jueves, 15 de septiembre de 2016

CUANDO LA VIDA


Cuando la vida es azul, 
entera y redonda,
no hay zozobra 
que la abata,
ni malestar 
que embargue 
nuestro tiempo.

Cuando la vida es azul
y el aire es limpio,
toda vigilancia
es vana;
toda precaución,
recurso huero
de criaturas atribuladas.


Cuando la vida 
parece azul
y la sonrisa abierta,
cuida de que el viento
te dé en la cara,
de que puedas tocar las olas
con tus propias manos,
de que no exista barrera
entre la tenue luz
de la vida
y tú.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todos los comentarios que estén firmados serán bienvenidos, pero no mantendré anónimos.