sábado, 24 de abril de 2010

JOHN STUART MILL

J. S. Mill publicó este texto en 1859. Desde entonces es, posiblemente, el libro más citado en el pensamiento occidental cada vez que se escribe o debate sobre la libertad. Defiende Mill con pasión y todo tipo de argumentos la necesidad de que cada persona pueda gozar de libertad absoluta de pensamiento y obra, excepto cuando del ejercicio de esa libertad resulte dañada o se ponga en riesgo la seguridad de otra. Hasta tal punto está convencido de la necesidad de ese ejercicio que el segundo capítulo -de los tres que tiene el libro- está dedicado a los beneficios que toda la sociedad disfrutaría si esa práctica fuera real. Una cita nos dará mejor idea de cuál es su talante: Gana más la sociedad con los errores de un hombre, que, después de estudio y preparación, piensa por sí mismo, que con las opiniones justas de los que las profesan solamente porque no se permite el lujo de pensar. (pag. 65, el subrayado es mío).

Como podemos ver es un acérrimo defensor de la libertad de pensamiento, primero, como nos lo demuestra en estas páginas, porque puede ser que la idea que intentamos silenciar o reprimir sea la que luego resulte más razonable; después, porque la única forma de corregir errores es el intercambio continuo y sincero de opiniones y argumentos diferentes.

Mill no solamente se movió dentro del pensamiento filosófico, sino que se ocupó también de la política, de la economía y del feminismo. De hecho, su texto El sometimiento de las mujeres es, seguramente, la obra más completa y mejor razonada, durante todo el siglo XIX, sobre la necesidad de la igualdad y los beneficios que de ella recibiría toda la sociedad.

Para evitar confusiones: Ediciones Mestas ha traducido la obra bajo el título Ensayo sobre la libertad. El título que se ha venido utilizando siempre es Sobre la libertad. Así lo recogen otras editoriales y así es en inglés, pero esta edición era la que tenía a mano y me costó menos de 6€.



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