martes, 30 de agosto de 2011

ZAPATERO, A TUS ZAPATOS

Creo que no hago mal algunas cosas, no muchas, pero ninguna de ellas relacionada con la construcción. Y cuando alguien no domina una actividad, está condenado a perder mucho tiempo y dar muchos pasos en falso. 

De esta guisa tuve que estar un día (levantando un suelo mal puesto y limpiando posteriormente la piedra para poder reutilizarla) por mi falta de pericia y de conocimientos, por meterme a realizar un trabajo del que no tengo ni idea. Bueno, por no tener no tengo ni los utensilios necesarios para realizarlo. 

Lo que estáis viendo ahí es el suelo (afortunadamente de reducidas dimensiones) que enlosé, y que al día siguiente (a la vista del resultado obtenido) tuve que desenlosar. La piedra a la que estoy quitándole el cemento era la última que me quedaba por limpiar. 

Pedí que me hicieran la foto para recordarme a mí mismo que nunca debía meterme a realizar un trabajo del que lo ignoro todo. En fin, que estoy de vuelta, y seguiré contándoos cosas de poesía, o de astronomía, o de mitología..., pero nunca de albañilería.

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