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sábado, 2 de mayo de 2026

RILKE, los lugares

Nota previa: Todas las imágenes que he utilizado aquí tienen como fuente Wikipedia excepto tres cuyo origen está indicado donde corresponde. Los textos que van en cursiva son citas de Rilke.

Praga, lugar de nacimiento (1875) de Rilke.

Múnich, aquí conoció a Lou Andreas-Salomé.

Yásnaia Poliana, la finca de Tolstoi a quien visitaron él y Lou Andreas-Salomé.

Colonia de artistas de Worpswede, aquí conoce a Clara Westhoff  y Paula Becker.

París con los Jardines de Luxemburgo en primer plano.

Florencia (1898, 1903, 1908).

Capri, aquí escribió varios poemas de la serie Improvisaciones del Invierno Caprese.

Hotel Biron, París (1908-1911).

Avignon, castillo de los Papas. 

Gran Mezquita de Kairuán. En esta ciudad se percibe la simplicidad y la vitalidad de esta religión; 
el Profeta sigue tan vivo en ella como ayer, y la ciudad sigue siendo su reino.

La cabeza y el rostro de la gran esfinge la iniciaron los hombres en su forma y tamaño; 
pero la expresión y la mirada las ha terminado con indescriptible lentitud el tiempo.

Castillo de Duino. 
El 21 de enero de 1912 Rilke "oyó" y escribió el primer verso de la primera elegía mientras bajaba por el acantilado hacia la orilla:
¿Quién, si yo gritase, me oiría desde los órdenes angélicos?

Venecia. En el Palacio Valmarana estuvo durante el verano de 1912, antes de partir hacia Toledo.

Toledo.
¡Ay! Intento desde hace semanas, en unas cartas y otras, dar una sombra de noticia de cómo es 
esta ciudad, pero es imposible, sobrepasa mi escasa capacidad de expresión. 
Querría abrir la Biblia y pasar la hojas: allí es donde está, allí ha de aparecer.

Ronda. 
Una ciudad atalayada de un mod fantástico sobre dos enormes rocas... un aire intensamente puro.

Estatua de Rilke en Ronda.

Nyon, Suiza. Aquí vivió como huésped de la condesa Mary Dobrzenski en 1921.

Torreón de Muzot. Fuente: https://duino-elegies.tumblr.com/

Sanatorio Valmont. Fuente: https://www.swissmedical.net/en/hospitals/valmont/about

Iglesia de Raron. Fuente: https://www.tripadvisor.es/Attractions-g2536722-Activities-Raron_Canton_of_Valais_Swiss_Alps.html

Tumba de Rilke. 
Rosa, oh contradicción pura, gusto / de no ser dueño de nadie debajo / de tantos párpados



Komm du, du letzter, den ich anerkenne,
heilloser Schmerz im leiblichen Geweb:
wie ich im Geiste brannte, sieh, ich brenne
in dir; das Holz hat lange widerstrebt,
der Flamme, die du loderst, zuzustimmen,
nun aber nähr' ich dich und brenn in dir.

Mein hiesig Mildsein wird in deinem Grimmen
ein Grimm der Hölle nicht von hier.

Ganz rein, ganz planlosfrei von Zukunft stieg
ich auf des Leidens wirren Scheiterhaufen,
so sicher nirgend Künftiges zu kaufen
um dieses Herz, darin der Vorrat schwieg.

Bin ich es noch, der da unkenntlich brennt?
Erinnerungen reiß ich nicht herein.
O Leben, Leben: Draußensein.
Und ich in Lohe. Niemand der mich kennt.

**

Ven, tú, el último, a quien reconozco,
dolor incurable que se adentra en la carne:
igual que yo ardía en el espíritu, mira:
ardo ahora en ti; la leña ha resistido
largamente la llama que encendías,
pero ahora te alimento, y en ti ardo.
Mi calma se hace furia en tu furia, se hace infierno,
subo a la confusa cima del dolor,
sabiendo que nada del futuro valdrá
para mi corazón. Que guardaré en silencio
todo lo que ha atesorado. ¿Soy yo aún
quien arde, ya irreconocible?
No puedo adentrarme en los recuerdos.
Oh vida, vida: tendría que estar fuera.
Pero estoy dentro, en llamas. Ya nadie me conoce.

