viernes, 16 de noviembre de 2018

EN UN PRINCIPIO ERA EL HAMBRE. ANTOLOGÍA ESENCIAL

Editorial
Nadie penetra en la profunda oscuridad de sí mismo si no es forzado de algún modo por las circunstancias. El abismo atrae, es un tópico, pero para que la atracción sea algo más que una inestable inclinación del ánimo, para que logre su fin y se convierta en caída, es menester que las formas hayan dejado de ser amables. 

                  Diarios indios (1990-2001).

  
                 I

Un hombre es aplastado.
En este instante.
Ahora.
Un hombre es aplastado.
Hay carne reventada, hay vísceras,
líquidos que rezuman del camión y del cuerpo,
máquinas que combinan sus esencias
sobre el asfalto: extraña conjunción
de metal y tejido, lo duro con su opuesto
formando ideograma.
el hombre se ha quebrado por la cintura y hace
como una reverencia después de la función.
Nadie asistió al inicio del drama y no interesa:
lo que importa es ahora,
este instante
y la pared pintada de cal que se desconcha
sembrando de confetis el escenario.

                Matar a Platón (2004).


escribir

para curar 
en la carne abierta
en el dolor de todos
en esa muerte que mana
en mí y es la de todos

escribir

para ahuyentar la angustia que describe
sus círculos de cóndor
sobre la presa


(...)


¿y no hacer literatura?
...
¡y qué más da?:

hay demasiado dolor
en el pozo de este cuerpo
para que me resulte importante 
una cuestión de este tipo.
                                        Escribo

para que el agua envenenada
pueda beberse.

               Escribir (2004).


Arderé en angustias antes que rendirme a ella. Yo soy, del lado del sueño, más que yo misma. En mis otras abono el terreno del alimento más delicado.

Dejemos el mundo en las manos de "Dios"; yo atenderé al vuelo, más abajo, y a las almas que gimen, por el peso.

Para la herida, esa herida por todos compartida, no hay cura posible. La existencia se remedia con la muerte tan sólo. La herida consiste en saberlo.

              Husos (2006).


Me pedís palabras que consuelan,
palabras que os confirmen
vuestras ansias profundas
y os libren
de angustias permanentes.
Pero yo ya no tengo
palabras de este género.
Aceptad mi silencio: lo mejor
de mí. huid del soplo que pronuncia,
en mi boca,
la amarga condición de lo humano.
y, entretanto, dejadme contemplar
el vuelo de la ropa
tendida en las ventanas.

             Hilos (2007).


Hay viajes que pueden contarse y otros que no. Los que no pueden contarse, a veces, se inscriben dentro de los que pueden contarse pero, al modo de esas inscripciones que grabamos en el interior de un anillo, esos signos para la memoria tan sólo son descifrables por quien ha realizado el periplo. Es así como decimos que, en el camino, se ha cumplido un viaje interior.

            Bélgica (2011).


        Me llamo Desamparo
Duermo de pie como las bestias

            Polvo de avispas (2011).


Si viniera,
si una mujer viniera, ahora,
si una mujer viniera al mundo con
la espiga de luz de
las matriarcas: debería
si hablara
de este
tiempo
debería
tan sólo balbucir, balbucir
y así tal vez
tal vez así
asíasí
tal vez

         La herida en la lengua (2015).


¿Difícil, mi discurso? Hay quienes no conocen otra dimensión que la superficie y confundiendo las voces de fuera con la interior andan errantes, bicéfalos (díkranoi), según la expresión que utilizaba Parménides. No hablo para ellos. Ante quien se retira, el mundo de superficie abre a otro, mucho más intenso. Allí es donde moro, y hablo a quienes conocen el umbral.

         La mujer de pie (2015).



