sábado, 18 de abril de 2026

LEOPOLDO LUGONES, Delectación morosa

y a nuestros pies un río de jacinto
corría sin rumor hacia la muerte


 
DELECTACIÓN MOROSA

La tarde, con ligera pincelada
que iluminó la paz de nuestro asilo,
apuntó en su matiz crisoberilo
una sutil decoración morada.

Surgió enorme la luna en la enramada;
las hojas agravaban su sigilo,
y una araña en la punta de su hilo,
tejía sobre el astro, hipnotizada.

Poblóse de murciélagos el combo
cielo, a manera de chinesco biombo;
tus rodillas exangües sobre el plinto

manifestaban la delicia inerte,
y a nuestros pies un río de jacinto
corría sin rumor hacia la muerte.



"Delectación morosa" es un soneto que pertenece al título Los crepúsculos del jardín (1905), inserto en el apartado "Los doce gozos". El poemario es, a decir de la crítica literaria, el más modernista de los poemarios de Lugones, pero con el sello particular del autor: más sensorial, más corporal, casi hipnótico en su forma de recrear el placer.

"Delectación morosa" sugiere un goce lento, prolongado, consciente. No se trata de la satisfacción del deseo de forma inmediata, sino de una experiencia que se saborea con intensa morosidad. Erotismo y contemplación. Mística del placer contemplativo. El núcleo del poema viene dado por la observación sensual del cuerpo femenino, considerado como una obra de arte. El yo poético observa, recorre con la mirada; el deseo se vuelve estético, no solo físico.

Entre los rasgos modernistas más destacados podemos percibir el esteticismo extremo (cada parte es descrita con precisión delicada, como si el poeta fuera un pintor o un escultor), el lenguaje sensorial (abundan referencias a colores, texturas, sensaciones táctiles: el lector no solo ve, sino que casi palpa el poema), la musicalidad (el ritmo es suave y envolvente, acorde con la idea de lentitud, las palabras fluyen como una caricia continua) y, por supuesto, la exuberante adjetivación propia del más puro modernismo.

Pero además de todo el dominio y puesta en práctica de la técnica modernista en su más alto desarrollo, llama la atención, cuando menos, un par de cosas: el título del apartado en que se inscribe y los dos versos finales. 

No parece que sea casualidad el hecho de que Lugones titulara el apartado como "los doce gozos". Tal vez hoy tengamos un poco olvidadas las referencias cristianas. El caso es que los doce gozos forman parte de la devoción mariana en el mundo católico. Los gozos que el poeta detalla no son las alegrías de la Virgen, sino los placeres que el erotismo proporciona. ¿Juego metafórico irreverente, trasgresión juvenil, provocación poética, esoterismo intelectual?

Los versos finales requieren que recordemos la mitología griega: 

Jacinto era un hermoso mortal que despertó la pasión amorosa del aedo Tamiris. Sin embargo, el dios del viento también estaba enamorado de Jacinto. Así, un día en que Apolo enseñaba al muchacho a lanzar el disco, el viento, cegado por los celos, se apoderó del disco y lo volteó contra la cabeza del hermoso Jacinto. Antes de que este muriera y Hades se lo llevara al inframundo, Apolo hizo que de la sangre vertida por el joven brotara una flor, el jacinto, que nos recuerda siempre la fragilidad humana y la brevedad de la vida.

Si enlazamos ambas ideas y 
recurrimos a los símbolos, a los que tan aficionados eran muchos modernistas, debemos recordar también que la imagen de la Virgen con la media luna a sus pies se identifica con la luna en un culto mariano-selénico-sincretista, y si tenemos en cuenta la influencia Poe-Baudelaire-Samain y la tendencia de estos a  conjurar las fuerzas oscuras conciliando opuestos en la neutralidad del punto ideal que es la belleza, podemos leer el soneto como un poema de amor místico que nos recuerda o que reclama la consumación del amor a través de la muerte voluntaria, como ecuación positiva que supera la ecuación negativa luna-fatalidad-melancolía-sensualidad-mal amor. 

O como sublimación en un ideal espiritual de pureza femenina, acorde con la devoción caballeresca a la amada, transmutando la ecuación Luna-Mujer-Muerte. Es otra posibilidad.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

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