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jueves, 7 de marzo de 2024

BAUDELAIRE

Esta traducción ahora está en Akal
  • Preámbulo:
Sin llegar a la contundencia de Sartrejamás superó el estadio de la infancia (Baudelaire)—, Rafael Argullol escribía en 1994 en Sabiduría de la ilusión: Las flores del Mal es uno de los libros más seductores que se han escrito. Es, asimismo, uno de los más corruptores (...) Es un libro destinado a la seducción y a la corrupción de la juventud. Creo que nadie que lea, por primera vez, Las flores del Mal en edad avanzada se sentirá conmovido.

  • Recibimiento y advertencia que monsieur Baudelaire nos hace:

AL LECTOR

Necedad, error, pecado y tacañería ocupan
nuestras almas, nuestros cuerpos alteran,
y complacientes nutrimos los remordimientos
como los mendigos sus piojos.

Tercos son los pecadores y cobarde el arrepentimiento;
con creces exigimos se nos paguen las confesiones,
y al cieno alegres regresamos creyendo borrar
con viles llantos todas nuestras culpas.

Satán Trigemisto en el cojín del Mal se halla,
mucho mece a nuestro hechizado espíritu,
y ese sabio alquimista vaporiza
el precioso metal de nuestra voluntad.

¡El Diablo maneja los hilos que nos mueven!
Incluso en seres inmundos hallamos seducción;
diariamente hacia el infierno vamos, y sin miedo,
bajando a través de tinieblas hediondas.

A fondo, como a una naranja seca, exprimimos
algún placer clandestino que de pasada robamos
tal un mísero libertino que besa y mordisquea
los martirizados senos de una ramera vieja.

En nuestras mentes se agita un pueblo de demonios,
apiñado e hirviente como un millón de helmintos,
y cuando respiramos fluye en los pulmones
la Muerte, río invisible, con sus apagadas quejas.

Si el estupro, el veneno, el puñal y el incendio
aún no bordaron sus atractivos diseños
en triste cañamazo de nuestra mala suerte,
es que sólo tenemos, ¡ay!, almas no atrevidas.

Hay chacales y panteras, linces y monos,
hay escorpiones y buitres, y también serpientes,
son monstruos que gruñen, aúllan y reptan
en la infame leonera de nuestros vicios,

¡pero uno sobresale por feo, perverso e inmundo!
Aunque no chille mucho y tampoco gesticule,
seguro que a gusto haría de la tierra un caos
y que al mundo se tragaría con sólo bostezar;

¡es el Tedio!, tiene en los ojos lágrimas falsas,
y fuma la pipa mientras con patíbulos sueña.
Lector, ya conoces a tan delicado monstruo,
—lector hipócrita— ¡tú, mi prójimo, mi hermano!

     Traducción: Jacinto Luis Guereña.

Ese es el ambiente. 

  • Final: 
Puesto que hay más entradas antiguas dedicadas a la obra de Baudelaire en el blog, no colocaré más información sobre él de apoyo a la tertulia. Además, aquí hay una de las muchas traducciones completas que se pueden encontrar en internet.




Tumba de Baudelaire y familia, cementerio de Montparnasse.

***


jueves, 15 de abril de 2021

A PROPÓSITO DE BAUDELAIRE


Que a mí me guste o no la obra de Charles Baudelaire no tiene la menor importancia. Que su vida y milagros fuesen los que fueron tampoco importa mucho. Menos aun debería importar 
el juicio al que fue sometida su obra principal, aunque sospecho que eso alguna importancia tuvo y sigue teniendo a la hora de acrecentar su fama. Lo que de verdad importa es lo que él dejó escrito.

Tomemos por ejemplo uno de sus poemas más alabados, el famoso "Correspondencias". Texto fundacional nada menos que del movimiento simbolista.

La natura es un templo donde vivos pilares
Dejan salir a veces sus confusas palabras;
Pasa el hombre a través de los bosques de símbolos
A quien éstos observan con ojos familiares.

Cual ecos prolongados que a lo lejos se funden
En una tenebrosa y profunda unidad,
Vasta como la noche, como la claridad,
Se responden perfumes, sonidos y colores.

Hay perfumes tan frescos como carnes de niños,
Dulces cual los oboes, verdes como praderas,
—Y hay otros corrompidos, colmados y triunfantes,

Con la expresión incierta de cosas infinitas,
Como el almizcle, el ámbar, el incienso 
 y el benjuí,
Que cantan los arrobos del alma y los sentidos.

(Traducción: Manuel Neila, Ediciones Júcar, 1988).


