Mostrando las entradas para la consulta Un libro, un poema ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Un libro, un poema ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de junio de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Ana Blandiana)

 #unlibrounpoema  


Ana Blandiana es una de las más importantes escritoras vivas de Rumanía. En castellano se han publicado seis de sus más de veinte títulos dedicados a la poesía:

Cosecha de ángeles. Juan de Mairena Editores, 2007.
Mi patria A4. Editorial PreTextos, 2014. 
Octubre, noviembre, diciembre. Editorial PreTextos, 2017.
Variaciones sobre un tema dado. Visor de Poesía, 2021.
Primera Persona Del Plural / El Talón Vulnerable. Visor de Poesía, 2021.
El sueño dentro del sueño y otros poemas. Visor de Poesía, 2023.

De este último recojo estos tres poemas: 



GENEALOGÍA

Alguien sueña con nosotros
Y es soñado a su vez
Por otro
Que es el sueño de un sueño
Preciso.
Inmersos en la somnolencia,
También nosotros soñamos con un mundo
Salvajemente atormentado en el sueño.
Soñando,
Somos el eslabón tierno
En la fila sin comienzo
Que no ha de acabar
Nunca,
Aunque
Bastaría
Un solo grito
Lo bastante fuerte para despertar
A medias
Al primer señor
Del sueño,
El que duerme
En los cimientos de los mundos
Soñados.



**


NIEVA

Nieva con hostilidad,
Con odio cae la nieve
Sobre las aguas heladas del odio,
Sobre las huertas florecidas de la maldad,
Sobre las aves que resisten con amargura.
Nieva como si a través de la nieve
Fuese a acabarse
La vida de este pueblo acuático,
Nieva con saña
Humana,
Nieva ponzoñosamente.
¿A quién sorprende?
Solo yo sé
Que la nieve
Ha sido en el comienzo amor.
Es tan tarde
Y nieva con pavor
Y no se me ocurre
Más que esperar
A los famélicos lobos
Para serles de provecho.



**


UN VASO CON MARGARITAS

Un vaso con margaritas silvestres
Sobre la mesa blanca
En la que escribo
Más libre de lo que soy;
Alrededor,
Un seductor olor a heno
Que conduce al sueño
Del que quizás gotee
Una palabra;
Dulce cielo en el ocaso,
Tan dulce como los rebaños
Que regresaban antaño.
Amor por todo lo que fue,
Por todo lo que va a desaparecer,
Amor sin sentido,
Amor sin límites…
La sombra de los álamos,
Rejas cercando el campo,
Margaritas silvestres
En un vaso.


Recibió el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2024. En el acta redactada por el jurado se lee lo siguiente: Ana Blandiana es heredera de las más brillantes tradiciones literarias, al tiempo que una creadora radicalmente singular. Su escritura, que aúna transparencia y complejidad, plantea preguntas fundamentales sobre la existencia del ser humano, en soledad y sociedad, ante la naturaleza y la historia. Ha mostrado con su poesía indómita una capacidad extraordinaria de resistencia frente a la censura.

Y aquí el discurso que hizo al recogerlo:



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

sábado, 13 de junio de 2026

WALLACE STEVENS, El emperador de los helados

A Wallace Stevens le dedicaré más adelante una entrada para ofrecer una visión general y contextualizarlo en su momento histórico-literario. Hoy ofrezco un ejemplo de cómo operaba a través de un poema, tal vez su preferido, según manifestó en alguna ocasión. El poema pertenece a su primera publicación en forma de libro de poesía, Armonio (1923). Por entonces tenía 44 años.




EL EMPERADOR DE LOS HELADOS


Llama al que lía los cigarros puros,

al forzudo, y ofrécele batir

en tarros de cocina las sensuales cuajadas.

Deja que las muchachas huelguen con los mismos vestidos

que acostumbran a usar, y deja que los chicos

lleven flores envueltas en periódicos viejos.

Deja que el parecer acabe en ser.

El único emperador es el emperador de los helados.


De la cómoda aquella que perdió

tres pomos de cristal, saca la sábana

en la que ella bordaba faisanes una vez

y extiéndela del todo hasta ocultar su cara.

Si sus callosos pies se quedan fuera, lo hacen

para mostrar qué fría está, y qué muda.

Que la lámpara añada su destello.

El único emperador es el emperador de los helados.





