domingo, 27 de noviembre de 2011

A VECES

                               Fijaba vértigos
                                            A. Rimbaud

A veces caen palabras en desaliento por los ángulos del día.
Sombras vienen o van -huecos de algún otro vacío-,
recorren los gestos, los besos y las manos
y dejan en la tarde una conciencia en lengua de navaja de no estar vivos.

A veces se confabulan sonidos como el humo
en decrépita clarividencia hacia el hastío,
forjados en la desgana de las horas, en la obligatoriedad distante de la distancia.

A veces reconocemos que no hay sino silencio,
imposible asistencia a lo vivido.

1 comentario:

  1. ... siempre me sorprende y me llama la atención cómo ocurren las cosas. Leo el poema de Rimbaud, me atrapa... siento curiosidad, y busco más información... y descubro que, uf, nació un 20 de octubre... yo también nací un 20 de octubre.

    Menuda vida de uno de los llamados "poetas malditos", su relación tormentosa con Verlaine, etc.

    También recuerdo la lectura de Las flores del mal de Baudelaire siendo adolescente.

    Pero Rimbaud, a veces, a veces.... estas cosas pasan...

    Gracias de nuevo Jesús. Qué sorpresas.

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