miércoles, 24 de junio de 2015

A FAVOR DE LA ESCUELA PÚBLICA, PERO...



No puedo hacer otra cosa nada más que agradecer iniciativas de este tipo. Yo trabajo en la pública y estoy a favor de lo público como idea social, política y económica. Sin embargo, cuando lo que expresamos es puro afecto, pierde la capacidad de universalizarse y se desvincula de los elemento racionales que le dan anclaje argumentativo. Queda expuesto al vaivén del capricho del momento.

Este vídeo nace de la Marea Verde, movimiento surgido como protesta contra los recortes en la educación. Está lleno de afecto y de gratitud y, por eso mismo, ahí finaliza su recorrido. Se trata, pues, de dar las gracias, y todo gesto de gratitud es una acción que implica a quien las da y a quien las recibe, pero nada más.

La defensa de lo público, la reivindicación del bien común, tiene su origen remoto en la concepción social de Platón, se refuerza con el Movimiento Ilustrado y adquiere toda su madurez con la extensión de las diversas ideologías socialistas del XIX. Requiere, por tanto, del desarrollo de un aparato sistemático de ideas y argumentos. Y eso es lo que echo de menos en el vídeo.

Si quienes aparecen con una camiseta a favor de la escuela pública, aparecieran con otra a favor de la escuela privada; si en la dedicatoria cambiáramos la palabra pública por privada, el vídeo tendría exactamente el mismo valor. Yo conozco profesoras y profesores de la privada que son excelentes profesionales y a quienes se les pueden ofrecer todas esas palabras de agradecimiento. Pero esa no es la cuestión.

La cuestión es que, además de que las personas que pasan por la escuela se encuentren a gusto y bien atendidas, la gestión de toda actividad pública (sanidad, comunicaciones, cultura, pensiones, educación...) forma parte no sólo del patrimonio común y, como tal, de la idea de justicia como equidad, sino que se fundamenta en sólidos argumentos de bienestar social. 

Eso es lo que echo en falta en el vídeo, porque los sentimientos son muy volubles, y no podemos dejar al albur de los afectos la defensa de algo tan importante para toda la sociedad como es la defensa del bien común, independientemente de que pueda haber personas que prefieran un modelo determinado de escuela privada, sanidad privada o quieran asegurarse su futuro invirtiendo en la bolsa, allá ellos (siempre y cuando lo hagan con su dinero). 

Cuando la emoción vive hermanada con la razón, conseguimos llegar más lejos. En cualquier caso, no me sorprende que de los vídeos asociados a la Marea Verde en YouTube éste sea el más visitado. Nos dejamos llevar con demasiada facilidad por los afectos y caemos en la sensiblería, sobre todo, cuando lo que se dice nos halaga.

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