El poema tiene dos estrofas bien diferenciadas. En la primera intuimos que se nos está hablando, entre otras cosas, de la cocina de una casa y lo que en ella acontece. En la segunda se nos sitúa en otra dependencia de las casa —¿la sala, un dormitorio?—, donde se encuentra un cadáver al que hay que cubrir con una sábana. 

Como las imágenes y los símbolos se van sucediendo con profundas elipses entre ellos, el poema resulta muy hermético en un primer momento, y tal vez lo continuaría siendo así si no hubiera sido por la agudeza de Helen Vendler quien expuso de forma breve el argumento del mismo: 
una persona va a casa de una vecina que ha fallecido; esta persona debe ayudar a preparar el cadáver en el dormitorio para un velatorio; otros vecinos llevan flores de su propio huerto y otros más preparan comida, incluyendo helado, para el velatorio. 

El poema, por tanto, adquiere forma a través de una voz que va indicando lo que se debe hacer para que el resultado sea el adecuado al momento que se vive. 

Conviene señalar que en algunas culturas caribeñas, incluidas las que Stevens conoció en sus viajes a Cayo Hueso y La Habanalos velatorios tienen o tenían un carácter festivo y se preparaban los mejores manjares. Aquí entra en juego el helado, que no es precisamente el que podemos adquirir en unos segundos en una heladería moderna, sino el que había que hacer trabajando intensamente la cuajada (estamos a comienzos del siglo XX). 

Eso también explica la elección de la palabra concupiscent y que tiene en castellano todos estos sinónimos: incontinente, sensual, lascivo, lujurioso, libidinoso, voluptuoso, impúdico, obsceno, deshonesto. El traductor ha elegido el segundo. 

Así, pues, en la cocina, encontramos coqueteo, desenfado, cierta actividad bulliciosa y la preparación de sabrosos bocados, tal y como hemos visto en algunas películas. Claro que en el otro habitáculo lo que vemos es, por el contrario, una mujer muerta y una cómoda ya vieja que ha perdido los tiradores.

En este contexto, tropezamos con un verso que parece una recomendación de profundo análisis filosófico, es el penúltimo de la primera estrofa: Que el ser sea el final del parecer. Cielos, ¿qué hace ahí?, ¿qué puede querer decirnos el poeta?, ¿qué relación tiene con lo que está ocurriendo en la casa donde se prepara el velatorio?

Stevens decía que la poesía debía resistir a la inteligencia. Esta parece una buena puesta en práctica de lo que afirmaba. Y difícil, variada, compleja son tres términos que la crítica ha utilizado con asiduidad para describir la poesía modernista anglosajona en general. Los poetas de nuestra civilización deben ser difíciles, escribía T.S. Eliot en Los poetas metafísicosen 1921. Creía que esa dificultad reflejaba la época: la avanzada industrialización transformaba Occidente, Europa se tambaleaba tras la Primera Guerra Mundial y la Revolución Bolchevique incendiaba Rusia. Darwin, Nietzsche, Marx, Freud y Einstein cambiaron la visión que se tenía de la historia, la economía, la filosofía, la ciencia, la psicología, la física e incluso la religión.

Si en algo coincidían el modernismo hispanoamericano y el modernismo anglosajón, que fueron estilos y movimientos muy diferentes, era en su crítica al idealismo romántico y en su afán por superarlo. Así, podemos tomar el parecer como lo que no es, lo artificial, lo que aparenta ser pero no es; es decir, se trata de una manera de reivindicar que el realismo desplace al idealismo.

Más aun, Judith Ch. Brown, opina que el verso sugiere que solo en la muerte termina el parecer… En la vida, sin embargo, solo hay apariencia. Esta interpretación es coherente con el penúltimo verso de la segunda estrofa: Que la lámpara añada su destello, que a su vez evoca un ambiente de autopsia o interrogatorio, donde la luz de la realidad busca dar claridad a lo realmente significativo, no las suposiciones, ni cuanto podamos imaginar. 

En este sentido, la sábana bordada con colas de abanico —faisanes, traduce Sánchez Robayna—, que deja el cadáver parcialmente expuesto bajo el resplandor de la lámpara, parece indicar la misma intención: la insuficiencia del artificio.

