martes, 4 de noviembre de 2025

TALLER DE ESCRITURA POÉTICA, 2




Aquí dejo algunos títulos que pueden ayudarnos a entender mejor qué es eso a lo que llamamos poesía, cuáles sus recursos y cómo utilizarlos para no caer en el prosaísmo ni en el lugar común. No todos son fáciles de localizar, algunos están descatalogados, pero siempre están las bibliotecas y las librerías de segunda mano. 

Los comento muy brevemente:

En mi opinión, este es el método más creativo, el que ofrece mayor cantidad de información para sentarse serenamente y reflexionar sobre ella. Aborda muchísimos puntos de vista y ofrece en forma de "Notas" una ingente cantidad de máximas que podrían dar para escribir numerosos libros sobre la poesía. 

El buen humor y la ironía están presentes desde el título. El método no es lo que se podría entender precisamente por fácil ni rápido. La advertencia inicial incide en lo del humor y la ironía: 

ADVERTENCIA
Todos los libros de teoría literaria resultan aburridos, porque son falsos y pedantes.
Espero que éste también lo sea.

Como se puede deducir del tomo I, existe un tomo II. Está publicado en Pre-Textos y en Luna Libros. El autor, Jaime Jaramillo, tiene subido el tomo I en su página web.



Introducción básica a la poesía (en el enlace está el texto completo) es exactamente eso, un magnífico libro que aborda todos los aspectos básicos (y no tan básicos) de la poesía. Es lo que podemos entender como un manual de nivel universitario, tal vez más práctico para un estudiante de Filología Hispánica, pero extraordinariamente útil para quien practique la escritura poética, ya que el conocimiento sobre el género le va a aportar seguridad y una amplia cultura del territorio por el que se mueve o quiere moverse. De los libros que aquí aparecen, este sería el que tiene un estilo y un contenido más académico.

Todas sus páginas, muy bien escritas, nos recuerdan que la poesía no es otra cosa que la respuesta emocionada de nuestro ser —cuerpo y espíritu, mente y corazón— a los estímulos de la bondad, la verdad y la belleza del mundo.

Publicado en 2019, es muy fácil de conseguir.


De los seis títulos que hay aquí, este es el que podría responder mejor a la idea de un libro práctico o manual sobre la escritura poética —el subtítulo así lo indica—. Cada capítulo ha sido redactado por una persona especialista en el tema y todas ellas han impartido o imparten talleres de escritura. 

Aunque los capítulos puedan resultar de diferente interés para alguien que se inicie, tiene de bueno la gran variedad de puntos de vista y, especialmente, la intensa actualidad desde la que está escrito, tanto en ejemplos, como en modelos y tendencias dentro de este mundillo.

Es una auténtica novedad —septiembre, 2025—, lo que hace de él un libro perfectamente encontrable.


De la media docena de textos expuestos aquí, este es el más informal y creativo. 52 maneras distintas de explicar como se hace un poema. Pero recordad que el poeta es un fingidor, lo que quiere decir que no siempre dice lo que estamos esperando que diga o lo dice de tal forma que , en un principio, puede descolocarnos un poco... o un mucho. 

Casi todos utilizan un poema propio para contar aquello que desean contar, que puede ir desde los alrededores previos al poema hasta el juego de elementos reales e imaginarios que concurren en él. 

Posiblemente, tenga más valor para iniciados que para neófitos, pero tiene el encanto de que son los creadores quienes abordan el tema, lo hacen desde su propia manera de trabajar y en un solo texto tenemos 52 estilos diferentes.   
 

Este es un auténtico clásico (1936), de la escuela alemana. Johannes Pfeiffer (1902-1970) fue un filósofo y un gran conocedor de los estudios literarios, eso le hizo alternar trabajos sobre literatura y trabajos sobre filosofía.

El libro tiene tres capítulos. En el primero, Captación,  se ocupa de las herramientas típicas del lenguaje poético: metáfora, el ritmo, la melodía... En el segundo, Valoración, se dedica a desentrañar lo que, desde su punto de vista, es poesía y lo que no es poesía. También tiene interesantes reflexiones sobre el lenguaje y el quehacer poético. La tercera, Interpretación, está dedicada a reflejar lo que la poesía nos da, que no es una cuestión baladí. Todo ello sazonado con multitud de ejemplos y muy bellamente escrito. Sabiamente, la traductora, Margit Frenk Alatorre, ha recurrido en numerosas ocasiones a registrar ejemplos sacados de la historia de la literatura escrita en castellano.

