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sábado, 2 de mayo de 2026

RILKE, los lugares

Nota previa: Todas las imágenes que he utilizado aquí tienen como fuente Wikipedia excepto tres cuyo origen está indicado donde corresponde. Los textos que van en cursiva son citas de Rilke.

Praga, lugar de nacimiento (1875) de Rilke.

Múnich, aquí conoció a Lou Andreas-Salomé.

Yásnaia Poliana, la finca de Tolstoi a quien visitaron él y Lou Andreas-Salomé.

Colonia de artistas de Worpswede, aquí conoce a Clara Westhoff  y Paula Becker.

París con los Jardines de Luxemburgo en primer plano.

Florencia (1898, 1903, 1908).

Capri, aquí escribió varios poemas de la serie Improvisaciones del Invierno Caprese.

Hotel Biron, París (1908-1911).

Avignon, castillo de los Papas. 

Gran Mezquita de Kairuán. En esta ciudad se percibe la simplicidad y la vitalidad de esta religión; 
el Profeta sigue tan vivo en ella como ayer, y la ciudad sigue siendo su reino.

La cabeza y el rostro de la gran esfinge la iniciaron los hombres en su forma y tamaño; 
pero la expresión y la mirada las ha terminado con indescriptible lentitud el tiempo.

Castillo de Duino. 
El 21 de enero de 1912 Rilke "oyó" y escribió el primer verso de la primera elegía mientras bajaba por el acantilado hacia la orilla:
¿Quién, si yo gritase, me oiría desde los órdenes angélicos?

Venecia. En el Palacio Valmarana estuvo durante el verano de 1912, antes de partir hacia Toledo.

Toledo.
¡Ay! Intento desde hace semanas, en unas cartas y otras, dar una sombra de noticia de cómo es 
esta ciudad, pero es imposible, sobrepasa mi escasa capacidad de expresión. 
Querría abrir la Biblia y pasar la hojas: allí es donde está, allí ha de aparecer.

Ronda. 
Una ciudad atalayada de un mod fantástico sobre dos enormes rocas... un aire intensamente puro.

Estatua de Rilke en Ronda.

Nyon, Suiza. Aquí vivió como huésped de la condesa Mary Dobrzenski en 1921.

Torreón de Muzot. Fuente: https://duino-elegies.tumblr.com/

Sanatorio Valmont. Fuente: https://www.swissmedical.net/en/hospitals/valmont/about

Iglesia de Raron. Fuente: https://www.tripadvisor.es/Attractions-g2536722-Activities-Raron_Canton_of_Valais_Swiss_Alps.html

Tumba de Rilke. 
Rosa, oh contradicción pura, gusto / de no ser dueño de nadie debajo / de tantos párpados



Komm du, du letzter, den ich anerkenne,
heilloser Schmerz im leiblichen Geweb:
wie ich im Geiste brannte, sieh, ich brenne
in dir; das Holz hat lange widerstrebt,
der Flamme, die du loderst, zuzustimmen,
nun aber nähr' ich dich und brenn in dir.

Mein hiesig Mildsein wird in deinem Grimmen
ein Grimm der Hölle nicht von hier.

Ganz rein, ganz planlosfrei von Zukunft stieg
ich auf des Leidens wirren Scheiterhaufen,
so sicher nirgend Künftiges zu kaufen
um dieses Herz, darin der Vorrat schwieg.

Bin ich es noch, der da unkenntlich brennt?
Erinnerungen reiß ich nicht herein.
O Leben, Leben: Draußensein.
Und ich in Lohe. Niemand der mich kennt.

**

Ven, tú, el último, a quien reconozco,
dolor incurable que se adentra en la carne:
igual que yo ardía en el espíritu, mira:
ardo ahora en ti; la leña ha resistido
largamente la llama que encendías,
pero ahora te alimento, y en ti ardo.
Mi calma se hace furia en tu furia, se hace infierno,
subo a la confusa cima del dolor,
sabiendo que nada del futuro valdrá
para mi corazón. Que guardaré en silencio
todo lo que ha atesorado. ¿Soy yo aún
quien arde, ya irreconocible?
No puedo adentrarme en los recuerdos.
Oh vida, vida: tendría que estar fuera.
Pero estoy dentro, en llamas. Ya nadie me conoce.