Por otra parte tenemos el helado, ese postre capaz de aportarnos un placer sensual, pero que hay que consumir con cierta premura para que no se deshaga. Es un placer fugaz, como el sexo. Y es frío, como el cuerpo de la mujer muerta. La frialdad vincula el frío de la muerte con el helado. La muerte y los placeres sensuales de la vida tienen algo en común. La mujer muerta es insensible —"fría" hacia— la animada actividad en la cocina, y esas muchachas ociosas tampoco parecen muy preocupadas por ella. El helado es como la vida: dulce mientras dura. También es como los muertos: fríos y destinados a ser consumidos o a disiparse.

¿Pero por qué el emperador? ¿Una alusión a los cuentos infantiles, al de El traje nuevo del emperador? ¿Una abstracción filosófica sobre la apariencia? ¿Una alusión al Hamlet de Shakespeare cuando su personaje protagonista dice tu gusano es tu único emperador en cuanto a la dieta. Engordamos a todas las demás criaturas para engordarnos a nosotros mismos, y nos engordamos para los gusanos? (4º acto, escena VI).

De hecho, Stevens elige el mismo sintagma único emperador. Además, la idea expresada en Hamlet de que los seres humanos no son la cima de la cadena alimenticia, sino los gusanos, también está, aunque de forma indirecta en el poema. La vida es frágil, efímera; todas, en general, tienden hacia el impulso hedonista: disfrutar del festín mientras se puede.

Enunciado más brutalmente: el único dios, el único emperador en este mundo es el frío dios de la vida mientras esta persiste, la satisfacción del apetito, del deseo. Surge la metáfora: la vida animal en la cocina, el cadáver en el dormitorio trasero.

El único emperador o principio dominante del mundo es aquel que nos viene a la mente cuando vemos derretirse el helado —o, de otra manera, cuando asistimos a un funeral— haríamos bien en prestarle atención y aprovechar cada momento.

Dos estrofas, dos habitaciones:  la bulliciosa vida de festejos y apariencias, y la muerte solitaria, tal y como afirma la sentencia. El poema se convierte en un recordatorio de nuestro destino final. Un postre que antes se nos antojaba muy apetitoso se convierte en un símbolo de lo que la vida nos depara tras el último bocado. Comienza como un dulce caprichoso, pero deja un regusto sorprendentemente frío.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 10 de junio de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Joseph Brodsky)

  #unlibrounpoema


Iósif Brodski (Leningrado, 1940-Nueva York, 1996), uno de los grandes poetas en lengua rusa del pasado siglo, fue reconocido con el Premio Nobel de Literatura en 1987. Que yo sepa, este Poemas escogidos que Siruela ha sacado hace ya casi un año es la recopilación y traducción más importante en cuanto a cantidad y variedad de la poesía escrita por el poeta rusonorteamericano.  

Marta Rebón escribió en El Mundo cuando comentó esta publicación estas certeras y hermosas palabras que comparto totalmente: Obligado al exilio y a crear en una lengua ajena, el Nobel ruso logró que de su conciencia insomne de la dimensión sagrada de la poesía, la lengua y la existencia humana, brotara un canto que suena a lamento metronómico, a invocación hipnótica, a plegaria oracular embriagada de un hedonismo vital.

Esta antología recoge poemas fundamentales de Brodsky con esclarecedoras notas al final del volumen y una excelente introducción de Ernesto Fernández Busto.




Cerca de nuestro fuego, aquella noche…

                                «El cielo oscuro aligeró sus pasos
                                y no pudo fundirse con la sombra».



Cerca de nuestro fuego, aquella noche,
fue cuando vimos al caballo negro.

No puedo recordar nada tan negro.
Sus patas eran como unos carbones.
Del color de la noche, del vacío.
De la crin a la cola, todo negro.
Pero en su lomo sin montura había
un color negro un poco diferente.
Se quedó inmóvil. Como si durmiese.
Sus oscuras pezuñas asustaban.

Era tan negro que no daba sombra.
Nada había que fuese más oscuro.
Tan negro como espectro a medianoche.
O como el interior de alguna aguja.
Tan negro como el bosque ante nosotros,
o un lugar en el pecho, entre costillas;
hueco en la tierra para la simiente.
Lo negro habita dentro de nosotros.

Sin embargo, ¡sus ojos eran negros!
Los relojes marcaban medianoche.
No dio siquiera un paso hacia nosotros.
En sus ancas, la oscuridad sin fondo.
No se podía distinguir su lomo,
ni un destello de luz por ningún sitio,
solo el brillo azabache de sus ojos
y esas pupilas fijas, tan extrañas.
Era como lo negativo de alguien.