Creo sinceramente que toda antología es un reto para poder pergeñar entre los textos escogidos lo que ha querido trasmitirnos quien los ha escrito. Incluso puede considerarse como una traición. Esta antología de la obra poética de Chantal Maillard, en cambio, es una excelente puerta de acceso a su obra. Y lo es tanto por la selección realizada como por el luminoso prólogo de Virginia Trueba Mira

También es, y no creo que exagere, una inmejorable invitación a la lectura de la obra ensayística de la poeta. Vale decir lo mismo a la inversa. Y es que el pensamiento de Maillard está tan profundamente arraigado en su poesía y su poesía dice tan a las claras su pensamiento que no hay solución de continuidad entre ellos, son formas de expresión diferentes para comunicar lo mismo: 

Poema-materia.
Materia lingüística.
Materia-lengua.
Aguafuerte del espíritu.

jueves, 15 de noviembre de 2018

SPECTRAL EXCHANGE

Autor: Matthew C. Wilson
Tabakalera, el Centro de Internacional de Cultura Contemporánea donostiarra, lanza un seminario de lo más atractivo. Copio de su página la información:

El proyecto Spectral Exchange, actualmente en curso, basa su contenido y estructura del espectro electromagnético invisible (ondas infrarrojas, de radio y microondas, por un lado, y rayos ultravioleta, x y gamma, por otro). Uno de los componentes esenciales de la modernidad y la vida contemporánea es la investigación, el uso y el abuso del espectro invisible. Las energías invisibles de varias longitudes de onda son parte de los mecanismos de los medios de comunicación de masas, los sistemas sensoriales no humanos –tanto de los animales como de las máquinas–, los fenómenos climáticos y cósmicos, los sucesos de evolución y extinción pasados y potenciales, los fenómenos paranormales y las especulaciones metafísicas. El experimento metodológico interdisciplinario Spectral Exchange pretende utilizar el espectro electromagnético como marco estructural y temático para conectar dominios de conocimiento y práctica dispares.

El primer programa público, que tendrá lugar el 16 y el 17 de noviembre, reunirá a artistas, comisarios, teóricos culturales y científicos durante dos jornadas llenas de conferencias, ejercicios, proyecciones y debates. Este es el resultado de la residencia para el desarrollo de un proyecto de investigación artística de Matthew C. Wilson.



Participantes: Lars Bang Larsen, Esther Leslie (con material de Library for Radioactive Afterlife de Susanne Kriemann), Margarida Mendes (con grabaciones de Nuno Da Luz), Pádraic E. Moore (con ópticas y electrónicas de Liz Wendelbo), Eduardo Navarro, Jaume Navarro, Licia Verde y Matthew C. Wilson.
a
Comisariado del programa de proyecciones: Rachael Rakes.

Asistencia científica: Raúl Jiménez, Gabriel Molina Terriza y Licia Verde.

Intervenciones etéricas (presentaciones a distancia): Ana Teixeira Pinto + Christoph Keller.

Vídeo de (en curso): Marjolijn Dijkman.

Préstamo del equipo para la extracción de uranio: Susanne Kriemann.

Emprendizaje y organización: Matthew C. Wilson.

Matthew C. Wilson - Residencia de investigación artística
 
Eduardo Navarro
 

EDUARDO NAVARRO

ARTISTA
Esther Leslie
 

ESTHER LESLIE

PROFESORA DE ESTÉTICA POLÍTICA
Jaume Navarro
 

JAUME NAVARRO

HISTORIADOR DE LA CIENCIA
Lars Bang Larsen
 

LARS BANG LARSEN

ESCRITOR Y COMISARIO
Licia Verde
 

LICIA VERDE

COSMÓLOGA
Margarida Mendes
 

MARGARIDA MENDES

COMISARIA 
Nuno da Luz
 

NUNO DA LUZ

ARTISTA
Pádraic E. Moore
 

PÁDRAIC E. MOORE

COMISARIO Y ESCRITOR
Rachael Rakes
 

RACHAEL RAKES

COMISARIA
Raúl Jiménez
 

RAÚL JIMÉNEZ

COSMÓLOGO Y ASTROFÍSICO TEÓRICO

SOBRE LÁPIDAS, ANÉCDOTAS Y BULOS QUE NO ACABAN

Cementerio de Polloe, San Sebastián. C/ Santa Catalina, 334.
Si tuviera que elegir, que no es el caso, prefiero los cementerios protestantes a los católicos. Tienen un aire de parque que permite disfrutar de espacios verdes y tranquilos a toda la ciudadanía viva del lugar, no producen sensación de amontonamiento y carecen de imágenes truculentas propias de películas de miedo. Pero como no puedo elegir y Polloe se interpone entre mi domicilio y un parque que suelo transitar con cierta frecuencia, a veces lo atravieso para ganar tiempo y alguna que otra vez me entretengo mirando aquí y allá, a ver si encuentro algún epitafio curioso.



