domingo, 8 de noviembre de 2015

AGINA, OTEIZA, VALLET Y AITA DONOSTIA


Agina puede resultar, en algunas ocasiones, un lugar mágico; en otras, simplemente hermoso; siempre, espectacular.



Ayer la atmósfera ofrecía una estupenda transparencia como para poder disfrutar ampliamente del entorno... y más allá, mucho más allá.



Aunque han pasado casi 60 años desde aquel encargo de las Sociedad de Ciencias Aranzadi para situar en un "lugar solitario" el homenaje al músico Aita Donostia, todavía hoy resulta un lugar tranquilo y apacible, y las mismas obras de Luis Vallet y Jorge Oteiza parecen encontrarse a gusto donde están.


Incluso el mismo Oinazez da la impresión de estar compuesto para el lugar:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todos los comentarios que estén firmados serán bienvenidos, pero no mantendré anónimos.