¿Por qué entonces detuvo su carrera
y estuvo con nosotros hasta el alba?
¿Por qué no se apartó de nuestro fuego?
¿Por qué el aire sombrío, enrarecido?
¿Por qué crujieron las oscuras ramas
y una luz negra brotó de sus ojos?

Un jinete buscaba entre nosotros.


**


A Urania

                                     A I.K.

Todo tiene un límite, incluso la tristeza.
La mirada tropieza en la ventana, como una hoja con la empalizada.
Puedes servirte agua. Hacer sonar las llaves.
La soledad es el hombre al cuadrado.
El dromedario husmea los rieles y frunce el hocico.
Se descorre el vacío, igual que una cortina.
¿Y qué cosa es el espacio en general,
sino ausencia de cuerpo en cada punto'
Por eso Urania es más vieja que Clío.
De día, y a la luz de los viejos candiles,
ves que nada escondía.
Y al mirar el globo solo ves una nuca.
Ahí están: los bosques llenos de mirtillo,
ríos donde pescar esturiones con la mano,
incluso una ciudad que ya no te incluye
en su directorio telefónico. Y más hacia el sur,
es decir, al sureste, las montañas se oscurecen,
pastan entre la hierba los caballos salvajes;
amarillean los rostros. y más allá navegan
las fragatas, y el espacio azulea
como la ropa blanca de encajes.


**



En el centenario de Anna Ajmátova



La página y el fuego, el filo y los cabellos,
los granos y la piedra redonda del molino,
los susurros y el ruido: Dios lo conserva todo*
en especial las frases de amor y de perdón,
que es como si brotasen de su propia garganta.

Entrecortado el pulso, la sangre late en ellas,
y el crujir de los huesos dando contra la pala.
La vida es una sola, de sus labios mortales
brotan llanas, pausadas, las palabras. Más claras
que si nos alcanzaran desde lo ultraterreno.

Alma grande y excelsa: por ser tú quien las dijo,
te hago una reverencia a través de los mares;
me inclino ante tu parte corruptible que yace
en la tierra natal a la que devolviste
el don de la palabra entre los sordomudos.

*Deus conservat omnia es el lema que Ajmátova antepuso a su Poema sin héroe.



***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 3 de junio de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Karin Boye)

Editorial
 #unlibrounpoema  

Gracias a Carmen Montes, Theodor Kallifatides y Galaxia Gutenberg me entero de la existencia de Karin Boye, de su vida (un poco) y de su obra poética (bastante más).

La antología me ha parecido muy original ya que está organizada desde la relación que Kallifatides establece con la poeta sueca a partir de una cita que la entonces madre de su novia le hace el día que ha ido a conocer a los padres de la que más adelante será su esposa:

El día que nos saciamos, ese nunca será el más grande.

El día mejor es siempre un día de sed y de hambre.

Esos dos versos se van a convertir en el acicate que estimulen la curiosidad por la vida y la obra de la escritora sueca que puso fin a su vida en 1941.

La selección de poemas está organizada en cuatro grandes apartados recogidos bajo estos títulos: I ¿Quién es ese tú a quien se dirige el poema?, II Naturalmente, la vida de Karin Baye, III Como sea, ella no tuvo una muerte hermosa y buena, y IV 1927 fue un año raro. 

Cada una de las secciones, que en realidad son una agrupación temática de poemas, se abre con un poema que sirve de frontis y unos comentarios muy apreciables que los acompañan y sirven para realzar e incidir en los aspectos tanto explicativos como alusivos a la temática, la composición e incluso la biografía de la autora.

De cada uno de los apartados transcribo un poema.


ORACIÓN NOCTURNA

No hay nada como este instante. 
La última hora muda de la noche. 
No hay pesar que nos abrase 
ni voces que nos convoquen. 

Ven, toma entre tus dedos 
el día que se ha ido en un suspiro. 
Sí, bien sé que tornas bueno 
cuanto he hecho o he incumplido. 

Males pienso, males hago. 
Pero tú todo lo sanas y limpias. 
Y mis días vas transformando 
de grava en piedras finas. 

Sé quien alza y quien sustenta, 
yo solo puedo abandonarlo todo. 
¡Tómame, guíame, haz que te quiera! 
¡Sea de mí solo tu antojo!




DA LAS GRACIAS

Da las gracias a los dioses
si te mandan caminar
por sitios donde no hay huellas
en las que confiar.

