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miércoles, 7 de octubre de 2026

ROJO-DOLOR, Antología de mujeres poetas en torno al dolor

Ejemplar del KM
 #unlibrounpoema


Ana Castro ha recogido en este título cuarenta poetas que escriben sobre el dolor en sus formas y manifestaciones más variadas.

Comienza la antología con Rosalía de Castro (1837-1885) y llega hasta Marina Carretero Gómez, nacida en 1985. Quedan fuera las autoras más jóvenes porque al pertenecer justo a la misma generación que yo —dice la editora—, entran en juego criterios subjetivos, como pueden ser la proximidad o afinidad a una y otra poética.




PIEDAD BONNETT



DOLOR FANTASMA


El miembro

que el bisturí ha arrancado limpiamente

palpita sin embargo de dolor

perseverante.

Y escuece,

y afiebrado se resiste

a no ser.

Prueba de que el vacío también duele.

De que no siempre alivia

amputar lo que daña.

De que lo muerto

puede heder ya y seguir siendo punzada.


        De Explicaciones no pedidas, 2011,







AMALIA BAUTISTA


Nunca hubo dios, ni vírgenes, ni santos, 

ni icono que proteja, ni oración que consuele; 

nunca ha habido milagros o prodigios, 

ni salvación del alma o vida eterna; 

ni mágicas palabras, ni bálsamo efectivo 

contra el dolor que no remite nunca; 

ni luz al otro lado de las sombras, 

ni salida del túnel, ni esperanza. 

Sólo nos acompaña en esta travesía

un ángel de la guarda perplejo que soporta 

la misma vida perra que nosotros. 


    De Estoy ausente, 2004.







GEMMA SERRANO



DE IZQUIERDAS


Vive en la izquierda

como si fuera el rico de otro lado

paradójico

pero altivo en programa

ambicioso



sin importarle altura y recorrido

se deshace del étimo siniestro

lo disimula

lejos de la destreza

y de su lengua madre


territorio a la izquierda

se programa a diario 

se le inflama

brujulea hacia el este

burbujea y proclama su decálogo

de izquierda a su manera 

no permitir descanso en la lucha 

no abandonar la brizna ni al pequeño 


se cuelga de una costilla izquierda

a veces

le paraliza el pulgar izquierdo

otras veces

le supura en los ojos       ambos izquierdos

qué importa la estación 


y en ausencia de culto

y de piedad

fulmina el izquierdo costado

lo atraviesa

le crucifica el glúteo 

y sin fe permanece


reconozcan

que encontró el cobijo en la izquierda 

la certeza del daño

dice que no se apea de columna

que conoce el camino de la espina

del calambre

que la izquierda y sus ismos

son la casa

que vivan Marx y Engels


perdonen         camaradas

que dude en la conciencia de su clase

digan si no cómo se llama

digan qué rayo equis lo conoce 

por su nombre a eso que se aloja

hincado en esta izquierda


sin un tac proletario

no hay quien sueñe utopía

y despierte una mañana

y no sienta el dolor

escrito

siempre en la misma izquierda


    Inédito.




MARINA CARRETERO GÓMEZ



[¿HAS ESTADO ALGUNA VEZ EN EL CENTRO...]


¿HAS estado alguna vez en el centro

de una cárcel ya sin presos, de un psiquiátrico 

abandonado, de un campo de concentración vacío? 

                    Todavía se oyen los gritos.

Así mi cuerpo, aullido hueco, piel erizada

de dolores extintos. Sin herida, sin cicatriz, sin sangre; 

duele la carne, esta aparente armonía

mi condena     mi locura     mi muerte.



    De Los cuerpos, 2019.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 30 de septiembre de 2026

COSAS QUE NO PUEDEN OCURRIR, Care Santos

Ejemplar del KM
 #unlibrounpoema 

Care Santos es, principalmente, novelista, tanto de narraciones para adultos como para edades más cortas. Sus numerosos títulos publicados y premios recibidos avalan la afirmación anterior. Que esa sea su dedicación principal se nota en su escritura poética. El poema de hoy puede ser un buen ejemplo.

