miércoles, 20 de mayo de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Erwin Schrödinger)

#unlibrounpoema

Todas las vidas son singulares, pero algunas son un poco más singulares que otras y la de Schrödinger puede ser un buen ejemplo de alta singularidad —prueba del delito: Schrödinger: una ecuación y un gato—.

Pero no es la biografía la que me interesa ahora, sino su producción. Este hombre brillante y sorprendente, perteneciente a una generación extraordinaria de científicos, no se conformó con ofrecer a la mecánica cuántica la imprescindible ecuación que lleva su nombre. Dio a la biología un par de ideas notables, ejerció la reflexión filosófica, trabajó como pocos por hacer del conocimiento una herramienta sin compartimentos estancos y, además, escribió poesía.

No, en poesía no abre nuevos caminos, ni escribe poemas que la humanidad guardará en su memoria. Pero tiene unos cuantos textos más que notables para no haberse dedicado a este negocio. Schrödinger no participa de escuelas ni de movimientos, se deja llevar por su propia intuición e impregna sus textos de un cierto ambiente romántico, que es seguramente el más universalmente extendido cuando alguien se pone a escribir poesía. Así, el amor, la persona amada, se convierte en el sujeto que da sentido al mundo — Si no existieras tú, quién querría afrontar / la necia luz del día—.

Las poco más de cuarenta composiciones están agrupadas en tres apartados: poemas en alemán, poemas en inglés y otros poemas. Sin embargo, el título, inteligentemente editado, tiene un valor más allá de la producción poética, o tal vez deba decir que tiene un valor poético añadido por cómo ha sido editado.

Acompañan a las poemas fotografías de Adriana Veyrat, que, a su vez, están acompañadas por textos del propio Schrödinger y que refuerzan tanto el sentido poético como estético de la poesía del autor. Además, en una especie de bucle del significado, disponemos de un diálogo entre Sagredo, Salviati y Simplicio, con una de esas paradojas que tanto le gustaban al físico.

Cierran y abren el libro, respectivamente, un interesante prólogo de Félix Schmelzer y un bellísimo epílogo de Clara Janés, traductores a dos de los textos del austriaco. Sin duda, una edición estupenda, como suele ser habitual en la casa.



OCTUBRE EN MERANO




¿Ves por la ladera las uvas oscuras voluptuosas, 

tan dulces y plenas porque son las últimas? 

El sol brilla y abrasa como en agosto. 

Aún cuelga amarrado en el azul el viento glaciar.



Púrpura brasa que soleada convida

a la boca al sabor, tuya es en fidelidad. 

¿Qué importa, pues, si también el próximo brote 

en ti o en otros causa alegría?



Entonces a su áspera salida empuja

el año maduro. La siguiente noche traerá la helada. 

Las nubes ya ascienden y antes de que nos demos cuenta, 

del viticultor, cubrirá el hielo la cosecha benévola.





ORACIÓN



Rogué a Dios, el perpetuo desconocido, 

aquel que de la tierra florece en primavera 

y con bendito peso inclina las ramas en cascada, 

que de mí arrebatara toda alegría y gozo

y me dejara como esclavo marginado o pordiosero mísero, 

pero tuviera a bien entregarme tu persona cara, 

única dicha que para siempre quedara conmigo.



Y, por favor, no temas tener que compartir

mi pobreza. Con tu mero abrazo

te harías cónyuge del hombre más rico de la tierra.



Mas si esto no puede darse en una corta vida, 

sea en la próxima, o sea en la siguiente, pero en una. 

Renazca yo ciervo, y tú su amada cierva,

sea yo águila y tú su hembra querida,

o cualquier cosa que complazca al desconocido. 

No importa. Nada importará ya

en cuanto estés conmigo.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Este blog es personal. Si quieres dejar algún comentario, yo te lo agradezco, pero no hago públicos los que no se atienen a las normas de respeto y cortesía que deben regir una sociedad civilizada, lo que incluye el hecho de que los firmes. De esa forma podré contestarte.