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sábado, 13 de junio de 2026

WALLACE STEVENS, El emperador de los helados

A Wallace Stevens le dedicaré más adelante una entrada para ofrecer una visión general y contextualizarlo en su momento histórico-literario. Hoy ofrezco un ejemplo de cómo operaba a través de un poema, tal vez su preferido, según manifestó en alguna ocasión. El poema pertenece a su primera publicación en forma de libro de poesía, Armonio (1923). Por entonces tenía 44 años.




EL EMPERADOR DE LOS HELADOS


Llama al que lía los cigarros puros,

al forzudo, y ofrécele batir

en tarros de cocina las sensuales cuajadas.

Deja que las muchachas huelguen con los mismos vestidos

que acostumbran a usar, y deja que los chicos

lleven flores envueltas en periódicos viejos.

Deja que el parecer acabe en ser.

El único emperador es el emperador de los helados.


De la cómoda aquella que perdió

tres pomos de cristal, saca la sábana

en la que ella bordaba faisanes una vez

y extiéndela del todo hasta ocultar su cara.

Si sus callosos pies se quedan fuera, lo hacen

para mostrar qué fría está, y qué muda.

Que la lámpara añada su destello.

El único emperador es el emperador de los helados.





El poema tiene dos estrofas bien diferenciadas. En la primera intuimos que se nos está hablando, entre otras cosas, de la cocina de una casa y lo que en ella acontece. En la segunda se nos sitúa en otra dependencia de las casa —¿la sala, un dormitorio?—, donde se encuentra un cadáver al que hay que cubrir con una sábana. 

Como las imágenes y los símbolos se van sucediendo con profundas elipses entre ellos, el poema resulta muy hermético en un primer momento, y tal vez lo continuaría siendo así si no hubiera sido por la agudeza de Helen Vendler quien expuso de forma breve el argumento del mismo: 
una persona va a casa de una vecina que ha fallecido; esta persona debe ayudar a preparar el cadáver en el dormitorio para un velatorio; otros vecinos llevan flores de su propio huerto y otros más preparan comida, incluyendo helado, para el velatorio. 

El poema, por tanto, adquiere forma a través de una voz que va indicando lo que se debe hacer para que el resultado sea el adecuado al momento que se vive. 

Conviene señalar que en algunas culturas caribeñas, incluidas las que Stevens conoció en sus viajes a Cayo Hueso y La Habanalos velatorios tienen o tenían un carácter festivo y se preparaban los mejores manjares. Aquí entra en juego el helado, que no es precisamente el que podemos adquirir en unos segundos en una heladería moderna, sino el que había que hacer trabajando intensamente la cuajada (estamos a comienzos del siglo XX). 

Eso también explica la elección de la palabra concupiscent y que tiene en castellano todos estos sinónimos: incontinente, sensual, lascivo, lujurioso, libidinoso, voluptuoso, impúdico, obsceno, deshonesto. El traductor ha elegido el segundo. 

Así, pues, en la cocina, encontramos coqueteo, desenfado, cierta actividad bulliciosa y la preparación de sabrosos bocados, tal y como hemos visto en algunas películas. Claro que en el otro habitáculo lo que vemos es, por el contrario, una mujer muerta y una cómoda ya vieja que ha perdido los tiradores.

En este contexto, tropezamos con un verso que parece una recomendación de profundo análisis filosófico, es el penúltimo de la primera estrofa: Que el ser sea el final del parecer. Cielos, ¿qué hace ahí?, ¿qué puede querer decirnos el poeta?, ¿qué relación tiene con lo que está ocurriendo en la casa donde se prepara el velatorio?

Stevens decía que la poesía debía resistir a la inteligencia. Esta parece una buena puesta en práctica de lo que afirmaba. Y difícil, variada, compleja son tres términos que la crítica ha utilizado con asiduidad para describir la poesía modernista anglosajona en general. Los poetas de nuestra civilización deben ser difíciles, escribía T.S. Eliot en Los poetas metafísicosen 1921. Creía que esa dificultad reflejaba la época: la avanzada industrialización transformaba Occidente, Europa se tambaleaba tras la Primera Guerra Mundial y la Revolución Bolchevique incendiaba Rusia. Darwin, Nietzsche, Marx, Freud y Einstein cambiaron la visión que se tenía de la historia, la economía, la filosofía, la ciencia, la psicología, la física e incluso la religión.

Si en algo coincidían el modernismo hispanoamericano y el modernismo anglosajón, que fueron estilos y movimientos muy diferentes, era en su crítica al idealismo romántico y en su afán por superarlo. Así, podemos tomar el parecer como lo que no es, lo artificial, lo que aparenta ser pero no es; es decir, se trata de una manera de reivindicar que el realismo desplace al idealismo.

