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| Fauno descubriendo a una mujer. fuente: Museo Reina Sofía. |
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| Fuente: Wikipedia |
"El espacio puede tener un horizonte y el tiempo un final, pero la aventura del aprendizaje es interminable". Timothy Ferris. La aventura del Universo.
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| Fauno descubriendo a una mujer. fuente: Museo Reina Sofía. |
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| Fuente: Wikipedia |
| Joven mártir cristiana. Fuente y sitio original: Museo del Louvre. |
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| Judith con la cabeza de Holofernes, Cristofano Allori. Fuente: Wikipedia. |
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| Self-Portrait with Patricia Preece. Fuente: The Fitzwilliam Museum. |
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| Rosa Bonheur, 1898. Fuente: Wikipedia. Original en el Metropolitan. |
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| La gran bañera. Fuente: Wikipedia |
Con este óleo de Pierre Bonnard (no confundir con Léon Bonnat) finalizo esta serie dedicada a retratos de amantes. La serie podría haber continuado mucho más allá, pero creo que la media centena es un número redondo para finalizar y también es un número suficientemente significativo como para intuir que prácticamente no ha habido artista que no haya dejado recogida de alguna manera la persona amada, ya sea en rápido boceto, fotografía, consistente escultura o simbólico lienzo.
Bonnard, tras sus inicios en el modern style, se convirtió en el pintor de escenas íntimas, especialmente y casi de manera obsesiva, de desnudos femeninos en torno al baño. También dedicó gran atención a las plazas y bulevares parisinos, a los cafés, a las casa de campo y a los ramilletes de amapolas, sin olvidar el cartel publicitario, del que fue un auténtico maestro y el que le proporcionó buena parte de sus ingresos.
Pierre Courthion, estudioso y admirador de la obra de Bonnard, ha dejado escrito sobre su: En su arte, el incesante elogio de la mujer, cuyos atractivos se reflejan en espejos, es como un mal necesario. La incomparable sensibilidad de Bonnard está hecha de resguardada ingenuidad. Este hombre de rostro dulce, un poco soñador, de mirada escrutadora, ha sabido conservar en su pintura la nota matizada, efusiva, deslumbrante, y ello hasta el final, hasta el momento en que ya no puede distinguirse entre, sol, mar y cielo, y todo queda confundido en la magia del color (Bonnard, peintre du merveilleux).
La mujer representada una y otra vez en sus lienzos y bocetos es Maria Boursin, con quien se casó en 1925, después de llevar casi treinta años de convivencia, aunque anteriormente ya había habido otra musa en la obra de Bonnard. Ella, M. Boursin, además de ser la musa y la modelo principal de Pierre, se dedicó también a la pintura.
Para quien guste del cine: Bonnard, el pintor y su musa recoge bien el ambiente artístico en que se movieron durante aquellos años en París, pero, sobre todo, se centra en la relación sentimental entre ambos, relación a la que se añade en 1920 Reneé Monchaty, quien acabará suicidándose.
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| Fuente: Wikipedia |
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| La geule de bois (la resaca). Harvard Art Museum. |
| #retratosdeamantes |
Toulouse-Lautrec (1864 -1901) era hijo de aristócratas y, por lo tanto, no necesitaba trabajar para poder vivir. También era hijo de primos y esto, junto a sus desgraciadas caídas de caballo —en cada una de ellas se rompió una pierna distinta—, seguramente afectó a su discapacidad física. Sus padres le animaron a pintar y dibujar como actividad que pudiera ofrecerle ciertas satisfacciones y alegrías. La afición caló y con el apoyo de su tío Charles y varios pintores amigos de la familia fue a vivir a París en 1881 en busca de una mejor formación. A sus padres no les agradó mucho cuando descubrieron que su inspiración y su temática como pintor procedía del libertino mundillo de Montmartre.