Dejo colocados los enlaces por si os interesa ahondar en la historia y descubrir algún matiz que el poema cuenta de otra manera a como sucedió en realidad. Los poemas, a veces, también son útiles para descubrir hechos del pasado, pero no son estudios históricos.



Edgar Allan Poe lee por primera vez The Raven en el 116 de Waverly Place, en casa de la señora Anne Lynch


     ...that will make her name a part of the literary history of the country

                                 Katie SANBORN



Escuchando el silencio,

mesurando sus posibilidades, 

respirando despacio,

temiendo la opinión

de los amigos de la anfitriona,

todos escritores, todos neoyorquinos,

todos altos y guapos,

todos muy bien vestidos

por el sastre judío

de twenty-second street,

todos bien rasurados a domicilio,

todos con ademán de haber llegado hoy

de Londres, aún sucios los zapatos 

de viejo polvo inglés,

todos esos que miran con desprecio 

a quien nunca fue a Europa,

que ignoran la experiencia

de trabajar, horror, para vivir 

y miran con su sofisticada repugnancia 

a quien tuvo el mal gusto de nacer

lejos de la ciudad, lejos de ellos, 

pobres provincianos

de horizontes pequeños, 

prescindibles,

que pagan sus facturas

y trabajan.

Eso piensan todos los invitados 

y sonríen y parece que escuchan

y Edgar Allan, de pie, continúa leyendo, 

y teme,

procura respirar,

no levanta la vista del papel,

no se atreve a buscar con la mirada,

las de los demás

es como si leyera,

frente a fieras hambrientas,

tiemblan sus manos,

no se siente bien,

necesita una copa, 

esta ciudad le afecta,

o tal vez es la gente,

esta gente que no mira a los ojos, 

que no sabe escuchar, que siempre ríe,

que encarga trajes caros a destajo 

y se ordena afeitar a domicilio.



Ignora hoy Edgar Allan 

por completo

lo muy cruel

que el futuro será con miss Anne Lynch,

su anfitriona,

y con sus invitados de esta noche, 

no sabe que sus nombres,

todos tan respetables,

tan largos y sonoros,

se borrarán del mundo,

que de todos cuantos están aquí esta noche

sólo uno, uno solo

tendrá su sitio en la posteridad

con un fulgor que ahora no imagina.

Edgar Allan ignora

que el elegido es él,

y tiembla más, y le falla la voz,

y abomina las muecas aburridas.

de su público,

necesita una copa,

solo quiere marcharse

para no regresar,

ahora sabe también

que esta noche es la última,

nunca más,

nunca más entrará

en el 1-1-9 de Waverley Street, 

de ahora en adelante nunca más 

expondrá su trabajo —se expondrá— 

a la vacua opinión de los cretinos.



Y ahora, miss Lynch, si es tan amable, 

bórreme de su lista.

Repare en que no encajo. 

Un borracho de Boston 

pobre, huérfano, feo, 

junto a todos ustedes, 

tan ricos, elegantes, 

apuestos, neoyorquinos. 

Por último, miss Lynch 

si tiene la bondad

de servirme otra copa, 

acompáñenme todos. 

Propongo que brindemos 

por la posteridad.



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 16 de septiembre de 2026

LA OTRA MITAD DEL SUEÑO ME PERTENECE, Alicia Galliene

 #unlibrounpoema



Alicia Gallienne (1970-1990) dicen que ha sido uno de los grandes acontecimientos literarios de los últimos años en Francia. Su trágico destino, al morir a los veinte años por las secuelas de un trasplante de médula ósea, truncó la vida y la obra de una poeta que, por su enfermedad, sabía que el tiempo es breve.

Gallienne escribió, pues, entre los dieciséis y los veinte años. El libro fue publicado en febrero de 2020 por Gallimard, gracias a su primo el actor Guillaume Gallienne. Los temas: el insomnio, la enfermedad, la juventud, el inexorable paso del tiempo, el amor y un inmenso deseo de vivir.