Más aun, Judith Ch. Brown, opina que el verso sugiere que solo en la muerte termina el parecer… En la vida, sin embargo, solo hay apariencia. Esta interpretación es coherente con el penúltimo verso de la segunda estrofa: Que la lámpara añada su destello, que a su vez evoca un ambiente de autopsia o interrogatorio, donde la luz de la realidad busca dar claridad a lo realmente significativo, no las suposiciones, ni cuanto podamos imaginar. 

En este sentido, la sábana bordada con colas de abanico —faisanes, traduce Sánchez Robayna—, que deja el cadáver parcialmente expuesto bajo el resplandor de la lámpara, parece indicar la misma intención: la insuficiencia del artificio.

Por otra parte tenemos el helado, ese postre capaz de aportarnos un placer sensual, pero que hay que consumir con cierta premura para que no se deshaga. Es un placer fugaz, como el sexo. Y es frío, como el cuerpo de la mujer muerta. La frialdad vincula el frío de la muerte con el helado. La muerte y los placeres sensuales de la vida tienen algo en común. La mujer muerta es insensible —"fría" hacia— la animada actividad en la cocina, y esas muchachas ociosas tampoco parecen muy preocupadas por ella. El helado es como la vida: dulce mientras dura. También es como los muertos: fríos y destinados a ser consumidos o a disiparse.

¿Pero por qué el emperador? ¿Una alusión a los cuentos infantiles, al de El traje nuevo del emperador? ¿Una abstracción filosófica sobre la apariencia? ¿Una alusión al Hamlet de Shakespeare cuando su personaje protagonista dice tu gusano es tu único emperador en cuanto a la dieta. Engordamos a todas las demás criaturas para engordarnos a nosotros mismos, y nos engordamos para los gusanos? (4º acto, escena VI).

De hecho, Stevens elige el mismo sintagma único emperador. Además, la idea expresada en Hamlet de que los seres humanos no son la cima de la cadena alimenticia, sino los gusanos, también está, aunque de forma indirecta en el poema. La vida es frágil, efímera; todas, en general, tienden hacia el impulso hedonista: disfrutar del festín mientras se puede.

Enunciado más brutalmente: el único dios, el único emperador en este mundo es el frío dios de la vida mientras esta persiste, la satisfacción del apetito, del deseo. Surge la metáfora: la vida animal en la cocina, el cadáver en el dormitorio trasero.

El único emperador o principio dominante del mundo es aquel que nos viene a la mente cuando vemos derretirse el helado —o, de otra manera, cuando asistimos a un funeral— haríamos bien en prestarle atención y aprovechar cada momento.

Dos estrofas, dos habitaciones:  la bulliciosa vida de festejos y apariencias, y la muerte solitaria, tal y como afirma la sentencia. El poema se convierte en un recordatorio de nuestro destino final. Un postre que antes se nos antojaba muy apetitoso se convierte en un símbolo de lo que la vida nos depara tras el último bocado. Comienza como un dulce caprichoso, pero deja un regusto sorprendentemente frío.


***
Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

viernes, 24 de abril de 2026

LA SITUACIÓN DE LOS DDHH EN EL MUNDO


 Ya se ha publicado el informe anual de Amnistía Internacional sobre la situación de los Derechos Humanos en el mundo. Si deseáis leerlo o simplemente echar un vistazo, podéis hacerlo desde este enlace.

Esta es la introducción al análisis global que váis a encontrar en la página 16:

Amnistía Internacional documentó en 2025 un panorama generalizado de violaciones de derechos humanos cometidas por gobiernos y otros agentes, ausencia de rendición de cuentas e injusticias sistémicas, junto con algunos avances limitados. Muchos de estos escenarios han persistido en 2026, mientras el orden internacional basado en normas es objeto de ataques constantes.

Se han cometido gran cantidad de crímenes de derecho internacional, como el genocidio de Israel contra la población palestina en Gaza, los crímenes de lesa humanidad perpetrados por Rusia en Ucrania y los crímenes de guerra y otros crímenes previstos por el derecho internacional cometidos en Myanmar, Sudán y otras zonas en conflicto. Aunque el activismo y la presión judicial han llevado a algunos Estados a restringir o prohibir las exportaciones de armas a Israel, las transferencias irresponsables de armamentos han seguido fomentando atrocidades. Estados Unidos y Rusia menoscabaron en 2025 los mecanismos internacionales de rendición de cuentas, en concreto la Corte Penal Internacional (CPI), mientras que otros Estados anunciaron su retirada del Estatuto de Roma. No obstante, la Corte y otros mecanismos consiguieron que se practicaran 
importantes detenciones y se dictaran sentencias condenatorias relevantes; también se crearon nuevos organismos de investigación, como un tribunal especial sobre el crimen de agresión perpetrado contra Ucrania.

Las prácticas autoritarias se han intensificado en todo el mundo. En 2025, los gobiernos de Afganistán, China, Egipto, Estados Unidos, India, Irán, Kenia, Reino Unido y Venezuela, entre otros países, emplearon la violencia para reprimir protestas, criminalizaron la disidencia mediante leyes de seguridad y antiterroristas o hicieron uso de desapariciones forzadas, ejecuciones y tácticas abusivas de actuación policial. Aunque las iniciativas en favor de un tratado de las Naciones Unidas sobre el comercio sin tortura cobraron impulso, la tortura y los malos tratos —mediante dispositivos de descarga eléctrica, entre otros— siguieron siendo prácticas generalizadas.