Da las gracias a tus dioses
si te achacan la deshonra por entero.
Deberás buscar refugio
un poco más adentro.

Lo que todo el mundo condena
se resuelve a veces sin trabas.
Muchos que eran fugitivos
se ganaron su alma.

Quien se ve abocado al bosque
lo ve todo con mirada niña
y con gratitud saborea
el pan y la sal de la vida.

Da las gracias a tus dioses
cuando tu cáscara quiebren.
La realidad y ese fruto
serán la opción que te quede.




EN MOVIMIENTO

El día que nos saciamos, ese nunca es el más grande.
El día mejor es siempre un día de sed y de hambre.

Claro que nuestro viaje tiene propósito y sentido,
pero lo que de verdad vale la pena es el camino.

La mejor meta es la noche para poder descansar,
para encender el fuego y partir deprisa el pan.

En sitios donde tan solo una vez descansamos
es segura la quietud y el sueño, lleno de cantos.

¡Adelante, adelante! El nuevo día despunta.
Infinita es nuestra gran aventura.




TU CALOR

Tu calor, tu suave calor
es lo que busco,
que fluía ya antes de que el hombre
pisara el mundo.
En los plumosos nidos de guaridas
de bosques ancestrales
ese calor protector sostenía
la vida y sus pilares.

De unos cielos ardientes de angustia
caemos hasta el fondo,
al oscuro nido donde la vida
no pide más de nosotros.
Los juegos de nubes son espejismo,
rocío especular,
pero cuanto es parido y cuanto pare
es don de la profundidad.

Amanece ya y resuenan los cielos
con un rumor de alas.
El ave vuela gritando de júbilo:
¡Vivo de la luz clara!
Pero en el silencio, ocultas, reposan
su suerte y su desgracia.
Tu calor, tu hondo calor
a mí me da el alma.




***

Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).


miércoles, 27 de mayo de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Julio Cortázar)

#unlibrounpoema 


La publicación durante el año pasado en Alfaguara de la Poesía completa de Julio Cortázar merece una nueva mención celebratoria. 

Ya sé que la poesía del autor de Rayuela había sido publicada por Galaxia Gutenberg hace un par de décadas y el libro sigue estando en catálogo. La razón de traer esta otra hasta aquí es que Rubio Jiménez encontró poemas inéditos hasta ahora y con ellos se ha completado la obra poética que hasta este momento dábamos por completa.   

De hecho, lo que ahora se hace en este tomo es recoger la poesía que aparecía en el tomo IV de las Obras completas de Gutenberg y colocar en el apartado "Poemas inéditos" los que el investigador Rubio Jiménez halló en la Fundación Lázaro Galdiano, Fondo Daniel Devoto y María Beatriz Valle-Inclán.

Recojo dos poemas de los hasta ahora inéditos:


CAPERUCITA ROJA



La licantropía de la abuela solo ella la supo

después de atisbadas soledades y combates durísimos.

Caperucita Roja presumía de ilustres ascendientes

y he aquí que desde el árbol instituido la acechaba la fiera.



La canastilla, cruel pretexto necesario para configurar la fábula,

el viaje samaritano la mentira maravillosa.

¡Ay niña incomprendida atravesando sola el bosque,

el bosque inofensivo donde los pequeños te imaginan espiada!



En la cabaña —fuera— vaciló Caperuza.

Era la hora líquida de las transformaciones, cuando

el césped deja paso a gnomos cenicientos, y de cada nuez

brota el chirrido insoportable de los sueños que parten.



Bajo al luz violeta franqueó la puerta última, la mano

aferrando el puñal bajo las fresas de la cestita.

Oyó gruñir la penumbra, cerca —¿Qué podía el puñal

casi solo, tembloroso contra la blanquísima panoplia que avanzaba riendo?—.



Y el lobo había engullido a la abuelita, el lobo malo —

Sí, nuestros sueños nos devoran, y nuestros deseos. El lobo

devoró a la abuela y a Caperucita Roja... (Los hombres

precisan entenderse; a tanto abominable acaecer llamaron lobo).







NOCHE ÚLTIMA



Esta ¿será la noche del sosiego sin ojos,

la sombra de las sombras ya no negra ni ciega,

el silencio en que todos los silencios se vuelcan

para quemar su estrépito?



Esta ¿será la noche cuando de cada nombre

se desgaje el recuerdo ya libre y lo abandone?

¿Veré por fin tu cara sin saber que es tu cara,

tendré los ojos vueltos por fin a lo invisible?