Sí, habéis leído bien, es el lugar donde están recogidos los huesos de la familia Mihura, padre, madre, hijos y Carmen Turón. La cuestión es por qué están enterrados aquí y no en Madrid, por ejemplo, donde nació y murió el más ilustre de todos ellos, Miguel Mihura, o en Cádiz, de donde era el padre. La razón es sencilla y producto del azar, azar vestido de mala suerte en este caso.

Miguel Mihura padre (1877-1925) era hombre de la farándula y en 1925 estaba en la capital donostiarra porque su compañía actuaba en el Teatro Victoria Eugenia. El 11 de julio, como no se presentó al ensayo, acudieron en su busca al lugar donde se hospedaba y descubrieron con horror que ya no iba a volver a ensayar nunca más. Según dicen, la muerte le había pillado escribiendo.

Una vez abierto (pagado) el agujero, la familia siguió incorporando miembros al recinto. Y supongo que fueron razones de tipo práctico las que se impusieron para que el renovador del teatro cómico contemporáneo se encuentre aquí, pues, según parece, había manifestado en más de una ocasión su deseo de ser enterrado en Hondarribia, ciudad que le gustaba especialmente.

Por cierto, tal y como se puede leer, NO hay ninguna inscripción que diga "Ya decía yo que ese médico no valía mucho", como se afirma en varios mentideros de internet. Parece que tenemos necesidad de que los humoristas dejen inscripciones graciosas en sus lápidas, y cuando no es así, las inventamos.

Y ya puestos, TAMPOCO es cierto lo de "perdonen que no me levante" atribuido al bueno de Groucho. Comprobadlo —a partir del minuto 4'—.


miércoles, 14 de noviembre de 2018

RAFAEL CADENAS, OBRA ENTERA

Editorial
He terminado esta Obra entera con la misma emoción con que el viernes pasado publicaba ese poema en prosa que comienza con la magnífica y magnética oración Yo pertenecía a un pueblo de grandes comedores de serpientes. Sin duda, no todos los títulos que contiene esta publicación me han interesado con la misma intensidad, pero todos los he leído con gran placer, con el sobrecogimiento con que queda una persona atrapada cuando está ante un texto que se enreda en lo más íntimo de la conciencia.

Obra entera fue publicada en 2007, lo que quiere decir que dejó de ser "entera" hace bastante tiempo. Después han venido más títulos como era de esperar. En la misma editorial valenciana puede ver En torno a Basho y otros asuntos, 2016, y Sobre abierto, 2012. En cualquier caso, la obra de Cadenas que aquí se recoge es suficiente para satisfacer el deseo de conocimiento del autor y ofrecernos una idea clara de cuáles son sus preocupaciones, tanto sociales como literarias.

Aquí también se recogen los ensayos Realidad y literatura (1979), Anotaciones (1983), En torno al lenguaje (1989) y Apuntes sobre San Juan de la Cruz y la mística (1995), que conforman la otra cara de la moneda de la obra del autor. Es como si fueran dos maneras de expresarse para indicarnos un camino vital y una preocupación intelectual que se va afinando con el tiempo. 

No voy a resistirme y dejaré aquí el que posiblemente sea su poema más conocido, Derrota, pero permitidme que antes os ofrezca un párrafo —poco es, ya lo sé— de su quehacer ensayístico, pertenece a los Apuntes sobre San Juan de la Cruz y la mística:

Siempre es difícil saber dónde se está.
Trataré de situarme.
He buscado incesantemente la respuesta; claro, a través de lecturas. Tal vez ella no existe. Pero podemos vernos, sobre todo percibir nuestro lado oscuro, darnos cuenta de nuestra dependencia de algo que no tiene nombre, aunque tiendo a llamarlo a la vida, y esperar ¿qué? El milagro, lo máximo, que acaso sea lo más corriente, pero visto de manera inhabitual, a otra luz, no usada (p 722).

