domingo, 17 de junio de 2018

EL ATLAS FANTASMA

Blume
Ninguna disciplina está libre de errores ni ha dejado de ser impulsada por las ilusiones humanas en el más amplio y polisémico sentido, pero es la geografía y todo cuanto la rodea la que nos ofrece las más bellas y extrañas historias. Algunas han sido tan sugestivas y poderosas que fueron capaces de movilizar a multitud de personas durante mucho tiempo; así ocurrió con las leyendas de El Dorado o del Preste Juan. Otras desbordaron la mitología de donde nacieron y han conformado toda una literatura, como el mito del Paraíso Terrenal. 

No todo cuanto se recoge en este atlas goza de singularidad tan elevada. La mayor parte de los errores geográficos han tenido poca trascendencia, pero la historia que hay en torno a ellos resulta fascinante. Edward Brooke-Hitching, coleccionista de mapas y narrador muy bien dotado, nos ofrece en este bellísimo libro el catálogo más completo que conozco de lugares que nunca existieron.

Es una verdad universalmente reconocida que el conocimiento de la superficie de nuestro planeta ha costado miles de vidas y de años a la humanidad y que solamente hace muy poco tiempo ha sido capaz de fijarlo y reproducirlo gracias al desarrollo tecnológico. Tanto es así que la isla Bermeja, incluida por vez primera en un mapa de 1535, ha estado figurando en ellos aunque nadie la hubiera visto, y no ha sido hasta ¡2009! cuando ha dejado oficialmente de existir. Pero no es la única, la isla de Sandy perduró hasta 2012, siete años después de la aparición de Google Maps.

Este libro está lleno de lugares fascinantes, de relatos sorprendentes y de mapas, de muchos mapas, sobre todo antiguos, que ilustran los textos —en el enlace tenéis el índice completo y un issuu con algunas páginas—. También de ambiciones que originaron hechos cruentos y pérdidas humanas. El autor no escatima la información y la transmite de forma muy atractiva. De hecho, el texto me gusta más que las imágenes, aun siendo estas de gran valor.

Y para que los amantes de las teorías conspirativas y de la "novedosa" estupidez de que la Tierra es plana no crean que han sido los primeros en reivindicarla, Brooke-Hitching nos recuerda el caso del profesor Orlando Ferguson quien en 1893 hacía uso de una fe inquebrantable en la literalidad de la Biblia y de un gran delirio geográfico para ofrecer al mundo este mapa y su explicación correspondiente:

Fuente: wikimedia. (Id al original y ampliad la imagen).
Esta pequeña joya puede leerse de un tirón o según el capricho del momento. Puede funcionar como obra de consulta o como texto literario. Puede servir como guía de viajes imposibles o como plataforma para impulsar algunos perfectamente realizables. Se utilice como se utilice, siempre será un regalo.

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