jueves, 25 de enero de 2018

500 LIBRAS Y UNA HABITACIÓN PROPIA

Ayer había dejado preparado un texto de T. Hobbes para hacer un pequeño comentario sobre él, pero cuando he abierto el ordenador y me he conectado a internet, el omnipresente Google me ha recordado que tal día como hoy de hace ya unos cuantos años nació Virginia Wolf. Como supongo que al señor Hobbes le va a dar igual que yo le posponga y sus alumnos, si es que queda alguno por el mundo, tampoco se van a molestar por que el azar haya interferido entre nosotros, he decidido dedicar unas líneas a su compatriota.

Wolf es una excelente narradora a la que conviene leer en algún momento de la vida. A mí me gustaron mucho La señora Dolloway, Al faro, Orlando y Las olas a pesar de que dos de ellas las leí en una traducción infame que tenía la virtud de convertir en incomprensible el texto. Los amantes de las biografías, no deberían dejar de leer la extensa y documentadísima biografía que publicó hace poco Irene Chikiar Bauer. Pero si en este momento me dicen que escoja un solo libro suyo, yo me quedaría con ese librito tan lleno de sentido común que lleva por título Una habitación propia

No es una obra propiamente literaria. Es el resultado de un par de conferencias que iba a dar sobre la mujer y la literatura, pero se le fue la mano, la documentación y la argumentación fueron creciendo y... el resultado quedó más propio para ser publicado que para ser expuesto oralmente. Son poco más de cien páginas que bien nos pueden acompañar durante una tarde. La prosa inteligente y sensata hará disfrutar a más de una persona, seguro que sí.

Lo que en el texto defendía Wolf —démosle una habitación propia y quinientas libras al año, dejémosle decir lo que quiera (...) y el día menos pensado escribirá un libro mejor— es de una obviedad aplastante: una mujer podrá dedicarse a la literatura de forma solvente cuando tenga la independencia suficiente y necesaria, esto es, dinero y espacio. Lo que no es, se mire por donde se mire, nada más que una exposición aplicable a cualquier otra actividad. 

Imprescindible.

2 comentarios:

  1. Hola! Curiosamente Una habitación propia es el único libro que leído de la autora, claro que tengo reservados los demás títulos para más adelante, coincido contigo en que es de esas personas a las que una tiene que leer al menos una vez en la vida, habrá que ver la inteligencia y sensatez que deja en sus escritos, además de esas verdades tan punzantes y que siguen siendo vigentes a tantas décadas de distancia. Besos!

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    1. ¡Hola, Ana!

      Gracias por dejar aquí tu comentario.

      Besos.

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