¿Se debe el éxito editorial a la expresión intensa de una jovencita muerta a la brevísima edad de veinte años? ¿Será por el fascinante y misterioso título —los títulos son muy importantes— junto con la valiosa alusión a un género apreciado y a la vez olvidado, la poesía, el causante del éxito? 

Aquí tenéis una muestra:



LA MITAD DE UN SUEÑO

A menudo me sorprendo a mí misma filosofando sobre la vida, queriendo todo de inmediato e imaginando la necesidad. Siempre subo una gran escalera que cruje: cada paso me duele porque me contengo para saciar el silencio. Esta escalera es tan alta que me resulta imposible adivinar ni su principio ni su fin. A decir verdad, no sé muy bien si alguna vez se puede llegar a ella; sin embargo, quiero llegar a toda costa a lo alto de la escalera. Lo deseo tanto que ya ni siquiera siento mi deseo y me veo obligada a imitar al tiempo. Escalo, pero ¿para alcanzar qué? Solo esta verdad permanece abajo: la rozo con los pies pero mi cabeza está en otra parte. Corro hacia la última protección, para mí y los míos. Subo porque el sentido común desciende y sin duda aún hay tiempo para salvar lo que queda.




NO HAY FORMA DE COMPETIR CON DIOS

No hay forma de competir con Dios
Ni yo ni nadie
Solo hay una forma de competir con uno mismo
Y liberarse más allá de los límites
Para demostrar a cada uno el don de la vida
Que viene de no se sabe dónde
Que acaba en otro lugar
Pero de ti Dios mío no sé nada
Salvo los contornos tajantes de la duda
Salvo las aclaraciones del amor
Que renuevan cada día tu esencia
Todo lo demás no es más que incoherencia




LA DESPEDIDA PERDIDA

                                        A Eric

No toques mi pequeña bestia gruesa
Mi dolor
No toques los ojos más hermosos del mundo
Que he cerrado durante mucho tiempo para no volver a verlos
A ti gota de sangre que falta un día
En el cuerpo enfermo y lánguido de la vida
A ti todo lo que se parece a la inocencia
Estas palabras para desplegar al viento como un pañuelo de lágrimas secas
No toques más a mi hijo perdido
Está en algún lugar implorando silencio
Si tan solo tu muerte fuera un segundo para mí
Para ti esos gritos que no puedo llorar de verdad
Para ti que antes jugabas con mis dedos 
Como con dulces tiernos de la infancia de rodillas
No sacudas más mi árbol con tus manos para subir al cielo 
Por la noche vienen pájaros desconocidos
Que llevan en sus alas el susurro de la tierra
Ya lo entiendes vienen pájaros 
No toque el infinito menos uno que amo
A ti mi piedrecita mi moneda de oro de la fuente
Lo que brilla en el pozo de barro
A ti mi herida embriagada mi luna para beber
No toque nuestro reflejo por los niños felices
Eras la mordedura en la palma de mi mano
Durmamos


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 2 de septiembre de 2026

TOMÁS SEGOVIA, POESÍA (1943-1997)

Ejemplar del KM
 #unlibrounpoema

Tomás Segovia nació en Valencia en 1927. La guerra hizo que su familia se exiliara en Ciudad de México y allí murió en 2011. Fue un prolífico autor que practicó todos los géneros: poesía, narración, teatro y ensayo, además de numerosas traducciones. 

La colección Tierra firma del Fondo de Cultura Económica publicó este ejemplar en 1998, donde se recoge el grueso de su obra poética. El último poema, el que cierra la edición, es un poema memorable sobre el oficio del poeta. 