Al virtuosismo técnico del soneto —en francés podéis leerlo aquí—no le quito ni un gramo de su mérito. ¿Pero de verdad merece la pena detenerse en el contenido, en todo ese lastre entre visionario y espiritista, influenciado por las teorías de Swedenborg? ¿Esto es lo más importante que el poeta tenía que decirnos acerca de nuestra relación con la naturaleza?

Pero dejemos al poeta y vayamos al pensador. En Mi corazón al desnudo, una especie de autobiografía de sus convicciones más personales, se recogen aquellas opiniones y creencias que Baudelaire consideraba más íntimas, es decir, él en estado puro. Cito por la edición de Valdemar, 1999, traducción de María Badiola:


5

La mujer es lo contrario del Dandi.
De ahí que deba inspirar horror.
La mujer tiene hambre y quiere comer. Tiene sed y quiere beber.
Está en celo y quiere fornicar.
¡Menudo mérito!

La mujer es natural, es decir, abominable.
Por eso es siempre vulgar, es decir, lo contrario del Dandi.


9

Ser un hombre útil siempre me ha parecido algo repulsivo.
___________

1848 sólo fue divertido porque entonces todos ideaban utopías como castillos en el aire.
1848 sólo fue agradable por el exceso mismo del Ridículo.
___________

Robespierre sólo es estimable por haber construido algunas frases hermosas.


15

La creencia en el progreso es una doctrina de perezosos, una doctrina de Belgas. El individuo es el que cuenta con sus vecinos para realizar su trabajo. 
Ejemplar del KM
No puede haber progreso (verdadero, es decir, moral) más que en el individuo y por el individuo mismo.
Pero el mundo está hecho de personas que sólo pueden pensar en común, en bandas. Por ejemplo, las Sociedades belgas.
También hay personas que sólo pueden divertirse en tropa. El verdadero héroe se divierte solo.

19

En cada hombre, en cada momento, hay dos actitudes simultáneas: una, hacia Dios; la otra, hacia Satanás. La invocación a Dios —o espiritualidad— es un deseo de subir de grado; la de Satanás —o animalidad— es la alegría de bajar. Con esta última deben relacionarse los amores por las mujeres y las  conversaciones íntimas con los animales: perros, gatos, etc.
Los goces derivados de esos dos amores se adaptan a sus respectivas naturalezas.


22

El único gobierno razonable y firme es el aristocrático. 
Monarquía o república, basadas en la democracia, son igual de absurdas y 
débiles.
__________

Sólo existen tres seres respetables: 
El sacerdote, el guerrero, el poeta. Salvar, matar y crear. 
Los demás hombres están sujetos a otros mediante cargas e impuestos, están 
hechos para la cuadra, es decir, para ejercer eso que llaman profesiones.


59

He crecido, en parte, gracias al ocio del que disfruto. 
En mi gran detrimento: pues el ocio, sin fortuna, aumenta las deudas, y de las 
deudas resultan las afrentas. 
Pero en mi gran beneficio, en lo que respecta a la sensibilidad, a la meditación, 
y a la facultad del dandismo y del diletantismo. 
Los demás hombres de letras son, en su mayoría, viles obreros llenos de 
ignorancia.
***
Una de las personas que más y mejor ha estudiado a Baudelaire en Francia, Georges Blin, os puede dar más pistas del extravío de la conciencia del padre del simbolismo: El sadismo de Baudelaire, Ediciones del Subsuelo, 2021 (en francés se publicó en 1948) [Leído después de publicar esta entrada].


Todo vuestro. Yo dejé de mirar enfadado a todo el mundo y de pintar calaveras en los cuadernos de clase cuando tenía 14 años.

viernes, 5 de enero de 2024

ESQUEMA LITERATURA SIGLO XIX FRANCÉS

Victor Hugo por Léon Bonnat (1879). Museo Victor Hugo.

Esto no es nada más que un esquema para facilitar la visión general de la poesía francesa durante el siglo XIX. No tiene nada más que un valor orientativo.Algunos nombres aparecen en varios casilleros (siendo estricto debería haber colocado más) y ninguna de las etiquetas bajo las que están agrupados sirve para definir una obra de manera tajante dentro de esa etiqueta.



ROMÁNTICOS:
-rechazo del racionalismo y 
predominio de la imaginación,
-entusiasmo por los románticos alemanes e ingleses,
-admiración por la tradición nacional,
-expresión de la emociones,
-libertad expresiva, 
-impugnación de las reglas clásicas,
-enfrentamiento con las instituciones establecidas,



PARNASIANOS:

Gautier, Leconte de Lisle, Théodore de Banville, José María de Heredia, Coppée,

BaudelaireNerval, Catulle Mendés, Sully-Prudhomme.

Prólogo de Mademoiselle de Maupin, Th. Gautier, 1834. En él se postula que la belleza es el objetivo hacia el que todo creador debe tender y debe ser independiente de la idea de progreso o de la moral. El arte por el arte sería el lema que mejor resume este movimiento.



