miércoles, 1 de febrero de 2017

A PROPÓSITO DE NIETZSCHE, VALLEJO Y LA POESÍA

Tal vez ningún texto haya contribuido tanto al descrédito de la poesía romántica, de inspìración trascendente, de nostalgia de los paraísos perdidos, de la sobresaturación del subjetivismo y de la originalidad vacía de realidad, como el capítulo que Nietzsche dedica a los poetas en la segunda parte de Así habló Zaratustra. Todo el capítulo es una alusión a los versos con los que se cierra la obra más importante de Goethe, Fausto:


Todo lo perecedero
Es sólo un símbolo.
Lo inaccesible
Se hace aquí acontecimiento.
Lo indescriptible
Se ha hecho aquí;
Lo eterno-femenino
Nos arrastra hacia lo alto.

El primer párrafo del filósofo alemán es toda una declaración de guerra: 

Desde que conozco mejor el cuerpo, —dijo Zaratustra a uno de sus discípulos— el espíritu no es ya para mí más que un modo de expresarse; y todo lo ‘imperecedero’ es también sólo un símbolo.

Pero por si a alguien no le ha quedado clara la alusión ni el hastío que siente ante esa forma de entender la vida y de manifestarse, un par de páginas más adelante lo expresará con meridiana claridad:

¡Ay, existen demasiadas cosas entre el cielo y la tierra con las cuales sólo los poetas se han permitido soñar! Y, sobre todo, por encima del cielo: ¡pues todos los dioses son un símbolo de poetas, un amaño de poetas!

En verdad, siempre somos arrastrados hacia lo alto —es decir, hacia el reino de las nubes: sobre éstas plantamos nuestros multicolores peleles y los llamamos dioses y superhombres:— 

¡Pues son justamente bastante ligeros para tales sillas! —todos esos dioses y superhombres. 

¡Ay, qué cansado estoy de todo lo insuficiente, que debe ser de todos modos acontecimiento! ¡Ay, qué cansado estoy de los poetas!

Habrá que volver a repetir las palabras del gran César Vallejo y reclamar la "inspiración humana", para ver si la poesía se olvida de una vez y para siempre de tanto espíritu vacío y de tanto pensamiento esotérico y dulzón, que no hace nada más que entorpecer la apreciación de lo humano y envolver en vapores de falso misticismo cuanto somos. Así denunciaba la situación el peruano.

Acuso a mi generación de impotente para crear o realizar un espíritu propio, hecho de verdad, de vida, en fin, hecho de sana y auténtica inspiración humana. 

          Contra el secreto profesional, 1927.

Pues eso.

2 comentarios:

  1. Esa espcie de misticismo esta basado en la denuncia que Nietzche hace sobre la enfermedad humana el GRAN HASTIO , el aburrimiento permanente , el anhelar y buscar ilusionismos de ultramundos como soluciòn y atenuaciòpn del dolor terrenal, aqui se enmarca tambien al hombre de fe .
    Nietzche es el filosofo de la tierra e invita a la aceptaciòn del dolor y a ser hombres integrales de ACCION.


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    1. Gracias, Fabio, por tu comentario, y una pequeña corección: lo que denuncia Nietzsche (el misticismo romántico, la creencia en los dioses y todas sus implicaciones...) no puede estar basado en su denuncia.

      Un vital saludo.

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