Seguramente el discurso de Kennedy es recordado por la retransmisión televisiva que se hizo a medio mundo, y por unas cuantas frases brillantes, pero especialmente por una. En realidad, si un discurso logra dejar en la memoria de la sociedad una sola frase, ya es un buen discurso. Seguro que os suena: No preguntéis lo que vuestro país puede hacer por vosotros, preguntaos qué podéis hacer vosotros por vuestro país.
El discurso comenzó a trabajarse una semana antes. Kennedy dispuso las líneas sobre las que debía transcurrir y los redactores, entre los que se encontraban varios escritores, se pusieron a ello. Varias de las frases provienen de discursos anteriores del propio presidente, pero la famosa, la que se cita una y mil veces, llegó hasta allí de mucho más lejos. Lo que hicieron los redactores fue, sencillamente, cogerla del que tal vez sea el mejor retórico de la historia, Cicerón: No os preguntéis qué puede hacer Roma por vosotros, sino qué podéis hacer vosotros por Roma.
Desde luego, el principal objetivo de un discurso político es convencer. Pero si además logra conmover, mejor que mejor. Ese trabajo, en parte, había quedado reservado al poeta R. Frost, quien precedió al presidente, desplegó sus cuartillas y comenzó a leer un poema que había escrito para la ocasión. El viento, el cegador brillo del sol y la avanzada edad del poeta dificultaron la tarea. "No tengo una buena luz aquí", y el lamento lo recogieron los micrófonos. El público aplaudió para animarle mientras el vicepresidente Johnson se levantó en su ayuda para darle sombra al texto con su sombrero. Frost calló un momento, abandonó la lectura de lo que había preparado y recitó de memoria su poema "Regalo absoluto", una especie de historia del país en 16 versos:
La tierra fue nuestra antes de ser de la tierra .
Fue nuestra tierra más de cien años antes
de que nos convirtiéramos en un pueblo. Era
nuestra allí en Massachusetts, y en Virginia,
pero éramos de Inglaterra, colonos todavía,
La tierra fue nuestra antes de ser de la tierra .
Fue nuestra tierra más de cien años antes
de que nos convirtiéramos en un pueblo. Era
nuestra allí en Massachusetts, y en Virginia,
pero éramos de Inglaterra, colonos todavía,
poseedores de lo que aún no nos poseía
poseídos por lo que ya no poseíamos.
poseídos por lo que ya no poseíamos.
Algo que nos negábamos nos hacía más débiles
hasta que descubrimos que éramos nosotros mismos
los que nos negábamos a la tierra en que vivíamos,
y al punto hallamos salvación al entregarnos.
hasta que descubrimos que éramos nosotros mismos
los que nos negábamos a la tierra en que vivíamos,
y al punto hallamos salvación al entregarnos.
Tal y como éramos nos dimos totalmente
(los hechos de la entrega fueron hechos de guerra)
a la tierra que vagamente se hacía realidad hacia el oeste,
pero aún inenarrada, sin artificios, sin realces,
tal y como éramos entonces, tal y como llegaría a ser.
(los hechos de la entrega fueron hechos de guerra)
a la tierra que vagamente se hacía realidad hacia el oeste,
pero aún inenarrada, sin artificios, sin realces,
tal y como éramos entonces, tal y como llegaría a ser.
(Traducción: Andrés Catalán)
El público ya estaba ganado para el presidente, incluso para empezar a trabajar por "Roma". Todo esto ocurría hace 67 años.
El público ya estaba ganado para el presidente, incluso para empezar a trabajar por "Roma". Todo esto ocurría hace 67 años.

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