MALDITOS:

Los poetas malditos, Verlaine, 1884.
BaudelaireRimbaud, Corbière, Mallarmé, Nerval, Lautréamont, Verlaine.

-ruptura con cualquier tipo de compromiso.
-insatisfacción,
-singularidad,
-individualismo,
-comportamiento antisocial,
-rechazo de cualquier norma,
-onirismo,

-fusión vida-obra: -vivir poéticamente,
-exploración de la locura.

 De izquierda a derecha: Verlaine, Rimbaud, Léon Valade, Ernest d'Hervilly y Camille Pelletan.
De pie, de izquierda a derecha: Pierre Elzéar, Émile Blémont y Jean Aicard.

DECADENTES:


Laforgue, Moréas, Cros, Nouveau, Corbière, Mallarmé, Rimbaud, Samain.

Le Décadent, 1886: Nacidos del superhastiismo de una civilización schopenhaueriana, los Decadentes no son una escuela literaria. Su misión no es fundar. Sólo tiene que destruir, derribar las antiguallas... Religión, costumbres, justicia, todo decae... La sociedad se descompone bajo la acción la acción corrosiva de un civilización delicuescente. El hombre moderno no es más que un ser hastiado. Refinamiento de apetitos, de sensaciones, de gustos, de lujo, de placeres, neurosis, histeria, hipnotismo, morfinomanía, charlatanismo científico, schopenhauerianismo a ultranza, tales son los pródromos de la evolución social...



SIMBOLISTAS:

Predecesores: Baudelaire, Verlaine, Rimbaud, Nerval, Mallarmé.

René Ghil, J. Moréas, Gustave Kahn, Henri de Régnier, Charle Morice.

Segunda mitad del XIX. El símbolo como forma expresiva, tendencias esotéricas, teosóficas, ocultistas. La poesía es la forma de expresión de lo esencial.

El sueño (1883), de Pierre Puvis de Chavannes. Fuente: Wikipedia.


***

miércoles, 5 de noviembre de 2008

JUAN KRUZ IGERABIDE

La entrevista que aquí aparece se realizó por correo electrónico en el mes de octubre.

Juan Kruz Igerabide estuvo en todo momento amabilísimo e incluso aportó la fotografía que encabeza el texto. Espero que sus respuestas puedan aportar más luz sobre su obra.

He aquí las respuestas y las preguntas:



-Empecemos por el principio. ¿Cómo llegaste a la poesía?

Aterricé en ella de una manera bastante accidentada; fue una especie de aterrizaje forzoso. Mis primeros contactos con ella tuvieron lugar a través de intermediarios (el que más contribuyó fue la música, a lo largo de toda la etapa juvenil; seguía de cerca las creaciones de Ez dok Hamahiru, de Paco Ibañez, De Atahualpa Yupanqui...), pero no logramos constituir una pareja de hecho.
Tras la hecatombe ideológica que cierta gente sufrimos después de la muerte de Franco, sentí que me precipitaba en barrena. Y fue cuando apareció de nuevo ella, pura y deslumbrante incluso en el lodazal. Desde entonces, formamos pareja de lecho.

-Eres posiblemente el poeta vasco más importante en la poesía infantil y juvenil ¿Qué te impulsa a escribir poesía para estas edades?

Le doy poca importancia a la importancia. He visto tanta tontería en el ranking de poetas y escritores, que creo que es urgente desrankingizar (algo así como desratizar) la literatura.
Escribo poesía infantil y juvenil porque es lo mismo que escribir poesía para adultos, con pantalón corto y una piruleta en la boca quizás. Yo estoy haciendo lo mismo en todos los ámbitos: un complicado aforismo encuentra una respuesta en la respiración de un niño asmático que profiere un haiku a la lluvia.
Hoy mismo, un niño vecino que aún toma teta de su madre, repetía un poema "titia bete-bete" (teta llena llenita), y me ha dejado flipado.
Oteiza y los ojos de Asiertxo.

-Hay, si no me equivoco, una constante simbolista en tu obra que se va adelgazando a medida que pasa el tiempo para dejar paso a una mayor presencia de lo cotidiano. ¿Es esta una apreciación correcta? Y, si es así, ¿qué te lleva a dar mayor espacio a la cotidianeidad?

Partí de un concepto muy cerebral del símbolo, quizá excesivamente misterioso. Ahora concibo el símbolo como cada acto de vida convertido en anhelo de duración. Podemos montar andamiajes abstractos complicadísimos en nuestro afán de duración, pero la reverberación de una triste vocal proferida desde las entrañas rebota en los confines del universo y regresa convertida en un soplo de brisa de mar, en el balanceo de una hoja de roble, en la duda de una gota al desprenderse.
El simbolismo me sigue atrayendo (tanto en su vertiente antropológica y tradicional, como en su vertiente poética transgresora), pero lo quiero hecho carne y habitando entre nosotros.

