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martes, 17 de febrero de 2026

CONCEPCIÓN DE LA FILOSOFÍA (y 5), por Jaime Aspiunza

Se cierra aquí la exposición de Jaime Aspiunza sobre:


Concepción (mía) de la filosofía 


Cómo salir del mito:

1. Hay que aceptar que tenemos un entender preconceptual en el que se apoya el uso de los conceptos que se predican de las cosas.

2. Ese entender es el de un ser humano que trata con las cosas y, por tanto, se ocupa de entenderlas, de hallar su sentido partiendo de objetivos, necesidades, propósitos y deseos, en parte impuestos por la realidad, en parte revelados en nuestro hacer, en nuestra lucha.

3. Ahora bien, el lugar originario e insoslayable de este dar-sentido preconceptual está en nuestro trato corpóreo con el mundo; es decir, en nuestro cuerpo vivo, en acción, que se encuentra con una presencia ineludible de sentido, por confuso o erróneo que pueda ser.

4. Tenemos –eso sí– la capacidad de salir de ese modo original de inserción en el mundo, y aprender a ver las cosas de manera desinteresada, en términos universales, lo más objetivamente posible, que diríamos. Ahora bien, este modo es derivado, el otro es previo y general. — Tanto el cuerpo como su implicación con el mundo nos imponen una dependencia que es ¡genérica, del género humano –y genética–, no conceptual! (Sea dicho esto contra quienes creen que vivimos encerrados en una cárcel de lenguaje sin salidas.)


Vayamos, por último, al asunto de la verdad, directamente relacionado con la cuestión del subjetivismo y, por otro lado, una de las cuestiones, o, mejor, la cuestión por antonomasia de la filosofía.

Cuando digo «la verdad», no me estoy refiriendo a ninguna verdad única, y para colmo, mistérica, que gobernara y enderezara nuestro mundo. — Me estoy refiriendo a la noción de «verdad».

Hubo tiempos en que las verdades se creían eternas. Hoy se habla más bien de descubrimiento o de creación de la verdad; suelen ser por ello más históricas que otra cosa. Los griegos empleaban «la verdad» en forma verbal; tenían un verbo que significaba «hacer o producir la verdad». Nosotros no tenemos más que un sustantivo, aunque lo empleemos como un adjetivo: a lo que es verdadero le decimos «verdad».

Pues bien, lo primero que debe decirse al respecto es que la verdad es el presupuesto fundamental del ser humano: hay verdad en tanto que hay existencia humana.

Cuando unas palabras nos dicen algo verdadero nos llevan directamente a la realidad: nos la muestran, nos la dan a ver. Este es un fenómeno en todo momento observable: las palabras verdaderas nos descubren la realidad.

Se vislumbran ahí dos niveles de verdad: las palabras verdaderas y la realidad descubierta. Por eso, tradicionalmente se entendía que la verdad estaba en la correspondencia entre lenguaje y realidad. — Ahora bien, esa verdad dicha, de las palabras, verbalizada no es más que una forma derivada de la verdad, puesto que antes de la verbalización está el descubrimiento.

Así, Heidegger insistirá en que la verdad es la capacidad de descubrimiento del ser humano. La verdad es la realidad descubierta de un modo determinado, desde una perspectiva concreta. — Repito, desde la perspectiva no-dualista del ser-de-mundo, el ser humano descubriendo y la realidad descubierta son, en principio, uno y lo mismo.

Estar-en-el-mundo –lo veíamos– es estar descubriéndolo (y encubriéndolo), pues la percepción nos aporta verdad y no-verdad. Más allá (o más acá) de la verdad simplemente lingüística, en el ámbito de la percepción y la acción, esto es, en la existencia conviene resaltar un par de rasgos:

a) el carácter activo de la verdad: descubrir el mundo es un proceso, una actividad, un esfuerzo y una lucha; Heidegger hablará de «producir y cuidar la verdad», ya que las verdades también pueden ir mistificándose.

b) hay modos bien diversos de la verdad: desde la ciencia, donde queda más a las claras lo que pueda ser verdad, y que se suele tomar como modelo y criterio, hasta las verdades de la existencia personal: ¿qué es lo que yo necesito ahora, en este momento de mi vida?, cosa que solo yo puedo saber. Entre medio, las verdades de la medicina, de la psicología, del gusto, de la literatura, del arte…, que ¡no son verdades fácticas!


En definitiva:

1) Verdad es lo que nos permite entender mejor el mundo. — Así, por poner un ejemplo, sabemos que la realidad tridimensional no puede transponerse directamente a las dos dimensiones del cuadro, de la pintura; y sabemos que se han utilizado a lo largo de la historia diversos artificios para lograrlo –la perspectiva renacentista, la mirada impresionista o la pintura «objetiva» de Cézanne–; dichos artificios son maneras de reproducir la realidad en la pintura: nos ayudan a ver la realidad aunque obviamente no son copias de ella. Al pasar de uno al siguiente, salimos de un marco de referencia previo o establecido, y entramos en una «nueva verdad», que, naturalmente, siempre será parcial, perspectivista.

2) La percepción de ese fondo que hace posible que tratemos con cualquier cosa es sin palabras, capta la verdad antes de ponerle palabras.

3) La certeza, que desde Descartes pasa por ser un criterio de la verdad, tiene poco que ver con ella; la certeza psicológica, la convicción personal no tienen nada que ver con la verdad. — Podemos –y solemos– estar absolutamente convencidos de cosas por las que pondríamos «la mano en el fuego», y al instante siguiente, tras prueba en contrario, la convicción y la certeza se han desinflado, desvanecido de modo tan convincente que parecen no haber tenido jamás lugar.

