sábado, 9 de junio de 2018

LLUVIA


Paseábamos sin rumbo definido.
El silencio solo roto
por el ruido de los pasos.

Comenzó a llover
con descaro y sin aviso.
—He aquí el tributo
que la vida nos impone
por mantener su exuberancia.
Echamos a correr
cogidos de la mano.

Celebro y canto 
cada gota de esta lluvia.

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