sábado, 21 de febrero de 2015

101 PROBLEMAS DE FILOSOFÍA

Se ha reeditado en enero uno de los títulos más divertidos y eficaces para adentrarse en el proceloso mar de la filosofía. Es asequible a cualquiera que decida iniciarse en el arte de meditar sobre situaciones diversas, pero puede resultar igualmente interesante a quien ya esté ducho en el manejo de paradojas, dilemas y otros artefactos diabólicos. Y no se trata de problemas que tengan una respuesta única. Como en la misma realidad, los puntos de vista y los matices a tener en cuenta pueden ser muy variados para enfocarlos adecuadamente.

Otra característica del texto de Cohen es el humor con que está redactado, lo que hace que sea lea con agrado y evita pesadez a las partes más técnicas de los comentarios, donde no escatima buenas dosis de ironía para referirse a sus colegas cuando lo considera necesario, especialmente a aquellos poco dotados para la expresión escrita.

101 un problemas de filosofía tiene la intención de provocar el pensamiento, no sólo de entretener, sino incluso de filosofar, aunque para eso, tal y como advierte el autor, será necesario leer el libro de forma crítica, cuestionando los presupuestos, discutiendo los argumentos. Ésa es la señal de identidad del filósofo. Pero también es la del sofista y la del pedante, que gustan de abrumar a la gente con palabras sofisticadas, o con pejigueras sobre trivialidades. Por lo tanto, debemos estar atentos.

El texto está organizado en tres grandes apartados: problemas filosóficos, comentarios de los mismos y un glosario, tal vez escaso, pero muy divertido. En el primer apartado se recogen problemas que afectan a todas las áreas del pensamiento, desde la lógica a la moral, desde la percepción a la política o a la filosofía natural. La realidad es inmensa y el filósofo no debe rehuir ningún campo, ni ceñirse a una especialidad. 

Si os interesa la filosofía, aunque sólo sea un poco, seguro que este título os va a gustar.

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