Traducción: Antonio Pau.

Es el último poema que escribió a mediados de diciembre de 1926. Murió el 29 de ese mes.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

viernes, 19 de agosto de 2011

PARA LEER A RILKE

No pretendo caer en la arrogancia de decir cómo hay que leer a Rilke. Ni a Rilke, ni a nadie. Mi intención es dejar aquí noticia de algún texto que pueda ayudar a otra persona a penetrar en el universo del poeta, en caso de que se acerque por primera vez a su obra. Esta es mi propuesta:

  • Comenzar con la lectura de la biografía que ha realizado Antonio Pau. Es un libro magnífico y tiene todas las virtudes que debe tener una biografía bien hecha. Resulta emocionante y provoca las ganas de leer la obra del poeta. Sus dos conferencias, también.
  • Seguir luego con alguna de las recopilaciones de su inmensa correspondencia, porque si algo escribía Rilke era, sobre todo, cartas, miles de cartas. Cartas bellísimas, llenas de humanidad y sabiduría. Sugiero, pues lo que queremos es saber de su poesía, Cartas a un joven poeta
  • Continuar con algún texto narrativo, que no siendo poesía, sí nos van a colocar dentro del mundo poético del autor. En mi opinión hay dos esenciales: La canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke y Los apuntes de Malte Laurids Brigge. Cualquiera de ellos cumple con creces esa función.
  • Finalizar, claro, con su poesía. Quizá lo más conveniente sea utilizar una buena antología y, en función de lo que más nos guste, buscar luego un poemario concreto. Yo sugiero la que realizó Jaime Ferrero Alemparte para la colección Austral. Es amplia, tiene una buena traducción y recoge las diez Elegías de Duino, obra cumbre, arrebatada, mágica, hipnótica, visionaria del poeta. Para leer en voz alta, solo o acompañado. Yo las dejaría para el final. Pero es sólo mi opinión.
Y ahora os invito a ver y oír este vídeo que me he encontrado con uno de sus poemas de la época objetivista, cuando influido por el escultor Rodin, quería transformar la angustia en cosas. 



viernes, 23 de abril de 2021

CARTAS A UN JOVEN POETA, R. M. RILKE

Librerías que lo tienen en una u otra edición
Tengo un cariño especial a este librito que leí con mucha atención y mayor deleite cuando estaba preparando una tertulia sobre su poesía. En él se recogen diez cartas dirigidas a, como dice el título, un joven poeta. En ellas le alienta y le da consejos sobre la escritura, la expresión artística, el ser humano, porque, en definitiva, son una y la misma cosa. Leerlas son un bálsamo y un regalo.

Entre en sí mismo. Investigue el fundamento de lo que usted llama escribir: compruebe si está enraizado en lo más profundo de su corazón; confiésese a sí mismo si se moriría irremisiblemente en el caso de que se le impidiera escribir. Sobre todo, pregúntese en la hora más callada de su noche: ¿Debo escribir? (p 21).

No escriba poemas de amor. Al principio eluda aquellas formas que son las más corrientes y comunes; son las más difíciles (p 21).

Preste atención a lo que su propia vida cotidiana le ofrece; describa sus tristezas y anhelos, los pensamientos fugaces y la fe en algo bello; descríbalo todo con sinceridad íntima, callada y humilde y, para expresarse, sírvase de las cosas que le rodean, de las imágenes de sus sueños y de los objetos de sus recuerdos (p 22).

Siento que ningún ser humano puede responder a ninguna de las preguntas y sensaciones que, en su profundidad, tienen vida propia. Porque incluso los mejores se equivocan con las palabras cuando quieren nombrar lo más sutil e indecible (p 40).

Créame, la vida siempre, siempre tiene razón (p 86).

Estos y otros muchos son los consejos que R. M. Rilke dirigió a Franz Xaver Kappus, quien entonces se iniciaba en el arte de escribir poesía y no encontró mejor quehacer que escribir a Rilke para que este le aconsejara. Gracias a la iniciativa del joven Kappus hoy podemos saborear las buenas maneras, la humildad y la sabiduría del gran poeta centroeuropeo.

