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miércoles, 13 de mayo de 2009

Signos del zodiaco: TAURO


El Sol empieza a entrar en Tauro el 13 de mayo y lo abandonará el 20 de junio. El porqué de este cambio de fechas con respecto a lo que podéis ver en revistas y periódicos lo encontraréis aquí.


La interpretación más extendida sobre esta constelación es que representa a Zeus, es decir, al toro en el que se transformó para raptar a Europa.

Europa era hija de Agenor, rey de Tiro, y de Telefasa. Zeus, enamorado de ella, decide metamorfosearse en un bellísimo toro blanco. La joven, atraída por la belleza y mansedumbre del animal, se sube en él y éste, entonces, se la lleva a Creta. De esta unión nacieron tres hijos: Minos, Radamantis y Sarpedón. Más tarde, Zeus decidió desposarla con Asterión, rey de Creta, y ofrecerla tres regalos: un perro que nunca abandonaba a su presa, una jabalina que nunca fallaba el blanco y una especie de hombre de bronce llamado Talos, un robot podríamos decir, que se encargaría de vigilar la isla.
Otras versiones dicen que es Io, la joven argiva, sacerdotisa de Hera, esposa de Zeus.
Una vez que Zeus ha satisfecho su deseo y para preservarla de los celos y de la ira de su esposa, la transforma en una vaca blanca. En cualquier caso, Hera la reclama para sí y confía su custodia al pastor Argos, el de los cien ojos. Sin embargo, Zeus envía a Hermes para que la robe. Hermes cumple su cometido, pero mata a Argos. Hera, enfurecida, manda un tábano que acosa a la vaca. La vaca, entonces, emprende la huida y atraviesa las costas del mar Jónico (mar de Io), luego el estrecho del Bósforo (paso de la vaca), llegó hasta Egipto, y allí dio a luz a Épafo y recuperó su aspecto humano. Pero sus penalidades no acabaron ahí, porque Hera ordenó raptar a Épafo, e Io tuvo que emprender un largo camino hasta encontrarlo. Una vez con su hijo, vuelve a Egipto, se casa con Telégono, rey de este país, y aquí se la rinde culto identificada con Isis. Por esto se dice también que Tauro es la diosa egipcia Isis.

sábado, 29 de abril de 2017

LUNA CRECIENTE (28-04-2017)

Fotografía de Irene RodríguezCámara Nikon, objetvo de 1000mm.

La luna ha comenzado a crecer. El cuarto creciente es todavía muy pequeño, ideal para observar los accidentes del lado oriental que comienzan a destacarse en el terminador —zona del disco lunar que constituye la frontera entre la parte iluminada y la que permanece en la oscuridad—, gracias al cual distinguimos el relieve.

La Luna se encuentra separada del Sol unos 25º —un palmo, aproximadamente, con el brazo extendido—. En esta segunda noche de crecimiento lunar se perciben bien los cráteres Langrenus y Petavius más el borde del Mare Crisium. Debajo, aparece Aldebarán, la estrella alfa de Tauro.

Langrenus recibe ese nombre en recuerdo de Michel Florent van Langren (1598-1675), el primer astrónomo en dibujar un mapa de nuestro satélite. El cráter es un cráter de impacto. Tiene una profundidad de 2,7 km y un diámetro de 132 km.

Petavius es otro cráter de impacto y mayor que el anterior: 3,4 km de profundidad y 177 km de diámetro. Su nombre es recuerdo de Denis Pétau (1583-1652), jesuita francés, muy famoso en su época. Llegó a ser cardenal. 

Aldebarán es la estrella más brillante de la constelación de Tauro y la 13ª del cielo nocturno. Es una estrella gigante naranja, con un radio 44 veces mayor que el del Sol. Está situada a 65 años luz. su nombre viene del árabe y significa "la que sigue" —se supone que a las Pléyades—.

sábado, 24 de enero de 2015

LO QUE EL CIELO NOS CUENTA

Sie sprechen eine Sprache,
Die ist so reich, so schön;
Doch keiner der Philologen
Kann diese Sprache verstehn
H. Heine. Buch der Lieder, 1827.

