domingo, 30 de septiembre de 2012

GEORGE STEINER

Creo que no caigo en la hipérbole si digo que Steiner es un de los autores imprescindibles para quien desee sumergirse en la literatura y reflexionar sobre ella. Y no sólo la literatura, sino la cultura en general.

Pero no quiero hoy hablar aquí de su obra ni de su vida. Quiero colocar aquí unas palabras suyas, hoy ya famosas, pero que tienden a ser olvidadas con facilidad. Se encuentran en el prefacio de su magnífico Lenguaje y silencio:

Sabemos que un hombre puede leer a Goethe o a Rilke por la noche, que puede tocar a Bach o a Schubert, e ir por la mañana a su trabajo en Auschwitz. Decir que los lee sin entenderlos o que tiene mal oído, es una cretinez. ¿De qué modo repercute este conocimiento en la literatura y la sociedad, en la perspectiva casi axiomática desde la época de Platón a la que Matthew Arnold, de que la cultura es una fuerza humanizadora, de que las energías del espíritu son transferibles a las de la conducta? Además, no se trata sólo de que los vehículos convencionales de la civilización —las universidades, las artes, el mundo del libro—fueran incapaces de presentar una resistencia apropiada a la brutalidad política; a veces se levantaron para acogerla y para tributarle sus ceremonias y su apología. ¿Por qué?

Buena parte de los artículos que componen el libro buscan una respuesta a la última pregunta. De hecho, buena parte de su obra es un intento de dar con la respuesta. Quizá también debería ser una tarea de cuantas personas trabajan en educación, cultura y medios de comunicación.

2 comentarios:

  1. Sin duda Steiner es uno de los grandes pensadores, al que hay que dedicarle tiempo y pensar y reflexionar sobre sus escritos en estos tiempos donde la cultura se banaliza a pasos agigantados.

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    1. Gracias por el comentario.

      He pasado por tu blog y me gusta. Lo tendré en cuenta de aquí en adelante.

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