Un tema central ha sido la discriminación. Se ha sometido a las personas refugiadas y migrantes a deportaciones masivas y a políticas racialmente discriminatorias, mientras que se ha seguido dejando muy desprotegidas a las que, desplazadas como consecuencia del cambio climático, se han visto obligadas a cruzar fronteras internacionales. Se ha mantenido la injusticia racial ligada al colonialismo y a las industrias extractivas, y con ella las exigencias de reparación. La violencia por motivos de género y la restricción de los derechos de las mujeres fueron fenómenos generalizados en 2025. Aunque en algunos países se hicieron avances de carácter jurídico para ampliar el derecho al aborto y prohibir el matrimonio precoz, los obstáculos existentes para acceder al aborto y a servicios de atención posterior al aborto se mantuvieron. Al mismo tiempo, en todo el mundo se intensificaron los ataques contra diversos derechos de las personas LGBTI, en especial las transgénero.

Los gobiernos no han potenciado el abandono gradual de los combustibles fósiles, y el apoyo a la financiación y la adaptación climáticas ha sido del todo insuficiente. La deuda, los recortes de la ayuda y las estructuras económicas mundiales injustas han menoscabado los derechos económicos y sociales. En 2025 continuaron los abusos empresariales —entre ellos, los daños ambientales, las vulneraciones de derechos laborales y la interposición de demandas—, mientras que en la Unión Europea (UE) se suavizó el texto de una nueva e histórica normativa sobre la diligencia debida empresarial.

Por último, los gobiernos se han valido de la tecnología para aplicar y afianzar prácticas autoritarias. Con la ayuda de agentes empresariales, han ejercido vigilancia ilícita para restringir el derecho a la libertad de expresión o reprimir las protestas. Aunque en 2025 se constataba cada vez más el daño que suponían para los derechos humanos las plataformas de redes sociales y el creciente número de herramientas de inteligencia artificial (IA) generativa, la regulación de estos ámbitos iba con retraso.

El informe relativo a España lo encontraréis en la página 200.
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Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

martes, 17 de marzo de 2026

A LA MANERA DEL BOSCO, Fundación Juan March


Aparentemente es, pero no, no es. Esto es obra de Mario Klingemann y se titula El jardín de los detalles efímeros

Lo que ha ocurrido es que El jardín de las delicias del Bosco se ha transformado ante nuestros ojos gracias a la utilización de un modelo de IA desarrollado por el artista. Klingemann, claro, ha sido artista residente en Google, de ahí la obra que tenemos delante de nosotros. 

De aquí en adelante, utilizo los texto de las cartelas de la exposición, que dicen mucho y muy bien. 


Masako Miki propone este Animated Hinoki Tree [Ciprés hinoki animado] realizado en lana sobre espuma de poliestireno expandido y madera de nogal. 

La cartela nos ofrece esta información: 

Masako Miki (Osaka, 1973) se inspira en el sintoísmo y en los yokai japoneses [seres sobrenaturales] y concibe la escultura como una presencia mutable, un espíritu libre capaz de transitar entre diferentes identidades y formas. Sus colores vivos, sus contornos juguetones y sus texturas suaves evocan una sensación de cercanía y comodidad. 

Sus instalaciones de fieltro y lana, acuarelas y esculturas en espacios públicos suelen tratar temas de identidad, ya sea en relación con el género, la herencia multirracial o los sistemas de creencias. La artista considera que la especial relevancia de los antiguos yókai radica en su fluidez intrínseca: no se ajustan a las identidades establecidas, sino que generan otras nuevas. 

Esta obra apela a la imaginación del espectador y evoca un universo posible en el que nada está limitado o definido con claridad. En este sentido, conecta con el Bosco, cuyas pinturas a menudo presentan criaturas híbridas, flora estilizada y animales, así como frutas u hojas de desmesuradas proporciones. Estos motivos despertaron un gran interés entre los admiradores surrealistas del Bosco, a quien consideraron un precursor de la fantasía y los paisajes oníricos. Para el maestro flamenco, el paraíso, siempre verde y exuberante, no es una mera copia de la realidad, sino un espacio para la inventiva. 

El Bosco utilizó sus escenas fantásticas para contar historias morales de su época. Por su parte, los surrealistas emplearon la imaginación como una fuerza transformadora, un camino para forjar futuros alternativos. En el caso de Miki, la imaginación, combinada con creencias ancestrales propias de su cultura, le sirve para crear nuevas mitologías inclusivas.


Lo parece, sí, pero esto tampoco es del Bosco, sino de un admirador suyo que entra en el mismo juego estilístico y compositivo. 