-¿Consideras tu obra y tu estilo dentro de alguna corriente o generación poética?

Me gustaría tal vez, pero no puedo. Me sobrepasa. Tengo buenos amigos poetas, y otros que no quiero como amigos pero sí como poetas. Pero, de corrientes.. ríos de alcohol, a lo sumo. Y como soy abstemio...
Me hubiera gustado crear una corriente sáfico-horaciana con retoques de Catulo, efusiones románticas (Coleridge, Novalis, Hölderlin, y mucho Rilke), deprecaciones simbolistas (Baudelaire, Rimbaud), locuras surrealistas y ultraístas, y el ritmo fluvial y trigal de Mandelstam o Claudio Rodríguez. Pero no ha podido ser, aunque conozco a mucha gente que quiere lo mismo, pero en otro orden. En poesía, el orden de factores sí que altera el producto.

-En algunos poemas hay un diálogo con otros poetas -Lizardi, Aresti, Mirande...- ¿Cuáles son los autores que más te han influido o que más te han estimulado?

Con respecto a la literatura vasca, en mis comienzos tuve mucho contacto con Juan Mari Lekuona, un poeta de verso muy fino y preciso. A Aresti lo llevaba conmigo desde la época juvenil. Pero luego descubrí a otro Aresti, que hablaba desde Aresti, y no desde lo que mi ideología quería escuchar de Aresti. A Mirande lo conocí al mismo tiempo que a Rimbaud y a Baudelaire; no me impactó tanto desde su poética (llegó un poco tarde como poeta maldito), pero sí desde lo que suponía su peculiar "constructo" en el seno de la literatura vasca.
Lizardi ha estado siempre ahí. Había algo en él que no me convencía al principio, y tampoco me convence ahora. Pero su fuerza lírica sigue creciendo sin parar ante mí. Es curioso; en rigor, podría considerársele incluso un poeta torpe; cuando se le traduce, se le cae a uno de las manos. Y sin embargo, sigue aguantando, y algunos de sus versos en euskera quedan grabados hasta el tuétano. Tiene una fuerza lírica descomunal, chapuceada por una ideología castrante. Siempre irá conmigo, aunque a veces me dé calambre.

-Podemos apreciar una constante tanto en los poemas infantiles como en los textos para adultos: la búsqueda de la palabra precisa. ¿Es esta búsqueda la que te ha llevado al haiku y al aforismo?

Estoy más en el río de palabras que en la palabra misma. Busco la línea precisa que adelgace el sentimiento hasta hacerlo prácticamente transparente. Esa es la apuesta. El haiku es un buen género para dicha práctica; es como la pintura zen, pocos trazos y mucha respiración; el vacío que llena.
Con respecto al aforismo, siempre me ha interesado la gente que interpreta la vida de una manera personal y "respondiendo al instante". Una filosofía demasiado sistemática como la que se enseña en las universidades siempre se va quedando atrás en el tiempo, porque carga con demasiado aparato para poder adecuarlo al presente con ligereza y rapidez. Por eso me gusta el aforismo; al fin y al cabo, no decimos cosas muy distintas a las que pudo decir Séneca; pero, al ser fruto del momento, parecen nuevas, frescas como un recién nacido.

-En tu obra podemos ver una gran riqueza estrófica, rítmica y métrica. ¿Qué impulso, razón o sentimiento te lleva a practicar esta polifonía, si me permites denominarla así?

Me atrae sobremanera la polifonía; sin embargo, en la raíz, aprecio sobre todo la monodia. El resultado es polifónico, pero en los instantes concretos estoy cantando monodias.
Por otra parte, el verso libre me ha enseñado que primero está la fuente y luego el recipiente. Mi generación llegó a despreciar los metros clásicos y los de los bertsolaris, porque te obligaban a crear un hermoso recipiente y luego comenzabas a buscar la fuente; pero el recipiente se rompe en la búsqueda, o queda a medio llenar, o vacío del todo.
La poesía infantil me ha devuelto al recipiente. Una vez encontrada la fuente, podemos construir un recipiente adecuado y beber más a gusto. El ritmo, el metro, la estrofa... deben responder a una necesidad del mensaje. Rimar, por ejemplo, luna con cuna puede resultar muy significativo y alcanzar un gran poder de sugerencia. Otro ejemplo podría ser la utilización del soneto para desarrollar una visión que va más allá del concepto pero que se mantiene dentro de unos límites muy precisos, que te obliga a algo así como a condensar una novela en catorce líneas.