Dámaso Alonso —cito de memoria— tradujo así los versos del poeta alemán:¡Hablan un lenguaje tan rico y tan hermoso!, pero ningún filólogo puede entenderlo. Heine hablaba del lenguaje de las estrellas, de lo que el cielo nos transmite, de lo que la noche, en su profunda oscuridad y belleza, nos dice. Pero ¿qué es lo que la cúpula celeste nos cuenta?, ¿a qué se refería Heine cuando escribió que ningún filólogo era capaz de entenderlo?, ¿cuál es el mensaje de las estrellas? Para contestar estas preguntas es necesario tener en cuenta algunas lenguas diferentes a la que hablamos; lenguas que, cuando ejercemos de filólogos, no somos capaces de entender, seguramente, porque las gramáticas al uso nos lo impiden.

En un principio, las sociedades antiguas unieron en una misma esfera el cielo y la religión, es decir, las creencias. El cielo era lo desconocido, lo incomprensible, lo inabarcable. Era, por tanto, la residencia de los dioses, el espacio inescrutable donde habitaban los dioses. Del cielo nos venían tanto los premios como los castigos, lo que debíamos aprender y lo que teníamos que olvidar. Los seres que dominaban el cielo determinaban nuestro destino. Y de ahí surgen las más antiguas narraciones, y es ahí donde se hallan escritas. Asimismo, podemos encontrar en el cielo la primera interpretación de las relaciones que se forjaron entre nosotros, humildes habitantes de la tierra, y los orgullos seres celestiales. Para descubrir ese mundo casi perdido, sólo necesitamos conocer los nombres de las estrellas y de las constelaciones, y un buen libro de mitología. Esa es la primera y más antigua de las lenguas que podemos hallar en los puntos luminosos de la noche. Ésta es una lengua de símbolos y de correspondencias. La más hablada y la más representada durante la historia de la humanidad. Hoy casi perdida.

Nut, diosa del cielo y creadora del universo

Junto con la religión, es decir, junto a los relatos mitológicos, las estrellas nos muestran otra lengua bien distinta. Es una lengua que nos habla del lugar que ocupamos, es un idioma de localización y de saber dónde nos encontramos, y de cuál es el camino que debemos seguir para llegar a nuestro destino. Es éste un idioma que todavía hoy conoce muy bien la gente de la mar y los habitantes del desierto. A partir de la Polar, en el hemisferio norte, o de la Cruz del Sur, en el hemisferio opuesto, ya estamos localizados en el espacio, y si, además, tenemos un conocimiento relativamente bueno de lo que se puede ver en un cielo nocturno, no sólo podremos saber en qué dirección se encuentran los puntos cardinales, sino también movernos con precisión de grados, e incluso minutos. Y todo eso nos lo hacen saber las estrellas, sin necesidad de otros instrumentos. Claro que si el cielo guarda silencio, es necesario recurrir a otros interlocutores. Ésta otra lengua también está en franca decadencia. Los interlocutores modernos —satélites y GPS— la han arrinconado.

La tercera lengua que podemos escuchar mirando las estrellas nació al mismo tiempo que lo hicieron las dos anteriores. Las sociedades antiguas no discernían entre Astronomía y Astrología. No podían hacerlo, pues carecían de conocimientos e instrumentos suficientes para desarrollar esa tarea y, además, ya lo sabemos, el cielo era la casa de los dioses, y a éstos no se les podía discutir nada, sólo interpretar. Lo que el cielo nos decía o creíamos que nos decía, fuese esto lo que fuese, era suficiente para tomarlo en cuenta, puesto que se trataba del deseo de los dioses. La utilización de esta lengua con cierto grado de codificación podemos situarla en Mesopotamia, hace aproximadamente 4000 años, pero toda sociedad antigua tenía su propio código. Estoy hablando, claro está, del Zodiaco, de la “casa de los animales”, esto es, del horóscopo. Y creencias aparte, la verdad es que, todavía hoy, una infinidad de revistas y periódicos recogen todos los días lo que este oráculo pronostica. 