Aunque en el libro haya opiniones muy discutibles sobre la poesía, yo no dudaría en buscarlo y leerlo con atención. Las 150 páginas escasas que tiene pueden resultar tremendamente atractivas.


Benjamín Prado dedica este título a lo que él, como poeta, entiende que es la creación poética. Comienza definiendo la poesía desde lo que no es poesía. Continúa con el tema, el estilo, el ritmo, la metáfora, el silencio (el propio de las pausas en un poema) y lo que podemos entender como poesía del silencio o cómo decir lo indecible. El ojo en la diana, último capítulo, como se puede imaginar por la imagen que ilustra la cubierta, se dedica a reflexionar sobre la capacidad de dar en la diana:  Escribir un poema es un acto de precisión, un ejercicio de tiro. Para llevarlo a cabo, se necesita un blanco y alguien que le dispare. La poesía es todo lo que hay entre sus ojos y la diana. 

El título viene de una frase de Rainer María Rilke: atreveos a decir lo que llamáis manzana. Se supone que antes de ponernos a escribir es necesario tomar una cuantas decisiones, decisiones que van convertir el poema en un éxito o en un fracaso. Esas decisiones son las que van a sustentar el poema, las siete maneras de nombrar una manzana para que deje de significar una simple manzana. El punto de vista es esencial en literatura. Buscar el propio es nuestra tarea.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

lunes, 3 de noviembre de 2025

NIETZSCHE DESCOMPLICADO, 16

Editorial

#nietzschedescomplicado

 Gracias a Jaime Aspiunza, que nos hace fácil lo difícil, volvemos a Nietzsche, en esta ocasión a través de sus luminosos comentarios sobre Aurora. Este es el primero.


Lecciones de Aurora

            JAIME ASPIUNZA

Entiéndase «lecciones» en el sentido, también, de enseñanzas pero, sobre todo, de lecturas o interpretaciones. Y si las voy haciendo, o dando, es porque Aurora es la obra menos conocida de Nietzsche, a pesar de que el propio autor la considerara fundamental: con ella comenzó su «campaña contra la moral».

No es que Nietzsche sea un inmoral, o un amoral; simplemente se ha propuesto la tarea, el cometido de luchar contra la moral, una moral concreta que es la de las postrimerías del cristianismo, la moral de «la renuncia a sí mismo».

Quizá sea chocante que una obra de título tan luminoso, y esperanzador –el subtítulo es «Son tantas las auroras que aún no han lucido»–, se dedique a la demolición de lo que en nuestra tradición parece lo más sagrado; hoy mismo, en pleno proceso de disolución, se echa en falta justamente esa buena moral antañona.

Quizá sea el título una de las causas de la escasa atención prestada a esa obra germinal: demasiado dulce para lo que de Nietzsche se espera. Aurora es ‘la hora áurea’, tiempo en que el aire parece de color de oro, el principio precioso del día, dorado o sonrosado –como más claramente trasluce el original, Morgenröthe, ‘arrebol de la mañana’–, canto religioso que abre una celebración festiva.

Los tonos, el momento, la connotación poco parecen tener que ver con el que se considera «el Nietzsche auténtico», ese Nietzsche energúmeno que –dicen– ha matado a Dios, pone de vuelta y media a los sacerdotes, el cristianismo, y es sospechoso, con su encomio de la fuerza, de haber inspirado a los nazis y…, probablemente también a los «Ángeles del Infierno». Y es que –también se oye– él quería ser el Fundador de una Nueva Religión.

Aurora propone un nuevo comienzo llevando a cabo la crítica de la moral cristiana o postcristiana, para hacernos ver que dicha moral responde a un «instinto de negación, de decadencia», a «la voluntad de no dejar que aflore la verdad» de que «la humanidad no marcha por el camino correcto» por dar un valor incondicional a lo no-egoísta… Él planteará un egoísmo bien entendido, entre otras cosas porque el susodicho no-egoísmo es bastante egoísta.

Pero esto es lo que, pausadamente, iremos viendo en los siguientes capítulos.

