paz, plegarás tus alas tímidas

y terminarás tu vagar en torno a mí, y estarás bajo mis ramas?

¿Cuándo, cuándo, Paz, querrás, Paz? No seré hipócrita

ante propio mi corazón. Admito que a veces vienes; pero

esa paz poco a poco es poca paz. ¿Qué paz pura permite

alarmas de guerra, las desalentadoras guerras, su muerte?



¡Oh cierto, Paz, que mi Señor debería dejarme en su lugar

algún bien! Y así deja la Paciencia 
exquisita

que asciende a la P.az postrera. Y cuando la Paz aquí se hospeda

Él viene con algo que hacer, no viene a arrullar,

viene a empollar y posarse.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).