-Que no podemos vivir sin la naturaleza es algo evidente, pero en tus textos parece algo mucho más evidente que en la obra de otros poetas contemporáneos. ¿Estás de acuerdo con esta afirmación?

Hay muchos poetas contemporáneos, de todas clases. Colinas, por ejemplo, abarca la naturaleza de cien poetas juntos.
En ese sentido, me sitúo en la línea de Lizardi, Antonio Machado, la tradición japonesa y china y un lago elenco que llega hasta Horacio. Pero, al mismo tiempo, huyo de lo pastoril como de la peste. Para mí, la naturaleza es cruda, y a la vez puro éxtasis que convive con el ruido de la lavadora.

-Siempre aportas una mirada crítica y diferente sobre el mundo en que vivimos, especialmente en los aforismos. ¿Hasta qué punto es precisamente ésta una función del escritor, es decir, hacernos reflexionar sobre nuestro ser y nuestro entorno?

En sentido estricto, no intento hacer reflexionar a nadie. Es como si todo el mundo hubiese reflexionado antes que yo, y yo intentara entablar un diálogo socrático con ellos, no desde la razón sino desde la paradoja. Socrático, en el sentido de que no me trago las mentiras que me cuentan; sin embargo, les aviso que lo mío también es otra mentira más, un escalón más de la escalera que quisiéramos que nos condujese a la verdad. Por eso es paradójica.

-Me parece ver como una marca de tu estilo la reflexión sobre las preocupaciones éticas y existenciales, siempre presentadas con una gran elegancia y sutileza, incluso en los poemas infantiles ¿De dónde surge esta preocupación?

La estética como pura decoración no me interesa; provoca un asombro vano. Me interesan las personas de carne y hueso y sus sufrimientos y alegrías. Los niños son un reflejo nítido de nuestras almas; me atrae lo que van dibujando con sus actitudes y sus palabras. Los mayores tenemos varias capas de pintura y hay que raspar un poco; aunque duela, merece la pena ver el niño que va asomando.
Hoy, una mujer me ha contestado de mala manera en una ventanilla. La he observado a prudente distancia. Sus rasgos eran bellos, pero era como si se hubiera puesto una máscara de hierro. He hurgado en sus ademanes y he descubierto un gran dolor bajo el casco. Me la he imaginado con su amante, y el casco de hierro entre ambos. Mediante un poema, podría arrancarle el caso, y ver lo que asoma: quizá una cara ensangrentada, quizá una tez fulgurante.

viernes, 17 de diciembre de 2021

LA LITERATURA Y EL MAL, Georges Bataille

Librerías que disponen de él.
Este libro me acompaña desde 1975. Lógicamente, desde entonces hasta hoy mis gustos y mis intereses literarios han cambiado; quizás no demasiado, pero han cambiado. Como han cambiado las circunstancias históricas y todo cuanto nos rodea. Sin embargo, muchos trabajos de investigación siguen ofreciéndonos, a pesar de los años transcurridos, una inquietante actualidad y un punto de vista diferente y original. Es el caso de este, al que he tenido que acudir para releer el primero de los trabajos, el que gira en torno a Cumbres borrascosas.

La literatura y el mal contiene ocho breves ensayos sobre la obra de ocho grandes nombres de la literatura europea: Emily Brontë, Baudelaire, Michelet, William Blake, Sade, Proust, Kafka y Genet. Nadie pondría en duda la inclusión en esta lista de autores como Baudelaire, Blake, Sade, Kafka o Genet. La mirada incisiva y distinta de Bataille enseguida nos convence de la inclusión de los restantes. 

Cumbres borrascosas expresa con toda claridad esa terrible relación entre la angustia del amor y la muerte —porque la muerte es aparentemente la verdad del amor. Del mismo modo que el amor es la verdad de la muerte—. De Michelet, un importante historiador del XIX, Bataille pone el acento sobre La Bruja, lo que le sirve para recordarnos que se evidencia con prístina crudeza la presencia del mal en la historia. De Proust recurre a su Jean Santeuil para hablarnos de la verdad, la justicia y la ley moral —Con razón distinguimos entre comportamientos humanamente llenos de sentido, y otros de sentido odioso—.

Georges Bataille, como señala brillantemente Rafael Conte en la introducción, intentó abarcar lo inabarcable, escribió para expresar la impotencia de la escritura. Es posible que toda literatura que se precie nazca de ese mismo impulso, de esa misma inviabilidad. No obstante, regalarnos con la escritura extraordinariamente clara y compleja al mismo tiempo de Bataille nos acerca un poco más al abismo de lo que no se puede o no se alcanza a nombrar. 