4) El tópico «cada uno tiene su verdad» vale, por lo tanto, como mucho, en las verdades relativas a la propia existencia. Se suele aplicar, sin embargo, a los juicios psicológicos, morales, estéticos o políticos, en cuyo caso muchas veces significa simplemente «opinión»: «cada uno tiene su propia opinión», no su verdad.

En ocasiones sirve solamente para evitar escuchar, tener que pensar, cambiar de ideas, decepcionarse uno mismo. Esgrimen la «verdad» como un aparato de fuerza.

5) Pensemos en el caso, habitual, de dos opiniones diferentes y aun contrarias acerca de una persona: una positiva, la otra negativa: caso que se suele solventar con el dictamen de «¡es tan subjetiva la opinión acerca de las personas!». — Y, sin embargo, puede que se trate, no de dos opiniones poco fundadas, sino de dos verdades sostenibles a un tiempo, aunque parezcan contradecirse.

Si atendemos al proceso completo de descubrimiento de dichas verdades, es probable que salga a la luz que en uno de los casos efectivamente la persona juzgada se ganó una calificación positiva, mientras que en el otro el juicio con que se la descalifica también fue justamente obtenido. Es decir, alguien puede ser agradable en una situación, y desagradable en otra, con todos los grados intermedios posibles. — De ahí el que dos juicios contrarios puedan ser perfectamente verdaderos, sin que «la verdad» sea algo radicalmente subjetivo. — ¡Y qué diferente es creer que todo es cosa nuestra, de nuestro caprichoso gusto, o descubrir que una persona puede ser, según el caso, así o asá!

6) La verdad, ahora, implica el proceso completo de desencubrimiento, no solo su resultado final puesto en palabras. Dicho de otra manera, es perspectivista: desde un punto de vista determinado en una situación determinada.

La expresión lingüística de una verdad es siempre un resumen que obvia elementos del contexto. No hay que olvidar, por tanto, esa situación sin palabras, existencial, puesto que es esa la que la verdad lingüística quiere transmitir.

En definitiva, y a modo de recordatorio práctico: el lenguaje es siempre contextual; si queremos que nos digan aquello a lo que apuntan, a las palabras concretas que oímos hay que buscarles siempre su contexto. — Salvo en los horarios y en las recetas de repostería, no debería aplicarse la literalidad en nuestras vidas. Mata.


Jaime Aspiunza, San Sebastián, 27 de enero de 2026


***

Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

sábado, 8 de octubre de 2022

EL FECUNDO RUMOR DE LAS MIRADAS

Para Irene, porque sé que al menos un poema le va a gustar mucho.
Para cuantas personas disfrutan con el arte y la poesía al mismo tiempo.

El caminante sobre el mar de nubes. C. D. Friedrich. Fuente: Wikipedia.

#elfecundorumordelasmiradas


El fecundo rumor de las miradas es el nuevo poemario que hago publico y dejo enteramente libre a disposición de quien quiera leerlo. Se trata de una reflexión en torno al arte para la que he tomado como referencia algunas imágenes extraordinariamente conocidas. No todos los poemas tienen un referente visual. Así, por ejemplo, cuando se refieren a un movimiento o un estilo. La inmensa mayoría son obras pictóricas, pero no todas. 

Lo dejo a disposición de quien tenga algún interés, porque difícilmente iba a poder aparecer en papel por cuestiones técnicas y de reproducción. En cualquier caso, todas las imágenes que aparecen en el poemario llevan la indicación exacta de su procedencia y todas son de dominio público.


En el deseo y la esperanza de que os guste.




PRELIMINAR



Este librito nace del impulso espontáneo de mirar y del deseo de ver más allá de formas y apariencias. Es un tributo de admiración y una tentativa de comprensión. Surge de la mirada propia, pero es deudor de la mirada de otros muchos ojos.

Vivimos en un tiempo determinado y en él se justifica y desenvuelve nuestra forma de ver. Otro tanto ocurre con el concepto de belleza. Las interpretaciones pueden ser múltiples, poliédricas, inagotables. Tal vez debamos asumir algún día que arte es lo que un artista hace. O no.

La expresión artística surgió formando un todo con las creencias más íntimas, trascendentales y metafísicas. El arte no era disociable de la magia, del mito ni de la religión, y servía, dicen, como elemento de cohesión social. En torno a un gesto, una representación, un rito, se aglutinaba un grupo.

Hoy, quizá, no estemos tan lejos de aquellas ceremonias, y aunque difícilmente podamos retomar el idealismo platónico donde verdad, belleza y bondad coincidían en algún punto, una cierta nostalgia del primitivismo soñado parece empujarnos a la añoranza de lo que nunca existió.

Hay formas distintas de comprender y explicar lo que existe. La intuición artística y su manifestación arrojan una mirada poderosa sobre lo que somos y nos rodea. A veces estamos dentro, a veces estamos fuera; pero seguimos mirando, interpretando y aprendiendo.


***


Путин, немедленно останови войну!

martes, 27 de septiembre de 2022

LA LUNA, SÍMBOLO DE TRANSFORMACIÓN, de Jules Cashford

Editorial. Traducción: Francisco López Martín.

¿Qué hay en ti, Luna, que mueve
mi corazón con tanta fuerza?

                 John Keats. Endymion, III, vv 143-144.