Al joven poeta que daba los primeros pasos en la escritura le debemos agradecer  el acierto de publicar las cartas después de que el maestro muriera. De esta forma, permitió que los demás pudiéramos disfrutar de ese legado.

Es curioso contrastar cómo algunos de los consejos que Rilke ofrecía a F. X. Kappus no los había tenido en cuenta él mismo, pero más curioso aún resulta el enorme esfuerzo por contestar siempre, estuviese donde estuviese o tardara lo que tardase, independientemente de las circunstancias. Ya he dejado dicho en otro momento que Rilke es, por encima de todo, un portentoso escritor de cartas: contestó siempre a toda persona que se puso en contacto con él y lo hizo con una amabilidad exquisita.

De estas diez cartas todavía hoy seguimos aprendiendo, y son especialmente valiosas para quienes deseen iniciarse en el arte poético, como bien sabían los jóvenes poetas de los años treinta en Europa. Regaláoslas.

viernes, 22 de julio de 2011

RILKE,I

                              Para mis contertulios de la biblioteca

En esta primera aproximación al inmenso R. M. Rilke sólo quiero daros noticia de algún libro que acaso pueda resultaros interesante para conocer su obra y dejaros un poema suyo, el soneto "Torso de Apolo arcaico".

Rilke es uno de los grandes poetas del siglo XX en alemán, pero su obra es extensísima y difícilmente abarcable en un mes de lectura. Por eso os recomiendo que os hagáis con alguna antología que os pueda ofrecer una idea suficientemente clara y precisa de sus ideas, su estilo y su poética. Cualquiera de estas puede cumplir esa función:
  • Nueva antología poética. Austral. 1999. 10,48€.
  • Poesía. Ellago. 2007. 34€.
  • Sobre el amor. Alianza. 7,50€.
  • Poesía amorosa. Hiperión. 2000. 15€.
Y después de navegar por su poesía, no estaría de más perderse (y esto es casi literal) en su biografía. La que ha realizado Antonio Pau, en mi opinión, es excelente: Vida de Rainer Maria Rilke. La belleza y el espanto. Trotta. 2007. La tenéis en casi todas las bibliotecas, y el enlace al primer capítulo os lo he dejado sobre el título.

Pero dejemos tanta nota bibliográfica y disfrutemos de su poesía:

TORSO DE APOLO ARCAICO

No conocemos la inaudita cabeza
en que maduraron sus pupilas. Pero
el torso arde aún igual que candelabro
donde su vista reducida tan sólo

se mantiene y fulge. Si no, no podría
cegarte el curvado pecho, ni en el giro
leve del muslo vagara una sonrisa 
hacia aquel centro en que gravitaba el sexo.

Si no fuera hermosa esta piedra trunca
bajo la caída clara de los hombros,
no luciera así igual que piel de fiera,

ni irisara desde todos sus contornos
como una estrella: pues ahí no hay un punto
que no te vea. Has de cambiar tu vida.

(Traducción: Jaime Ferrero Alemparte).

Podéis encontrar una breve selección de poemas en este enlace.

jueves, 11 de abril de 2024

NO NECESITO UN DIOS PARA SER BUENA PERSONA

Antonio Colinas, en su hermoso Tratados de armonía, p. 39, escribe lo siguiente: 
Pocos nos han dejado como Rilke una visión tan lúcida de la soledad y de sus frutos. El solitario puede recibir, según Rilke, de la soledad una condena y dos dones. La condena es la que le puede llegar de los enemigos de la soledad, de aquellos que no dejan de acorralarle como si fuera, nos dice, «un animal cuya caza estuviera abierta». Los dones son dos: la gloria y la santidad. La gloria es engañosa, es difícil sustraerse a ella. Con la gloria pagan al solitario los enemigos de la soledad cuando ven que no pueden destruirlo. (El cazador mitifica a la presa extraordinaria cuando observa que no le puede dar alcance). Así que la gloria es también un peligro: «No pidas a nadie— continúa Rilke— que hable de ti; ni siquiera con desdén. Y si con el tiempo oyes que tu nombre circula entre los hombres, permanece indiferente. Piensa que se ha echado a perder y recházalo. Búscate otro cualquiera, para que Dios pueda llamarte en plena noche. Y no lo digas a nadie». Es la llegada a la difícil santidad, el vivir las «grandes correspondencias». Lao Zi no escribió unas palabras tan duras y tan bellas.