Y ahora sí,

DERROTA

Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una                                                                          solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo 

que creí que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
que poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontraré nunca quién me soporte
que fui preterido en aras de personas más miserables que yo
que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces más                                                               burlado en mi ridícula ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que yo («Ud.                                                     es muy quedado, avíspese, despierte»)
que nunca podré viajar a la India
que he recibido favores sin dar nada en cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros
que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión
que no me he ido a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de las FALN y me desespero por todas estas cosas y por otras cuya                                                            enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París ni tener un día sereno
que me niego a reconocer los hechos
que siempre babeo sobre mi historia
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
que a pesar de todo tengo un orgullo satánico 
aunque a ciertas horas haya sido humilde hasta igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común y nada he logrado
que nunca usaré corbata
que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme, barrer                         todo y crear de mi indolencia, mi flotación, mi extravío una                               frescura nueva, y obstinadamente me suicido al alcance de la mano
me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los                                        otros y de mí hasta el día del juicio final.



En la presentación de la antología No es mi rostro, con motivo de la entrega del XXVII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, habla precisamente de este poema (a partir del minuto 5' 30'').



martes, 13 de noviembre de 2018

EL BARCO AZUL

El barco azul. Mari Puri Herrero. Museo de Bellas Artes de Bilbao.
Ante la obra de arte, cualquiera que sea esta la expresión que utilice, nuestra primera respuesta es emocional. Nos gusta o no. Más tarde irán llegando los comentarios, la valoración técnica, el intentar demostrar el talento o la ausencia del mismo, la señalización de virtudes o defectos y hasta la puesta en relieve de elementos históricos, influencias y todo tipo de conocimientos que puedan valer para reafirmar lo que decimos. Pero lo primero es el impacto emocional que recibimos.

Puedo dejarme llevar por el simbolismo del color azul, el color del espacio y del cielo, y recordar la profundidad del pensamiento que se abre paso ante cualquier situación. Puedo dejarme llevar por la hondura implícita del pigmento y perderme en el infinito, o mantenerme en equilibrio porque también el azul lo representa. 

Puedo dejarme llevar por lo más matérico y abrumarme pensando en lo carísimo que hubiera sido realizar este cuadro antes de que Diesbach descubriera por casualidad el azul de Prusia, allá por los comienzos del siglo XVIII, y consiguiera con ello que el azul dejara de ser, literalmente, un lujo.

Puedo comparar mentalmente la ausencia de figuras humanas con la presencia de ellas en la mayoría de las obras de Mari Puri Herrero y dejarme llevar por especulaciones en torno a la conveniencia o no de presentar el objeto que es sujeto de la representación.

Puedo navegar por un mar de fantasías y conjeturar sobre el significado acerca del origen y el destino de ese barco, sobre la tripulación que contiene o no, sobre la amenaza o no del oleaje, sobre el intimidante estado del cielo. O sobre la oportunidad de manejar una sinfonía de azules para componer cuanto vemos.

Puedo dedicarme, es cierto, a reflexionar con mayor o peor fortuna sobre todo eso y otros cuantos asuntos más, pero lo que me fascina de El barco azul es su sólida presencia, su capacidad para atraer mi atención, el magnetismo que desprende, la profunda nostalgia de saberme fantasma que mira hacia otro fantasma.

lunes, 12 de noviembre de 2018

LA CREACIÓN POR LA METÁFORA. INTRODUCCIÓN A LA RAZÓN POÉTICA

Editorial
Soy de la opinión de que los libros están para ser leídos, entre otras cosas, porque conforman la mayor y mejor comunidad de pensamiento que la humanidad ha podido imaginar, y porque en ellos nos regalan quienes los escriben el mayor y el mejor esfuerzo del que han sido capaces para transmitirnos una idea.

El concepto de razón poética fue introducido por María Zambrano para diferenciar una forma de conocer y de aproximarnos a la realidad distinta de la razón filosófica o discursiva, más argumental y sujeta a modos y maneras racionalistas (Ver Filosofía y poesía). Chantal Maillard parte del concepto de la pensadora malagueña para iniciar una reflexión que profundiza aún más en la misma idea y propone una teoría de la realización de la persona asentada en la acción metafórica, propone una restauración de la unidad personal mediante una sucesiva superación de identidades. Lo que ya por sí mismo es muy meritorio en estos tiempos de fragmentación.