En principio, este hermoso libro se ocupa extensa y sabiamente de la mitología, pero va más allá de eso. Jules Cashford —por cierto, traductora de los Himnos homéricos al inglés—, ciertamente, bucea y exprime con una enorme erudicción todas las mitologías que han surgido en la historia de la humanidad en todos los puntos del planeta sobre la Luna, pero no se queda en la simple narración del mito. Frase a frase, página a página, mito a mito, va tejiendo una bellísima reflexión sobre lo que somos. En ese trabajo tienen cabida el arte, la poesía, los estudios de Jung, las religiones, la antropología y el pensamiento filosófico. Sobre la amplitud y belleza de este ensayo podéis echar un vistazo en las primeras páginas que la propia editorial ha liberado. Por si no os da por ir al enlace, os dejo un párrafo:

Uno de los descubrimientos de la psicología en el último siglo ha sido el de mostrar que los mitos estructuran nuestro pensamiento, tanto si somos conscientes de ello como si no. Todos nosotros, en cuanto especie, cultura e individuos, tenemos un relato sobre el mundo en que vivimos, el lugar que ocupamos en él y el propósito que nos guía. Un mito, conforme al significado original de la palabra griega —mythos—, no es más que eso: un relato que intenta volver la vida transparente remitiéndola a una fuente inteligible. Puede ser consciente, autorreflexivo, y estar abierto al diálogo con otros relatos; o bien ser inconsciente, o consciente solo en cierto grado, como sucede a menudo cuando se entiende como literalmente verdadero y no sujeto a la crítica, casi siempre porque se considera justificado por la Autoridad Superior que lo ha revelado. Lo que los relatos tienen en común es que siempre son construcciones de la psique humana. Deben serlo, porque el mundo no es un hecho dado, sino algo que habitamos por medio de la interpretación. (p 21).

Un libro para amantes del pensamiento, las culturas antiguas, las mitologías y los libros hermosamente escritos, editados e ilustrados. Un libro para tener a mano y consultarlo. Un libro caro, sin duda, 58€. Pero los vale. Sus 650 páginas llenas de conocimiento deslumbrante, su formato 21x27 cms, y sus 2'5 kg de peso lo convierten en un magnífico libro de regalo... para uno mismo o para otra persona.

¡Oh Luna! Las sombras más viejas entre losárboles más viejos
sienten palpitaciones cuando tú las miras.
¡Oh luna! Las viejas ramas tartamudean un bullicio más sagrado
mientras sienten tu aérea compañía.
Tú lo bendices todo, con labios de plata
besas para devolver la vida a las cosas muertas.

                 John Keats. Endymion, III, vv 52-57. 

***


 Путин, немедленно останови войну!

viernes, 19 de noviembre de 2021

MESTIZAJES, ENCUENTROS INTERNACIONALES DE CIENCIA, ARTE Y LITERATURA

 


Vuelvo a citar a Greene
Por medio del lenguaje y el relato, el arte y el mito, la religión y la ciencia, hemos aprovechado nuestra pequeña parcela del desapasionado, incesante y mecánico despliegue del cosmos para dar voz a nuestra omnipresente necesidad de coherencia, valor y significado.

Los Encuentros Internacionales de Ciencia, Arte y Literatura vienen a reforzar ese trabajo conjunto de todas las áreas del conocimiento para dar sentido y descubrir la belleza de lo que nos rodea, ya sea visible a los sentidos o necesite la ayuda de la indagación.

Este año las ponencias correrán a cargo de Luisa Etxenike, Agustín Fernández Mallo y Javier Argüello, por parte del mundo de las letras; Elisa Garrido, Francisco González y María García Díaz, del ámbito científico.

Los Encuentros se celebrarán del 22 al 24 de noviembre en la Sala Ruiz Balerdi de Kutxa Kultur, 4ª planta de Tabakalera, a las 19:00. El aforo es limitado. Para asistir es necesario incribirse en la página web


martes, 26 de octubre de 2021

HASTA EL FINAL DEL TIEMPO

Ejemplar del KM
Brian Greene, director del Centro de Física Teórica de la Universidad de Columbia, Nueva York, busca dar respuesta al lugar que ocupamos en un universo en el que todo se rige por leyes físicas inquebrantables, incluidos los átomos que conforman nuestro ser. O tal vez sería más exacto decir que intenta hacer comprensible este todo en el que estamos sumergidos y por qué este todo ha sido capaz de crear un ser con conciencia propia, capaz de reflexionar sobre sí mismo y crear algo tan increíblemente fascinante como el arte, la religión, la ciencia, la música o la poesía. Él lo dice infinitamente mejor que yo:

Siglos de esfuerzo han arrojado luz sobre oscuros territorios de la materia, la mente y el cosmos. Durante los próximos miles de años, las esferas de iluminación se harán mayores y más brillantes. Lo que llevamos de viaje ya ha desvelado realidad gobernada por leyes matemáticas que son indiferentes a códigos de conducta, a estándares de belleza, a la necesidad de compañía, al anhelo de conocimiento y a la búsqueda de propósito. Sin embargo, por medio del lenguaje y el relato, el arte y el mito, la religión y la ciencia, hemos aprovechado nuestra pequeña parcela del desapasionado, incesante y mecánico despliegue del cosmos para dar voz a nuestra omnipresente necesidad de coherencia, valor y significado. Es una contribución temporal pero exquisita. Tal como pondrá de manifiesto nuestro viaje por el tiempo, la vida probablemente sea transitoria, y casi con seguridad todo el conocimiento que surgió tras su aparición se desvanecerá cuando encuentre su final. Nada es permanente. Nada es absoluto. Y por ello, en la búsqueda de valor y propósito, las únicas ideas relevantes, las únicas respuestas preñadas de significado, son las que nosotros mismos alcanzamos. En último término, durante nuestra breve estancia bajo el sol, la noble tarea que se nos encomienda es la de hallar nuestro propio sentido. Iniciemos, pues, nuestro viaje (p. 19, el primer capítulo entero lo tenéis aquí).