Aclaración necesaria: el zodiaco no es otra cosa que una franja estrecha del cielo visto desde nuestro planeta. Es una banda de la esfera celeste comprendida entre 8º por encima de la eclíptica de la Tierra y 8º grados por debajo de la misma. En ese espacio es donde vemos moverse el Sol, los planetas y las doce constelaciones antes mencionadas. El problema es que ese espacio, con sus doce casillas, fue fijado por Hiparco hace más de 2.000 años y la precesión del eje de la Tierra ha hecho que hoy las fechas no se corresponden con la realidad. Un ejemplo: según el zodiaco el Sol está en Tauro entre el 21 de abril y el 21 de mayo. En la actualidad, el Sol pasa por Tauro entre el 13 de mayo y el 20 de junio. Esta precesión es la que explica, asimismo, la existencia de una tercera casilla: Ofiuco.

Villa Farnese. Bóveda de la Sala Mapamundi. Giovanni Antonio da Varese

Predicciones aparte, hay otra lengua más concreta y más pegada a la tierra en la que el cielo se manifiesta y es tan antigua como las anteriores. En esta lengua intentan decirnos lo que debemos hacer y cuándo debemos llevarlo a cabo. Difícilmente la entendemos los habitantes de las ciudades, pero la gente del campo todavía hoy la recuerda en buena medida. Mejor la interpretaban las antiguas civilizaciones, porque tenían que valerse de ella para saber cuál era el momento adecuado de la recogida o de la siembra, por ejemplo. De esta manera, en el antiguo Egipto, sabían perfectamente que cuando la brillantísima estrella Sirio asomaba por el horizonte poco antes del amanecer, había llegado el momento de preparar la tierra, pues sabían que poco después llegaría la fértil crecida del Nilo. De esta misma manera, en la Edad Media, por citar otro ejemplo, sabían que cuando el Sol empezaba a meterse en Escorpio, tenían que labrar los campos, porque ese era el momento más adecuado. Hoy podemos disfrutar de esos libros magistralmente iluminados, en los que se ven cada una de las faenas acompañadas de la época del año, expresada mediante los objetos celestes.

En otras ocasiones, el cielo, en lugar de hablarnos, produce música. Pero éste es un sonido ya perdido. El gran místico y matemático Pitágoras estaba convencido de que la Tierra se hallaba en el centro del cosmos. Girando sobre ella se encontraba la Luna, el Sol, los cinco planetas visibles a simple vista (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno) y las estrellas. Todos estos cuerpos giraban en esferas concéntricas, esferas que, al desplazarse, producían un sonido armónico, audible en las noches más serenas. Él y sus alumnos tenían una concepción ideal del universo, como corresponde a una teoría basada en la relación matemático-musical, más que en la observación directa. De esta forma, suponían que cada esfera, sobre la que se deslizaban los cuerpos celestes, estaba situada en una relación numérica, que era la que correspondía a la relación que se da entre las notas musicales. Cuando Pitágoras descubrió la relación que había entre la longitud de una cuerda y el tono que producía al hacerla vibrar, descubrió también que esta relación es proporcional. Convencido como estaba de que el mundo debe expresar armonía y de que ésta se manifiesta a través de los números, el ilustre griego aplicó este orden a todo el universo. 

Nicolas Oresme. Livre du ciel et du monde

Esta teoría que consideraba el universo como un colosal instrumento de música se mantuvo a través del tiempo, y todavía en el siglo XVII se encontraba en vigor. Lo curioso es que hace poco tiempo, en 2006, un satélite de la Nasa ha descubierto que la atmósfera solar produce sonidos, ultrasonidos en este caso, que son, aproximadamente, unas 300 veces más bajos (graves) de lo que el oído humano puede captar, pero música de las esferas al fin y al cabo.