Título: La muerte del justo [El cielo]. Procede de un tríptico en la actualidad desaparecido, que estaba dedicado al juicio final y fue atribuido en su momento a Hieronymus Bosch, cosa que no es de extrañar. 

Vuelvo a la cartela de la exposición: 

Este panel representa la muerte del justo, concebida en la tradición bíblica y cristiana como el desenlace ideal de la existencia terrenal: un tránsito apacible hacia la vida eterna que refleja la rectitud moral del individuo. El episodio se describe como el momento en el que el alma, protegida del mal, alcanza el descanso y recibe la inmortalidad de manos de Dios, configurando así una escena de carácter paradisíaco. 

En la composición destacan el cortejo de las almas salvadas y la llegada al paraíso, a los que se suman ciertos elementos de carácter excéntrico, característicos del imaginario bosquiano: en el curso de agua aparece un alma desnuda que, a horcajadas y orientada en sentido contrario, cabalga sobre un pez de gran tamaño; en primer plano, una figura avanza a gatas hacia el interior de la tienda —símbolo del refugio de los justos— mientras un pájaro se posa de forma insólita sobre sus nalgas

Pese a que estos detalles remiten con claridad a la lógica visual y simbólica del Bosco, diversos especialistas han señalado divergencias significativas en relación con su obra autógrafa, especialmente en la calidad de la invención. Las figuras tienden a repetirse sin una caracterización individualizada ni una interacción entre ellas, y el tono mate y uniforme refuerza, asimismo, la distancia con respecto a la mano del maestro.


Esta creación es obra del equipo AES+F. Se titula Inverso Mundus, [Mundo al revés].

Aquí lo que se ve es lo que hay, pero la cartela nos aporta una información muy valiosa: 

AES+F es un colectivo formado en Moscú en 1987, inicialmente bajo el nombre de AES e integrado por los arquitectos conceptuales Tatiana Arzamasoya (Moscú, 1955) y Lev Evzovich (Moscú, 1958), junto al diseñador multidisciplinar Evgeny Svyatsky (Moscú, 1957). En 1995, el fotógrafo Vladimir Fridkes (Moscú, 1956) se unió al grupo, que pasó a llamarse AES+F. En la actualidad, todos sus miembros residen en Berlín. El consumismo, la cultura popular y la globalización son temas recurrentes en su obra. Trabajan en creaciones de vídeo multicanal y son reconocidos internacionalmente por su mezcla de hiperrealismo y Neobarroco, rica en referencias a la historia del arte. 

Inverso Mundus se inspira en los denominados grabados del “mundo al revés”, que representan escenas en las que aparece, por ejemplo, un cerdo destripando a un carnicero, un niño castigando a su profesor o un hombre llevando un burro sobre su espalda. La interpretación de AES+F, expuesta por primera vez durante la Bienal de Venecia de 2015, es una secuencia de vídeo en la que se producen encuentros extraños que invierten las convenciones sociales. En esta burla de la vida contemporánea, las quimeras de Still #1-02 descienden del cielo para ser acariciadas como si fueran animales domésticos. 

El género del “mundo al revés” se popularizó a partir del siglo XVI con la llegada de la imprenta, aunque también se pueden encontrar imágenes de este tipo en los manuscritos iluminados medievales que tanto influyeron en el Bosco. A pesar de estar separados por más de cinco siglos, el Bosco y AES+F comparten un enfoque común: la utilización de híbridos grotescos y la sátira visual como un medio para analizar el mundo en el que viven.


Este tríptico de Amandine Urruty es una de mis favoritas. Dejo detalles para que se pueda apreciar mejor.

Lo que la cartela cuenta: 

Egg Triptych [Tríptico del huevo]

Un paisaje del Renacimiento nórdico parece haber sido repoblado en Egy Triptych de Amandine Urruty (Toulouse, 1982). Sus cuatro protagonistas miran fijamente al espectador, mientras que un ecléctico elenco de pequeños personajes, salchi- chas y diversas referencias a la cultura popular representan numerosas escenas interconectadas. Se trata de un universo bosquiáno, una aventura visual en la que el espectador siempre puede encontrar nuevos espacios que explorar. 

Urruty, que trabaja con grafito, lápices de colores o carboncillo, se caracteriza por “llevar el lápiz al límite”. Le interesa especialmente crear texturas casi tangibles, como se puede apreciar en la ropa, los muebles y las rocas de esta pieza. Además, se inspira en la fotografía antigua para la elaboración de sus retratos. Sin embargo, las escenas de Urruty distan mucho de ser realistas: los personajes ficticios y las figuras caricaturescas son habituales en su obra, que ha sido expuesta en Francia, Estados Unidos y Australia, entre otros países. 

Los tres paneles de la obra pueden leerse como una narración de izquierda a derecha, una reinterpretación humorística del formato tradicional cielo-tierra-infierno. En el panel izquierdo, aparece una gallina; en el centro, un huevo roto queda suspendido en el aire; y en el tercer panel, la protagonista tiene lo que parece ser un huevo frito en la cabeza. A sus pies, unos pollitos aprenden a dibujar. 