EL VIEJO POETA

Llueve en mi mundo
Llueve sin prisa sin rencor sin saña
El día entero hemos andado juntos
Esta lluvia que vino a visitarme y yo
A ratos recorriendo lado a lado
Puesto a mi paso el son de su música plana
Los viejos territorios sembrados de la historia
De nuestra húmeda amistad de siempre
Y a ratos en su casa cada uno
Pero juntos también en nuestro gusto
Ella en su gran palacio de palidez y vaho
Yo en mi silencio tras de la vidriera
Con las manos ociosas pero siempre vivas
Descansando esta vez en el regazo
Todo el día cayó la lluvia convencida
Y era en mi mundo donde así llovía
Hace toda una vida que empecé a soñarlo
Como ahora lo vive mi obediencia
Hace toda una vida que he estado haciendo mío
Un mundo que por eso me era dado
Hace toda una vida que hago mía mi vida
No como algún pequeño dios
De risibles poderes
Sino siempre rindiéndome
Enamorado siempre sin defensa
De la evidencia de ojos de relámpago
No enarbolando nunca mi fútil banderola
Para tapar su desnudez de trueno
Sino entregado siempre a aquello que se entrega 
Llevo toda una vida recorriendo la vida 
Con todas mis palabras boquiabiertas 
Dispuestas a prestarse calladamente a todo 
Renunciando a ser habla para ser resonancia 
Atentas siempre a no decir lo suyo
Cada vez que se topan en la puerta con algo 
Que pide la palabra
Toda una vida llevo aprendiendo un lenguaje 
Vulnerable y sin párpados como una oreja 
Mil lugares así me confiaron su voz 
Y oigo ahora a la vida en todas partes 
Hablarme en mis palabras
El mundo entero ahora es mío 
Como no lo es de nadie
Así como tampoco nadie es más de este mundo 
Que el fiel recolector de intactos episodios
En que se abren los ojos de su cruda presencia 
Todos los sitios donde un día supe
Tapar la boca a tiempo a mis certezas
Y dejarme anegar desnudo por la ola 
Siguen mecidos para siempre 
En su viva marea
Por todas partes voy reconociendo
Lo que dijo un lugar en un momento
En todas partes tengo algún amor al
Del que supe el secreto
Y que será por eso para siempre mi cómplice 
Vamos la lluvia y yo por nuestro mundo
También soy yo una lluvia
Van lloviendo en la tierra mis miradas 
Que la empapan también y la fecundan 
También yo como ella lluevo sobre mojado
Chapoteo en los charcos que ya sorbió mi sed
Cruzo sobre la tierra un vaho mío
Escurro por caminos que enlodaron mis pasos 
Ahora cuando salgo a errar como la lluvia 
Me topo a cada rato con sitios y momentos 
De los que bien conozco la mirada
Aquí cumplí un solsticio
Allá le vi los pechos febriles a la noche
Esta arboleda un día me consoló de todo
Y otro día fui yo para otro parque
Consolador testigo de su hondura sin nadie 
Aquel es el lugar donde luché un invierno
Con la hosca soledad de empantanados ojos 
Y derribé por tierra
Su gran cuerpo empañado y la seduje 
Y ese otro a aquél
Donde la Muerte me miró a los ojos
Y aceptó mi verdad
En ese otro lugar vencí a la guerra
Y vi que era legítima la espada que me hería 
Y en uno más la nieve herética
Fraternizó con mi acosado idioma
En mil sitios mil veces
Una verdad errante me tomó la palabra
Se desposó con ella y le puso su nombre
Nunca mi boca ha bautizado nada
Siempre ha sido mi lengua bautizada
Tampoco digo ahora que esta lluvia es bautismo
Es el bautismo el que se dice 
Con las mismas palabras que la lluvia
Me arranca de los labios chorreantes
Pues son muchos los golfos señalados 
Que en mi memoria llevan como su nombre mismo 
Una enigmática señal de lluvia
Bajo una lluvia turbia una mañana astrosa
Mi oído estaba al sol bajo el silbo del mirlo 
Una lluvia me habló de la alianza
De las purezas y de los diluvios
Y otra me hizo entender la palabra "descalzo"
Y una más me enseñó que el frescor siempre danza 
Y otro día la lluvia me buscó las palabras 
Para decirme el nombre pluvial de los caminos 
Lo que llueve en el mundo en mi memoria llueve 
Mi memoria es ahora el mundo mismo dar 
Que es mío todo entero y yo solo lo pueblo 
Como toda una tribu y su prolija historia 
Desde el comienzo mi lenguaje dijo 
Hágase tu verdad
Desde el comienzo renuncié a mi nombre 
Y me he llamado siempre Mundo
En todas partes busqué siempre ser vencido 
No fui lacayo nunca de la odiosa Victoria 
Y su mortífera eficacia
Sólo fui victorioso indoblegablemente 
Cuando fue necesario resistir
En espera del centro al que rendirlo todo 
Al fin por todas partes bajo todas las lluvias 
Reconozco los sitios imborrables
De todas las amadas derrotas de mi idioma
Eso fue ser poeta
Desarmarle a mi idioma todos sus parapetos 
Y no para reinar en las palabras
No para liberarlas
Para firmar como el relapso oculto
El supremo armisticio con lo que ellas acosan
Nada terrestre me es ajeno
He sembrado de huellas todo mi territorio
Igual que todo hombre que ha vivido
Pero yo solo al fin las oigo hablar conmigo
Sólo mi idioma absorto
No tuvo nunca nada que decirles
Sólo él fue el escucha
Y envuelto en mi lenguaje voy envuelto en el mundo
Tengo por fin toda mi vida afuera
De lo que el día hacía hice siempre mi historia
Y ahora en todas partes los sitios me la cuentan 
Todo se acuerda de mi vida
Todo es tan mío como mi memoria
Toda una vida me ha llevado
Cuando hablo todo yo hablar sin mí
Y tras toda una vida soy ahora
Aquel para quien llueve cuando llueve en su mundo
A quien busca la voz en todos los rincones
Con quien quiere tener el tiempo su aventura
El que en el aire henchido
De este día de lluvia compañera
Respira el nombre entero de su vida
Con el que el mundo cada día se hace suyo.