Aurora fue escrito en 1880 y en los primeros meses de 1881; se publicó en julio de 1881. Tres años antes había salido la primera parte de Humano, demasiado humano; en diciembre de 1879, la última, El caminante y su sombra. En 1882 Nietzsche publicaría La gaya ciencia, pensada en principio como continuación de Aurora. Estas tres, cuatro o cinco obras conforman lo que se suele denominar –artificiosamente– el periodo medio de su producción. Mas ajustada es la calificación de obras del «espíritu libre», pues en ellas trata de poner por obra la figura humana así bautizada.

Humano, demasiado humano, Más allá del bien y del mal, De la genealogía de la moral, Crepúsculo de los ídolos, El Anticristo son los títulos propiamente nietzscheanos, los «duros»; El nacimiento de la tragedia, Así habló Zaratustra, una manera de escapar de tales títulos: escapar, sin llegar a ningún sitio. Aurora y, quizás, La gaya ciencia son las obras más alegres, la recuperación del «interés» tras la condena y el sufrimiento de una vida enferma.

La gaya ciencia es frecuentemente visitada o, al menos, citada. De Aurora se oye poco, chirría como título nietzscheano, se diría más bien un nombre cursi de promesas imposibles. Y, sin embargo, es el comienzo del Nietzsche definitivo, el laboratorio de las ideas, donde Nietzsche practica «la exploración genuina», en un tono mucho menos dogmático y esencialista que en sus últimas obras. Como él dirá, exagerando un poco, solo un poco: «Este libro afirmativo no derrama su luz, su amor, su ternura más que sobre las cosas malvadas, les restituye “el alma”, la buena conciencia, el alto derecho y privilegio de existir». «No se ataca a la moral, sencillamente no entra ya en consideración…»

Él vio en esta pareja de obras el comentario –¡comentario escrito antes que el texto!– al Zaratustra, que publicaría entre 1883 y 1885. ¡No son, por lo tanto, escritos de una fase anterior, siquiera sea un preludio; son obras extrañamente posteriores, siempre que supongamos que el comentario algo tiene de subsiguiente! — Hay aquí una lógica enrevesada –la que Nietzsche apunta– que deberíamos respetar.

Podemos decir, entonces, que Aurora, La gaya ciencia y Así habló Zaratustra provienen de una matriz común. ¡Veamos cuál!

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

TODA LA BELLEZA DEL MUNDO, Jaroslav Seifert

No siempre leemos los libros cuando los adquirimos. Este libro se ha pasado muchos años esperándome, y si no llega a ser por la entrada que hice hace unos días dedicada a la poesía de su autor, tal vez hubiera seguido dormitando en la estantería. La poesía me llevó a las memorias, a ella le debo el inmenso placer de haber descubierto la prosa ágil, limpia y gratificante del Nobel checo.

Toda la belleza del mundo comienza con estas líneas: En la calma de la memoria, y sobre todo cuando cierro fuertemente los ojos, en el momento que quiero, veo los rostros de muchas bellas personas que he conocido en la vida y de algunas de las cuales fui amigo; entonces me vienen los recuerdos, uno tras otro, cada vez más hermosos. Y me parece que fue ayer cuando hablé con toda aquella gente. Aún siento el calor de las manos que estreché.
Aún oigo la risa feliz de Šalda, la voz irónica de Toman y la silenciosa manera de contar de Hora; y en esos momentos tengo la sensación de que sería una lástima que no anotase por lo menos algunos de aquellos instantes, aunque sólo se trate de una frase fugaz o de un cuento corto, no más largo de lo que suele ser una anécdota. Eran personas bellas e interesantes, y posiblemente yo soy uno de los últimos que tuvo encuentros amistosos con ellas...

A partir de ahí surgen un sinfín de situaciones, de momentos, de personajes, de rincones de la ciudad, de recuerdos, que van ofreciéndonos una imagen cada vez más clara del hombre que quiso contener en las páginas de un libro toda la belleza del mundo, que no es otra cosa que la belleza vivida y compartida a lo largo de los años y el descubrimiento de que lo vivido adquiere más realidad cuando lo ponemos por escrito, porque eso permite poder volver a estrechar las manos de la gente a la que quiso, volver a oír sus risas y sus voces, aunque ya se hayan apagado hace un tiempo.