Las variaciones en la escala de los personajes de Urruty, junto con el uso de múltiples perspectivas y elementos de conexión como escaleras, puentes y canales, son otros rasgos que vinculan esta pieza con el Bosco. Quizás el lazo más significativo sea la reacción emocional que provocan tanto las escenas de Urruty como las oscuras criaturas reptilianas del Bosco, atractivas e inquietantes a partes iguales.





Por supuesto, esta obra tampoco es del Bosco, pero cualquiera de nosotros hubiéramos dicho que sí. Se trata de otro imitador-admirador-seguidor. En este caso de trata de La muerte del réprobo y también procede de un tríptico que está desaparecido. 

Lo que la cartela nos cuenta: 

Este panel representa la muerte del réprobo, entendida en la tradición bíblica y cristiana como la separación eterna de Dios, consecuencia de una vida entregada al pecado. En el trance final, el condenado toma conciencia de que su perdición es consecuencia de sus propios actos y que su destino es el sufrimiento eterno. La composición se articula en torno a una serie de castigos anticipatorios del infierno: diablos, monstruos e insectos de gran tamaño se ciernen sobre el lecho del moribundo y se apoderan de su alma, sometiéndola a diferentes tormentos. 

Al fondo, los condenados son conducidos hacia la puerta del infierno. En primer plano destacan dos criaturas híbridas, figuras compuestas únicamente por piernas y cabeza, que acentúan el carácter grotesco de la escena. 

Pese a que estos elementos remiten con claridad a la lógica visual y simbólica del Bosco, diversos especialistas han señalado divergencias significativas respecto a su obra autógrafa. En particular, el alargamiento de las figuras —rasgo característico del imaginario bosquiano— aparece aquí llevado a un extremo artificioso. Además, la inclusión de las citadas criaturas híbridas evidencia un afán compilatorio por parte de este seguidor, más atento a la acumulación de motivos característicos que a su integración en la composición.


Y aquí tenemos a Pinocho, que ha dicho tantas mentiras, que la nariz le ha empotrado en el techo. Título: Quisiera ser tan alto como la luna. Autor: Ampparito (Ignacio Nevado)

La cartela:

Sirviéndose del conocimiento que tiene el público del popular cuento infantil, el autor representa un purgatorio humorístico en el que Pinocho queda atrapado contra el techo, víctima de sus propias mentiras. 

Los objetos o personajes reconocibles suelen ser elementos clave en el trabajo de Ampparito, que combina el ingenio y un enfoque reflexivo sobre el espacio. Sus murales de varios pisos de altura representan, por ejemplo, clips gigantes, servilletas o ladrillos rotos, a la par que sus intervenciones en el espacio público reconfiguran monumentos tradicionales mediante la cuidadosa colocación de objetos inflables o cinta adhesiva de colores. En cada caso, el artista invita al espectador a aceptar lo absurdo y a reestablecer su vínculo con el entorno. 

Quisiera ser tan alto como la luna explora la relación entre las mentiras y el creci- miento narada en Las aventuras de Pinocho. Historia de un títere (1883), de Carlo Collodi. Si la nariz del personaje se alarga cada vez que miente, en la escultura de Ampparito, como sugiere el título, Pinocho ha mentido adrede para perseguir su sueño. La dimensión moral de estas piezas sin duda resonaría en la obra del Bosco y sus seguidores, cuyas pinturas pueden incluirse en el género literario de los specula principum [espejos de príncipes], concebidos como guías del comportamiento aceptable. 

Desde nuestra perspectiva actual, esta pieza es una comedia visual, una ingeniosa combinación de un objeto y su entorno que conecta con los recuerdos de la infan- cia, la estética vintage y la necesidad de sonreír.


El nombre de David Lynch ha pasado a ser sinónimo de un tipo de imagen que combina lo macabro, lo surrealista y lo mundano. Cuando una escena es sutilmente inquietante, pero escapa a toda explicación, se utiliza el adjetivo “lynchiano”. Con el Bosco ocurre algo similar: las imágenes fantásticas, ricas en narrativa visual, se describen a menudo como bosquianas. En 2025, el Museo del Prado solicitó a la Real Academia Española que incluyera esta palabra en su diccionario. En ambos casos, la capacidad única de estos dos artistas para llegar a nuestro subconsciente a través de la imaginación ha incorporado su nombre en nuestro vocabulario cotidiano. 

Formado inicialmente como pintor, Lynch estudió en la Academy of Fine Arts de Pensilvania antes de dedicarse al cine. Tras su debut con el largometraje Eroserhead (1977), obras como The Elephant Man (1980), Blue Velvet (1986), Mulholland Drive (2001) y la serie de televisión Twin Peaks (1990-1991, 2017) le han asegurado un lugar entre los iconos del cine del siglo XX. Más allá de la Almografía, su producción artística abarca la fotografía, la escultura sonora, la pintura y el dibujo. Muchas de estas obras, entre ellas unos cuatrocientos dibujos, se expusieron en la retrospectiva David Lynch: The Airis On Fire (2007) en la Fondation Cartier de París. 