El libro es un recorrido literal desde el pistoletazo inicial del tiempo y el espacio hasta los posibles finales de todo (no os preocupéis, falta muchísimo para que eso suceda). Esto quiere decir que más o menos a mitad de recorrido estamos nosotros y aquí están, desde mi punto de vista, los mejores capítulos, los que Green dedica para explicar de manera magistral quiénes somos. Son los capítulos que llevan por título Partículas y conciencia, Lenguaje y narración, Cerebro y creencias e Instinto y creatividad. Y lo hace con una honestidad intelectual encomiable y con un aparato logístico que difícilmente podríamos imaginar en un físico: teología, filosofía, psicología, literatura, antropología, lingüística, biología, inteligencia artificial, mitología..., desde Siddhartha Gautama a Chomsky. Y lo hace con absoluta relevancia y elegancia, quiero decir que sus referencias son siempre oportunas, pertinentes y están insertas en un discurso claro y ameno, apto para cualquier persona.

A poco que os interese saber por qué hay algo en lugar de nada (Leibniz) y por qué lo que hay es cómo es (humanidad incluida), este libro os hará disfrutar tanto intelectual como estéticamente. Y no requiere ninguna formación matemática. Es, sin ninguna duda, más legible que, por ejemplo, El universo elegante.

Otra cita: Por mucho que los investigadores discutan sobre la utilidad evolutiva, su papel en la construcción de la cohesión social, su necesidad de pensamiento innovador y su posición en el panteón de los anhelos primigenios, las artes nos ofrecen el medio más evocador para dar expresión a las cosas que más nos importan, como la vida y la muerte, como lo finito y lo infinito (p 284)

sábado, 10 de julio de 2021

AVERNO, Louise Glück

Ejemplar de la biblioteca del KM.

UN MITO SOBRE LA ENTREGA


Cuando Hades decidió que amaba a aquella chica
le construyó una réplica de la tierra;
todo era igual, incluso el prado,
pero con una cama.

Todo igual, hasta la luz del sol,
pues para una joven sería difícil
pasar tan deprisa de la luz a la total oscuridad.

Pensó en introducir la noche poco a poco,
primero como sombras de hojas que se agitan.
Después luna y estrellas. Y más tarde sin luna y sin estrellas.
Que Perséfone se vaya acostumbrando, pensó él,
al final lo encontrará reconfortante.

Un duplicado de la tierra
sólo que en él había amor.
¿No es amor lo que todos quieren?

Esperó largos años,
construyendo un mundo, observando
a Perséfone en el prado.
Perséfone, la que olfateaba, la que degustaba.
Si te apetece una cosa
te apetecen todas, pensó él.

¿No quiere todo el mundo sentir por la noche
el cuerpo amado, brújula, estrella polar,
oír la respiración tranquila que dice
estoy vivo y que significa también:
estás vivo porque me oyes,
estás aquí, a mi lado; y que cuando uno se gire,
se gire el otro?

Eso es lo que sintió el señor de las tinieblas
al mirar el mundo que había
construido para Perséfone. No se le ocurrió siquiera
que allí no se podría olfatear.
Ni comer, eso es seguro.

¿Culpa? ¿Terror? ¿Miedo de amar?
Él no podía imaginarse tales cosas,
ningún enamorado se las imagina.

Él sueña, se pregunta cómo llamar a ese sitio.
Piensa: El Nuevo Infierno. Después: El Jardín.
Al final decide que se llame
La infancia de Perséfone.

Una tenue luz despunta sobre la bien trazada pradera,
detrás de la cama. Él la coge en brazos. Quiere
decirle: Te quiero, nada puede dañarte

pero cree
que es mentira, y al final le dice
estás muerta, nada puede dañarte,
lo cual se le antoja
un inicio más prometedor, más verdadero.


Eso es, Glück utiliza el terrible mito de Perséfone para indagar sobre el amor, las relaciones interpersonales, las materno-filiales e incluso sobre la verdad y la apariencia de verdad. Otro capítulo más de la creación como elemento de reflexión para intentar encontrar respuestas como si fuera el deber / del artista crear / esperanza, pero ¿a partir de qué? ¿de qué? Pero, claro, a veces las palabras fallan y, siendo como es el único instrumento de la poesía, tendremos que recurrir a la Belleza: / la sanadora, la maestra... La belleza no del arte, que es humano, como el amor, y también falla, sino la de la naturaleza.

Glück aprovecha el mito, colectivo y personal, para nutrir su imaginación y reflexionar sobre lo que somos y lo que hacemos, para enfrentarse con algunos de nuestros miedos más antiguos: la soledad, el olvido, la pérdida del amor, el fracaso de la memoria, la ruptura del cuerpo y la destrucción del espíritu. No es una poeta, voy a decirlo claramente, de las que tengan reparos a adentrarse en los recovecos del sufrimiento, ni tampoco de las que se conformen con respuestas simplistas y tranquilizadoras. 

***
En cuanto a la traducción, espero que pronto podamos disfrutar de otra. La de este ejemplar tiene despistes tan engorrosos como este:


This is the moment when you see again
 the red berries of the mountain ash

Este es el momento en que de nuevo ves
las bayas rojas de la ceniza del monte


Ciertamente "ash" es ceniza, pero también es fresno, y no es una palabra rara ni un significado extraño. Y para colmo de la mala suerte, son los dos primeros versos del libro. 

domingo, 6 de diciembre de 2020

LIBROS PARA REGALAR O REGALARTE

Visor
POESÍA: 

De Karmelo Iribarren lo he leído todo, y como este es un espacio que se dedica con especial interés y cariño al género poético, mi primera recomendación es su Poesía completa (1993-2019). 