Y no es que Seifert solamente cuente los momentos felices. En absoluto. La belleza está en saber contar de tal modo que nosotros podamos percibir momentos, relaciones y lugares con la viveza y la veracidad de quien los vivió. De construir un hilo de palabras que nos transmitan con exactitud emocional —ni tan siquiera importa la exacta veracidad de lo que nos cuenta—. La belleza está en que su narración nos envuelva y nos acoja dentro de ella. Y Seifert sabe hacerlo.

Las memorias de grandes escritores tienen además el atractivo de que por ellas desfilan una multitud de personajes de la cultura, lo que hace que se exciten las ganas de conocer y leer a esos otros, si es que no los conocemos. Son como matrioskas que nos van revelando nuevas posibilidades de lectura, nuevos paisajes literarios desde el amplio conocimiento de la cultura y la escritura de la época que tienen quienes han sido figuras destacadas de ese ámbito. 

Otro tanto ocurre con el espacio habitado. Según vamos avanzando en la lectura, Praga se nos manifiesta como un personaje más, y hayamos estado en ella o no, van creciendo las ganas de volver o de visitarla por primera vez. Sabido es que las mejores guías para recorrer un lugar suelen ser los buenos libros de reportajes o, como en este caso, las memorias de algún ciudadano ilustre cuya vida se ha desarrollado prácticamente toda ella en la ciudad de la que se nos está hablando.  

Una deliciosa anécdota final. Nos situamos hacia el final de su vida, en uno de los ingresos hospitalarios que tuvo que sufrir: Una vez, en uno de los policlínicos me prescribieron la ionoforesis. Estuve esperando con otros enfermos a que me llamaran. Cuando llegó mi turno y oí mi nombre, la enfermera me puso la compresa de calcio. Luego me miró con fijeza y me preguntó de sopetón: 
    —¿Le gustan las poesías?
    —Sí —respondí sorprendido— ¿Por qué me lo pregunta?
    —Pues como se llama usted igual que Jaroslav Seifert...

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

domingo, 2 de noviembre de 2025

VOCES8: Sicut Cervus, Giovanni Pierluigi da Palestrina


Sicut cervus desiderat ad fontes aquarum, ita desiderat anima mea ad te, Deus.

Como el ciervo anhela las fuentes de agua, así te anhela mi alma, oh Dios.

Salmos, II, 42, 2.

Decir, lo que se dice dice decir, no dicen mucho; una y otra vez, como un ruego, como la expresión de un deseo, repiten el versículo 2. La belleza está, primero, en las notas que el genio de la polifonía de la época de la Contrarreforma compuso para ese versículo; después, en cómo interpretan la partitura esas magníficas ocho voces.

Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594) era hijo de las ideas que sacó adelante el Concilio de Trento. De hecho, su impulso inicial se debió al obispo de la ciudad que compartían y, cuando al obispo, luego cardenal, le nombraron Papa, este le pidió al compositor que fuera con él a Roma. El caso es que cuando andaba por la treintena, Palestrina ya gozaba de una extraordinaria reputación como músico.

Hoy, creyentes practicantes y agnósticos convencidos disfrutamos de sus composiciones, porque, independientemente de las palabras que digan quienes cantan (si es que alguien las llega a entender), la música resulta tan acogedora, tan envolvente, que nos sentimos bien dentro de ella.

Y ya que salen las palabras, el libro de los Salmos es un hermoso libro desde el punto de vista literario. No es necesario practicar ninguna creencia religiosa para disfrutarlo.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

sábado, 1 de noviembre de 2025

EL CIELO NOCTURNO, NOVIEMBRE 2025

NGC 6960 -  Copyright: Brian Meyers. Fuente: NASA.
 

#cielonocturno

PLANETAS: Mercurio podrá verse los 4 o 5 últimos días del mes apareciuendo por el E. Venus es visible al amanecer cuando sale por el E, pero a medida que avanzan los días va aparewciendo cada vez un poco más tarde, hasta que al finalizar el mes desaparezca. Marte no podremos verlo porque está ya muy próximo a la posición que ocupa el Sol desde nuestro punto de vista. Júpiter es el planeta que domina la noche de noviembre, pues se ve desde que hace su aparición hasta que comienza el nuevo día. Saturno es visible durante la primera mitad (si tenéis la oportunidad de verlo a través de un telescopio, podréis comprobar que sus anillos están colocados estos días de forma perpendicular a la Tierra, lo que hace que se vean como una delgadísima línea).