Admiro a Antonio Colinas como escritor y Rilke me parece uno de los grandes poetas del siglo XX. Eso no quiere decir que comparta su pensamiento, su manera de entender, en este caso, de creer. Sí participo de aquello que anunciaba en un tono un tanto hiperbólico el Eclesiastés: Vanidad de vanidades, todo es vanidad, y sobre lo que el autor de los Sonetos a Orfeo nos advertía. Si le quitamos el todo, el aserto sería más certero. Es cierto que la vanidad es mucha, especialmente en el mundo de la creación y del espectáculo, pero no todo, ni en todas partes, ni afecta a todas las personas por igual. Sí estoy de acuerdo en lo que respecta al aislamiento y a la huida del halago. La soledad es absolutamente necesaria mientras se está creando (necesitamos la concentración y el silencio cuando estamos realizando cualquier tarea de tipo intelectual, por nimia que sea). Del halago, "de la gloria", hay que huir como de la peste y, si alguna vez se presenta, mantener buenas dosis de humildad para no caer en el ridículo.

Lo que me resulta difícil de entender es la pretensión de unir sensibilidad con trascendencia. Cada cual puede creer en lo que quiera, siempre y cuando respete a quienes le rodean. Lo que no es aceptable de ninguna manera es conectar bondad, belleza, equilibrio, perfección, armonía, verdad... con la espiritualidad, con la fe, como si quienes somos agnósticos fuéramos incapaces de percibir la belleza del mundo y no pudiéramos llegar a comprender la bondad de las acciones humanas. Para apreciar tenemos que utilizar alguno de nuestros sentidos y nuestra capacidad racional. No necesitamos de  ninguna espiritualidad religiosa para conmovernos hasta la médula.

Puedo comprender por qué un creyente habla de la santidad como el valor más elevado y lo coloca en la cima, pero no necesito dar el nombre de santa a la persona o al ejercicio de una acción que en su entrega a los demás llega a ofrecer su vida para salvar la de otra, a quien es capaz de ofrecer todo cuanto tiene en un gesto de amor o a quien en un ejercicio de compasión realiza cualquier acto que podamos calificar como heroico. Amor y bondad no son palabras exclusivas del vocabulario religioso ni del idealismo platónico. La entrega, la comprensión, las virtudes éticas existen independientemente de la creencia o de la falta de ella que se tenga.

No necesito la ayuda de ningún dios ni de ninguna creencia religiosa para disfrutar de la lectura de la Biblia, del Corán, del Tao, del Baghdad Gita o el Canon Pali. No necesito ningún dios para apreciar las bellezas naturales y quedarme fascinado con los misterios del universo. No necesito ningún dios para comprender los beneficios de la práctica del perdón. No necesito ningún dios para saber que cualquier campana que doble lo hace por toda la humanidad, porque, efectivamente, nunca deberíamos comportarnos como islas, aunque en ocasiones necesitemos aislarnos para poder crear.

***


domingo, 26 de septiembre de 2021

DIRAIT-ON, LAURIDSEN (Rilke)

 




Situémonos: Durante los años 1924, 25 y 26 Rilke (1875-1926) se deja llevar por el idioma de Valéry y escribe cuatro colecciones de poemas en francés. Son poemas de arte menor y una extraordinaria musicalidad. Como él mismo diría son leves, claros y jugosos. Uno de los poemarios lleva por título Les roses —podéis leerlo completo aquí—. Años más tarde (1993), el compositor estadounidense Lauridsen, conmovido por los versos del poeta, escribe el ciclo Les Chansons des Roses. Continúa y amplía esa tradición que viene de lejos y que consiste en fundir música y poesía.

Lauridsen realiza un tratamiento intimista y sugestivo, lleno de encanto que agranda, en mi opinión, la belleza de los textos.