Poesía asequible a todo el mundo. A medida que pasa el tiempo, va creciendo su presencia. Iribarren se ha hecho con un estilo propio, perfectamente reconocible, que no solo tiene multitud de seguidores, sino que ha creado escuela. Es el poeta vasco en castellano con mayor más proyección y reconocimiento.

Ahora que nos metemos en campaña navideña, llevarse a casa o regalar la recopilación de poesía que ha realizado Visor es una opción inaplazable. 

Casi todos sus versos caben en 764 páginas. 22 €.





Cincotintas
DIVULGACIÓN (Astronomía):

Para iniciarse en la observación del cielo nocturno y comenzar a reconocer las constelaciones.

Sara Gillingham ha compuesto un libro muy atractivo y muy sencillo que se articula en torno a una ilustración luminosa, una característica principal, la ubicación en el cielo, cómo encontrarla sin saber nada y, cómo no, la historia mito o leyenda que le pertenece.

Desde los siete u ocho años en adelante. 216 páginas. 27,95€.






Editorial
DIVULGACIÓN (Arte):

Es año pasado Taschen sacó este título en formato pequeño: Tapa dura, 14 x 19,5 cm, 1,24 kg, 788 páginas. 15€.

Los autores, Rainer y Rose Marie Hagen, han publicado varios títulos en esta misma editorial y cualquiera de ellos es altamente recomendable. Son especialistas que saben muy bien ofrecer todo el atractivo que una obra de arte encierra, y lo comunican con un estilo moderno y muy versátil. a la altura de los mejores especialistas del Museo del Prado, que es mucho decir.

Por supuesto, la edición, a pesar de ser en formato reducido, es magnífica: mismo papel, misma calidad fotográfica, impresión excelente. Un lujo.





Editorial

ARTE/FILOSOFÍA:

La colección Centellas, de Olañeta, Editor, me encanta. Son esos libros pequeñitos y muy bien editados que se pueden llevar en cualquier bolsillo:  9,5 x 14 cm (como una cajetilla de tabaco). Están encuadernados en rústica. Reproducción de láminas a color. Este tiene 276 páginas y vale 12€.

Indispensable para amantes del romanticismo, la psicología de Carl Gustav Jung, Caspar David Friedrich y Joseph Mallord William Tunner.

El artista oficia de mediador entre el hombre y el misterio, porque tiene el don de hacerlo visible a través de su sufrida sensibilidad y de su técnica. Creo que con esta cita entenderéis perfectamente cuál es la posición estética del autor, Antoni Amaro.





Editorial
HISTORIA (Ensayo):

Julián Casanova es uno de nuestros grandes historiadores y este es su último libro publicado. 424 páginas. 21,90€.

Gran análisis del siglo que nos dejó y que nadie puede desear que vuelva. Si alguien tenía alguna duda sobre si ha sido o no el siglo que más cadáveres ha dejado a sus espaldas, no tiene nada más que leer esta obra. 

Una mirada profunda sobre los orígenes y desarrollo de esta feroz pandemia que los seres ¿humanos? llevamos inserta en nuestro comportamiento: violencia colonial y de estado, terrorismos varios, violencia sexual, limpieza étnica, genocidio... 

Un recorrido lúcido y necesario por los aspectos más terribles del ser humano.




Editorial
GEOGRAFÍA/BIBLIOFILIA/RELATOS:

Para amantes de mapas, relatos geográficos, curiosidades, anécdotas de todo tipo y descubrir errores, metiduras de pata y falsedades.

Edward Brooke-Hitching recoge un buen manojo de mitos y otras fantasías que la humanidad ha ido construyendo a lo largo del tiempo con la intención de entender mejor el mundo que habitaba. 

Muy bien editado, con todo lujo de detalles y mapas, muchos mapas para recorrer una geografía tan verdadera como inexistente. Una auténtica fuente de ideas para quienes se dediquen a la narración.

256 páginas. Formato: 19 x 24,5 cm. 24,90€.




¿PEDAGOGÍA?:

Ahora que Blakie Books ha publicado El libro de Gianni Rodari. Versos, cuentos y vidas, aprovecho para recomendar aquí el genial Gramática de la fantasía, el libro que enseñó a miles de personas que trabajaban en la educación, o en cualquier otro sitio, a divertirse inventando historias. Fuera del ámbito educativo, conozco talleres de escritura que han utilizado este libro como manual para sobrevivir.

Todos los usos de la palabra para todos me parece un buen lema, con un bonito toque democrático. No porque todo el mundo sea artista, sino para que nadie sea esclavo. G. Rodari.

Ahora está en Kalandraka. Formato: 15 x 21,5 cm. 196 pág. 15 €.

FILOSOFÍA: 

A punto de cumplir cien años, Edgar Morín se mantiene lúcido e intelectualmente muy activo. La pandemia en la que estamos sumergidos provoca esta reflexión que dirigentes políticos y creadores de opinión deberían leer con detenimiento. 

Según este pensador, la necesidad de generar un cambio es inmediata en tres esferas: la política, la protección del planeta y la humanización de la sociedad. Insiste, como lo viene realizando desde hace ya muchos años, en reconocer la complejidad del conocimiento y no simplificarlo, y para eso subraya la importancia que tiene la educación, una educación globalizadora, holística, para llegar a formar personas críticas, conscientes y solidarias, porque se necesita de la contribución de todas las partes, tendencias y pensamientos para construir un mundo mejor.

112 páginas. 14 €.