LUNA: 5 de noviembre, luna llena; 20 de noviembre, luna nueva.

LLUVIA DE ESTRELLAS: 

Táuridas Norte12 de Noviembre de 2025, 12:52 (20 de Octubre al 10 de Diciembre)03h 53.5m, 22° 04.4'5
Leónidas17 de Noviembre de 2025, 18:26 (6 de Noviembre al 30 de Noviembre)10h 09.4m, 21° 52.6'15
α-Monocerótidas21 de Noviembre de 2025, 18:43 (15 de Noviembre al 25 de Noviembre)07h 49.3m, 00° 56.2'Var
Oriónidas Noviembre28 de Noviembre de 2025, 09:13 (13 de Noviembre al 6 de Diciembre)06h 05.4m, 15° 59.8'3

SATÉLITES ARTIFICIALES: Para saber dónde y cuándo mirar, consultad aquí.

Feliz observación.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

THOMAS HARDY (una breve selección)



DEJADME QUE DISFRUTE DE LA TIERRA

I

Dejadme que disfrute de la tierra, aun consciente
de que aquella gran Fuerza, creadora de todo,
cuando hizo con sus manos su atractiva belleza,
no tuvo entre sus fines pensar en mi placer.

II

Se cruza en mi camino una mujer hermosa,
que para mí no tiene ni palabras ni gestos;
mas yo me haré un embrujo de su aire despectivo
y ensalzaré los labios que míos no habrán de ser.

III

De viejos manuscritos con sentidas canciones
que brotaron de escenas y ensueños ignorados
yo extraeré arrebatos, como si fueran míos,
pese a estar bien consciente de que son obra de otros

IV

Y algún día en el futuro, al mismo Paraíso
y hacia todos sus santos —suponiendo que existan—
alzaré desde lejos unos ojos alegres
aun sabiendo que allí no hay sitio para mí.






EL GAMO ANTE LA CASA SOLITARIA

Afuera, en las tinieblas, alguien mira
a través del cristal de la ventana
desde la blanca sábana aterida.
Afuera, en las tinieblas, alguien mira
cómo, en vela, aguardamos la mañana
junto a la lumbre de la chimenea.
No alcanzamos a ver esos dos ojos
que nos contemplan desde la intemperie
y reproducen los destellos rojos
del fuego. No advertimos esos ojos,
ojos maravillados, rutilantes,
y sus pasos furtivos, vacilantes.





EL ACANTILADO DE BENNY


    I
Oh, el zafiro y el ópalo de este errante mar de occidente,
y una mujer en lo alto con el cabello al viento cabalga sonriente,
la mujer que amé tanto y que me amó fielmente.


    II
A nuestros pies el rugido continuo y las lejanas olas de la mar
semejaban un cielo inferior, engolfado en su propio palpitar,
mientras reíamos alegres en aquel mes de marzo que no podré olvidar.




    III
Una pequeña nube nos ocultó, y brotó una lluvia irisada,
y se tiñó el Atlántico de una imprecisa y leve pincelada,
luego salió de nuevo el sol y de un tono purpúreo quedó la mar bañada.


    IV
En su profunda y abisal belleza aún el viejo Beeny ocupa bajo el cielo su lugar,
pero ella y yo el próximo mes de marzo no volveremos allí de nuevo a pasear,
ni las dulces palabras que dijimos se volverán a escuchar.


    V
Pues aunque todavía la abisal belleza se alza en aquella agreste ribera de occidente,
la mujer, a la que el pony llevaba a paso de andadura está ahora ausente,
ya no sabe de Beeny ni le importa y no volverá a reír jamás alegremente.





DESPUÉS


Cuando el Presente cierre sus puertas tras mi paso
y, cual recién hilada seda, las tiernas rosas
de mayo acune el viento, ¿dirá el vecino acaso:
“Era de los que suelen apreciar estas cosas”?


Si es al ocaso y cruza sobre el denso follaje,
como en un parpadeo, un halcón por la umbría
y se posa en la zarza que el oraje,
pensará quien lo vea: “También él lo vería”


Si fuera en noche cálida y de falenas clara,
cuando el erizo corre furtivo por el prado,
tal vez alguien dijera: “Porque nadie dañara
a estas pobres criaturas veló, y poco ha logrado”


Si al oir que he partido, junto al umbral se quedan
contemplando los astros en el cielo de invierno,
¿pensarán los que ver mi rostro ya no puedan:
"Fue alguien que meditó sobre el misterio eterno"?