Distorted Nudes (2021) es una colección de doce grabados producidos por Tandem Press. Con el fin de crear la serie, Lynch obtuvo permiso para intervenir las imágenes del libro 1000 Nudes: A History of Erotic Photography from 1839-1939 (Taschen, 2014). Cada grabado presenta una figura central, a veces con extremidades amputadas o alargadas, posando en un espacio indefinido y enmarcada en un cuadrado negro aterciopelado. Recuerdan a las fotografías de Dora Maar y Man Ray, inscritas en una tradición de cuerpos transformados o inquietantes heredada de los surrealistas y del Bosco.


Esta obra de Dustin Yellin (California, 1975) muestra una figura erguida realizada con recortes de papel atrapados entre capas de cristal. Constituye una alegoría pictográfica, un retrato de la existencia humana en muestra era, caracterizada por la sobrecarga de información. 

Yellin es un artista multidisciplinar, reconocido internacionalmente por sus esculturas de cristal. Es además fundador y director de Pioneer Works, en Brooklyn, un centro cultural, sin ánimo de lucro, dedicado al arte ya la ciencia. Los cuerpos realizados con la técnica del collage, como Psychogeography Study 79, son una manera de trabajar recurrente en su obra, que el propio artista describe como "cine congelado". 

El término psicogeogratía fue definido por Guy Debord en 1955 como “el estudio de las leyes precisas y los efectos específicos del entorno geográfico, organizado conscientemente o no, sobre las emociones y el comportamiento de los individuos”. Inspirándose en Debord y en otros miembros de la Internacional Situacionista, las psicogeografías de Yellin son seres fragmentados, compuestos a partir de capas de información visual. 

Este concepto de superposición es también el rasgo que establece el vínculo más claro entre la obra de Yellin y la del Bosco. Las pinturas del maestro flamenco y de sus seguidores suelen presentar una gran cantidad de escenas diferentes que se desarrollan de manera simultánea, lo que obliga a los espectadores o bien a elegir la viñeta narrativa que desean observar, o bien a tomar distancia para apreciar el conjunto. La complejidad visual del Bosco atrajo a los surrealistas, que consideraron el collage como un medio para acceder al subconsciente. Psychogeography Study 79 continúa esta tradición: es un collage de historias, pintura y cristal sobre cristal que reflexiona entorno a la identidad y las experiencias que nos moldean.

Un detalle del hombro:



Los 11 segundos de este microvídeo ofrecen mejor idea de esta obra del grupo SMACK


Las creencias antiguas, los iconos de la cultura popular y la fascinación de la humanidad por la inmortalidad se unen en esta obra de SMACK, el trío artístico formado por Ton Meijdam (Geldermalsen, Países Bajos, 1973), Thom Snels (Tilburg, Países Bajos, 1978) y Béla Zsigmond (Budapest, Hungría, 1975). En esta visión sarcástica del cielo, los dioses tradicionales son espectadores, mientras que los humanos ocupan el centro del escenario, transformados, por su egocentrismo, en grotescos seres digitales. 

SMACK utiliza animación por ordenador, motores de videojuegos y herramientas de inteligencia artificial para crear vídeos y obras de arte generativas. A menudo se inspiran en referencias históricas del Renacimiento nórdico, como en las piezas maestras del Bosco o de Pieter Brueghel; en otras ocasiones, incorporan a celebridades actuales. La identidad online, la sociedad de consumo y el comportamiento de masas son temas recurrentes en los mundos alternativos de SMACK. 

Afterlife refleja el interés contemporáneo por prolongar la existencia humana mediante el uso de la ciencia. La presencia de robots, cíborgs y seres híbridos, que habitan la arena central acompañados de representaciones de famosos magnates tecnológicos, apunta a los debates actuales sobre el transhumanismo y la transferencia mental. Al fondo, una cordillera de más de cincuenta deidades satiriza los enfoques tardocapitalistas de la espiritualidad: Zeus, Anubis y Jesucristo aparecen junto a personajes de Star Wars, Dragon Ball o el videojuego God of War. En primer plano, las cabezas semisumergidas de Friedrich Nietzsche y Dante Alighieri observan a una multitud de seres solitarios, cada uno atrapado en un bucle sin fin. 

Al igual que el Bosco, SMACK emplea símbolos reconocibles que ofrecen una crítica de la sociedad. Estos símbolos resuenan de manera diferente en cada espectador, de modo que la obra no propone una narrativa cerrada, sino un mundo abierto para habitar y discutir.

HASTA EL 12 DE ABRIL 



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Si quieres la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.  