Lautrec se sentía a gusto en el ambiente de los cafés, cabarés y burdeles del barrio parisino. Su personalidad extrovertida y arrolladora, más la gran habilidad con los lápices, hizo de él un personaje popular en ese medio. Su obra dio a conocer a muchos de los variopintos personajes que se movían en ese ambiente. Y allí estaba Suzanne Valandon (1865 - 1938), hija de una lavandera, quien se convirtió en favorita de artistas como Puvis de Cavannes o Renoir.
Ella vivía con su madre en el mismo edificio donde vivía Lautrec y, posiblemente, de ahí vino el conocimiento y la relación. También es posible que la pintura esté realizada en el propio apartamento de Lautrec, pues se sabe que tenía una mesa de café como la que aparece en el retrato.
Fuese esto como fuere y aunque Lautrec se rodeó de la compañía de numerosas mujeres, generalmente prostitutas, no se sabe si llegaron a tener relación como amantes, si bien sus biógrafos dan por bueno que ella llegara a ser el único amor auténtico de él. Lo cierto es que cuando su madre y ella tramaron una amenaza de suicidio para empujarle al matrimonio, él cortó la relación.
No entro en la biografía de ella porque más adelante tendré ocasión de hacerlo, pero no como modelo, sino como la artista importante que fue y que recogió a sus amantes en su obra. Pero de eso me ocuparé en otra entrada.
No quiero cerrar esta sin destacar la técnica pictórica tan característica del de Albi, nombrada por algún estudioso de su obra como verduras picadas. Se trata de una pincelada rápida, nerviosa, de una viveza extraordinaria, que revela la rapidez con que pintaba y, por tanto, la capacidad para recoger con unos cuantos trazos la escena que se nos presenta ante la vista.
Un breve comentario sobre la misma en la página del MOMA dice lo siguiente:
Encargado de crear un monumento para un notable pacifista, el escritor francés Henri Barbusse, Maillol concibió la escultura como una obra sobre el tema de la guerra: una mujer apuñalada por la espalda y cayendo. Cuando el encargo fracasó, transformó la idea en El Río. Alejándose de las convenciones habituales de la escultura monumental, la figura yace a ras de suelo y descansa aparentemente de manera precaria sobre el pedestal, incluso colgando por debajo de su borde. Girando y girando, sus brazos alzados sugieren la presión de una poderosa corriente, esta mujer es la personificación del agua en movimiento.
Este comentario nos sitúa muy bien ante el contenido propio de la obra y nos proporciona una información interesante sobre la manera de aprovechar un material ya elaborado al que, con la sencilla fórmula de cambiar el título, se le hace variar de forma rotunda la idea de la que era portador.
Tan interesante como el significado que pretende transmitir, me ha parecido esta anécdota que recoge la Historia universal del arte (Salvat, 1992, p 35): Periódicamente, la modelo que posó para Maillol durante diez años hasta su muerte en 1944 acudía a los jardines de las Tullerías, donde estaban dispuestas sobre los céspedes dieciocho obras del maestro, para sacar brillo con un producto de limpieza a sus propias formas en bronce expuestas a la intemperie y a los agravios de las palomas.
En esa Historia... no nos dicen quién fue la modelo, sí, en cambio, cualquier pequeña biografía o, incluso, la misma entrada que Wikipedia dedica al artista francés: Dina Vierny (1919-2009), Dina Aïbinder, nacida en Chisináu, antigua Bessarabia, Moldavia en la actualidad. De allí salieron sus padres con ella cuando tenía siete años para huir del régimen estalinista.
En 1934, en París, por mediación del arquitecto Dondel, a quien le había parecido que ella y las estatuas de mujeres de Maillol tenían un gran parecido, entraron en contacto la adolescente y el artista. Él tenía setenta y tres años; ella quince. Desde entonces, Dina se convirtió en la gran musa del escultor. Pero no queda ahí la cosa. El poder expresivo de las rotundas formas desnudas de la joven, sirvieron también para que Matisse, Bonnard y el propio Maillol "recuperaran la inspiración", según reconocieron ellos mismos.