Y cuando por mí doble la campana al ocaso
y a su repicar se una de la brisa la charla,
cual de un nuevo tañido, ¿oirán decir acaso:
"No la puede oír ya, mas solía escucharla"?

 



        HAP * 

Si al menos algún dios vengador me llamase 
y desde el cielo, riéndose, me hablara: 
«¡Sabrás, cosa sufriente, que tu pena es mi éxtasis, 
tu pérdida de amor mi renta de odio». 

Entonces, retorciéndome, resistiría, 
y moriría endurecido 
por esta sensación de ira inmerecida, 
y en calma, puesto que alguien con más poder que yo 
me impone su deseo de hacer verter mis lágrimas. 

Pero no. ¿Por qué muere la alegría, 
por qué nunca florece la mejor 
esperanza sembrada? Hasta al sol y a la lluvia 
obstaculiza este grosero azar, 
y el Tiempo jugador echa a los dados 
lamentos y alegrías... En mi peregrinaje 
este Hado ciego pronto hubo arrojado 
tanta felicidad como dolor. 

1866 

* Hap es un nombre masculino y a la vez significa azar. Además posee la raíz de happy —feliz—. Todas estas connotaciones están en el nombre del hombre que habla en el poema.



        ELLA EN SU FUNERAL 

Le llevan al lugar de su reposo, 
en lenta procesión, con suavidad. 
Lo sigo desde atrás como una extraña: 
ellos son su familia, yo su amante. 

Sin cambiarme el vestido de colores 
y en compañía de tan tristes lutos. 
Pero los ojos de ellos lo rodean 
sin mostrar pena alguna, en tanto a mí 
el pesar me consume como un fuego. 

1867



        A UNA DAMA 
Ofendida por un libro del escritor 


ESTA página mía está exiliada, 
—condenada quizá a no rozar nunca 
tu cómoda almohada, 
ni a despertar tu Sí tan bien dispuesto 
como antes, ni a lograr 
tu amable voto de confianza en mí. 

Siendo de natural tan receptiva, 
imagino que, tal como a las llamas 
las destierra el crepúsculo, mi imagen 
sombría, deformada por otros menos francos, 
pierde por fuerza su lugar en ti. 

Sea. Ya soporté cosas así. 
Permite que los sueños 
—de mí los tuyos y de ti los míos— 
a diario disminuyan, que su espacio 
lo ocupen pretenciosas claridades: 
hasta que forme parte de ti sólo en destellos, 
y después en lejanas y débiles visitas, 
y después todo cese. 
La Verdad será siempre la Verdad.


        
        ME MIRO EN EL ESPEJO 

Me miro en el espejo 
inspeccionando mi menguante piel 
y digo: “Quiera Dios 
que hasta tal delgadez 
mi corazón se hubiese reducido”. 

Entonces, 
sin pena alguna por los corazones 
que crecieron distantes para mí, 
podría esperar solo, resignado, 
mi infinito descanso. 

No obstante, el Tiempo, para mi aflicción, 
me quita y, a la vez, me deja resistir 
y sacude al crepúsculo este frágil andamiaje 
con pulsaciones propias de los mediodías.



        UNA-ESPOSA EN LONDRES 
                (Diciembre 1899)  

        
ESTÁ sentada entre la niebla sucia 
que sube de la calle junto al Támesis, 
donde un farol, igual que un cirio o moribundo, 
de una tenue luz fría.

        II 
Un crujido de pronto, un mensajero 
que golpea la puerta, 
las últimas noticias en su mano. 
Aturde comprenderlas, de tan breves
él ha caído en las lejanas 
Tierras del Sur 

        III
Es el día siguiente: con niebla aún más densa
llega y se va el cartero: hay una carta 
cuyas lineas revelan, a la luz 
parpadeante del fuego, 
el trazo de su mano, la que ahora
ya conoce el gusano.

        IV
Escrita con firmeza, rebosante
de esperanza ante el próximo retorno,
de paseos domésticos para ir
al lago, a las colinas en verano
y, paseando, aprender un nuevo amor.




