jueves, 11 de junio de 2015

UNA MODESTA PROPOSICIÓN, de Jonathan Swift

Este pequeño opúsculo es, sin duda, el escrito más satírico de cuantos textos redactó Jonathan Swift. La capacidad de Swift para llamar la atención sobre algunos de los problemas de la sociedad de la época no tiene límite. Con razón es uno de los más grandes escritores del género punzante que ha dado la literatura universal.

Para entender bien qué es lo que denuncia, hay que recordar la pésima situación en la que se encontraba la población irlandesa y la brutal política inglesa sobre la isla. El campesinado irlandés no tenía nada, excepto hijos, mientras que los terratenientes y propietarios —colonos ingleses— lo tenían todo.

Con este panfleto de humor negro y altísimo voltaje satírico Swift quiso sacudir las conciencias tanto de dominados como de dominadores. A los primeros, haciéndoles ver su docilidad; a los segundos, su tremenda y bárbara injusticia.

Seguramente pretendía llamar la atención sobre la grave situación de la isla para que se empezaran a tomar medidas. Al fin y al cabo, todo panfleto tiene como objetivo remover las conciencias y provocar un cambio, y Swift ya sabía que la escritura, a veces, podía lograrlo, tal y como hizo desaparecer al astrólogo John Partridge.

No apto para estómagos delicados ni sensibilidades ajenas a la mordacidad.

2 comentarios:

  1. Muchas gracias por tu sinópsis. Admirada de tu capacidad de síntesis.

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  2. No hay de qué,para mí es un placer realizar estas cosas.

    Saludos y, por favor, no olvides decir quién eres la próxima ocasión.

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