Traducción: Antonio Pau.

Es el último poema que escribió a mediados de diciembre de 1926. Murió el 29 de ese mes.

***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 29 de abril de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Jorie Graham)

#unlibrounpoema
Editorial


Al 2040, es decir, Hacia el 2040, comienza con este poema:

ESTAMOS

acaso ya extinguidos. De quién es
el mapa. ¿Puedo
mirarlo? Dónde está mi
demanda. ¿Es mi historia

verificable? ¿He
incluido el recuerdo
de los animales? Los recuerdos
de los animales. ¿Están

todavía aquí? ¿Estamos

solos? Mira,
los filamentos
aparecen. De recuerdos. ¿De quién? Cómo
era

la tierra. ¿Se movía
a través de nosotros? Algo dice sin parar:
¿estás ahí?
¿son reales tus
ancestros, tienes un
cuerpo, te tienes
a ti misma en
mente, puedes ver tus

manos?—¿lo has roto,
el hilo?—trata de sentir la
tensión del otro extremo—
dice que te asegures

de que ambos extremos estén
vivos cuando tires para
intentar reentrar
aquí. Un cuervo

ha llegado mientras
escribo todo
esto. In-
corpórame,

grazna. Se acerca
dando brincos por el muro
de piedra. ¿Recuerdas
la desesperación, cómo

se acerca?, dice. Lo

miro. No tengas
prisa, digo, pero
está picoteando
la piedra en todas

partes. Su plumaje es
sol. Me mira con
cautela porque
estoy inmóvil y

anhelante. Ve mi

soledad. Comienzan
las cigarras. ¿Es esto un encuentro
real?, pregunto. De los de
antes. De cuando había

cuervos. No,
dice la luz. Casi
no estás aquí. El
cuervo se fue

hace mucho. Ahora está
viajando por su hilo, su
senda de cielo, para siempre, él sabe
la corriente que atraviesa las

cigarras, que no puedes oír
pero que
ya te cercan. Pero, ¿no está
aquí?, pregunto, buscando

en mis estrofas.
¿No llegó hasta mí
al adentrarse? ¿No
entró aquí

en la estrofa ocho?—y adónde

se va ahora
que vuelve a irse, ahora
que te digo que el cuervo es dorado,
ahora que te digo echó a volar y

se fue, y se fue.


Puede resultar desconcertante, visionario, confuso, tal vez ininteligible. Pero es suficiente con tener en cuenta el título (¿cómo será el mundo en 2040 o 2100 o 2500?, ¿estará todo en su sitio tal y como lo conocemos o habrá desaparecido?) y saber que en 2021 le diagnosticaron un cáncer de útero muy agresivo. 

Esta circunstancia personal (durante la primera década del siglo ya había pasado un cáncer de mama), la enfermedad y el enfrentamiento a la muerte, nos sumerge en un paralelismo salud personal/ salud del planeta, que combina imágenes apocalípticas propiciadas por el cambio climático y las presumibles consecuencias destructivas. 

Y para contarnos todo eso elige, en mi opinión muy acertadamente, una escritura marcada por los versos fragmentados, rotos, continuamente encabalgados, incluso las palabras, y una altísima intensidad emocional conjugada con un tono conversacional que busca la complicidad con el lector, pero sin abandonar un aire profético, como corresponde al futuro en que nos quiere situar.

Y este es el poema que cierra la colección, que nos deja una ventana abierta a la lluvia, a las manos, a la vida.


ENTONCES LA LLUVIA

después de años de virga, después
de mucho casi
y mucho nunca más, después
de coalescer en relámpagos 

secos y corrientes en descenso y fuego,
después de tomar un camino
alterno por
la historia y eludir-

nos, después de los árboles, 
después de los jardines, 
después de las duras semillas 
empujadas lo más hondo

posible y nutridas con rocío, 
después de que los surcos 
que abrió antaño ella 
se llenaran de

polvo y moho—y vainas 
que no pueden brotar—
ni siquiera los pájaros 
venían—y que viejos caminos

comenzaran a reaparecer-

después de los animales,
después de los seres más pequeños 
dentro de sus túneles y bajo
sus rocas,

después de esfumarse todo, 
entonces, un día,
surgida de la inter- 
ferencia y la dis-

continuidad, de la in-
congruencia,
de la colisión
muy por encima de nuestras

tierras abrasadas, de
la química, incognoscible 
por más que se la 
cuantifique,

del roce de un átomo con
otro, surgida del
accidente del
contacto, llegó

la lluvia.