En el programa de radio Caminos de ida y vuelta hay una interesante entrevista con el poeta que he enlazado en el título.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 19 de agosto de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Giovanna Cristina Vivinetto)

Ejemplar del KM
 #unlibrounpoema 


Este poemario nos cuenta la historia de una transformación y del dolor que supuso hasta que Giovanna Cristina Vivinetto llegó a ser ella misma. 

Puede leerse (y, quizás, también deba leerse) como un diario, el diario poético de una persona que nace niño y llega a ser una mujer. Por eso mismo, los poemas deben leerse, en mi opinión, de manera continua y desde el principio hasta el final, pues todo resulta más claro, más intenso y más adecuado si se lee como quien lee un relato corto.

Recojo algunos poemas más de lo acostumbrado para que pueda verse, aunque solo sea de forma muy parcial, el itinerario poético-afectivo-intelectual de la autora:




Cuando nací, mi madre
me hizo un regalo antiquísimo, 
el don de Tiresias, el adivino: 
mudar el sexo una vez en la vida.

Desde mi primer vahído comprendió 
que para mí crecer sería
un desprendimiento rebelde de la carne, 
una lucha fratricida entre espíritu 
y piel. Un aniquilamiento.

Así, me entregó su ropa, 
sus zapatos, sus pintalabios; 
y me dijo: "Toma, hijo mío, 
conviértete en lo que eres
si no has podido ser lo que eres".

Me transformé en adivina, en otra Tiresias. 
Practiqué el arte de la clarividencia,
me hice maga, bruja, mujer
y me rendí ante el murmullo del cuerpo: 
cedí a su femenina seducción.

Fue entonces cuando mi madre 
se perpetuó en mí, me hizo 
hija egresada de mi tiempo,
en el que se puede vivir bien siempre 
que se vague en círculos, ciegos,
si se oculta, al igual que Tiresias, 
un misterio que no puede nombrarse.


