viernes, 23 de febrero de 2018

MUSEO DE REPRODUCCIONES DE BILBAO



Aspecto parcial de una de las salas de
reproducciones del Victoria &Albert
Hubo un tiempo en que acceder a las grandes obras de arte era muy complicado y costoso. Los desplazamientos eran lentos y muy caros. Poder contemplar el Código de Hamurabi, la Victoria de Samotracia o el Laocoonte solamente era asequible a estudiantes con mucho tiempo y mucho dinero. Para atender esa necesidad de aprendizaje que el alumnado de Bellas Artes tenía, fueron surgiendo departamentos de reproducción en diferentes museos de Europa que enviaban grandes copistas capaces de reproducir a escala natural las obras clásicas repartidas por todo el continente.

En Bilbao, Manuel Ramírez Escudero será el encargado de promover un museo de reproducciones de grandes obras del período clásico. Presentó la idea en 1922 y ocho años más tarde se hizo realidad. Al principio, el museo estuvo ubicado en las Escuelas Berastegi, en 1957 se trasladó a la calle Conde Mirasol y en la actualidad se encuentra alojado dentro de una antigua iglesia en el castizo barrio de San Francisco.  


Aspecto parcial de otra de las salas de
reproducciones del Victoria &Albert
Ya sé que en la actualidad adoramos la originalidad y despreciamos la copia. A mí me encanta el trabajo del aprendiz en el taller, admiro la capacidad de observación, paciencia y reproducción de los detalles, pero, sobre todo, disfruto enormemente recreándome con un montón de obras que si no fueran por estos despreciados museos, no tendría la posibilidad de tener al alcance de mis ojos, y este humilde y recoleto museo me la da. 

La copia de un modelo es una actividad de la que se obtienen grandes enseñanzas. Yo no practico las artes plásticas; sin embargo, puedo entablar pequeños diálogos silenciosos cuando me abandono a la contemplación solitaria de tan ilustres modelos. Sentarme, observar, rodear el objeto, volver a sentarme y preguntarle por su historia personal son placeres a los que no quiero renunciar. ¡Y todo eso sin necesidad de desplazarme ni peregrinar ciudad por ciudad! 


Victoria de Samotracia.

Auriga de Delfos.

El espinario.

Interior museo.

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