Termina Maillard su texto con este párrafo: 

La razón-poética es apertura para la visión, camino hacia la visibilidad, estado de atención y disponibilidad para el conocimiento de un ser que en esa tensión hacia la apertura se realiza. La razón-poética es, por tanto, acción ética y estética por cuanto que es acción creadora esencial a la vez que existencial, acción que solamente puede realizarse plenamente cuando aquello en lo que estamos (el objeto de la acción, cualquiera que sea) ocupa toda nuestra atención, es decir, cuando en ello va nuestro ser. El hombre nace en la medida en que se entrega, en la medida en muere en sí mismo. El hombre se hace a su ser en la medida en que renuncia a ser sí mismo. Y esto significa también que el ser se hace en la medida en que el hombre se entrega a su acción, cualquiera que esta sea, razón y pasión unidas. Solamente así se cumple la acción metafórica, pues solamente así el impulso creador obtiene la fuerza suficiente para ser eso: pura fuerza creadora, libre de determinaciones, libre para cumplirse en sí misma, libre para ser lo que llamamos azar: fuerza vibrátil, transformadora, mágica.

Desde luego, no es necesario leer a la Maillard pensadora para disfrutar de la Maillard poeta, pero la conexión entre una y otra es tan estrecha, transitan ambas tan por los mismos aledaños del ser y sus recónditos recovecos que leer a la otra solamente ocasiona beneficios y alegrías.


PS: Aunque es un libro agotado, aún se puede encontrar nuevo en librerías de internet, además de en casi cualquier biblioteca.

domingo, 11 de noviembre de 2018

DE BORGES A EDUARDO ARROYO PASANDO POR ZARAGOZA, SEGOVIA Y MADRID


Daniel Mordzinski comenzó a trabajar sobre la literatura desde la fotografía en 1978, pero tal vez su momento más importante en esta carrera fue cuando se acercó a Cortázar en París y le dijo: "Hola, Julio. Me llamo Daniel. No soy nadie, nunca hice nada, pero mañana inauguro la primera exposición de mi vida, y sería el pibe más feliz del mundo si pudieras acompañarme. Te dejo la dirección". Julio Cortázar fue a la exposición. 

El Museo Pablo Serrano de Zaragoza acoge la exposición Objetivo Mordzinski desde el pasado 31 de octubre hasta el 10 de marzo de 2019. Una exposición imprescindible para amantes de la fotografía, de la literatura o de ambas a la vez.


***


Y de Zaragoza a Segovia. En el magnífico Torreón Lozoya podéis disfrutar de una pequeña exposición que bajo el título Eduardo Arroyo. Tríptico. Teatro, Arte y Literatura —termina el 18 de noviembre—recoge una buena selección de la obra del artista madrileño recientemente fallecido. 



Para quienes no podáis llegar a tiempo, el Instituto Francés de Madrid tiene abierta otra exposición —Eduardo Arroyo: un itinerario francés— hasta el 22 de diciembre.

Y para quien no le conozca, este documental publicado por el Círculo de Bellas Artes en el pasado mes de abril, puede ser una buena introducción.


viernes, 9 de noviembre de 2018

FORO DE LA CULTURA DE BURGOS


El Foro de la Cultura de Burgos celebra este fin de semana su tercera edición. Hoy, mañana y pasado mañana. El programa que han preparado se centra sobre los principios éticos y morales que envuelven a la tecnología. Especialistas de todas las áreas —ciencia, filosofía, sociología, arquitectura, gerontología, arte, economía o biología, conversarán y debatirán sobre la influencia de la tecnología en la sociedad.

Además, bajo el título de Burgos Experimenta se invita a colectivos, asociaciones, instituciones e individuos a participar en una serie de talleres y laboratorios ciudadanos para generar proyectos. Organizada en colaboración con Medialab Prado, Burgos Experimenta tiene como principal objetivo potenciar la innovación ciudadana para reforzar el tejido de la ciudad así como la cooperación entre la ciudadanía de Burgos. 


Aquí tenéis el enlace al interesantísmo programa de este año. 

Y como ejemplo del nivel de actividades, la conversación entre el sociólogo ya desaparecido Zygmunt Bauman, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2010, y el filósofo bilbaíno Javier Gomá, director de la Fundación Juan March y Premio Nacional de Ensayo en 2004.

YO PERTENECÍA A UN PUEBLO de grandes comedores de serpientes

Editorial
Me entrego a la lectura de la poesía de Cadenas motivado por el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Supero el primer poemario sin excesiva emoción. Me gusta. De repente llego al segundo, Los cuadernos del destierro, y el esplendor verbal del primer párrafo me atrapa totalmente. Vuelvo a leerlo dos, tres, cuatro veces. Pero en voz alta, que es como se disfruta de la poesía de quienes saben escribir poesía. Extraordinario. El Caribe está dentro de cada una de las frases.