La quinta y última lengua es, sin duda, la más hermosa y difícil de las lenguas en la que el cielo nos habla. Es una lengua que todavía hoy no entendemos del todo, no porque la hayamos perdido u olvidado, sino porque aún no hemos sido capaces de descifrarla. Es una lengua que nace con el tiempo y el espacio, la más antigua de todas. Es la lengua primigenia. Frecuentemente decimos que somos polvo de estrellas. Es una frase muy poética. Puede parecer, incluso, un poco cursi, pero es real en todo su significado. Gracias a aquellos primeros elementos provenientes de las estrellas y que se depositaron sobre nuestro planeta hace unos 3.800 millones de años, surgió la vida. Sabemos, es cierto, algunas cosas, pero esta lengua se escribe en caracteres subatómicos y su gramática es totalmente distinta a la lengua que expresa lo grande, lo que se ve a simple vista. Posiblemente, la descodificación de todos sus signos nos ofrezca un conocimiento preciso y exacto del Universo y su comportamiento, de la materia en todas sus manifestaciones. Y no es que vayamos a ser mejores, pero si logramos interpretarla correctamente, como mínimo seremos un poco menos ignorantes.

***

Todas estas lenguas. incluida la científico-técnica, han encontrado expresión artística. Al fin y al cabo, dicha representación nació mucho antes de que lo hiciera la expresión teórica y el propio lenguaje escrito. El impulso por dejar constancia visual de preocupaciones, hallazgos y deseos nos acompaña desde las primeras pinturas prehistóricas, hace aproximadamente unos 40.000 años. Ahora bien, como el pensamiento mítico e intuitivo está mucho más extendido que el racional y ha conformado la mayor parte de la historia de la humanidad —la revolución científica no se inicia hasta el siglo XVI—, las representaciones artísticas, en una desproporción abrumadora, aluden a las lenguas simbólicas, que son, lógicamente, las más sugestivas a la hora de producir significados. Todavía en el siglo XIX Herder y Schleiermacher insistían en la naturaleza religiosa del conocimiento y el artista romántico afirmaba que sólo él podía acceder al infinito.

En la actualidad, teniendo en cuenta lo mucho que nos hemos alejado de la cosmogonía antigua y medieval, leer esas imágenes y disfrutarlas requiere de algunas claves interpretativas, pero no se trata nada más que de un pequeño esfuerzo al alcance de cualquier persona. En todo caso, ese pequeño esfuerzo nos ofrecerá el goce de saber qué querían decir nuestros antepasados y cómo entendían el mundo en el que vivían, lo que, en sí, es ya una gran recompensa.

sábado, 6 de abril de 2013

EL CIELO DE ABRIL, 2013

(Vídeo del canal de Fernando Beltrán)

  • Planetas: Venus podremos verlo al final del mes, después de ponerse el Sol, en el horizonte ONO. Júpiter lo veremos durante la primera parte de la noche en el O, en Tauro. Saturno lo podremos ver durante toda la noche en la constelación de Aries.
  • Luna: luna nueva el día 10; luna llena, el 25.
  • Lluvia de meteoros: las Líridas alcanzarán su máxima actividad el día 21 y el mejor momento para observarlas será al final de la noche.
  • Eclipse lunar: podremos disfrutar de un eclipse lunar parcial el 25 de abril. Sólo se oscurecerá un 1% entre las 20:07 y las 20:21 (hora universal).
Feliz obsevación


jueves, 14 de mayo de 2026

EL ARTE DE REPRESENTAR EL CIELO, 1

Mi pequeño rincón donde instalo la cámara-telescopio.
La foto está hecha con el teléfono.



Me quedé de pie en esa colina silenciosa
y miré al cielo hasta que
mis ojos quedaron ciegos de estrellas y aun así 
seguí mirando al cielo.

Final de "La canción del honor", RALPH HODGSON (1871-1962).


Inicio hoy una serie sobre la plasmación en imágenes del cielo a través de diversas manifestaciones artísticas desde que el ser humano levantó la cabeza, miró hacia arriba en las noches despejadas y la fascinación de lo que vio, más el intento de dar una explicación a cuanto se le presentaba ante los ojos, fue produciendo todo tipo de representaciones. 

En el principio fue... la fascinación, el misterio, el miedo a lo desconocido. Queríamos saber, pero no teníamos nada más que nuestra imaginación y un puñado de creencias con las que intentar explicar qué era todo aquello que veíamos y que parecía ajustarse a un patrón temporal. 

