miércoles, 11 de enero de 2017

LES JEUX D'EAU A LA VILLA D'ESTE, Franz Liszt

Con el juego que la lluvia se trae entre los cristales de casa y en los charcos de la calle, más la pereza hedonista que me inclina a la ensoñación, hoy me siento absolutamente liszt y me abufando hasta el tuétano con sus notas desde las manos mágicas del prodigioso Arrau. La música, es cierto, puede hacernos buenos en algunos momentos.



En días como hoy yo también podría idolatrarle como dicen que hacían las mujeres que acudían a sus conciertos.

Caricatura del Bolond Istók. Fuente: http://photographersdirect.com/

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