Moshe Dayan  



Fuente: Wikipedia
Mapa de los conflictos armados en curso (número de muertes violentas en el año actual o anterior):      Guerras mayores (10 000 o más). Palestina, Ucrania, Sudán, Etiopía, Myanmar (Birmania).      Guerras menores (1 000–9 999).      Conflictos (100–999).     Escaramuzas y enfrentamientos (1–99).

martes, 20 de mayo de 2025

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y PRECARIEDAD LABORAL


Otra vez a vueltas con la Inteligencia Artificial, en este caso para recoger la denuncia que realizaba el experto mundial en IA, Humberto Bustince, hace una quincena, en el programa de divulgación científica, A hombros de gigantes

Yo, ingenuo e ignorante, pensaba que la IA se entrenaba y adquiría nuevas destrezas ella sola, mientras radiografiaba datos y más datos, textos e imágenes de cuanto existe en internet. Nada de eso, detrás de todas esas aplicaciones y plataformas digitales que utilizamos habitualmente y, desde hace pocos años  también detrás de la IA, existen miles de mujeres y hombres que trabajan cada día para que funcionen correctamente y puedan desarrollar nuevas tecnologías. Son los que la antropóloga Mary Gray nombró como trabajadores fantasma

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jueves, 6 de febrero de 2025

INTELIGENCIA ARTICIAL

Editorial
Como últimamente hay cierta paranoia con la inteligencia artificial, y da la impresión de que va a ser la que nos solucione todos los problemas o la que nos los traiga todos juntos, según los estados de ánimo del personal o según el bando en que se sitúe, me he acordado del famoso libro de Penrose, La nueva mente del emperador, que en lo últimos años de la primera década de este milenio tuvo un gran predicamento y que recomiendo vivamente leer si no asusta encontrar en un texto alguna que otra ecuación. 

En la introducción se puede leer esto: 

Durante las última décadas, la tecnología de las computadoras electrónicas ha hecho enormes progresos. Y estoy seguro de que en las próximas décadas tendrán lugar nuevos progresos en velocidad, capacidad y diseño lógico. Nuestras computadoras actuales nos parecerán tan lentas y primitivas como hoy nos lo parecen las calculadoras mecánicas de antaño. Hay algo casi estremecedor en el ritmo del progreso. Las computadoras ya pueden realizar con mucha más velocidad y precisión tareas que hasta ahora habían estado reservadas exclusivamente al pensamiento humano. Desde hace tiempo estamos acostumbrados a que las máquinas nos superen ampliamente en las tareas físicas. Esto no nos causa el menor desasosiego. Antes bien, nos gusta tener aparatos que nos lleven por tierra a grandes velocidades —más de cinco veces la velocidad del más veloz atleta humano— o que puedan cavar hoyos o demoler estructuras que nos estorban con una rapidez que dejaría en ridículo a equipos compuestos por docenas de hombres. Estamos aún más encantados de tener máquinas que nos permitan hacer físicamente cosas que nunca antes habíamos podido hacer, como llevarnos por los cielos y depositarnos al otro lado del océano en cuestión de horas. El que las máquinas obtengan tales logros no hiere nuestro orgullo. Pero el poder pensar, eso sí ha sido siempre una prerrogativa humana. Después de todo, ha sido esa capacidad la que, al traducirse en términos físicos, nos ha permitido superar nuestras limitaciones físicas y la que parecería ponernos por encima de otras criaturas. Si las máquinas pudieran llegar a superarnos algún día en esa cualidad en la que nos habíamos creído superiores, ¿no tendríamos entonces que ceder esa superioridad a nuestras propias creaciones?

La pregunta de si se puede afirmar o no que un artefacto mecánico piensa —quizás incluso que experimenta sentimientos, o que posee una mente—, es antigua. Sin embargo, ha recibido un nuevo ímpetu con la llegada de la moderna tecnología de las .computadoras. Es una pregunta que implica profundos temas de filosofía. ¿Qué significa pensar o sentir? ¿Qué es la mente? ¿Existe realmente la mente? Suponiendo que sí existe, ¿en qué medida depende de las estructuras físicas a las que está asociada? ¿Podría existir la mente al margen de tales estructuras? ¿O es simplemente el modo de funcionar de ciertos tipos de estructuras físicas? En cualquier caso, ¿es imprescindible que las estructuras importantes sean de naturaleza biológica (cerebros) o podrían también estar asociadas a componentes electrónicos? ¿Está la mente sujeta a las leyes de la física? ¿Qué son, de hecho, las leyes de la física? Éstas son algunas de las cuestiones que intentaré tratar en este libro. Pedir respuestas definitivas a preguntas tan fundamentales estaría fuera de lugar. Yo no puedo proporcionar tales respuestas; nadie puede, aunque hay quien trata de impresionarnos con sus conjeturas. Mis propias conjeturas jugarán un papel importante en lo que sigue, pero trataré de distinguir claramente tales especulaciones de los hechos científicos brutos, y trataré también de dejar claras las razones en las que se fundamentan mis especulaciones. No obstante, mi principal propósito aquí no es hacer conjeturas, sino plantear algunos temas aparentemente nuevos, concernientes a la relación entre la estructura de las leyes físicas, la naturaleza de las matemáticas y el pensamiento consciente, y presentar un punto de vista que no he visto expresado hasta ahora. Es un punto de vista que no puedo describir adecuadamente en pocas palabras, y ésta es una de las razones por las que he tenido que realizar un libro de este tamaño. Pero en resumen, y quizá de manera algo equívoca, puedo al menos afirmar que mi punto de vista sugiere que es nuestra actual incomprensión de las leyes fundamentales de la física la que nos impide aprehender el concepto de "mente" en términos físicos o lógicos. No quiero decir con esto que las leyes no sean nunca conocidas del todo. Por el contrario, parte del objetivo de esta obra es intentar estimular la investigación en este campo en direcciones que parecen prometedoras y hacer algunas sugerencias bastante concretas, aparentemente nuevas, sobre el lugar que realmente podría ocupar la mente en el desarrollo de la física que conocemos. 