El Sol, la Luna, las estrellas y los planetas encajaban en unos ciclos temporales para los que no teníamos explicación. Otros fenómenos, como la aparición de supernovas, cometas o eclipses, nos dejaban perplejos y atemorizados. 

Muy posiblemente, la primera representación de objetos celestes tuvo lugar durante el paleolítico, ese período de la prehistoria humana muy anterior a la producción de la escritura. Y digo posiblemente porque no existe la seguridad al no tener evidencias, solo suposiciones más o menos razonables. Además, hay que tener en cuenta que el cielo era el territorio de las divinidades, el lugar de donde procedían hechos sorprendentes, premios y castigos imaginarios y origen de todo tipo de explicaciones fantasiosas. 

Fuente: National Geographic

Colmillo de mamut descubierto en 1979, en Alemania. Este objeto de hace 32.500 años presenta una talla que se asemeja a la constelación de Orión, una de las más fácilmente identificables en el cielo nocturno.

Fuente: Astroturismo

Cueva de Lascaux. En la imagen del toro se ha querido ver desde hace tiempo la representación de la constelación de Tauro, donde los puntos en torno al ojo corresponderían a la Híades y los que aparecen sobre el lomo a las Pléyades, el ojo del bóvido, Aldebarán. Desde luego, la semejanza es muy grande.

Fuente: Muy Interesante.

Este es un relieve de Göbekli Tepe, uno de los templos más antiguos del mundo (datado alrededor del 9600 a.n.e.). En el relieve se pueden reconocer figuras de animales y formas humanas estilizadas. A la izquierda parece haber un buitre, en el centro un objeto circular, y a la derecha figuras antropomorfas. En la parte superior hay un patrón que podría representar techos, redes o elementos decorativos.

Entre las interpretaciones que se han ofrecido hasta ahora se habla de rituales funerarios o chamánicos (algunos investigadores creen que las aves, especialmente los buitres, representaban la transición del alma en rituales de enterramiento); de algún tipo de calendario o registro astronómico; de información sobre constelaciones o eventos astronómicos. En fin, hipótesis sin confirmar. 
También podría tratarse de una escena mítica o simbólica relacionada con creencias religiosas de la época. 

Fuente: Wikipedia.

Una de las representaciones del cielo más conocidas y estéticamente más llamativas de la época prehistórica es el disco celeste de Nebra. Es una pieza de bronce de unos 32 centímetros de diámetro. Incluye una representación evidente del Sol y la Luna, así como de su movimiento a través de un alargado barco que los acompaña. Es posible que el disco fuera empleado como calendario, pues la otra figura alargada que se sitúa en un lateral es un "arco de horizonte", que señala los puntos de salida y puesta del sol entre los solsticios.

Esta es mía.

Pero si pensamos en construcciones que puedan tener relación con la astronomía prehistórica, inmediatamente nos viene a la memoria la más famosa  de todas ellas, Stonehenge, Inglaterra. 

Stonehenge es un cromlech, es decir, un conjunto de menhires situados de forma circular. Comenzado a construir hace unos 5000 años, desde que surgieron las primeras interpretaciones del lugar, siempre estuvieron presentes las de carácter astronómico, incluso se llegó a afirmar que Stonehenge era una especie de calculadora de eventos astronómicos. 

Stonehenge es el ejemplo perfecto de la importancia de tratar con cautela estas construcciones prehistóricas, pues estudios más recientes demuestran que el conjunto es principalmente un lugar de enterramiento que complementa su diseño orientándose hacia el eje solsticial. Es decir, el sol ilumina el interior del crómlech en la puesta del solsticio de invierno y la salida durante el solsticio de verano. ¿Indica esto la creencia en algún tipo de resurreción?

Próximo jueves: Egipto y Mesopotamia.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

jueves, 9 de mayo de 2019

INVITACIÓN A LA NOCHE, 9

Fuente: Alan Dyer.