Pensamos que era solo 
más viento. Algo golpeteó 
el techo desconchado.
Sabíamos que no era

el crepitar del calor, nuestros imaginarios 
pájaros secretos. Lo supimos por el olor que 
llenó el aire re-
cordándonos, ¿a qué nos

recordaba, ese olor,

como si el aire se volviera verde, 
como si el aire fuera la entraña pro- 
funda de la tierra
que nunca alcanzamos,

allí donde ella alcanza
las constelaciones que no hemos 
descubierto, ni nombrado, y ya 
nunca lo haremos,

y que no están muertas, no—

Y trajo consigo memoria. Pero de 
qué. Tanto tiempo. Dónde estáis, 
tiempos verbales. Las copas vuelven a 
vibrar, más fuerte, y otra vez pensamos

viento. Empujé
el mosquitero oxidado
y salí. ¿Tenía miedo? Donde ella caía 
el polvo se arremolinaba

en millas de rechazos—fibroso, 
brillante, 
como si las llamas pudieran ser polvo, 
más veloz en cada aterrizaje, hasta que ella 
las sometió y volvieron

a depositarse como suelo,
y se quedaron quietas, 
y la absorbieron
en todas partes,

y cuando me senté en el parapeto 
resbalaba por mis rasgos,
y mi cuello era surcado por regueros, 
como si fuera un pequeño libro

que se lee con atención en busca 
de fallas, crestas, lapsos
de tiempo en mi pensamiento— 
porque no podía recordarla—

mi piel no podía,

mis manos no podían,

las miro ahora

con los ojos llenos de lluvia, 
y ellas dicen levántanos,
no vas a morir
aún, estamos

vivos en la muerte
de esta iteración de la
tierra, habrá otra
donde ningún ser como nosotros

recorra esta
meseta de años y minutos y pastos y
caminos, un lugar donde ninguna
memoria pueda tomar forma, ninguna memoria de

nada, jamás, aunque por ahora 
los cristales tiemblan mientras 
la lluvia golpea más fuerte 
y los tallos rígidos se doblan y


aquello que fue un pradera
libera un vapor,
y si escuchas puedes oír
en él un débil pulso,

un espejismo, una liberación de semillas en el aire

donde el viento insiste, y mis pesadas

manos que ahora se alzan, palmas hacia arriba, refulgentes,
me dicen,
toca, tócalo todo,
comienza por tu rostro,

pon tu rostro en nosotras.


Como podéis ver, el título de cada poema es también el primer verso.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 22 de abril de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Antología Premios Loewe, Luciana Reif)

#unlibrounpoema

Me han regalado hace poco y casi de manera simultánea un par de libros de poesía. Este miércoles doy noticia de Mareas de mar; la próxima semana, de Al 2040 —To 20240—, de Jorie Graham.

Este Mareas del mar es de 2018 y como nos indica la cubierta es una conmemoración de los treinta años que llevaban realizándose los Premios Loewe. Para celebrar semejante aniversario, Luis Antonio de Villena se encargó de la confección de la antología, en la que que están recogidos unos poquitos poemas de cada uno de los títulos premiados durante esos años. 

La nómina de premiados hasta aquel año es esta:

Juan Luis Panero, Jaime Siles, Juan Pablo Zapater, Bernardo Schiavetta, Aurelio Asiain, Vicente Gallego, Álvaro Valverde, 
Felipe Benítez Reyes, Vicente Valero, Luis García Montero, Alejandro Duque Amusco, Rafael Courtoisie, Josefa Parra, César Simón, Jenaro Talens, José Eugenio Sánchez, José María Álvarez, Silvina López Medín, Antonio Cabrera, Bruno Mesa, Lorenzo Oliván, Vicente Gallego, Miguel Ángel Velasco, Carlos Marzal, Javier Cano, Guillermo Carnero, Joaquín Pérez Azaustre, J. A. González Iglesias, Carlos Fonseca Grigsby, Cristina Peri Rossi, Javier Vela, José Luis Rey, Sergio de Copete, Joaquín Pérez Azaústre, Álvaro García, Juan Vicente Piqueras, Antonio Lucas, Elena Medel, Óscar Hahn, María Gómez Lara, Víctor Rodríguez Núñez, Carla Badillo Coronado, José Ramón Ripoll, Sergio García Zamora, Ben Clark y Luciana Reif.