Más adelante, cuando haya realizado una lectura serena dejaré algún comentario. De momento, aquí tenéis el fascinante comienzo de este poema narrativo escrito en la mejor prosa poética:

YO PERTENECÍA A UN PUEBLO de grandes comedores de serpientes, sensuales, vehementes, silenciosos y aptos para enloquecer de amor. Pero mi raza era de distinto linaje. Escrito está y lo saben —o lo suponen— quienes se ocupan en leer signos no expresamente manifestados que su austeridad tenía carácter proverbial. Era dable advertirla, hurgando un poco la historia de los derrumbes humanos, en los portones de sus casas, en sus trajes, en sus vocablos. De ella me viene el gusto por las alcobas sombrías, las puertas a medio cerrar, los muebles primorosamente labrados, los sótanos guarnecidos, las cuevas fatigantes, los naipes donde el rostro de un rey como en exilio se fastidia.

Mis antepasados no habían danzado jamás a la luz de la luna, eran incapaces de leer las señales de las aves en el cielo como oscuros mandamientos de exterminio, desconocían el valor de los eximios fastos terrenales, eran inermes ante las maldiciones e ineptos para comprender las magnas ceremonias que las crónicas de mi pueblo registran con minucia, en rudo pero vigoroso estilo.

¡Ah! yo descendía de bárbaros que habían robado de naciones adyacentes cierto pulimento de modos, pero mi suerte estaba decidida por sacerdotes semisalvajes que pronosticaban, ataviados de túnicas bermejas, desde unas rocas asombradas por gigantescas palmeras.

Pero ellos —mis antepasados— sí estaban aherrojados por rigideces inmemoriales en punto a espíritu eran elásticos, raudos y seguros de cuerpo.

Yo no heredé sus virtudes.

Soy desmañado, camino lentamente y balanceándome por los hombros y adelantado, no torpe, mas sí con moroso movimiento un pie, después otro; la silenciosa locura me guarda de la molicie manteniéndome alerta como el soldado fiel a quien encomiendan la custodia de su destacamento, y como un matiz, sobrevivo en la indecisión.

Sin embargo, creía estar signado para altas empresas que con el tiempo me derribarían.

jueves, 8 de noviembre de 2018

ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY

Antoine de Saint-Exupéry, mundialmente conocido por ser el autor de El principito —libro no religioso más traducido, después de Pinocho—, es mucho más que el autor de un extraordinario libro, clasificado por algunos como infantil, pero al que sacan auténtico provecho y disfrute los adultos. 

Saint-Exupéry, además de escritor de relatos era periodista y aviador, y son estas dos actividades las que van a marcar su vida y su trabajo. Como aviador profesional tomó parte en la apertura de nuevos itinerarios para organizar las líneas y recorridos que en aquella época aún no existían. La pasión por volar impregna toda su obra literaria, lo mismo que su impulso más natural y determinante. Sin aviones no hubieran existido ninguno de sus libros.

La otra pasión, la periodística, es mucho menos conocida, tal vez porque su posición ideológica con respecto a las guerras que le tocaron vivir no era precisamente la que compartían dirigentes y mandos de uno y otro lado. Como nos recuerda Montse Morata en Aviones de papel, su postura profundamente humanística, basada en la creación de lazos, choca directamente con la visión del otro como enemigo a vencer.

Estas cosas y otras muchas más podréis encontrarlas bien desarrolladas y documentadas en la estupenda biografía del autor francés que ha escrito Montse Morata, y también en este programa radiofónico hecho con la pasión que requieren los trabajos bien realizados. Una forma de descubrir un Saint-Exupéry distinto y muy atractivo.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

ELIZABETH BARRETT BROWNING

Elizabeth Barrett Browning (1806-1861) fue en su época una de las poetas mejor consideradas. De hecho, fue candidata a poeta laureada después de la muerte de William Wordsworth, es decir, algo así como ser reconocida como mejor poeta de la época en su país.

Su actividad literaria fue muy intensa y comenzó a muy temprana edad. Así, por ejemplo, a los once años comenzó a escribir su propia epopeya homérica, La batalla de Maratón. 