Esta, ¿será la noche donde ya nada quepa

dentro del corazón que ensimismado rueda?

¡Oh estrellas libre [sic], solas, ya sin el orden frío

de los mapas del cielo!

¡Oh noche para adentro, noche desconocida,

oh tus dedos peinando mi entregado cabello!





***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).


miércoles, 20 de mayo de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Erwin Schrödinger)

#unlibrounpoema

Todas las vidas son singulares, pero algunas son un poco más singulares que otras y la de Schrödinger puede ser un buen ejemplo de alta singularidad —prueba del delito: Schrödinger: una ecuación y un gato—.

Pero no es la biografía la que me interesa ahora, sino su producción. Este hombre brillante y sorprendente, perteneciente a una generación extraordinaria de científicos, no se conformó con ofrecer a la mecánica cuántica la imprescindible ecuación que lleva su nombre. Dio a la biología un par de ideas notables, ejerció la reflexión filosófica, trabajó como pocos por hacer del conocimiento una herramienta sin compartimentos estancos y, además, escribió poesía.

No, en poesía no abre nuevos caminos, ni escribe poemas que la humanidad guardará en su memoria. Pero tiene unos cuantos textos más que notables para no haberse dedicado a este negocio. Schrödinger no participa de escuelas ni de movimientos, se deja llevar por su propia intuición e impregna sus textos de un cierto ambiente romántico, que es seguramente el más universalmente extendido cuando alguien se pone a escribir poesía. Así, el amor, la persona amada, se convierte en el sujeto que da sentido al mundo — Si no existieras tú, quién querría afrontar / la necia luz del día—.

Las poco más de cuarenta composiciones están agrupadas en tres apartados: poemas en alemán, poemas en inglés y otros poemas. Sin embargo, el título, inteligentemente editado, tiene un valor más allá de la producción poética, o tal vez deba decir que tiene un valor poético añadido por cómo ha sido editado.

Acompañan a las poemas fotografías de Adriana Veyrat, que, a su vez, están acompañadas por textos del propio Schrödinger y que refuerzan tanto el sentido poético como estético de la poesía del autor. Además, en una especie de bucle del significado, disponemos de un diálogo entre Sagredo, Salviati y Simplicio, con una de esas paradojas que tanto le gustaban al físico.

Cierran y abren el libro, respectivamente, un interesante prólogo de Félix Schmelzer y un bellísimo epílogo de Clara Janés, traductores a dos de los textos del austriaco. Sin duda, una edición estupenda, como suele ser habitual en la casa.



OCTUBRE EN MERANO




¿Ves por la ladera las uvas oscuras voluptuosas, 

tan dulces y plenas porque son las últimas? 

El sol brilla y abrasa como en agosto. 

Aún cuelga amarrado en el azul el viento glaciar.



Púrpura brasa que soleada convida

a la boca al sabor, tuya es en fidelidad. 

¿Qué importa, pues, si también el próximo brote 

en ti o en otros causa alegría?



Entonces a su áspera salida empuja

el año maduro. La siguiente noche traerá la helada. 

Las nubes ya ascienden y antes de que nos demos cuenta, 

del viticultor, cubrirá el hielo la cosecha benévola.





ORACIÓN



Rogué a Dios, el perpetuo desconocido, 

aquel que de la tierra florece en primavera 

y con bendito peso inclina las ramas en cascada, 

que de mí arrebatara toda alegría y gozo

y me dejara como esclavo marginado o pordiosero mísero, 

pero tuviera a bien entregarme tu persona cara, 

única dicha que para siempre quedara conmigo.



Y, por favor, no temas tener que compartir

mi pobreza. Con tu mero abrazo

te harías cónyuge del hombre más rico de la tierra.



Mas si esto no puede darse en una corta vida, 

sea en la próxima, o sea en la siguiente, pero en una. 

Renazca yo ciervo, y tú su amada cierva,

sea yo águila y tú su hembra querida,

o cualquier cosa que complazca al desconocido. 

No importa. Nada importará ya

en cuanto estés conmigo.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).


viernes, 15 de mayo de 2026

LA BATALLA DE LOS ÁRBOLES (La diosa blanca)

Editorial

Grevel Lindop, editor de La Diosa Blanca, escribe en la esclarecedora introducción Es uno de los libros más extraordinarios del siglo xx. Subtitulado Una gramática histórica del mito poético, también es (entre otras cosas) una aventura de investigación histórica, una búsqueda a rienda suelta a través de los bosques de las mitologías de medio mundo, una introducción a la poesía para poetas, una crítica a la civilización occidental, una polémica sobre las relaciones entre hombre y mujer, y (en algunos aspectos por lo menos) una velada autobiografía.