Aunque no estéis muy al tanto de lo que se hace en poesía, seguro que algunos nombres os resultan muy conocidos. 

Como es una antología y la relación de poetas es larga, opto como en otras ocasiones por entresacar algunos poemas de la persona más joven, que suele ser la menos conocida de momento, Luciana Reif, ganadora del certamen en 2017 con el título Un hogar fuera de mí.



Hombres como mi padre,

mi abuelo, mis novios,

mis hermanos,

vi sus cabezas llenas de grandes ideas

como un plato de comida que rebalsa,

lustré desde chica esos cráneos,

soy el placebo de tranquilidad

con el que después brillan fuera de casa.


¿Para eso caí en este mundo?


Como bolas de bowling enormes y pesadas,

podría encerar y pulir sus labios,

mi madre pasó la vida entera haciéndolo:

la cabeza de él en altas ceremonias,

la corona de flores tejida por ella

delante de sus jefes,

delante de su maestro,

delante de su propio padre.


Vi la inclinación que tienen estos hombres al afirmar,

el mentón hacia abajo, rozando el cuello, cuando 

dicen:

sí, señor.

¿Alguna vez agradecieron el pecho materno,

la comida siempre lista cuando llegan a sus casas?


Estoy cansada de ser la otra del éxito,

estoy cansada de esos hombres,

quiero brillar,

no ser la luna que resplandece

con luz ajena.


Podría arrojar con fuerza una por una sus cabezas,

mis dedos apretando su nariz y su boca,

deslizándose con gracia por el suelo encerado

y pulido de la pista de bowling,

podría verlos estrellarse contra los palos

derribándolos con dolor,

pero manteniendo la sonrisa imperial

de quienes creen -como en una guerra- que han vencido,

que ahora son mejores que antes,

pero después vuelven hacia mí y los lanzo de nuevo.


**



Otra vez un chico en mi cama,

es tan dulce su rostro contra la almohada,

parece que no respira o que respira apenas

como un silencio sutil.

Me gusta verlo ensimismado en sus secretos,

tan desnudo que abruma, mientras miro distraída

el techo de mi cuarto, la puerta entreabierta;

afuera el living, la cocina, el baño.

De repente me encuentro imaginando

una posible forma de escapar,

no tengo razón para pensar en eso, pero lo hago:

cientos de mujeres fueron asesinadas

este último año, no entiendo por qué este chico

no habría entonces de meterme un palo

entre las piernas. Pienso en ellas,

esposadas al respaldo de una cama

por sus novios, por sus padres, por sus amantes.

¿Cómo es que alguna vez encontraron consuelo

en sus anchos hombros?

Imagino sus rostros desencajados,

sus muñecas atadas, tensas hasta la sangre.

¿En qué momento su cuarto se convirtió en una prisión

y su novio en el carcelero que entra

sin pedirles permiso en mitad de la noche?

Vuelvo la cara contra mi chico,

él descansa y entredormido me abraza,

la bruma de mis miedos lo tapa.

Su ternura, como una gema,

resplandece en el cuarto.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

miércoles, 11 de marzo de 2026

UN LIBRO, UN POEMA (Lope de Vega)

#unlibrounpoema    

Hace ya mucho tiempo que no aparece por esta sección ningún clásico, así es que hoy he decidido traer uno de los ejemplares que suelo tener siempre a mano y que de vez en cuando releo. Y no voy a recurrir a alguno de sus poemas archiconocidos, sino a un soneto que apareció por primera vez en La dama boba. Más tarde, y con el título de "Castita res est", cierra La Filomena

Como se trata de un soneto escrito según los términos nuevos de decir Góngora acababa de publicar Soledades y Polifemo—, dejo alguna indicación, por eso de facilitar su lectura, del propio Lope.