El poema que interpretan los coros es el número cinco, Dirait-on. Lo colococo aquí por si no vaís a pasar por el enlace que los contiene todos:


Abandono rodeado de abandono,
ternura contra ternuras…
Es tu interior el que, sin cesar,
parece que se acaricia;

se acaricia en sí mismo,
por su propio reflejo iluminado.
Así inventas el tema
del Narciso que alcanza su deseo.

            (Traducción de Carlos Cámara y Miguel Ángel Frontán).

La interpretación de los coros es muy distinta, pero a mí me gustan mucho las dos. La primera corresponde al National Taiwan University Chorus, la segunda al Chamber Choir Ivan Filipovic Zagreb.

La rosa, que era la flor que más le gustaba a Rilke, la pongo yo:

lunes, 10 de octubre de 2011

RAINER MARIA RILKE, IV

La editorial argentina Libros del zorzal ha sacado hace algo menos de dos años este librito de Lou Andreas-Salomé (126 pag.), que tiene el valor de estar escrito por una de las personas que mejor conoció al poeta y con quien compartió buena parte de intereses, gustos y motivaciones.

El libro conforma una biografía de Rilke en la que se va desgranando una tímida interpretación de la obra. No llega, ni de lejos, a la profundidad y buen hacer de la de Antonio Pau, pero se deja leer con agrado y aporta un punto de vista diferente.

Adquiere mayor interés cuando se introduce en lo que supone la labor creativa, y lo que de ella hay cuando nosotros lectores tropezamos con el el poeta que puede haber en cada uno de nosotros, más que cuando se dedica a contarnos rasgos hoy muy conocidos de la biografía de Rilke, o quiere interpretar el sentido de su obra.

viernes, 1 de mayo de 2026

RILKE, algunas ponencias y un documental

 

Antonio Pau es, posiblemente, el más destacado especialista español en Rilke, como dejó patente en la excelente biografía que publicó en 2007 y que siempre que tengo oportunidad recomiendo su lectura. El vídeo que aparece sobre estas líneas no es nada más que un resumen de la conferencia que ofreció el 12 de mayo de 2011 en la Fundación Juan March y que ya estaba enlazada en una de las entradas que preparé aquel año para la tertulia sibre Rilke.

Los que siguen a continuación son documentales o ponencias que he considerado de interés, pues tienen un nivel de calidad alto y son originales, es decir, no son un refrito de lo que alguien ha escrito, cosa esta última que abunda mucho en internet.

Ningún vídeo, ningún documental, ningún estudio, por amplio y bien fundado que esté, debería excusarnos de leer la obra del poeta, porque es ella el asunto primero y principal, la que recoge la belleza o la que nos ofrece la visión del mundo de quien la ha escrito, pero entiendo que pueden facilitar un primer acercamiento o motivar nuestra curiosidad por la obra de la que se ocupan. 







***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 26 de marzo de 2025

UN LIBRO, UN POEMA (R. M. Rilke)

En librerías
#unlibrounpoema 


Tal y como recordé la semana pasada, este año se celebra el sesquicentenario de Rilke, y aunque ya tiene mucha presencia en este blog, era inevitable hacerle un hueco en esta sección.

No sé si es muy conocido su paso por España; sea como fuere, hoy voy a dejar aquí su "Trilogía española", consecuencia de la visita, donde pasó los meses de noviembre y diciembre de 1912 y el mes de enero y la mitad de febrero de 1913, básicamente en Toledo y en Ronda. 

El poema puede resultar un poco hermético en algunos pasajes, pero la carta que envió a Katharina Kippenberg en marzo de 1913 resulta muy esclarecedora. Antonio Pau la recoge en su magnífico libro Vida de Rainer Maria Rilke. La belleza y el espanto (pp 275-78). También recoge en traducción propia la trilogía. Es absolutamente recomendable la lectura de la carta, así como de todo el libro. 