Debería dejar claro que mi punto de vista es poco convencional, al menos entre los físicos y, por consiguiente, resulta poco probable que sea adoptado, actualmente, por los científicos de computadoras o por los fisiólogos. La mayoría de los físicos alegará que las leyes fundamentales que operan a escala del cerebro humano son ya perfectamente conocidas. No se negará, por supuesto, que existen aún muchas lagunas en nuestro conocimiento de la física en general. Por ejemplo, no conocemos las leyes básicas que determinan los valores de la masa de las partículas subatómicas ni la intensidad de sus interacciones. No sabemos cómo hacer del todo compatible la teoría cuántica con la teoría de la relatividad especial de Einstein, ni mucho menos cómo construir la teoría de la "gravitación cuántica" que haga compatible la teoría cuántica con su teoría de la relatividad general. Como consecuencia de esto último, no comprendemos la naturaleza del espacio a la escala absurdamente minúscula de 1/100.000.000.000.000.000.000 del tamaño de las partículas elementales conocidas, aunque para dimensiones mayores nuestro conocimiento se presuma adecuado. No sabemos si el Universo como un todo tiene extensión finita o infinita —tanto en el espacio como en el tiempo— aunque pueda parecer que tales incertidumbres no tengan ninguna importancia en la escala humana. No comprendemos la física que actúa en el corazón de los agujeros negros ni en el big bang, origen del propio Universo. Pero todas estas cosas parecen no tener nada que ver con lo que imaginamos en la escala "cotidiana" (o incluso una más pequeña) del funcionamiento del cerebro humano. Y ciertamente así es, aunque argumentaré precisamente que en este nivel existe —frente (o, mejor dicho, detrás) de nuestras propias narices— otra gran incógnita en nuestra comprensión de la física y que podría ser fundamental para el funcionamiento del pensamiento humano y de la conciencia. Es una incógnita que no ha sido siquiera reconocida por la mayoría de los físicos, como trataré de demostrar. Argumentaré, además, que curiosamente, los agujeros negros y el big bang realmente tienen una gran relación con estos asuntos. 

En seguida intentaré persuadir al lector de la fuerza de la evidencia que sustenta el punto de vista que trato de exponer. Para comprenderlo, tenemos un buen trabajo por delante. Necesitaremos viajar por territorios muy extraños —algunos de importancia aparentemente dudosa— y por campos de esfuerzo muy distintos. Necesitaremos examinar la estructura, fundamentos y enigmas de la teoría cuántica; los rasgos básicos de las teorías de la relatividad especial y general, de los agujeros negros, del big bang, y de la segunda ley de la termodinámica, de la teoría de Maxwell de los fenómenos electromagnéticos y de las bases de la mecánica newtoniana. Además tendremos que vérnoslas con algunas cuestiones de filosofía y psicología cuando intentemos comprender la naturaleza y la función de la conciencia. Por supuesto, tendremos que tener una visión general de la neurofisiología del cerebro, además de los modelos de computadora propuestos. Necesitaremos tener alguna noción del status de la inteligencia artificial, así como saber qué es una máquina de Turing, y comprender el significado de la computabilidad, del teorema de Gödel y de la teoría de la complejidad. Nos adentraremos también en los fundamentos de la matemática, e incluso deberemos plantearnos la cuestión de la propia naturaleza de la realidad física. 

Si, al final de todo ello, los argumentos menos convencionales que trato de exponer no han persuadido al lector, confío al menos que habrá sacado algo de este tortuoso y, espero, fascinante viaje.

En relación —jocosa— con el tema, también me resultó curioso —y divertido— el hecho de que Chat GPT se equivocara en algo tan sencillo y mecánico como realizar la suma de los cubos de los números naturales comprendidos desde el 2 hasta el 9. Yo se lo pedí ayer y lo hizo correctamente, no así cuando el matemático Enrique Zuaza le pidió la misma tarea. 

Cosas que pasan 😎😎😎.

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