**


"Transexual es una palabra horrible. 
Me engañas», dices. "Así es 
—respondo— y siempre ha sido así". 
Apartas tus ojos de los míos, 
los diriges a las manos, a la tacita 
de café llena por la mitad, al pie 
derecho de la mesa, al letrero del bar 
donde hemos quedado tú y yo,
al coche que pasa a toda velocidad 
por la calle. Estas cosas a las que te aferras 
no te darán salvación alguna.
"Es solo que a simple vista —titubeas— 
pareces una chica normal".
Y basta: me levanto y me tomo 
el sacrosanto derecho de parecer 
distinta de todas las demás.

Mientras me alejo, se insinúa 
una amarga satisfacción: 
ser normales —sonrío—, qué 
vacías suenan estas palabras.


**



Paciente esta metamorfosis
de carne que no deja huella. 
Taciturna, omnívora deconstrucción. 
No bastan ya las fotos de la infancia, 
los juegos bendecidos dentro del círculo. 
Este tránsito conlleva la urgencia
de la madre que reclama dentro de sí 
los trozos que ha juntado del hijo.
Este tránsito tiene un dolor sin nombre, 
la consciencia de que no se vuelve 
atrás. Si os tuviera a todas aquí,
hermanas mías, tal vez yo me perdonaría.
Una parte de mí se resignaría.
Pero cuando os veo por las calles
sois tan distintas, hermanas,
de como os había imaginado. Tan habituadas, 
tan absortas en vuestro nuevo rol. 
Como si antes no hubiese habido nada. 
Vuestros cuerpos, hermanas, los veo 
inexpugnables, compactos. Al sol 
no revelan ni una mancha. Querría 
tocarlos todos, estos cuerpos, 
descubrir sus imperfecciones, contar 
sus años uno a uno, poder decir: 
"No te preocupes, yo también soy así". 
Pero cuando os veo, enjauladas
en vuestras pieles de ámbar, yo me siento 
la única que continúa cargando
en círculos, hermanas mías en el suplicio, 
esta historia que para calmarse 
busca vuestro mudo consuelo.


**


No tengo hijos que dar —no podré—. 
No tengo trompas que se hinchen 
ni óvulos que esparcir por el mundo.
No tengo una vulva que sostener entre 
dos dedos; no tengo nada que incubar 
entre los muslos de las piernas.

Pero él me roza, sigue tocándome, 
registrando con los dedos este 
cuerpo implosionado, absorbido todo 
en su interior. Fugado sin dejar 
huellas. Y él insiste en rozarme 
para encontrar el punto que pueda 
darle placer. Que pueda
consolarlo, hacerlo sentir hombre.
No se lo digo, pero no existe.

Y sin embargo, toda esta torpe 
ilusión suya, esta imprudencia 
en el proyectarse hacia el hecho cierto, 
por un segundo me restituye todo 
cuanto me falta, y en su milagro
esta noche me hago mujer.
Completamente.


**


La madre de esta hija venida 
de improviso estaba emocionada. 
Le decían que se le parecía
mucho. Así el trauma resultó más leve. 
Verse en las facciones de un hijo
es una promesa de durar un poco más 
en la historia. Perpetuarse en horizontal. 
Hacer que el tiempo domestique al mal. 
Pero, a veces, se condensaban días 
en los que estaba convencida de que el hijo
aún vivía. Se levantaba de la cama,
lo buscaba en todas las habitaciones, hurgaba 
entre los libros, en los armarios vaciados. 
Llamaba a voces a su hijo.
Tan pronto como las nieblas del dolor 
se diluían, la realidad siempre 
se le desmoronaba encima. La verdad 
la hería. Durante algunas horas 
se abandonaba a un llanto convulso 
con el rostro entre las manos. Luego, 
como si el amor nunca hubiese 
vacilado, la madre se aplacaba.


**


Todo se cierne sobre ti para 
celebrarte.
Pero lo que siento no es el ardor
de la fiesta, la risa desproporcionada 
de los niños. Es la angustia compuesta 
del funeral que se disuelve.
El triste alivio de una enfermedad 
que se ha consumido bajo tierra, y ya no 
puede herir más. Esta vida minúscula 
que parecía no exigir nada
de ti, lo sabes, te debe todo. 
Cuántas veces, ya desde niños, 
la estupidez del crecer te renegaba. 
El ansia de apañárnoslas nosotros solos.