Maillol tuvo en cuenta la edad de la modelo y preparó una mesa de estudio en la misma sala, de tal forma que entre posado y posado pudiera atenderlos. Después de acabar la enseñanza secundaria, se matriculó en la facultad de Física y Química de la Sorbona. Durante la Segunda Guerra Mundial fue arrestada por la policía francesa cuando la descubrieron cruzando la frontera con España —ayudaba a que antifascistas en peligro huyeran del territorio galo—. Maillol pagó un abogado para conseguir que la dejaran libre y posteriormente la convenció para que se refugiara en casa de Matisse, pues la habían clasificado como de "raza judía".
Después de la guerra y del fallecimiento del artista, el hijo de este, le encargó la gestión y cuidado de la obra de su padre. Aconsejada por Matisse, trabajó como galerista. En los años 60 solicitó al ministerio de Malraux la restauración de una escultura que había en el jardín de las Tullerías, cosa que se hizo, y el propio Malraux le propuso instalar allí mismo las esculturas de gran tamaño. El fotógrafo Doisneau recogió con su cámara el acontecimiento.
En 1983 creó la Fundación Dina Vierny, fundación que más adelante se encargaría de poner en marcha el Museo Maillol, abierto al público en 1995.
Dina Vierny y Aristide Maillol nunca fueron amantes en el sentido físico de la palabra. El amor tiene muchas maneras de manifestarse. Una de ellas es la simpatía y el agradecimiento mutuo. Tal vez eso que en un sentido lato podemos entender como amor platónico.
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| Jeanne Hébuterne con jersey amarillo. Modigliani. Fuente: Guggenheim NY |
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| Peter saliendo de la piscina de Nick. Fuente: National Museums Liverpool. |
La persona que aparece saliendo de la piscina es Peter Schlesinger, a la sazón estudiante de arte, que es por lo que Hockney le conoció, pues entonces era profesor en la Universidad de Los Ángeles. El estudiante tenía 18 años y el profesor 28 y comenzaron una larga relación. Durante la misma, Schlesinger fue, como suele ser habitual en estos casos, modelo y musa del artista. Como curiosidad, Retrato de un artista (Piscina con dos figuras), en la que aparecen ambos, se vendió en 2018 por más de 90 millones de dólares, la pintura más cara vendida de un artista vivo hasta hoy.
El cuadro que tenemos arriba nos muestra una piscina comunitaria de un bloque de apartamentos de una calle de Hollywood. Ahí estaba la residencia del galerista Nick Wilder, amigo de Hockney. El novio de Hockney, Peter Schlesinger, es la figura desnuda que sale de la piscina. Para componer su figura, el artista utilizó una fotografía polaroid que había tomado anteriormente y en la que el joven Peter aparecía desnudo apoyado en el capó de un coche. De hecho, el formato de la pintura evoca deliberadamente el de la fotografía. La idea de dejar un borde de lienzo sin imprimación, según Hockney, era dar a la imagen un aspecto más pictórico. Con eso quería enfatizar el proceso de creación de imágenes y el artificio que implicaba crear una ilusión.
Un dato: cuando Hockney ingresó en el Royal College of Art, en 1959, la homosexualidad era ilegal en el Reino Unido. No se despenalizó hasta 1967, y parcialmente. No obstante, Hockney siempre manifestó su identidad personal y artística como perteneciente a la comunidad homosexual y halló aceptación e inspiración en lo que entonces era la subcultura homosexual de Londres y, posteriormente, en el ambiente más liberal que encontró en Nueva York.
Así, pues, Hockney se convirtió en un pionero de la temática gay, si bien antes de manifestarse a través de sus trabajos pictóricos, lo había hecho por medio de grafitis en los baños públicos, más anónimos y más protegidos, aunque conocidos por su círculo de amistades. Posteriormente, pasó a expresar su sexualidad en una serie de grabados dedicados al poeta griego homosexual Cavafis. Sobre este trabajo dijo: Lo que hay que recordar sobre algunas de estas imágenes es que eran en parte propaganda de algo que, en mi opinión, no se había propagado como tema: la homosexualidad.
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.
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| Fuente: Wikipedia |