Y, efectivamente, todo eso es este raro y espléndido libro, obra del apasionado trabajo de R. Graves, que fue publicado en 1948 por primera vez, y fue ampliándose en sucesivas ediciones. En él se exponen numerosas tradiciones mitológicas, siempre conectadas, por lo que podríamos decir que todavía hoy se mantienen sustancialmente iguales, aunque la decoración exterior haya ido cambiando con el paso del tiempo. 

En realidad se trata de una sugestiva búsqueda de las sagradas fuentes originales de la poesía a través de los antecedentes históricos (algunas veces) y míticos (casi siempre). Y desde las más antiguas raíces de las mitologías indoeuropeas, y entreteniéndose mucho en las ricas y variadas historias de los bardos celtas, termina el bueno de Graves con alguna que otra alusión satírica a la sociedad contemporánea.

La batalla de los árboles ocupa todo el segundo capítulo. Es una profunda investigación sobre textos galeses que esconden una adivinanza. Transcribo la versión final que Graves prepara de la alucinante e imaginativa Câd Goddeu (Batalla de árboles), poema galés medieval conservado en el manuscrito del siglo XIV conocido como el Libro de Taliesin. Aquí lo tenéis:



BATALLA DE LOS ÁRBOLES


Las copas de las hayas

han retoñado recientemente,

se han cambiado y renovado

de su estado marchito.


Cuando el haya prospera,

aunque hechizos y letanías

enmarañan las copas de los robles,

hay esperanza para los árboles.


He despojado al helecho,

a través de todos los secretos veo,

el viejo Math ap Mathonwy

no sabía más que yo.


Con nueve clases de facultades

Dios me ha dotado:

soy fruto de frutos recogidos

de nueve clases de árboles—


ciruela, membrillo, arándano, mora, 

frambuesa, pera,

guindo y cereza blanca

con la serba en mí participan.


Desde mi sede en Fefynedd,

una ciudad que es fuerte,

observé los árboles y las cosas verdes

pasando apresuradamente.


Los viajeros se asombraban,

los guerreros se espantaban

ante la reanudación de conflictos

como los que causó Gwydion.


Bajo la raíz de la lengua

una lucha muy pavorosa,

y otra furiosa

detrás, en la cabeza.


Los alisos en la primera fila

iniciaron la refriega.

El sauce y el serbal silvestre

tardaron en formarse.


El acebo, verde oscuro,

se plantó con decisión;

está armado con muchas puntas de lanza

que hieren la mano.


Al paso del veloz roble

cielo y tierra temblaban;

"Recio Guardián de la Puerta"

es su nombre en toda lengua.


Grande era el tojo en la batalla

y la hiedra en su estación;

el avellano era el árbitro

en ese tiempo encantado.


Tosco y salvaje era el abeto

Cruel el fresno —

no se desvía la medida de un pie

directo al corazón va él.


El abedul, aunque muy noble,

tardó en formarse:

no fue por cobardía,

sino por su alto rango.


El brezo consolaba

a la gente por el afán agotada,

los perdurables álamos

en la lucha my quebrantados.


Algunos de ellos eran desechados

en el campo de batalla

a causa de los agujeros abiertos en ellos

por la fuerza de enemigo.


Muy airada estaba la vid

cuyos secuaces son los olmos;

yo la ensalzo mucho ante

los gobernantes de los reinos.


Fuertes jefes eran el endrino

con su mal fruto,

el espino blanco no amado

de naturaleza parecida.


La caña que persigue velozmente,

la retama con sus vástagos,

y el tojo que no se comporta bien

hasta que la doman.


El tejo diseminador de dotes

aguardó sombrío al margen de la lucha,

junto el saúco lento para arder

entre fuegos se chamuscan.


Y la bendito manzano silvestre

riendo de orgullo

Desde el Gorchan de Maelderw,

junto a la roca.


Al abrigo se quedan

el ligustro y la madreselva,

inexpertos en el arte de la guerra,

y el pino cortesano.


Pero yo, aunque menospreciado

porque no era grande,

combatí, árboles, en vuestra formación

En el campo de Goddeu Brig.

 

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).