La trilogía está escrita en enero de 1913 y Jaime Ferreiro la traduce así:



TRILOGÍA ESPAÑOLA



I

De esa nube, mira, que violenta

a la estrella oculta, que justo ahora fue – (y de mí),

de esa serranía, al fondo, noche ahora,

vientos nocturnos tiene por un tiempo – (y de mí);

de ese río en lo profundo del valle, que prende

el destello de un claro de cielo desgarrado (y de mí),

de mí y de todo eso hacer una sola

y única cosa, Señor: de mí y del sentimiento

con que el rebaño, encerrado en el aprisco,

recibe con la exhalación de su aliento el grande,

el oscuro no-ser-ya más del mundo –, de mí y de aquella

luz en la tétrica oscuridad de muchas casas, Señor:

hacer una cosa; de los que duermen,

de los viejos, extraños, en el hospicio,

que tosen importantes en las camas;

de los niños adormilados en pechos tan extraños,

de tantos seres imprecisos, y siempre de mí,

de nada más que de mí, y de lo que no conozco,

hacer la cosa, Señor, Señor, Señor, la cosa

que, cósmico-terrenal como un meteoro,

reúne rauda en su gravitación sólo la suma

del vuelo: no sopesando sino la llegada.




II




Por qué uno ha de andar así, y cargar

con tantas cosas extrañas, como quizá el portador

que de puesto en puesto levanta el cesto ajeno

de la compra más y más repleto, y va detrás agobiado,

y no puede decir: Señor, ¿para qué el banquete?


Por qué uno ha de estar aquí, como el pastor,

expuesto a la desmesura del influjo,

implicado en este espacio lleno de suceso,

como si su destino estuviese apoyado

a un árbol del paisaje, sin otra actuación.


Y sin embargo, en su exorbitante mirada,

no tiene el callado alivio del rebaño. No tiene

sino mundo. Tiene mundo tan pronto alza los ojos,

mundo en cada inclinación. Lo que a otros gusta,

a él, inhospitable como música y a ciegas,

le penetra en la sangre y transitoriamente se transforma.


Entonces se yergue durante la noche y la llamada

de un pájaro afuera la tiene ya en su existencia,

y se siente osado porque recoge en el rostro

todas las estrellas, grave –, ay, no como uno

que prepara esa noche para la amada

y la mima con los sentidos cielos.




III




Ojalá que al volver, en soledad, a la aglomeración

de las ciudades y al ovillo enredado de ruidos

y tráfago confuso de vehículos,

ojalá que, por encima del espeso bullicio,

esté conmigo el recuerdo del cielo y el borde terroso

de la montaña, en el horizonte, por donde el rebaño

torna a la majada. Pétreo me sea el ánimo,

y que la obra diaria del pastor me parezca hacedera,

cómo camina soberbio y curtido, y cómo, con piedra bien calculada

de su honda va ribeteando el rebaño, allí donde quiera

que se desfleque, lento el paso, pensativo el cuerpo,

pero magnífico cuando se para, aún le sería permitido a un dios

revestirse en secreto de su figura, y no sería por eso menos.

Alternando se detiene y se rezaga, igual que el día mismo,

y las sombras de las nubes le atraviesan,

como si morosamente el espacio

pensase pensamientos por él.


¡Sea el quien fuere para vosotros! Como la luz parpadeante

en la noche detrás de la pantalla, así me sitúo yo dentro de él.

Un destello se apacigua. La muerte

hallaría su sitio más puro.


***


miércoles, 19 de marzo de 2025

UN LIBRO, UN POEMA (Antonio Machado, 150º aniversario)

Editorial
#unlibrounpoema
 

Este año 2025 coinciden dos sesquicentenarios del nacimiento de poetas de enorme relieve en la literatura europea: Machado (1875-1939) y Rilke (1875-1926). Tanto del sevillano como del praguense hay numerosas entradas en este blog; no obstante, un aniversario tan significativo como este me pide dedicarles este espacio de los miércoles. El de hoy, a Machado; quizás el próximo miércoles se lo dedique a Rilke.

En cuanto a la edición que aparece, he cogido la que tengo en casa más aparente. No es ninguna de las tres Poesías completas que tengo en casa porque son muy conocidas y todas ellas fácilmente localizables en cualquier librería, más si cabe este año en el que han salido un par de ediciones nuevas.



LLANTO DE LAS VIRTUDES Y COPLAS
POR LA MUERTE DE DON GUIDO



Al fin, una pulmonía

mató a don Guido, y están

las campanas todo el día

doblando por él ¡din-dan!