        SU INMORTALIDAD 

     I 
LA parte más sutil de alguien que ha muerto 
la he visto relucir en fieles corazones 
privados de su vida. Entonces yo me digo: 
«Esto debe de ser su inmortalidad». 

     II 
Las estaciones iban desgastándose 
y su alma no cesaba de vivir en sus vidas. 
Pero su claridad ya no era tanta 
como cuando le ví por vez primera. 

     III 
Sus compañeros de generación 
murieron todos, y yo busqué entonces 
la persona en los nuevos corazones. 
La encontré, por desgracia, convertida 
en un maniquí flaco y espectral. 

     IV 
Últimamente, ahora viejo y frío, 
me pregunto si aún queda algo suyo 
que no se haya perdido; y hallo en mí 
sólo una chispa débil que agoniza 
en medio de una gran oscuridad.
 
Febrero 1899



        IN TENEBRIS I
'Percussus sum sicut foenum, et aruit cor meum' - Ps. CI


El invierno se acerca.
Pero no me es posible soportar
de nuevo mi dolor por una pérdida:
uno no muere por segunda vez.

Huyen los pétalos.
Ya que esto sucedió en otra ocasión, 
esta aislada escena 
no puede ya angustiarme.

Se desmayan los pájaros de espanto: 
no habría de perder la vieja fuerza 
en la negra extensión, solitaria y helada. 
¡La fuerza que ya huyó hace tanto tiempo!

Pardas y grises se hielan las hojas,
pero en esta estación los amigos no pueden, 
como antaño, cambiar por nada el frío.

Las tempestades pueden hacer daño, 
pero amar no podría hacer sufrir 
de nuevo en este año al corazón 
de quien ya no tenía corazón.

Negra es la toga de la noche.
Pero la muerte nunca asustará 
a quién, ya más allá de toda duda, 
sin esperanza espera.



        EN EL OJO DE LA MENTE

ESTO una vez fue su ventana
y, junto a ella, la brillante luz
de una vela llamándome con señas,
diciéndome «aquí estoy» desde allí dentro.

Ahora como entonces yo la veo 
moverse en el cristal, pero es tan sólo 
su fantasma guardado en mi cerebro.

Centro de mi visión, ella va a todas partes: 
los cambios desvanecen los paisajes 
pero ella sigue en mí.

Forma tan dulce y tímida, querida, 
¿quién podría negarte?
No deseé jamás, ni una vez sola, 
arrojar lejos tu fantasma, amada.


        EN EL ALUMBRAMIENTO

EN medio de la noche,
para comunicarme malas nuevas, 
vino a hablarme el espíritu 
pálido y desgastado de mi madre.

"Hija mía, estás llena de alegría
por este inoportuno niño que tú amamantas. 
Los hombres, a través del ancho mundo, 
pueden buscar sin hallar nunca —piensas— 
ningún otro tan rubio".

"Esta medianoche, querida, el tiempo alumbra 
miles de niños rubios, también raros y hermosos, 
miles que el Alto Cielo
condena de antemano a fracasar,
aun siendo igual de claros, de buenos, de sumisos.

"Tu cariñosa hazaña es una fuente 
de extasiados temores y esperanzas, 
de un inocente orgullo maternal 
que prepara en la triste humanidad 
más caminos, aún, para las lágrimas.

"Como tú soñé yo cuando extendía 
la vida para mí su rayo matinal. 
Más tarde el panorama fue distinto..." 
Tales son los extraños pensamientos 
que me comunicó mi madre muerta.



        EL HOMBRE QUE MATÉ

"AMBOS seguramente coincidimos
en antiguas posadas.
Debimos de sentarnos a regar 
con generosidad unos bocados.

"Pero en las filas de la infantería, 
frente a frente mirándonos, 
le disparé, como él también a mí, 
y le maté en su puesto.

"Disparé a muerte
tan sólo porque era mi enemigo. 
Un enemigo malo, desde luego:
esto está claro, aunque de todos modos

"también pensaba que, probablemente, 
se alistó sin pensarlo, como yo.
Que estaba sin trabajo, y que había vendido 
las ropas. Y no había más por qué.

"Curiosa, extraña guerra: tú derribas
a un compañero al cual hubieses invitado 
si hubiera habido un bar,
o con media corona le hubieses ayudado".

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).