martes, 25 de octubre de 2016

CENTENARIO BLAS DE OTERO, 3

Sirva este poema de recordatorio y homenaje doble: Blas de Otero y Cervantes. No es uno de los poemas más conocidos del bilbaíno —la longitud suele ser un obstáculo para la reproducción—, pero sí es uno de los más intensos y originales. 

El poema nos cuenta los últimos momentos de don Quijote/Cervantes. Para crear el clima adecuado de ensoñación y pérdida, introduce versos de otros poetas, como si se tratara de visiones que van conformando el tono. Intertextualidad en estado puro. 

Os dejo el placer de descubrir de dónde proceden todas las cursivas. Es muy sencillo.

LA MUERTE DE DON QUIJOTE

"Cervantes contempla el panorama
de España.

        Miré los muros de la patria mía

Ve una tierra escuálida

        cadáver son las que ostentó murallas

que yace estéril en tanto que los hombres
rezan... los viejos soldados vagan
por los caminos;

        salíme al campo, vi que

los campos descansan
mientras los señores vigilan
el arribo que los galeones que deszarpan
de las Indias cargados de oro...

        entré en mi casa

Cervantes contempla su alma.
También él ha sido héroe...

        vencida de la edad sentí mi espada

ha sido un poeta encarcelado...;
ha vivido en la miseria...

            vi que amancillada
        de anciana habitación era despojos

Al mirar dentro de sí y al mundo

        que lo que a todos les quitaste sola

que le rodea

        los herederos de tan gran hazaña
            te puedan a ti sola quitar todos

Cervantes ve que España,
y él,
y Don Quijote,

        y no hallé cosa en que poner los ojos

están de vuelta
de una gran cruzada...

        que no fuese recuerdo de la muerte

En esta conjunción
está ya el presagio sombrío
del nacimiento

        (que no fuese recuerdo de la muerte)

del héroe d ela Mancha".

        diéronle muerte y cárcel las españas

"Entonces
era para mí Don Quijote
un libro desconsolador..."

        Pero Cervantes
            es buen amigo.

Cervantes
contempla, y exclama:

        —La libertad, Sancho, es uno de los más preciados dones...
        y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede
        venir de los hombres.

Cervantes
escribe como los ángeles,
y responde como los hombres:

        —Señor, pues ¿qué hemos de hacer nosotros'
        —¿Qué? —dijo Don Quijote—. Favorecer y ayudar a los   menesterosos.

"¡Santo cielo,
cuán rápidamente pasan
los años!
             Desde
entonces
he aprendido
que es una ingrata locura...,
si para la lucha
sólo se posee un delgadísimo rocín
y una mohosa armadura".

        Entonces,
            todos los hombres de la tierra
            le rodearon

        Rogó don Quijote que le dejasen solo

y

        de ayer te habrás de arrepentir mañana

dando una gran voz, dijo:
        —Yo tengo juicio ya...
        —Yo me siento a punto de muerte

        (diéronle muerte y cárcel las españas)

...y una de las señales
por donde conjeturaron se moría
fue el haber vuelto con tanta facilidad
de loco a cuerdo.

        ...pero Cervantes
            es buen amigo

Cervantes
hace decir a Sancho:

        al fin de la batalla,
            y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
            y le dijo: "¡No mueras; te amo tanto!".  

        —no se muera vuesa merced, señor mío, sino tome mi consejo,
        y viva muchos años; porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más...

        pero el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo.

"...y apartábalo indignado
cuando le encontraba en mí

        entonces todos los hombres de la tierra
            le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;

camino".

        incorporóse lentamente,
            abrazó al primer hombre; echóse a andar...

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