Murió don Guido, un señor

de mozo muy jaranero,

muy galán y algo torero;

de viejo, gran rezador.


Dicen que tuvo un serrallo

este señor de Sevilla;

que era diestro

en manejar el caballo,

y un maestro

en refrescar manzanilla.


Cuando mermó su riqueza,

era su monomanía

pensar que pensar debía

en asentar la cabeza.

Y asentóla

de una manera española,

que fué casarse con una

doncella de gran fortuna;

y repintar sus blasones,

hablar de las tradiciones

de su casa,

a escándalos y amoríos

poner tasa,

sordina a sus desvaríos.


Gran pagano,

se hizo hermano

de una santa cofradía;

el Jueves Santo salía,

llevando un cirio en la mano

-¡aquel trueno!-,

vestido de nazareno.


Hoy nos dice la campana

que han de llevarse mañana

al buen don Guido, muy serio,

camino del cementerio.


Buen don Guido ya eres ido

y para siempre jamás...

Alguien dirá: ¿Qué dejaste?

Yo pregunto: ¿Qué llevaste

al mundo donde hoy estás?

¿Tu amor a los alamares

y a las sedas y a los oros,

y a la sangre de los toros

y al humo de los altares?


Buen don Guido y equipaje,

buen viaje!...


El acá

y el allá,

caballero,

se ve en tu rostro marchito,

lo infinito:

cero, cero.


¡Oh las enjutas mejillas,

amarillas,

y los párpados de cera,

y la fina calavera

en la almohada del lecho!


¡Oh fin de una aristocracia!

La barba canosa y lacia

sobre el pecho;

metido en tosco sayal,

las yertas manos en cruz,

¡tan formal!

el caballero andaluz.



Y como para quienes ya tenemos una edad citar a Machado es citar a su mayor y mejor cantor, Serrat, no podía eludir la inclusión de la interpretación que hizo en su tiempo en este Un libro, un poema 



***



martes, 5 de mayo de 2026

REMEMORANDO EL FUNERAL DE RILKE

LA VIOLONCHELISTA ALMA MOODIE
INTERPRETA A BACH EN EL FUNERAL DE RILKE

Nada importan los versos ni la música.
Nada importa la gloria.
Nada importa la muerte del poeta,
cualquier muerte.
Solo es cierto ese cuerpo de mujer
que quiere rescatar, desesperadamente,
con la de Bach, aquella otra música
de los versos de Alguien (nos parece)
pretende silenciar cuando muere un poeta.

Sólo importa ese cuerpo
que contemplan los ojos turbados por las lágrimas,
y los brazos (tan blancos)
que juegan con la música, que hacen olvidar
los versos, y que juegan con los vivos
a eternizar un tiempo que sabemos
fugaz, y que a su vez está jugando
con la muerte.


Versos, músicas, juegos
del alma resbalando por su carne
que aún ama y que aún sueña y que aún canta,
sin morir todavía.


Antonio Colinas. Tiempo y abismo (2002).



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 31 de agosto de 2011

RAINER MARIA RILKE, III

Ya está subida la colección de poemas de Rilke que utilizaremos en nuestra tertulia de octubre.

Como el documento siempre es breve, demasiado breve, de las Elegías de Duino sólo aparecen pequeños fragmentos que a mí me parecían especialmente significativos o ilustrativos. Sólo dos de ellas están completas, la sexta y la novena. En cualquier caso, si disponéis de una edición con las diez elegías completas, mi consejo es que las leáis en voz alta y que os dejéis llevar por el impulso visionario que generan, como si fuerais el mismo poeta arrastrado por la inspiración, sin pretender entrar en su significado. De eso ya nos ocuparemos en octubre.

Mientras tanto, os dejo un breve poema del autor sacado de su Libro de las horas:


Apaga mis ojos, y podré verte,
cierra mis oídos, y podré oírte,
y sin pies podré llegar hasta ti,
y aún sin boca podré conjurarte.
Córtame los brazos, te abrazaré
con el corazón como con las manos,
párame el corazón, latirá el cerebro,
y si en mi cerebro arrojaras fuego,
aún te llevaría sobre mi sangre.

(Traducción: J. Ferreiro Alemparte)