Hace ya bastantes años presté este libro a una compañera. Cuando me lo devolvió después de haberlo leído, solo me dijo: ¿Tienes más libros como este?

Texto de la contraportada.


sábado, 22 de febrero de 2025

EL CISNE (Rubén Darío)


Casi con toda seguridad podría afirmar que cisnes y palomas son los animales que aparecen con mayor frecuencia en la historia de la poesía occidental.

En este caso es el cisne del modernismo, Rubén Darío, el autor de este ya clásico y muy antologado poema. 

No voy a detenerme en lo del simbolismo del cisne como imagen de la nueva poesía, la poesía modernista, y su enésima renovación, dispuesta a impulsar la pureza, la elegancia, la belleza y la musicalidad del poema. (Por si alguien necesita información sobre las referencias culturales y mitológicas, coloco los enlaces pertinentes). 

En realidad el poema lo traigo para ilustrar la fotografía de este cisne donostiarra que se me acercó en cuanto vio que pasaba por ahí, supongo que en demanda de algo tan poco simbólico como es la comida. 

Lo que me ha sorprendido es no ver en ninguno de esos comentarios que proliferan por internet la aclaración de la dedicatoria, porque no deja de tener su relación con el tema del soneto. Darío publicó en 1896 un par de libros, Los raros (recopilación de artículos dedicados a los escritores que por una razón u otra más le interesaban) y Prosas profanas y otros poemas (donde se encuentra recogido este poema dedicado a uno de sus poetas más queridos, Charles Baudelaire).

El porqué del apodo se explica por la referencia interna que encierra, pues Baudelaire dejó un soneto con el título de "Le gouffre" (el abismo), muy característico de su estilo y de su propia personalidad.
.


EL CISNE


                                                       A Ch. Del Gouffre

Fue una hora divina para el género humano.
El Cisne antes cantaba sólo para morir.
Cuando se oyó el acento del Cisne wagneriano
fue en medio de una aurora, fue para revivir.

Sobre las tempestades del humano oceano
se oye el canto del Cisne; no se cesa de oír,
dominando el martillo del viejo Thor germano
o las trompas que cantan la espada de Argantir.

¡Oh Cisne! ¡Oh sacro pájaro! Si antes la blanca Helena
del huevo azul de Leda brotó de gracia llena,
siendo de la Hermosura la princesa inmortal,

bajo tus alas la nueva Poesía
concibe en una gloria de luz y de armonía
la Helena eterna y pura que encarna el ideal.


***


sábado, 30 de mayo de 2026

TERTULIA LUNÁTICA, Herrera y Reissig

 La Tertulia lunática (ahí la tenéis completa), escrita en espinelas, es la composición poética de Herrera y Reissig que ha tenido mayor importancia y recorrido, y sobre la que Idea Vilariño nos dejó agudos comentarios en De la poesía y de los poetas  

La composición está dividida en cinco secciones y consta de 430 versos o, lo que es lo mismo, de 43 estrofas, puesto que toda espinela tiene diez versos. Casi todas las secciones llevan un subtítulo que, en general, aluden a los momentos del día y más específicamente a los rezos de esos momentos: Vesperas (I), Ad completorium (II), Avernus (III), Et noctem quietam concedet Dominus (IV), (V), Officium tenebrarum (VI) y Numen (VII).

De ella se pueden hacer muchas y variadas afirmaciones, tales como que representa la cumbre del decadentismo rioplatense; que supone la búsqueda de la belleza en lo feo, lo anormal y enfermizo; que es algo así como la transición entre el modernismo canónico y el vanguardismo delirante; que se trata de una pesadilla sicológica y verbal; que tiene una clara intención provocadora y escandalizadora; que poetas de la talla de Neruda, Huidobro y Vallejo la tuvieron como fuente de inspiración...

Lógicamente, una obra tan extensa y peculiar requiere de un espacio muchísimo mayor que el que una simple entrada de blog puede ofrecer, pero no me resisto a dejar un escueto comentario sobre la quinta sección, la más breve y, acaso, la más beligerante con respecto a ideas y estilos anteriores. 

V


¡Oh negra flor de Idealismo!
¡Oh hiena de diplomacia,
con bilis de aristocracia
y lepra azul de idealismo!...
Es un cáncer tu erotismo
de absurdidad taciturna,
y florece en mi saturna
fiebre de virus madrastros,
como un cultivo de astros
en la gangrena nocturna.

Te llevo en el corazón,
nimbada de mi sofisma,
como un siniestro aneurisma
que rompe mi corazón...
¡Oh Monstrua! ¡Mi ulceración
en tu lirismo retoña,
y tu idílica zampoña
no es más que parasitaria
bordona patibularia
de mi celeste carroña!

