martes, 11 de agosto de 2015

CAFÉ HAFA, de Verónica Aranda

Presentación del poemario Café Hafa. Expoesía, Soria, 2015.
Este es el último poemario que adquirí en la Expoesía de este año. Con él cierro este breve ciclo dedicado a comentar mis pequeñas adquisiciones y recuerdos de mi fugaz caminar por Soria.

Da la impresión de que Véronica Aranda es una mujer tranquila y un poco nómada (tal vez para hacer honor al blog en el que escribe). Habla reposadamente y lee sus poemas con la serenidad de quien sabe que las palabras hay que degustarlas, como el té verde o las ciudades que visitamos.

Café Hafa es también un libro tranquilo que nos lleva a realizar un recorrido sereno por los cafés de la ciudad de Tánger, a saborear algunas medinas del vecino Marruecos, a disfrutar del perfume de las noches y a viajar por algunas literaturas surgidas en ese seductor y fascinante escenario llamado Tánger.

Todo el libro está impregnado de un ambiente evocador, como corresponde al ejercicio de la memoria. Todo él tiene un tono suave y moderado, como corresponde a lo que recordamos con gratitud. Todos sus versos nos invitan a viajar, a perdernos por las estrechas calles de alguna medina; de hecho, yo lo recomendaría como guía de viaje.

Este poemario surgió como resultado de una larga estancia en Tánger y en 2011 se hizo con el XXVI Premio de Poesía Antonio Oliver Belmás. Ha sido reescrito y ampliado para esta edición. 

Os dejo el poema que abre el libro:


CAFÉ MABROUK

Elijo la quietud,
aquella metafísica que gira
en torno a las teteras,
donde hay una tiempo líquido, humeante
que transcurre entre juegos de tahúr.

El tiempo medieval de relojes de arena
y de los matemáticos.

El tiempo en que el joyero corta láminas de ámbar
y el comerciante es verbo y oratoria,
entre los cofres y la platería
y gargantillas bereberes.

El tiempo de la muerte
que pasa por el zoco en parihuelas,
del amante que busca manchas de nacimiento
como revelaciones.

El tiempo en que te escondes
y te imagino en una casa antigua
donde entra poca luz
y retumba el bullicio
del sur de la medina.

Bajo uno de los arcos
la imprecación de los mendigos.
Recuerdos de una tarde en Udaipur.

El perfumero mezcla
lilas y bergamota.

2 comentarios:

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