En la actualidad, y en castellano, solo disponemos de esta colección de sonetos, cuyo título puede sorprender en un primer momento: Sonetos del portugués, Los sonetos de la dama portuguesa, Sonetos de la portuguesa. Y es que la cuestión no se centra en la autora o el autor de los sonetos, sino en el idioma.

El equívoco título no es tal si recordamos el subterfugio que utiliza la poeta y que buscaba esconder el contenido íntimo de los poemas. Ella los escribe como si fueran la traducción de una colección de poemas que ha encontrado escritos en portugués. 

De esta manera queda enmascarada la autoría y el contenido íntimo, pues en realidad son poemas de amor que ella dirige a su amante, Robert Browning, y a quien el padre de la escritora rechazaba como futuro yerno. De ahí que con buen criterio Carlos Pujol indique en la introducción que la traducción exacta sería "traducidos del portugués".

Uno de los sonetos más conocidos y reproducidos de la colección es el XLIII que copio aquí en la traducción de Pujol: 


¿De qué modo te quiero? Pues te quiero
hasta el abismo y la región más alta
a que puedo llegar cuando persigo
los límites del Ser y el Ideal.

Te quiero en el vivir más cotidiano,
con el sol y a la luz de una candela.
Con libertad, como se aspira al Bien;
con la inocencia del que ansía gloria.

Te quiero con la fiebre que antes puse
en mi dolor y con mi fe de niña,
con el amor que yo creí perder

al perder a mis santos... Con las lágrimas
y el sonreír de mi vida... Y si Dios quiere,
te querré mucho más tras de la muerte.


Y en su versión original:




Nota: La selección que utilizaremos en la tertulia de diciembre ya está subida.

martes, 6 de noviembre de 2018

CULTURA CON C DE COSMOS (C³ )


Dentro de las miles de propuestas que hay esta semana en torno a la ciencia —la Semana de la Ciencia está presente en casi todas las ciudades, solo tenéis que poner el nombre de la vuestra al lado y el buscador os llevará—, quiero destacar esta iniciativa por su carácter absolutamente interdisciplinar, porque se trata de una propuesta donde participan entidades de todos los campos de la cultura y porque quienes la han imaginado y puesto en marcha son dos brillantes investigadores con una experiencia divulgativa tan brillante como su trabajo específico: Montserrat Villar y Carlos Briones.

Y bien, ¿de qué va la cosa? 

Como muy bien indica el título se trata de divulgar la astronomía y la astrobiología a partir de la multitud de obras de arte que la sociedad ha ido produciendo a lo largo de la historia como resultado de esa fascinación que sentimos por el cosmos, y que ha quedado plasmada en piezas musicales, pinturas, poemas, cerámica..., y que se encuentran recogidas en museos, bibliotecas o cualquier otro tipo de institución cultural. Así, cuando se explica o se comenta una de esas obras, se está explicando y comentando el conocimiento del cosmos que hay detrás de ella.

Consultad en este enlace la programación de todas las actividades propuestas hasta el mes de marzo, que es cuando termina el programa. La programación es tan rica y variada que resulta casi tan fascinante como el mismo universo. 

lunes, 5 de noviembre de 2018

¿REALMENTE SOMOS CADA VEZ MÁS UNIFORMES?

Herder
Hay una tendencia entre algunos pensadores e intelectuales de izquierda a demonizar las redes sociales y la cultura digital. Tendencia que se suele acompañar de otras dos características: una profunda inmersión en la nostalgia a través de la continua alabanza de rasgos del pasado, y un fraseo plagado de grandes y absolutas verdades que se dan por supuestas sin más argumentación que su propia autoridad. 

La pantalla digital no permite ningún asombro.

El arte se caracteriza por su carácter enigmático.

El arte tiene su hogar en lo inhóspito.

La poesía da testimonio de la presencia de lo ajeno que se custodia en ella.

Hoy ya no vivimos poéticamente en la tierra.

La red digital habitada por el ego ha perdido por completo todo lo ajeno, todo lo inhóspito. 

El orden digital no es poético. Dentro de él nos movemos en el espacio numérico de lo igual.

La hipercomunicación actual reprime los espacios libres de silencio y de soledad (...). Reprime el lenguaje, del que forma parte esencial el silencio.