¡Oh musical y suicida
tarántula abracadabra
de mi fanfarria macabra
y de mi parche suicida!
–¡Infame! ¡En tu desabrida
rapacidad de perjura,
tu sugestión me sulfura
con el horrendo apetito
que aboca por el Delito
la tenebrosa locura!

Esta sección representa el clímax de la vertiente oscura, demoníaca, erótica y decadente de la composición. Mientras que el poema oscila entre descripciones cósmicas y ataques personales, esta sección es una violenta imprecación dirigida a una mujer-demonio (el Ideal transformado en monstruo), donde se vale de un vocabulario médico, grotesco y escatológico.

La idea central es la asociación entre el amor idealizado propio del primer romanticismo (Novalis, la flor azul...), la imaginería modernista (azul...), el erotismo y la descomposición física, un motivo fundamental del decadentismo de finales del siglo XIX y principios del XX (Nerval, Baudelaire...).

La degradación del Ideal se presenta en el primer verso "¡Oh negra flor de Idealismo!". El lirismo romántico tradicional se subvierte por completo transformándolo en una aberración de la naturaleza: "Es un cáncer tu erotismo / de absurdidad taciturna".

La imaginería médico-biológica de la que hace uso Herrera y Reissig utiliza términos sacados de la patología  ("lepra azul", "virus madrastros", "cultivo de astros / en la gangrena nocturna" y "siniestro aneurisma") para reforzar el rechazo, la podredumbre y el hastío que esa estética idealista le supone. 

En ese delirio, la sublime amada del idealismo se transforma en la horrísona figura femenina a la que se interpela con apelativos brutales como "¡Oh Monstrua!" y "¡Oh musical y suicida / tarántula abracadabra...!". Es la imagen de la belleza perversa, parasitaria e infame que carcome el pecho del poeta.

En cuanto a los recursos estilísticos, conviene destacar el ritmo machacón, frenético y musical, que refuerza el contraste con la repugnancia que provocan las imágenes evocadas. La rima, a su vez, genera una atmósfera asfixiante y circular que mimetiza la locura de la obsesión lunática. El continuo uso del oxímoron y la antítesis "negra flor de Idealismo" / "celeste carroña" crea una violenta tensión entre lo sublime y celestial al lado de lo putrefacto. La patológica metáfora "Te llevo en el corazón [...] como un siniestro aneurisma" transforma el amor romántico tradicional (alojado en el corazón) en una enfermedad mortal. El retórico apóstrofe "¡Oh Monstrua!" / "¡Infame!" da al poema un tono teatral de rabia, desesperación y reproche. La sinestesia "musical y suicida tarántula" enlaza la percepción auditiva de la música con el peligro biológico y psicológico.

Todo este apartado V es de una audacia léxica radical. Con ella Herrera y Reissig quiere destruir los límites del buen gusto de su época para demostrar que el arte moderno debe ir más allá de la belleza tradicional e instaurar una nueva belleza, una belleza distinta, extrema y oscura. 


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

sábado, 6 de febrero de 2016

CONVERSANDO CON VERÓNICA ARANDA

Hace unos días me puse en contacto con Verónica Aranda con la intención de pasarle un cuestionario cuyas respuestas pudieran acercarnos mejor al conocimiento de la escritora. Ella, muy amable, no solamente se prestó al juego de las preguntas y respuestas, sino que se ofreció para cualquier otra información que necesitáramos. Aquí está el resultado:

¿Cómo y por qué empezaste a escribir poesía? ¿Qué es lo que te llevo a la poesía?


Estudié solfeo, piano y clarinete en el colegio, pero en la adolescencia, sentí que con la música no conseguía expresar todo lo que tenía dentro. Me puse a hojear libros de poesía que tenían mis padres, a leer a Bécquer, Lorca, Rafael de León, Cernuda y a los 14 años empecé a escribir mis primeros poemas, sentí ese impulso interior y me di cuenta que era la mejor forma en la que podía comunicar lo que no era capaz de nombrar con el lenguaje corriente. Estaba a gusto en esa introspección, en esa búsqueda.

¿Qué poetas, qué escuelas, qué lecturas o vivencias son los que más te han influido?

En mis comienzos, me influyó muchísimo Lorca, su “Romancero gitano” marcó para mí un antes y un después, y también la generación del 27, Neruda, San Juan de la Cruz. A los 18 me deslumbraron la poesía árabe, Kavafis y Fernando Pessoa (soy una lectora voraz de literatura portuguesa y también la traduzco). Y otro descubrimiento que me transformó, que fue una revelación, es el haiku, al que llegué por un libro de Basho. Y en cuanto a  lecturas me han influido especialmente: “El libro del frío” de Antonio Gamoneda, “Las flores del mal” de Baudelaire,  “Dignum est” de Odysseas Elytis o “Aquí” de Szymborska.  Por otro lado, vivir en la India transformó mi manera de escribir.   

