La publicación durante el año pasado en Alfaguara de la Poesía completa de Julio Cortázar merece una nueva mención celebratoria.
Ya sé que la poesía del autor de Rayuela había sido publicada por Galaxia Gutenberg hace un par de décadas y el libro sigue estando en catálogo. La razón de traer esta otra hasta aquí es que Rubio Jiménez encontró poemas inéditos hasta ahora y con ellos se ha completado la obra poética que hasta este momento dábamos por completa.
De hecho, lo que ahora se hace en este tomo es recoger la poesía que aparecía en el tomo IV de las Obras completas de Gutenberg y colocar en el apartado "Poemas inéditos" los que el investigador Rubio Jiménez halló en la Fundación Lázaro Galdiano, Fondo Daniel Devoto y María Beatriz Valle-Inclán.
Recojo dos poemas de los hasta ahora inéditos:
La licantropía de la abuela solo ella la supo
después de atisbadas soledades y combates durísimos.
Caperucita Roja presumía de ilustres ascendientes
y he aquí que desde el árbol instituido la acechaba la fiera.
La canastilla, cruel pretexto necesario para configurar la fábula,
el viaje samaritano la mentira maravillosa.
¡Ay niña incomprendida atravesando sola el bosque,
el bosque inofensivo donde los pequeños te imaginan espiada!
En la cabaña —fuera— vaciló Caperuza.
Era la hora líquida de las transformaciones, cuando
el césped deja paso a gnomos cenicientos, y de cada nuez
brota el chirrido insoportable de los sueños que parten.
Bajo al luz violeta franqueó la puerta última, la mano
aferrando el puñal bajo las fresas de la cestita.
Oyó gruñir la penumbra, cerca —¿Qué podía el puñal
casi solo, tembloroso contra la blanquísima panoplia que avanzaba riendo?—.
Y el lobo había engullido a la abuelita, el lobo malo —
Sí, nuestros sueños nos devoran, y nuestros deseos. El lobo
devoró a la abuela y a Caperucita Roja... (Los hombres
precisan entenderse; a tanto abominable acaecer llamaron lobo).
NOCHE ÚLTIMA
Esta ¿será la noche del sosiego sin ojos,
la sombra de las sombras ya no negra ni ciega,
el silencio en que todos los silencios se vuelcan
para quemar su estrépito?
Esta ¿será la noche cuando de cada nombre
se desgaje el recuerdo ya libre y lo abandone?
¿Veré por fin tu cara sin saber que es tu cara,
tendré los ojos vueltos por fin a lo invisible?
Esta, ¿será la noche donde ya nada quepa
dentro del corazón que ensimismado rueda?
¡Oh estrellas libre [sic], solas, ya sin el orden frío
de los mapas del cielo!
¡Oh noche para adentro, noche desconocida,
oh tus dedos peinando mi entregado cabello!
![]() |
| Fuente: Wikipedia |



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Este blog es personal. Si quieres dejar algún comentario, yo te lo agradezco, pero no hago públicos los que no se atienen a las normas de respeto y cortesía que deben regir una sociedad civilizada, lo que incluye el hecho de que los firmes. De esa forma podré contestarte.