miércoles, 21 de julio de 2021

ODA A LA CEBOLLA... Y ALGO MÁS




Cebolla,
luminosa redoma,
pétalo a pétalo
se formó tu hermosura,
escamas de cristal te acrecentaron
y en el secreto de la tierra oscura
se redondeó tu vientre de rocío.
Bajo la tierra
fue el milagro
y cuando apareció
Editorial
tu torpe tallo verde,
y nacieron
tus hojas como espadas en el huerto,
la tierra acumuló su poderío
mostrando tu desnuda transparencia,
y como en Afrodita el mar remoto
duplicó la magnolia
levantando sus senos,
la tierra
así te hizo,
cebolla,
clara como un planeta,
y destinada
a relucir,
constelación constante,
redonda rosa de agua,
sobre
la mesa
de las pobres gentes.

Generosa
deshaces
tu globo de frescura
en la consumación
ferviente de la olla,
y el jirón de cristal
al calor encendido del aceite
se transforma en rizada pluma de oro.

También recordaré cómo fecunda
tu influencia el amor de la ensalada,
y parece que el cielo contribuye
dándole fina forma de granizo
a celebrar tu claridad picada
sobre los hemisferios del tomate.
Pero al alcance
de las manos del pueblo,
regada con aceite,
espolvoreada
con un poco de sal,
matas el hambre
del jornalero en el duro camino.
Estrella de los pobres,
hada madrina
envuelta
en delicado
papel, sales del suelo,
eterna, intacta, pura
como semilla de astro,
y al cortarte
el cuchillo en la cocina
sube la única lágrima
sin pena.
Nos hiciste llorar sin afligirnos.
Yo cuanto existe celebré, cebolla,
pero para mí eres
más hermosa que un ave
de plumas cegadoras,
eres para mis ojos
globo celeste, copa de platino,
baile inmóvil
de anémona nevada
y vive la fragancia de la tierra
en tu naturaleza cristalina.


Nota a pie de página: 

Neruda es uno los poetas de los que poseo su obra completa, de los que más títulos y ediciones distintas tengo, de los que más he regalado y de los que más he perdido —no solo se pierden pistolas de pirata en los traslados—.El caso es que en el verano de 2002 estaba en Oxford (Inglaterra), hacía algún tiempo que me había quedado sin Odas elementales, vi el ejemplar sobre una mesa y no pude resistir la tentación de comprar un libro en castellano en territorio inglés. Todavía conserva el precio: 4,50£. 

La "Oda a la cebolla" es una de las más populares del autor y una de las cuatro odas elementales que él mismo seleccionó para aquella ilustre Antología popular de sus versos que preparó para celebrar el premio Nobel y el septuagésimo aniversario de su nacimiento. El poeta y la editorial Losada cedieron todos los derechos con el propósito de que se pudiera llevar a cabo una edición popular con una tirada de un millón de ejemplares. Tendría, además, un prólogo de Salvador Allende. Sin embargo, el golpe de Estado de Pinochet dejó en suspenso la edición, pero no del todo. Años más tarde (2004), y gracias al hallazgo de Manuel Márquez de la Plata de un ejemplar en una almoneda, y a la editorial Edaf, podemos disfrutar de la antología, de la carta de Neruda al presidente Allende, y del prólogo de este. 

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