***

Por supuesto, hay miles de libros más. En este mismo blog puedes encontrar cientos de referencias y recomendaciones, algunas realizadas por librerías; otras, por mí mismo. Solo quiero terminar aconsejándote que, si encuentras en tu librería habitual algún título de Louise Glück editado por Pre-Textos, lo compres, antes de que todo este vergonzoso episodio de agentes, representantes, editoriales y dimes y diretes haga que sus títulos aparezcan en Visor.

viernes, 5 de junio de 2020

EL ORIGEN DE LA PINTURA

El origen de la pintura. Jean-Baptiste Regnault. Fuente: Wikipedia.
De entre los mitos que cuentan el origen de algo hay uno que me gusta especialmente, es el que quiere explicar cómo surgió la pintura. Fue Plinio el Viejo quien recurrió a él por primera vez y nos lo cuenta así en su famosa Historia Natural:

La cuestión de los orígenes de la pintura es oscura, y no está en los propósitos de este libro. Aseguran los egipcios, que este arte fue inventado hace seis mil años, antes de trasladarse a Grecia, es obviamente un argumento inútil. Entre los griegos, algunos dicen que fue descubierta en Sicyon, en Corinto dicen otros, todos de acuerdo en que sus comienzos fueron en una estrecha línea de la sombra de un hombre, y que así fue su principio. Para los segundos casos, usamos un solo color, monocromo se le dijo a este trabajo, después se han descubierto procesos más complicados; hoy en día la pintura monocroma todavía está en uso (Historia Natural, XXXV, 15). 

No es mi intención analizarlo, entre otras cosas porque Victor I. Stoichita lo hizo estupendamente en aquel magnífico Breve historia de la sombra, hoy agotado, y que encarecidamente recomiendo su lectura. 

Del mito me atrae especialmente la idea de mantener el recuerdo, ese impulso por recoger de alguna manera la imagen del ser amado, de aliviar la ausencia con la silueta trazada sobre un muro. 

La misma idea nos la repite Plinio un poco más adelante (XXXV, 43) cuando quiere contarnos el origen de la escultura: La primera obra de este tipo la hizo en arcilla el alfarero Butades de Sición, en Corintio, sobre una idea de su hija, enamorada de un joven que iba a dejar la ciudad: la muchacha fijo con líneas los contornos del perfil de su amante sobre la pared a la luz de una vela. Su padre aplicó después arcilla sobre el dibujo , al que dotó de relieve, e hizo endurecer al fuego esta arcilla con otras piezas de alfarería.

El mito es suficientemente atractivo como para que lo hayan recogido en infinidad de ocasiones artista de todas las épocas. Una de las obras más reproducidas y, por tanto, más conocidas, es la interpretación que de él hizo Eduard W. Daege:

La invención de la pintura. Daege. Fuente: Wikipedia.
Pero la más singular de todas cuantas interpretaciones se han realizado en la historia de la pintura es la versión irónica que Vitaly Komar y Alexander Melamid realizaron en 1982. No os asustéis:

viernes, 22 de mayo de 2020

CUENTO DE INVIERNO (EL UNIVERSO SHAKESPEARE, 29)

 
Cuento de invierno se alza sobre materiales de muy diversa procedencia. Su fuente directa es el Pandosto de Robert Greene, quien a su vez tomó la historia principal del Amadís de Grecia, del salmantino Feliciano de Silva. Pero todo esto poco importa porque Shakespeare trasciende cuanto toca y trasforma una historia un tanto anodina y sin gracia en una obra realmente novedosas.

Y algo más que novedosa es esta tragicomedia romántica o cuento caballeresco o drama al margen de cualquier género. Un Shakespeare ya maduro, que ya ha escrito obras esenciales para la literatura universal, hace de su capa un sayo, rompe con las unidades de tiempo, espacio y acción, a veces hasta con la coherencia interna de algunos personajes, y se dedica a construir, en efecto, un cuento en el que poco importa el realismo esencial de los días grises y menos aún los datos histórico-geográficos.

Cuento de invierno tiene partes claramente diferenciadas. La primera es un dramón donde la locura de los celos autoinfligidos de Leontes, rey de Sicilia, acaba con la muerte de Hermíone, esposa de Leontes, la huída de Políxenes, el mejor amigo de Leontes y rey de Bohemia, así como la de Camilo el más noble colaborador del rey. La segunda parte es un cuento fantástico en el que triunfan el júbilo, la amistad, el amor y hasta el ilusionismo de la resurrección de Hermíone.

Shakespeare nos ofrece algunas pistas para interpretar lo que ocurre: lo que estamos leyendo (o viendo) es un cuento, uno de esos cuentos al amor de la lumbre que se narran en invierno y donde se celebra el ciclo de la naturaleza; las palabras de Políxenes en el act IV, esc 4 responde a Perdita sobre el "arte" de los injertos: 

En verdad ese arte existe, pero no hay medio alguno de mejorar lo que hace la naturaleza, si esta misma no suministra ese medio. El arte de que habláis, es ayudado de la naturaleza misma. Así véis, gentil niña, que unimos individuos de una especie animal salvaje con otros de más noble índole, y que el injerto de un noble botón con otro más vulgar se advierte en lo áspero de la corteza. Arte es que corrige la naturaleza, o la transforma mejor dicho; pero el arte en sí mismo es naturaleza también.

Shakespeare anticipa el idealismo romántico de Keats cuando escribió La belleza es verdad, la verdad es belleza en aquella famosísima "Oda a una urna griega". Pero también está presente el mito de Pigmalión, ese que nos recordaba que el amor podía dar vida a lo inanimado. 

