lunes, 12 de abril de 2010

MIGUEL HERNÁNDEZ, 7



Estos son el anverso y el reverso del tríptico que realizaron los presos amigos de Miguel Hernández para la cena de homenaje que le prepararon el 27 de diciembre de 1940.

Como podéis apreciar, no les faltaba humor, a pesar de la situación.

El poema de M. Hernández recogido en el programa de "festejos", por si no lo podéis leer bien, es éste:

SEPULTURA DE LA IMAGINACIÓN

Un albañil quería... No le faltaba aliento.

Un albañil quería, piedra tras piedra, muro
tras muro, levantar una imagen al viento
desencadenador en el futuro.

Quería un edificio capaz de lo más leve.
No le faltaba aliento. ¡Cuánto aquel ser quería!
Piedras de plumas, muros de pájaros los mueve
una imaginación al mediodía.

Reía. Trabajaba. Cantaba. De sus brazos,
con un poder más alto que el ala de los truenos
iban brotando muros lo mismo que aletazos.
Pero los aletazos duran menos.

Al fin, era la piedra su agente. Y la montaña
tiene valor de vuelo si es totalmente activa.
Piedra por piedra es peso y hunde cuanto acompaña
aunque esto sea un mundo de ansia viva.

Un albañil quería... Pero la piedra cobra
su torva densidad brutal en un momento.
Aquel hombre labraba su cárcel. Y en su obra
fueron precipitados él y el viento.


Por cierto, con motivo del centenario, Alianza ha publicado la poesía completa por 25€. La edición ha sido preparada por Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia. Puede ser un buen momento para hacerse con ella.

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