El soneto:



La calidad elementar resiste

mi amor, que a la virtud celeste aspira,

y en las mentes angélicas se mira,

donde la idea del calor consiste.



No ya como elemento el fuego viste

el alma, cuyo vuelo al Sol admira;

que de inferiores mundos se retira,

donde el serafín ardiendo asiste.



No puede elementar fuego abrasarme.

La virtud celestial que vivifica,

envidia el verme a la Suprema alzarme;



que donde el fuego angélico me aplica,

¿cómo podrá mortal poder tocarme?

Que eterno, y fin contradicción implica.


La intención de este soneto fue pintar un hombre que, habiendo algunos años seguido sus pasiones, abiertos los ojos del entendimiento, se desnudaba de ellas, y reducido a la contemplación del divino amor, de todo punto se hallaba libre de sus afectos. Y no es de condenar porque parezca enigmático siendo tan alta la materia, y el sujeto tan digno, pues Platón lo que escribió de las cosas divinas lo envolvió en fábulas y imágenes matemáticas, de suerte que de ninguno o de pocos fue entendido que alguna vez nos habemos de apartar del común y simple modo de decir (la cita de Lope procede de Dámaso Alonso, Poesía española, Gredos 1966).

Por si fuere necesario: de los tres fuegos, el elemental es el que quema; el celeste es el que vivifica, y el angélico es, ya lo habréis captado, el amor divino. 


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

lunes, 9 de marzo de 2026

ROBERT FROST


 Todos los poemas de la selección que he realizado los he cogido de Robert Frost, Poesía completa. La traducción corresponde a Andrés Catalán. El ejemplar está disponible en estas bibliotecas municipales de la Comunidad:

BibliotecaSucursalLocalizaciónTipo de ejemplarDisponib.Cod.Bar.SignaturaSig.Supl.Id.Vol.SoporteTexto
Vitoria-Diputación Foral de ÁlavaCasa de Cultura Ignacio Aldecoa - AdultosSección adultos (general)PrestablePrestado hasta 10/03/2026 1172552416P FROST Robert poePapel
PlentziaBiblioteca MunicipalDepósitoPrestableDisponible 9231374P FRO poePapel
Bilbao-Bibliotecas MunicipalesBidebarrietaSección adultos (general)PrestableDisponible 9198089163698Papel
Bilbao-Mediateka BBK de Azkuna ZentroaMediateka BBK de Azkuna ZentroaP.3. LENGUA Y LITERATURAPrestableDisponible 9443784P FRO poePapel
Bibliotecas Municipales de San SebastiánBiblioteca CentralSección adultos (general)PrestableDisponible 9168532P FROPapel



EL CAMINO NO ELEGIDO

Dos caminos se abrían en un bosque amarillo,
y triste por no poder caminar por los dos,
y por ser un viajero tan solo, un largo rato
me detuve, y puse la vista en uno de ellos
hasta donde al torcer se perdía en la maleza;

Después pasé al siguiente, tan bueno como el otro,
posiblemente la elección más adecuada
pues lo cubría la hierba y pedía ser usado;
aunque hasta allí lo mismo a cada uno
los había gastado el pasar de las gentes,

y ambos por igual los cubría esa mañana
una capa de hojas que nadie había pisado.
¡Ah! ¡El primero dejé mejor para otro día!
Aunque tal y cómo un paso aventura el siguiente,
dudé si alguna vez volvería a aquel lugar.

Seguramente esto lo diré entre suspiros

en algún momento dentro de años y años:
dos caminos se abrían en un bosque, elegí...
elegí el menos transitado de ambos,
y eso supuso toda diferencia.


Aviso a navegantes: el poema puede ir más allá de lo que aparenta. A Frost le gustaba jugar y este poema es un buen ejemplo. En una carta, Frost afirmó: "Mis poemas ... están todos preparados para hacer tropezar al lector de cabeza en lo ilimitado". El significado de este poema ciertamente ha hecho tropezar a muchos lectores, desde Edward Thomas hasta el icónico profesor de inglés en El club de los poetas muertos. Pero el poema no hace tropezar a los lectores simplemente para burlarse de ellos, sino que pretende lanzarlos a lo ilimitado, lanzarlos más allá de las distinciones espurias y hacia una visión de simultaneidad ilimitada (Katherine Robinson).


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).