miércoles, 1 de marzo de 2017

RINCONES SUCIOS, de Carmen Jodrá

DARSE CUENTA

Es tan fácil hablar sobre uno mismo:
uno es el héroe de su propia historia,
se convierte en gran héroe con tan solo
unas pocas palabras escogidas.
Uno llega a creerse más que Aquiles,
pero afuera en el mundo no hay palabras.


Así comienza este Rincones sucios de Carmen Jodrá. Y así es como se cierra:


MIKRÉS APHRODITES

Creo que siempre he escrito poco, pero ahora escribo menos,
y que no escribo porque acaso no tenga nada que decir,
creo que estoy harta de leer los suplementos culturales
a cuyos críticos habría que cortar algo de su cuerpo,
creo que el estudio no es lo mío, al menos no solo el estudio,
y que tal vez debiera dar clases de corte y cofección,
creo que siento impulsos raros hacia criaturas adorables,
creo que están tipificados en nuestro código penal,
creo que tal vez estoy llamada a irme a una isla montañosa
y allí vivir muda y salvaje bebiendo leche de las cabras.


Entre el primero y el último existe una hermosa colección de poemas asustados, ingenuos, desolados, originales, tiernos a veces, descarados, verídicos como una pregunta sin respuesta. Todos ellos nos dan la imagen de una poeta con voz propia que nos muestra la fragilidad del ser humano ante el susto enorme que en ocasiones es la vida. Y es que a veces, ahí fuera, no hay palabras, pero Carmen Jodrá sabe encontrarlas.

Para empezar bien el mes.

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