martes, 5 de mayo de 2015

¿CUÁL ES LA RESPUESTA MÁS ADECUADA?

Ya di noticia de este texto hace algunas semanas. Hoy copio aquí el problema número 100, el que tiene por título El problema de cómo tener 101 problemas de filosofía (sin resolver). 

Si por algo me gusta esta disciplina es porque estimula el pensamiento, hace que nos planteemos cualquier asunto y nos obliga a pensar sobre cualquier cuestión, manteniéndonos en un estado de alerta sugerente e inconformista, algo totalmente necesario para... no quedarnos fosilizados en respuestas consabidas y mecánicas.

Hay muchos problemas filosóficos. Cuanto más se fija uno más aparecen. Los problemas se extienden hasta donde alcanza la vista. Y la mayor parte de ellos está sin resolver. Cierto es que hoy día, con los potentes ordenadores, telescopios, grúas y demás cosas que tenemos, deberíamos poder calcular lo grandes que son los problemas, si los pudiéramos poner juntos en un mismo sitio. O cuánto nos van a llevar, si viéramos el principio y el final. O si los pudiéramos contemplar de cerca, ver de qué partes se componen. Porque hoy día los ordenadores y la tecnología pueden hacer prácticamente cualquier cosa y desde luego todo lo importante. Excepto, quizás, resolver los problemas de la filosofía. Porque el problema que plantean los problemas de la filosofía es que no tienen una solución definitiva.

¿Hay un problema con los problemas de filosofía?  (pag. 172).

La respuesta: vosotros mismos, aunque también podéis acudir a la página 292.

Feliz día.

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