domingo, 22 de marzo de 2009

LEOPOLDO PANERO

Me referí en una entrada de enero a los diferentes aniversarios que coinciden en este 2009. Allí manifestaba mi intención de ocuparme más adelante de ellos, pero, como os habréis dado cuenta, estamos ya en primavera y todavía no he dedicado ni una sola palabra a los autores de aquel listado. Para cubrir ese vacío, hoy dedico esta entrada a Leopoldo Panero, padre, de quien se cumple el centenario de su nacimiento.

Es triste, por no decir estúpido y ruin, que califiquemos la obra de un autor según nuestros prejuicios político-sociales. Sé que no descubro nada haciendo esta afirmación, pero quiero dejar constancia de ello. Y hasta tal punto es así, que resulta difícil conocer a una persona lectora que haya leído alguna obra de un autor que esté en las antípodas, políticamente hablando.

Independientemente de los gustos y de los criterios estéticos, Leopoldo Panero es hoy un autor marginado y marginal, porque sobre él pesa el sambenito de franquista. Y ya sabemos que ser franquista es pertenecer a una categoria inferior a la de ser humano y, por lo tanto, no debemos tener ninguna relación con un ser semejante. No importa lo que escribiera.

Sí, somos así.

Ahí os dejo su soneto Arte poética, publicado, si no estoy confundido, en 1959. Y si queréis leer algo más suyo, yo os aconsejo el poemario Escrito a cada instante, publicado en 2007 por Comares. También aparecieron el año pasado sus Obras completas, publicadas en tres tomos, dos de poesía y uno de prosa.


ARTE POÉTICA

Más que decir palabras, quisiera dar la mano
a un niño, hundir el pecho contra la espuma viva,
y estar callado, llena la frente de océano,
bajo un pino silente, palpitando hacia arriba.


Más que decir palabras, navegar en un llano
de espigas empujadas, ondeadas, donde liba
la inmensidad su jugo de noche de verano;
y en vez de soñar nombres, que el viento los escriba.


Más que juntar canciones cogidas en la infancia
quisiera mis mejillas como un nido robado,
y el sabor de mis labios húmedos de ignorancia,


y la primer delicia del que nunca ha besado:
más que decir palabras ser su propia fragancia,
y estar callado, dentro del verso, estar callado...

2 comentarios:

  1. No es mi poeta ideal Leopoldo Panero, pero trabajó bastante e intentó hacerse un hueco en la historia de la poesía. Recuerdo la bronca que se le organizó en 1954 con motivo de las jornadas Poesía y Universidad en Madrid.Claro que también se abroncó al pobre Gerardo Diego, al que invitamos Enrique Múgica y yo con buena intención. Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Tampoco es mi poeta preferido, pero me pone de mal humor la descalificación motivada por la etiqueta política, sin haber leído un sólo verso.
    Gracias por el comentario.

    ResponderEliminar

Todos los comentarios que estén firmados serán bienvenidos, no mantendré anónimos.