domingo, 3 de agosto de 2014

PARA LEER LA DIVINA COMEDIA

La verdad es que entrar en el juego de sentimientos e ideas que nos ofrece Dante resulta arduo y complejo. Estoy convencido de que La Divina Comedia es el clásico que peor ha envejecido de cuantos clásicos dispone el mundo occidental. No sé de ningún lector no experto que la haya cogido por gusto y haya seguido leyendo por gusto hasta el final. Y si no tiene lectores actuales, tal vez habría que pensar que ya no es un clásico, pues entiendo por clásico el libro escrito fuera de la época del lector que es capaz de producir placer cuando lo leemos.

Lo malo es que los estudiosos, los exégetas, los críticos no facilitan mucho la labor. Quiero decir que éstos en su trabajo de acercar la obra al lector —ocurre cuando quien explica lo sabe hacer— suelen caer en disquisiciones académicas, opiniones personales, demostraciones de dominio de la materia y otros lujos verbales que nada o muy poco tienen que ver con la obra y que más que incitar las ganas de lectura, la eliminan.

Caso paradigmático es el de Bloom, a quien se puede leer por la curiosidad de saber qué aspecto de su ego va a florecer a través de su comentario —desde ese punto de vista resulta divertido—, pero que en absoluto va a ayudarnos con la tarea de sumergirnos en la obra de Dante. Un ejemplo típico de su forma de exponer:

Dante, el más singular e indomable de todos los temperamentos supremamente refinados, se convirtió en un personaje universal no absorbiendo la tradición, sino sometiéndola hasta que encajó en su propia naturaleza. Por una ironía que trasciende cualquier cosa parecida, la fuerza de usurpación de Dante ha dado como resultado que, en un sentido o en otro, siempre se le malinterprete. Si la Comedia es una profecía, entonces sus estudiosos sienten la tentación de leerla mediante la iluminación de la tradición agustiniana (El canon occidental, pp 94-95).

Por fortuna hay una persona que aunque ha escrito muy poco sobre la obra, es capaz de entrar en ella e iluminarnos con sus palabras. Que guste o no guste la obra es otra cosa, pero no dice lo primero que se le ocurre, ni habla de las dificultades de la lectura, ni nos comenta que es la única persona capaz de interpretar correctamente a Dante. Estoy hablando de Borges y de sus dos brevísimos estudios sobre la obra en cuestión recogidos en Siete noches y Nueve ensayos dantescos. Si no los encontráis en una librería o en una biblioteca, los tenéis disponibles en internet aquí y aquí.


6 comentarios:

  1. Hola! si lees estos dos libros de Borges es suficiente para enterarte de que va la
    Divina Comedia?

    Un abrazo .Manoli

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    1. En realidad, para enterarte "de qué va" la Divina Comedia basta con un simple resumen de media página. Hay un buen resumen en el libro de Christiane Zschirnt LIBROS, todo lo que hay que saber,pero muchos otros libros de ese tipo también tienen buenos resúmenes.

      El problema es que eso poco tiene que ver con la lectura de la obra. La misma Zschirnt dice en su comentario: "Leer a Dante en el siglo XXI equivale a visitar una catedral gótica. Uno penetra en un espacio tan sobrecogedor como incomprensible". A mí la comparación no me parece adecuada, porque cualquier albañil es capaz de COMPRENDER y disfrutar el espacio constructivo y espiritual que supone una catedral gótica, aunque no sea un arquitecto ni un especialista en arte gótico. La Divina Comedia, en cambio, sólo se puede disfrutar desde el lenguaje, pues lo que dice puede incluso llegar a irritar a una persona de nuestro tiempo. El interés religioso está ya caduco incluso en un seminario de curas católicos. La visión del espacio o del universo periclitó con la revolución copernicana y sólo tiene un interés arqueológico para un iniciado en estos temas. La oferta de conocimientos medievales tenía valor intrínseco en aquella época y el conjuro gnóstico-supersticioso que se establece en torno al número tres (número sagrado) no deja de tener su gracia de chamán cristiano, pero si hablamos de simbologías a mí me divierte más la del mundo clásico griego.

      Lo siento, Manoli, no te animo mucho, pero no todos tenemos la capacidad del maestro Borges como para leer en toscano y disfrutar de la magia del sonido de las palabras y de las metáforas originales que en cualquier traducción desaparecen, lo mismo que desaparece la validez de las afirmaciones que tenían sentido en 1350, pero hoy suenan profundamente falsas.

      Otro abrazo

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  2. Así que hay que leerla sí o sí? no se si sere capaz .Algún consejo de "profe" a alumna ?

    Manoli

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  3. De "profe" a alumna no tengo ningún consejo, pero sí de amigo a amiga: inténtalo y si te va gustando, sigue; si no te entra de ninguna manera, déjalo. Ninguna lectura, por más alta y encumbrada que esté, merece nuestro sufrimiento. Sólo las personas merecen ese esfuerzo.

    La tertulia puede ser tan interesante habiéndola leído, como habiéndola abandonado.

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  4. A mi me encanta leer y la estoy leyendo con un gusto... me encanta, sobretodo si te gusta la mitología, o quieres aprender, pero obviamente tienes que tener la interpretación, porque si no, no te vas a enterar mucho. La primera vez que leí la Divina comedia tendría unos 17, y ahora con 19 le estoy dando un segundo repaso. A mi me parece una obra fascinante. Os recomiendo la versión poética de Abilio Echeverría de Alianza editorial.

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    1. Me alegro de que te guste y de que la disfrutes, Andy.

      Y gracias por tu comentario.

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