TAURO



Aldebarán, Híades, Pléyades…,

un coro de luces

nos devuelve la ilusión de ser

más allá de donde somos.

Aquí conviven los idiomas y los mitos,

y las estrellas se asocian

para hacer la noche más profunda

y el misterio más suave en su hermosura.



Toro semita, dios egipcio

o patrón tornadizo del Olimpo

que se hace más humano por voluble

y más noble por humano,

escruta arábigo nuestro ávido mirar

y somos incapaces de apartar la vista

de este enorme corazón naranja

que bombea luz a 60 años de distancia.

Muy cerca siete ninfas, siete hermanas,

buscan consuelo contándonos su historia.

Pero ¿dónde está Electra?, ¿dónde se esconde?



Otra vez más la cruel injusticia de la guerra

nos ofrece la respuesta.



sábado, 28 de febrero de 2026

EL CIELO NOCTURNO, MARZO 2026




Tres días seguidos con el cielo despejado y la luna luciendo palmito es un regalo que no siempre podemos disfrutar al borde del Cantábrico. Coloco las tres porque así se puede ver muy bien la importancia que tiene el terminador para apreciar el relieve lunar, pues cuantos elementos de él están en la línea que separa el día de la noche se aprecian desde aquí, desde la Tierra con toda nitidez y es una excelente ocasión para ir descubriendo y aprendiendo nombres nuevos. 

Si tenéis curiosidad por saber a quiénes hacen referencia, solamente tenéis que colocar en el buscador el nombre y añadir la pabra cráter. El buscador os llevará al cráter correspondiente con toda la información geofísica y también a la de la persona cuyo nombre se ha utilizado para identificarlo.

Esta otra es un regalo añadido:


PLANETAS: Mercurio (Piscis, Acuario; mag de 2.6 a 0.3) puede verse a mediados de marzo cuando empieza a separarse del Sol en el cielo matutino. Hacia finales de mes, puede verse alrededor de una hora antes del amanecer. Venus (Acuario, Piscis, Aries; mag -3.8) es visible sobre el horizonte O después de ponerse el Sol. A finales de marzo podrá verse durante casi dos horas después de la puesta de Sol. Marte (Acuario; mag 1.1) sale casi al mismo tiempo que el Sol, lo que dificulta su observación durante todo el mes. Júpiter (Géminis; mag de -2.4 a -2.2) sigue dominando el cielo nocturno, brillando con fuerza y situándose alto sobre el horizonte ya desde la tarde. Saturno (Piscis; mag de 1.1 a 0.9) es visible durante un par de horas después del atardecer, pero se va acercando rápidamente al Sol y desaparece de la vista hacia finales de marzo. Urano (Tauro; mag 5.7, necesita prismáticos) puede verse bastante alto sobre el horizonte poco después del atardecer bajo cielos oscuros. Neptuno (Piscis; mag 7.9, con telescopio de aficionado) es visible brevemente en el cielo del atardecer al comienzo del mes, pero se acerca gradualmente al Sol y deja de ser observable hacia finales de marzo.

LUNA: 3 de marzo, luna llena; 19 de marzo, luna nueva. El 3 de marzo, eclipse total visible en el este de Asia, Australia, Pacífico y América.

EQUINOCCIO: Comienza la primavera en el hemisferio norte y el otoño en el hemisferio sur el 20 de marzo. Cambio de horario, el día 28.

LLUVIA DE ESTRELLAS:

γ-Nórmidas14 de Marzo de 2026, 23:51 (25 de Febrero al 28 de Marzo)15h 57.9m, -50° 04.4'6

Feliz observación. 


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  

Y ahora, otra más en Irán



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

lunes, 3 de febrero de 2025

ORIÓN y JÚPITER (desde el balcón de casa)


 
Fotografía realizada sobre las 20:30 con la cámara de un móvil desde el balcón de casa (las zonas blanquecinas son pequeñas nubes casi imperceptibles). 

