miércoles, 26 de febrero de 2014

ENTRE DOS AGUAS

Mientras escribía la nota anterior sobre el centenario del nacimiento de Octavio Paz me he enterado de la muerte de Paco de Lucía. 

Entre algunas de las casualidades quiero señalar la de que su muerte se haya producido en México, lugar de nacimiento del escritor y, ésta personal, la coincidencia en el tiempo vital propio: mientras me dedicaba con fruición a la lectura de las obras de Paz, se producía el éxito del guitarrista gracias a esa composición universal que es Entre dos aguas.

Debo reconocer que ni entiendo ni me gusta la música flamenca; sin embargo, la guitarra de Paco de Lucía me parece una de las más fantásticas cosas que ha dado la guitarra en todos sus géneros y expresiones.



ENTRE IRSE Y QUEDARSE

Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia.

La tarde circular es ya bahía:
en su quieto vaivén se mece el mundo.

Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.

Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.

Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.

La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.

En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.

Se disipa el instante. Sin moverme,
yo me quedo y me voy: soy una pausa.

De  Árbol adentro. Octavio Paz. 1987. 

2 comentarios:

  1. !Que bonito! Octavio Paz y Paco de Lucia .

    Manoli

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  2. ¡Ay, Manoli, no sé qué sería de este espacio sin tu presencia!

    Muchas gracias por el rastro alegre y cordial que vas dejando.

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