        Todas las citas están extraídas de un solo capítulo: El lenguaje de lo distinto (pp 95-104).


Alguien puede decir que las frases están descontextualizadas, pero creedme si os digo que el contexto son ellas mismas. De hecho, la primera frase del libro es otra de esas afirmaciones absolutas: Los tiempos en los que existía el otro se han ido. Vivimos en un mundo globalizado que ha destruido lo diferente, lo distinto y con ello, al otro. La "hipercomunicación" es la responsable de esta situación y las redes sociales sus vehículos. El otro deja de existir porque todos pasamos a ser iguales.

Sin entrar en detalles sobre la globalización, yo no me atrevería a decir que todo en ella sea negativo. La posibilidad que ofrece la mundialización de la defensa de los derechos humanos ya nos ha dejado unos cuantos ejemplos muy positivos en los que llevamos de siglo. Eso sin tener en cuenta los beneficios indiscutibles del acceso al conocimiento o la posibilidad de compartir información fehaciente entre investigadores de manera inmediata. En este sentido, resulta curioso que las quejas sobre el fenómeno de la digitalización vengan siempre del lado humanístico y no del científico.

Las redes sociales no son nada más que un instrumento que amplifican y sobredimensionan las opiniones de la calle. Lo que ocurre es que antes de la existencia de internet nuestras opiniones se quedaban entre un reducido grupo de personas allegadas; hoy, en cambio, pueden llegar a una multitud, aunque casi nunca llegan. En cualquier caso, se crean círculos que repiten lo que antes se decía en una conversación a cuatro y hoy puede ser a cuatro mil. La conversación de antes no era más inteligente y perspicaz que la de ahora. Cada cual, como ha ocurrido siempre, se mueve dentro del grupo cuyas opiniones comparte. Y es ahí donde se produce la reafirmación de lo mismo, de lo igual.

[Inciso: no todo lo que se manifiesta en las redes sociales es desechable, ni falto de interés, ni malintencionado. Existen personas, grupos y entidades más que interesantes que dignifican lo que en ellas se comunica. Ocurre que lo que se magnifica y se extiende es aquello que contiene una carga más llamativa, amarillista y accesible al consumo inmediato de opinión. Las obras de Kant están en la red, pero nunca van a ser ni lo más visitado, ni lo más discutido].

Sigo. De ahí al salto en torno a lo poético, a lo creativo, a lo reflexivo, como manifestaciones de lo sublime, para luego afirmar que ya no vivimos poéticamente, que carecemos de silencio y que caminamos inexorablemente hacia la autodestrucción. Es decir, para afirmar, como venimos afirmando cada vez que ha aparecido un elemento tecnológico significativamente importante, que estamos al borde del precipicio y que ya nada es lo que era. Eso es miedo y resistencia al inevitable cambio, que es la formulación natural del discurrir del tiempo.

¿Alguien cree sinceramente que los coetáneos de Homero, de Virgilio, de Shakespeare o de Goethe estaban mejor dotados para el arte, el pensamiento y la poesía que la sociedad actual? ¿Alguien cree que la acumulación de información —mucha de ella inservible y engañosa, es cierto— me impide a mí o a cualquier otra persona dejar de consultarla? ¿Alguien cree que una sociedad donde una inmensa mayoría sabe leer y escribir está peor informada que otra constituida mayoritariamente por analfabetos? ¿Alguien cree que quienes piensan, escriben, crean... lo hacen sumidos en el ruido? ¿Alguien puede creer que la sociedad actual es más uniforme y menos mestiza que la de hace mil años?

Puestos a creer, yo creo que no existe ninguna persona, tenga o no tenga estudios universitarios, que no busque en algún momento la belleza y la verdad, el lado más noble de la vida y que se sumerja de vez en cuando en el silencio, ya sea con el simple gesto de cerrar los ojos o saboreando al margen de las prisas un café, un vaso de agua o una puesta de sol. Y eso a pesar de todas las falsas noticias, la abrumadora repetición de bulos expandidos vía whatsapp, las matraca publicitaria para hacernos desear los mismos productos, y todos los demás ruidos y resortes de poderes económicos y políticos.

Peor que el ruido es el miedo al ruido.


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Podéis leer los dos primeros capítulos en este enlace de la editorial.