Se pueden ver, y están nombradas para que se reconozcan, las estrellas más brillantes de la constelación de Orión. Arriba, a la derecha, se encuentran la estrella Aldebarán (la más brillante de Tauro) y, por encima, el planeta Júpiter. Arriba, a la izquierda, Alhena, una de las estrellas que forman los pies de Géminis

M 42 y NGC 1980 son parte de lo que se conoce como la espada de Orión. En esa zona, de una gran riqueza de objetos celestes, se hallan, por ejemplo, M43, El Trapecio, NGC 1973, 1975 y 1977, NGC 1981; en fin, todo un cúmulo de objetos muy atractivos para el astrónomo aficionado que posea un telescopio de cierta potencia. 

Durante todo el mes Júpiter será muy fácil de identificar porque va a estar, más o menos, en esa misma posición.

***


sábado, 15 de octubre de 2016

LAS HERMOSÍSIMAS PLÉYADES

Fotografía de David Malin, del Observatorio Anglo-australiano
Las Pléyades son uno de los cúmulos abiertos más hermosos que podemos observar en el cielo a simple vista. Forman parte de la constelación de Tauro y podremos verlas durante todo el otoño y el invierno.

Son también uno de los grupos estelares con mayor número de leyendas a sus espaldas. Aparecen en el Mahabharata, en el Popol Vuh, en La Ilíada, en la Biblia, en los relatos mitológicos incas y aztecas, en el Dreamtime australiano... 

En Los Trabajos y los días, de Hesíodo, se puede leer:  Al surgir las Pléyades descendientes de Atlas, empieza la siega; y la labranza cuando se ocultan. Desde ese momento están escondidas cuarenta noches y cuarenta días y de nuevo al completarse el año empiezan a aparecer cuando se afila la hoz.

Curiosamente, son reconocidas como siete hermanas en mitologías sin ningún contacto entre ellas como son la maya, la griega, la australiana y la del pueblo amazonio de kaxinawá.

Dentro de la mitología griega existen varias versiones. Tal vez la más extendida es la que cuenta que fueron perseguidas durante cinco años por el gigante Orión, que se había encaprichado de ellas. Zeus las convirtió en estrellas para librarlas del acoso del gigante cazador.

Este cúmulo estelar está formado por más de 500 estrellas y se encuentra a una distancia de más 400 años luz. Con buena vista y un buen cielo oscuro se pueden distinguir las seis más brillantes: Alcyone, Atlas, Electra, Maia, Merope y Taygeta.

Feliz observación.

viernes, 7 de julio de 2023

EL CIELO NOCTURNO EN LA CÁMARA DE ALAIN PAGOAGA

Tormenta sobre el Cantábrico desde la playa de Hendaya con el faro de Higuer a la izquierda.

Coincidí el miércoles con Alain Pagoaga y entre tema y tema surgió el de su dedicación a la fotografía nocturna. Me mandó algunas y yo le pedí permiso para publicarlas y anotarlas. Las dos primeras no necesitan nada más que indicar qué parte del mundo aparece en ellas por si alguien que no conozca el entorno de la bahía de Txingudi pasa por aquí. Los relámpagos, perfectamente captados, son suficientemente expresivos como para llenarnos de admiración.

Tormenta sobre San Marcial.

En las que vienen a continuación, en cambio, creo que es conveniente aportar alguna indicación para disfrutarlas un poquito más, aunque ellas ya son bellísimas de por sí. 

La primera corresponde al 18 de julio de 2020. Aquel mes nos visitó el cometa Neowise, y muchos acudimos a los montes de la zona para poder verlo. Sobre la fotografía de Alain he unido las estrellas que forman las constelaciones de Leo Minor y Lynx. Son estrellas muy débiles y difíciles de ver si no se dispone de un cielo muy oscuro. También se pueden ver algunas estrellas de Leo, Osa Mayor y la Jirafa (Camelopardalis), pero no todas y, desde luego, no las más brillantes ni características, que son con las que hacemos los imaginarios dibujos identificativos.

C/2020 F3 (NEOWISE) sobre el mar, visto desde el monte Jaizkibel.