¿Cuál es tu poética? ¿Cómo concibes la poesía? ¿Qué es lo que más te interesa de ella?

No me adscribo a ningún movimiento concreto. Concibo la poesía como un territorio de libertad, un espacio conciso donde cada palabra tiene sentido en sí misma. Lo que más me interesa de la poesía es su capacidad para renombrar las cosas y su profunda estética. 

¿Cuáles son tus temas preferidos, tus obsesiones poéticas, si es que las tienes?

Mis obsesiones poéticas son los viajes, el contacto con otras culturas, el paso del tiempo, revivir la plenitud de un instante a través de la escritura. Y cuando escribo haikus, la naturaleza, sin duda. 

¿Tienes algún método de escritura, te dejas llevar por ese primer verso que ofrecen "los dioses", trabajas sobre un tema previo...?

No soy muy metódica a la hora de escribir, pero lo de un primer verso como punto de partida que tira del resto del poema, me suele funcionar. Otras veces, lo primero que me viene es el último verso. Cuando ya tengo varios poemas en torno a un tema y veo que podrían formar parte de un poemario, que tienen una coherencia unitaria, entonces me ayuda trabajar en torno a un tema. 

¿Qué importancia tiene la forma en tus creaciones?

Tiene mucha importancia. Escribo en verso blanco con métrica (endecasílabos, heptasílabos, alejandrinos, eneasílabos). No entiendo la poesía sin musicalidad, y la métrica y el ritmo interno incrementan las posibilidades expresivas del poema. 

¿Hasta qué punto crees que la poesía es una forma de conocimiento?

Heidegger consideraba la poesía como la única epistemología capaz de captar la esencia del ser. La metáfora supera muchas veces al concepto como instrumento  de captación de la condición humana.

Has ganado unos cuantos premios de poesía. ¿Crees que son necesarios los premios para alguien que empieza a escribir poesía?

Gracias a los premios pude publicar mis primeros libros de poesía. Por tanto, ayudan y dan impulso en los comienzos literarios, además de difusión por el nombre del premio (en mi caso con el accésit del Adonáis) o por la editorial que lo publica, como me pasó con mi segundo libro, “Tatuaje” que gracias al premio Antonio Carvajal de poesía joven salió publicado en Hiperión. 

¿Qué compartes, si es que compartes algo, con la poesía de tu generación?

La poesía social, que también está presente en mi obra, el compromiso. Somos hijos de nuestro tiempo.

¿Qué aspecto es el que más te gustaría que se recordara de tu obra poética?

-Mi aportación al subgénero de la “poesía de viajes”.


Y para cerrar esta entrada, Aute y su experiencia de tan emblemático café:



martes, 13 de junio de 2023

CALENDARIO DE TERTULIAS, PRÓXIMA TEMPORADA

 


Ayer mismo recibí la tabla para que la rellenara con los nombres. Como ya está hecha y enviada, aprovecho para dejarla aquí y así, quien lo desee, puede ir acercándose a las lecturas durante el verano.  

FECHA

TÍTULO

3

OCTUBRE

Leopardi (1798-1837)

7

NOVIEMBRE

Pushkin (1799-1837)

12

DICIEMBRE

V. Hugo (1802-1885)




9

ENERO

Nerval (1808-1855)

6

FEBRERO

Elizabeth Barret (1806-1861)
Robert Browning (1812-1889)

5

MARZO

Whitman (1819-1892)

2

ABRIL

Baudelaire (1821-1867)

7

MAYO

C. Coronado (1820-1911)

4

JUNIO

E. Dickinson (1830-1886)


***


jueves, 14 de enero de 2016

LOS ARCHIVOS DE WAGNER

Si estáis entre ese grupo de admiradores incondicionales de Wagner —el primer Nietzsche, Baudelaire, Mallarmé, Auden, Mann, Proust...—o si sois de aquellos a quienes les interesa tanto la obra del músico como su biografía y no visteis el documental que se emitió anteayer en La 2, tal vez os interese ver Los archivos de Wagner, una producción alemana, traducida al castellano y que solamente estará disponible hasta el próximo martes, día 19.



Pero si formáis parte del bando de los detractores —el segundo Nietzsche, Hanslich, Debussy, Chaikovski...—, tal vez también os interese verlo para reafirmar vuestras opiniones a través de sus elementos biográficos.

A quienes no os va a interesar nada el documental es a quienes sois partidarios de escuchar —o no— su obra sin la interferencia de los datos biográficos, o preferís ignorar cualquier asunto acerca del carácter y del comportamiento del artista.