Hay quien ha calificado la obra de novela psicológica, y creo ver en ella la expresión más clara de panteísmo vitalitalista. Aunque tengamos que soportar el calvario de la misoginia nihilista del comienzo para elevar el mensaje del triunfo final y pasar por el entramado alegórico, tan apreciado por los simbolistas de finales del XIX.

Esta es la versión de Donnelan, quien dirige a la compañía Cheek by Jowl. La reclusión a que nos ha obligada la pandemia ha motivado la publicación de esta grabación, uno de sus espectáculos más aplaudidos. Está subtitulada en español y en inglés, y es una coproducción con varias entidades europeas en la que ha participado el Centro Dramático Nacional. Supongo que solo estará disponible mientras dura la epidemia.

martes, 18 de junio de 2019

PARA DISFRUTAR CON LOS MITOS



Aquí os propongo unos cuantos títulos con los que poder disfrutar de la mitología, como ya sabéis, unida estrechamente a lo que vemos en el cielo. A fin de cuentas, todos los nombres de los planetas y sus satélites tienen nombres de personajes mitológicos y prácticamente la totalidad de las constelaciones que vemos en el hemisferio norte. 

  • Los mitos de los dioses griegos contados por Demetrio. Ed. Andrés Bello. 2002. Con la excusa de un viaje a Grecia de dos adolescentes un viejo profesor les va contando, a manera de relato novelado y según van recorriendo Grecia, los mitos e historias más interesantes. Muy adecuado para lectores que quieran iniciarse en este conocimiento. Sencillo y ameno.

  • La mitología en la vida cotidiana. Ed. Acento. 1997. Obrita organizada a manera de diccionario, donde se recogen aquellos aspectos en los que, sin darnos cuenta porque los utilizamos habitualmente, se nos explican la procedencia de expresiones y nombres relativos a campos tan distintos como el calendario, la mineralogía, la medicina, la astronomía, la publicidad, la psiquiatría, etc. de manera concisa y amena.

  • Diccionario Espasa de mitología universal. Ed. Espasa Calpe. 2000. Obra extensa, seria y con intención universal. Realizada por especialistas en cada una de las mitologías. En ella quedan recogidos la mayor parte de los personajes mitológicos de cada civilización, desde la etruria hasta la polinésica. Ordenada alfabéticamente.

  • Metamorfosis. Ed. Alianza. 1995. Obra clásica e indispensable de Ovidio. Ha sido publicada por numerosas editoriales, por lo tanto muy fácil de encontrar. Al tratarse de un obra de creación va más allá de la simple explicación de quién es quién en la mitología grecolatina.

  • El pequeño gran libro de la mitología. Ed. Robinbook (Ma Non Tropo). 2006. Preparada para disfrutar visualmente, ya que recoge los personajes principales de forma escueta, pero está ilustrada con más 500 obras de arte, básicamente pintura y escultura, lo que proporciona una calidad excepcional, además de posibilitarnos el entendimiento iconológico de grandes obras de arte.

  • Los mitos griegos. Ed. Alianza. 1985. Obra fundamental sobre la mitología griega del escritor Robert Graves. En la exposición de cada uno de los mitos ofrece, además, las diferentes variantes, según el autor clásico que lo recogiera en su momento y una interpretación sobre el mismo que aporta claridad sobre la intención del mito y la cultura antigua. Es un texto para ir más allá del simple relato mitológico.

  • Mitos. Ed. SM. 1999. Se trata de una colección pensada para niños. Cada librito está dedicado a uno o dos mitos, contados a manera de relato muy breve, con mucho humor y prosa fácil. Por supuesto, vienen todos con ilustraciones para hacer más amena la historia. El dedicado a Perseo y la Gorgona comienza así: "Hace mucho tiempo, cuando los adivinos contaban la verdad, vivía un hombre que se encontraba muy asustado."

Hay muchos más libros y muy buenos. Os dejo el placer de encontrarlos.

martes, 4 de diciembre de 2018

EL OFICIO DE VIVIR

Para algunas personas vivir puede resultar un oficio tan duro que terminan poniéndole fin antes de que la edad acabe con él.

Cesare Pavese es un clásico contemporáneo que no está de moda y quien hoy se atreva con su diario, El oficio de vivir, puede extrañarse de encontrar en él expresiones misóginas que empañan aquí y allá el texto, pero disfrutará de una prosa vibrante, dura en ocasiones, y de una lucidez sobre el arte y la literatura que hacen las delicias de cualquiera.

Gran conocedor de la literatura angloamericana, contribuyó, como nos recuerda Giuseppe Petronio en su Historia de la literatura italiana, a darla a conocer y a crear el "mito de América" (...) cuya literatura se nutría de un "amor desenfrenado por la vida en cuanto tal". Y sobre todo conocía a Shakespeare con todo detalle. Los comentarios que va dejando por uno y otro párrafo a lo largo del diario son estupendos.

Pero El oficio de vivir es el diario de un hombre abocado a la muerte que intenta conocerse a sí mismo a través de la reflexión sobre la creación artística. Ahí es donde alcanza, en mi opinión, su mejor y más alta versión.

Lo que da tensión a la poesía en sus comienzos es el ansia de realidades espirituales ignotas, presentidas como posibles.

Todo poeta se ha angustiado, maravillado y gozado.

Solo una cosa me parece insoportable para el artista: no sentirse ya en los comienzos.

El único modo de salvarse del abismo es mirarlo y medirlo y sondarlo y bajar a él.

Vivimos en el mundo de las cosas, de los hechos, de los gestos, que es el mundo del tiempo. Nuestro esfuerzo incesante e inconsciente consiste en que tendemos a alcanzar, más allá del tiempo, fuera del tiempo, el momento extático (de éxtasis, no de estado) que realiza nuestra libertad.