En la siguiente aparecen las siempre bellísimas Pléyades, pero la mayor parte de la constelación de Tauro, a la que pertenecen, se encuentra tapada por la nubes y la contaminación lumínica. A la izquierda se puede ver el lado más identificativo de la constelación de Auriga con sus dos estrellas más brillantes. En medio y en la parte superior aparece el brazo de la constelación de Perseo.

Cielo nocturno sobre Orthez, visto desde la falda del monte Orhi.

En la última que recojo, aunque tal vez no sea la fotografía más llamativa ni la más espectacular, es la que a mí más me gusta por la enorme sorpresa que guarda. 

Corresponde al cielo del 8 de octubre de 2020 y es la que más tiempo me ha ocupado en identificar lo que en ella podemos ver. Todo empezó a ser más fácil una vez que me aseguré de que el punto brillante mayor correspondía a Marte. A partir de ahí fue relativamente sencillo dar con Diphda (Deneb Kaitos), la más brillante de la constelación de Ballena (Cetus), una constelación que también necesita cielos muy oscuros y cierta experiencia para localizarla. Desde la Ballena fácil era llegar hasta Fomalhaut, la única estrella de Piscis que se distingue con facilidad. Pero la felicidad llegó cuando localicé al siempre escurridizo Neptuno¡Alain lo había recogido con su cámara!—. Identificarlo fue posible gracias a las cuatro estrellitas de Acuario que se ven a su derecha. 

Cielo nocturno mirando hacia el sur.


¡Merci beaucoup, Alain! 
Cette photo est comme un cadeau personnel pour moi.

***


miércoles, 27 de febrero de 2013

EL CIELO DE MARZO, 2013


(Vídeo realizado por el equipo de Fernando Beltrán)

Me limito a poner por escrito la información más destacada de este magnífico vídeo, por eso de facilitar la labor a quien desee salir por la noche a observar el cielo:
  • Planetas: Mercurio podrá verse antes de que salga el Sol con menor dificultad a partir del día 24, pues el día 30 alcanza su máxima elongación (máxima separación con respecto al Sol). Ni Venus ni Marte son visibles este mes. Júpiter es visible durante la primera mitad de la noche, en Tauro. Saturno es visible desde antes de la medianoche hasta el amanecer, en Libra
  • Luna: nueva el día 11, llena el día 27.
  • Objetos Messier: mejor día para la observación, el 14.
  • Cambio de estación: el día 20, equinoccio de primavera, comienza la nueva estación.
  • Cometa C/2011 L4 (Pan-STARRS): visible con prismáticos en el horizonte O del 7 al 12 de marzo. ¡No os lo perdáis!
Feliz observación.

viernes, 31 de enero de 2025

EL CIELO NOCTURNO, FEBRERO 2025



PLANETAS: Mercurio puede verse con gran dificultad durante los últimos días del mes (el día 24, si lo localizáis sobre el horizonte O, podréis ver Saturno a su lado, a un solo grado de distancia). Venus continúa siendo durante 
todo el mes el faro de las primeras horas de la noche y mañana mismo podrá verse el bonito alineamiento sobre el horizonte OSO (si disponéis de algún pequeño telescopio podréis ver Neptuno en lo que sería el punto debajo de t del nombre del planeta). 

Posición de Venus, Saturno y la Luna mañana, 1 de febrero.

Marte se encuentra situado en Géminis durante todo el mes y el día 9 se encontrará a una distancia realmente muy pequeña con la luna gibosa, como podéis ver en la imagen).

 

Júpiter se encuentra en Tauro y ahí va a estar durante todo el mes. Saturno se va poniendo cada vez más pronto y a finales de mes será difícil verlo porque la luz del atardecer después de ponerse el sol lo va a complicar mucho. Lo volveremos a ver ya será en abril y saliendo de madrugada por el E.


Los planetas visibles a simple vista el 25 de febrero a las 19:25 (hora de Madrid)

LUNA: 12 de febrero, luna llena; 28, luna nueva.
ESTRELLAS FUGACES: Las α-Centáuridas alcanzarán su momento de mayor actividad el 8 de febrero.
SÁTELITES ARTIFICIALES: para saber dónde y cuándo mirar, consultad aquí.

Feliz observación.

***