martes, 7 de marzo de 2017

NON NOBIS DOMINE

La voz es el primer instrumento musical que tenemos y, acaso, el más hermoso. Cuando a una voz se suman las voces armónicas de un coro, el resultado es magnífico y francamente emocionante. Si además el desarrollo musical del tema va creciendo en intensidad, es difícil que quien escucha no se sienta conmovido por lo que oye.


Y para crear un buen clima nada mejor que utilizar todos los ingredientes que tenemos a mano: voz, música, imágenes y una historia que narre paralelamente para crear el estado anímico deseado. Con todos estos elementos deberíamos carecer de neuronas espejo para no empatizar, aunque solo sea un poco, con lo que se nos está contando. 

La escena corresponde a la película Enrique V (1989), basada en la obra homónima de Shakespeare. El coro canta el texto procedente de La Vulgata Non nobis, Domine, non nobis, sed nomini tuo da Gloria..., ambientado por el buen hacer orquestal de Patrick Doyle

Y ahora, si podéis, quedaos solamente con la música.

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