Y ahora que he aprendido a amarte, 
tú, sufrido consuelo mío, ahora tú 
has decidido no estar más junto a mí. 
Ahora que un gran miedo me invade. 
Ahora sé que que debo caminar sola.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 12 de agosto de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Mary Oliver)

Ejemplar del KM
 #unlibrounpoema 


Gracias a La estación azul tuve noticia de la poesía reunida de Mary Oliver que ha editado Lumen bajo el título de Devociones. He podido leerlo este verano y ha sido todo un descubrimiento. 

Devoción es lo que siento por la poesía de esta mujer sencilla, que escribe para todas las personas, que tiene una mirada profundamente trascendente y a quien la naturaleza —la que le rodea, la suya y la nuestra— le dicta todas las palabras. 


QUÉ PRECIOSIDAD


No sé qué preciosidad
    está diciendo el azulejo,
la voz manándole del cuello,
    el pico, el cuerpo en el aire rosa
del alba. Sea lo que sea
    me gusta. A veces me parece
lo único que hay en el mundo
    sin preguntas que no pueden
tener respuesta y quizá
    nunca la tengan, lo único
por completo a gusto
    con el alba rosa y luego
clara y que al decirlo
    sabe dar las gracias.





No tienes que ser buena.
No tienes que andar de rodillas
cientos de millas a través del desierto lamentándote.
Tan solo tienes que dejar al suave animal de tu cuerpo amar lo que ama.
Háblame de la desesperación, la tuya, y yo te hablaré d ela mía.
Entre tanto el mundo continúa.
Entre tanto el sol y la clara gravilla de la lluvia
se van moviendo a través de los paisajes,
sobre las praderas y los hondos árboles,
las montañas y los ríos.
Entre tanto, los gansos salvajes, elevados en el límpido aire azul,
están volviendo a casa otra vez.
Quienquiera que seas, sin importar lo sola que estés,
el mundo se ofrece a tu imaginación,
te reclama como los gansos salvajes, severos y excitantes,
anunciando una y otra vez tu lugar
en la familia de las cosas.




El primer pez 
que cogí
no se estaba 
quieto en el cubo
sino que se agitaba y boqueaba
en el ardiente
asombro del aire
y murió
en el lento drenaje
de arcoíris. Luego
le abrí el cuerpo y separé
la carne de las espinas
y me lo comí. Ahora el mar
está en mí. soy el pez, el pez
brilla en mí; se nos 
saca, entremezclados, seguros de caer
de nuevo al mar. Con dolor
y dolor, y más dolor
nutrimos la trama febril, nos alimenta
el misterio.




¿Bajas la cabeza cuando rezas o miras 
    en ese azul allá en lo alto?
Elige, vuelan de todas partes las plegarias. 
Y no te preocupes por qué lengua usas, 
sin duda Dios las entiende todas. 
Incluso cuando los cisnes vuelan al norte 
y arman ese alboroto, Dios escucha 
    y lo entiende, seguro.
Rumi dijo, no hay prueba alguna del alma. 
¿Mas no es el regreso de la primavera 
y cómo nos brota adentro un buen indicio? 
Sí, lo sé, Dios nunca rompe su silencio,
    ¿pero de verdad es eso un problema? 
Hay miles de voces, después de todo. 
Y además, ¿no veis (es solo una idea) 
que los cisnes saben tanto como nosotros 
    acerca de todo el tinglado?
Así que escuchadles, miradles cantar y volar. 
Tomad de ello lo que podáis.



Y no necesita nada más que unas pocas palabras para decir lo más importante de nuestro ser humanos:


La rana, la charca y yo, después de prestar atención y asombrarnos, os lo contamos: leer a Mary oliver es un remanso de paz y de belleza.

Todas las traducciones son de Andreu Jaume.

Este programa que Mercedes Menchero Verdugo dedicó al libro de Mary Oliver, Horas de invierno, complementa muy bien su poesía.



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).