La literatura es una defensa contra las ofensas de la vida.

El dolor es una cosa bestial y feroz, trivial y gratuita, natural como el aire.

Mis relatos son —en la medida en que están logrados— historias de un contemplador que observa cómo ocurren cosas más grandes que él.

La poesía nace (...) de los instantes en que levantamos la cabeza y descubrimos con estupor la vida.

Deseamos escribir una obra que, antes que a nadie, nos pasme a nosotros mismos.

Acercarse al arte es descender a la tiniebla fecunda de los orígenes donde nos acoge lo universal humano (...) respirar por un instante esa atmósfera rarefacta y vital, y consolarnos con la magnífica certeza de que nada la distingue de la que se estanca en nuestra alma o en la del campesino más humilde.

Su última anotación, antes del suicidio, fue esta: 
Todo esto da asco. 
Basta de palabras. Un gesto. No escribiré más.

En esas páginas yace un hombre que a pesar de su profunda infelicidad nos ofreció algunos momentos felices a quienes le leemos. Sin duda, el oficio de vivir puede ser muy duro para algunas personas. 

Al año siguiente del suicidio apareció publicado el libro de poemas Verrá la morte e avrá i tuoi occhi. El poema más famoso de todos es el que prestó el título al libro.


VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo. Tus ojos
serán una palabra hueca,
un grito ahogado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando a solas te inclinas
hacia el espejo. Oh querida esperanza,
ese día también sabremos
que eres la vida y la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como mirar en el espejo
asomarse un rostro muerto,
como escuchar un labio cerrado.
Nos hundiremos en el remolino, mudos.

viernes, 28 de septiembre de 2018

PROMETEO Y ATENEA CREAN EL PRIMER HOMBRE

Prometeo y Atenea crean el primer hombre. Fuente: Museo del Prado.

Toda persona aficionada a la mitología griega sabe del horrible castigo al que fue sometido el titán Prometeo —un águila o un buitre, según la versión que leamos, le devoraba durante el día el hígado que iba a ser regenerado durante la noche— por haber robado el fuego a los dioses y habérselo entregado a la humanidad. El castigo al que le sometió Zeus es una de las escenas más reproducidas en la iconografía greco-latina antigua.

Pero la vida de Prometeo es rica en historias y guarda una enorme relación con lo que la mitología hebreo-cristiana nos cuenta en el Génesis, primer libro del Antiguo Testamento

Prometeo tenía tres hermanos: Epimeteo, Menecio y Atlante. Los dos últimos se unieron a Cronos y los demás titanes en la rebelión contra los dioses del Olimpo. Prometeo, que era el más inteligente de todos y había previsto el final del enfrentamiento —su nombre significa "mirar adelante"— convenció a Epimeteo y ambos se apuntaron al bando de Zeus. La guerra entre titanes y dioses acabó a favor de los primeros.

Antes, mucho antes, nuestro titán había creado la humanidad: Prometeo, luego de modelar a los hombres con agua y tierra (Apolodoro). Y así nació el hombre, bien porque aquel artífice de las cosas, principio de un mundo mejor lo fabricara con simiente divina, o bien porque la tierra que recién formada y recién separada del alto éter aún conservaba en el interior alguna semillas del cielo junto al que fue creada, fuera mezclada con agua de lluvia por el hijo de Iapeto, que plasmó con ello una imagen a semejanza de los dioses que todo los regulan (Ovidio) y esta había vivido disfrutando de la Edad de Oro

Eso es precisamente lo que refleja el altorrelieve del Museo del Prado que actualmente forma parte de la exposición Arte y mito. Los dioses del Prado. El más sabio de los titanes —pues la propia Atenea le había enseñado todas las artes y era su protegido— aparece moldeando en arcilla el primer hombre mientras la diosa de la sabiduría asiste al evento y ella misma le da vida colocándole una mariposa sobre la cabeza. Y así tenemos la primera coincidencia: la creación de la humanidad a partir del barro, igual que en el Génesis.

Y luego está el mito del diluvio en el que Deucalión (Noé), hijo de Prometeo, construye una embarcación aconsejado por este y salva así la vida. Y también tenemos a Pandora (Eva), la primera mujer mandada por Zeus para castigar al titán por los engaños y desafíos a que había sometido al jefe del Olimpo. De hecho, esta relación puede leerse como paralela a la de Lucifer, el ángel caído, con el dios del Génesis, castigado finalmente a vivir en el infierno.

En fin, sin entrar en más detalles, es evidente el intercambio de mitos y leyendas que nutrieron la imaginación y las creencias de los antiguos pueblos situados en el entorno del Próximo Oriente y el Mediterráneo oriental, lo que dio lugar a un rico sincretismo. Esto, entre otras cosas, es lo que produce la notable diferencia entre las religiones paganas y las monoteístas que vendrán después: carecen de la rigidez de formas y costumbres de las últimas. Un detalle: incluso cuando Prometeo roba el fuego, es gracias a la ayuda de Atenea.


***

Para saber más:

- Apolodoro; Biblioteca I.

- Apolonio de Rodas: Argonáuticas.

- Aristófanes: Las aves.

- Diodoro Sículo Libro I.

- Esopo, Fábulas.

- Esquilo: La tetralogía de Prometeo.

- Hesíodo: Teogonía y Los trabajos y días.

- Juvenal: Sátiras.

- Luciano: Diálogos de los dioses.

- Ovidio: Metamorfosis.

- Pausanias Descripción de Grecia.

- Platón: Timeo, Critias y Protágoras.