martes, 4 de octubre de 2016

FRANCIS BACON EN EL GUGGENHEIM DE BILBAO

Francis Bacon es uno de los artistas contemporáneos por cuyas obras se paga más dinero en el mercado del arte, lo cual no quiere decir nada más que eso, que sus obras están muy cotizadas en el mercado del arte. También es uno de los artistas que han representado el desgarro y la violencia con mayor obsesión. Acaso las palabras que mejor expliquen su creación sean las que Akerman, pintor, arquitecto y crítico argentino, ha escrito sobr él:


Trabaja directamente sobre el "sistema nervioso" y abre "las válvulas del sentir". Resulta tan magnético como repulsivo. Es auténtico pero también inquietante. Se muestra profundo y frívolo a la vez. Atípico, quimérico, polivalente. Extremadamente sugestivo. Salvajemente humano.


La cita a la que solía recurrir en muchas ocasiones de la tercera parte de La Orestíada, Las euménides, también puede ser una buena pista para entender de dónde nace el impulso de Bacon:

Sobre la espaciosa tierra extendida, nos alineamos en rebaño 
salvando las olas y volando sin alas, y acudimos 
en encarnizada persecución, dejando otras naves a popa. 
Y ahora está aquí, en algún lugar, escondido como un conejo.
Y el hedor a sangre humana me sonríe alegrando mi corazón

La Orestiada. Esquilo.


Este larga y sugerente entrevista con el pintor también puede servir de ayuda para que decidas acercarte o no la exposición.




La exposición permanecerá abierta hasta el 8 de enero de 2017.

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